El aborto es un tema de gran controversia y relevancia a nivel mundial. A pesar de ser una necesidad básica de atención de la salud para millones de mujeres, niñas y otras personas que pueden quedarse embarazadas, el acceso a servicios legales y seguros de aborto dista de estar garantizado.
Mapa mundial de las leyes sobre el aborto. Fuente: Wikipedia
¿Cuántos abortos se realizan al año?
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se realizan en el mundo alrededor de 73 millones de abortos inducidos. Esto corresponde a aproximadamente 200.000 abortos por día.
- OMS: 73 millones de abortos inducidos al año.
- Abortos por día: Aproximadamente 200.000.
En EE. UU., donde casi el 30% de los embarazos no son deseados y el 40% de estos terminan en aborto, se producen entre 1.500 y 2.500 abortos al día. El Instituto Guttmacher informa de 930.160 abortos realizados en 2020 en Estados Unidos, con una tasa de 14,4 por cada 1.000 mujeres. Los CDC informan de 629.898 abortos en 2019, con una tasa de 11,4 abortos por cada 1.000 mujeres (excluye CA, MD, NH).
Manifestación por el derecho al aborto seguro. Fuente: Amnistía Internacional
Aborto: Un Problema Global
Poner fin a un embarazo es una decisión común, que toman millones de personas. Todos los años, el 61% de los embarazos no deseados acaban en aborto. Y con independencia de que el aborto sea o no legal, la gente sigue necesitando servicios de aborto y accediendo de manera habitual a ellos.
De acuerdo con el Instituto Guttmacher, la tasa de abortos es de 39 por 1.000 personas en los países que prohíben el aborto totalmente y del 36 por 1.000 en los países que lo permiten sólo en caso de riesgo para la vida de la mujer. En los países con menos restricciones o en aquellos donde solo está permitido para preservar la salud esta tasa se sitúa en el 41 y el 36 por 1.000 respectivamente.
Manifestación por el derecho al aborto libre, seguro y gratuito en el centro de Madrid, en el marco del Día de Acción Global del 28 de septiembre.
Abortos Inseguros: Una Tragedia Evitable
Cuando lo practica un proveedor de servicios de la salud capacitado y con las debidas condiciones de salubridad, el aborto es uno de los procedimientos médicos que menos riesgos entraña, menos aún que el parto. Pero cuando los gobiernos restringen el acceso al aborto, las personas se ven obligadas a recurrir a abortos clandestinos y con riesgo, en especial si no tienen medios para pagarse un viaje a otro país o atención privada.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el aborto inseguro como “un procedimiento para finalizar un embarazo no deseado realizado por personas que carecen de la capacidad necesaria o que se lleva a cabo en un entorno donde se carece de un estándar médico mínimo, o ambos”. La OMS calcula que todos los años tienen lugar 33 millones de abortos peligrosos, la gran mayoría de ellos en países en vías de desarrollo.
Cada año, entre el 4,7% y el 13,2% de las muertes maternas se deben a un aborto peligroso. Se calcula que en las regiones desarrolladas, por cada 100.000 abortos peligrosos se producen 30 defunciones, mientras que esta proporción aumenta hasta las 220 defunciones por cada 100.000 abortos peligrosos en las regiones en desarrollo.
Legislación y Acceso al Aborto
En los últimos 30 años, más de 60 países de todos los continentes han modificado su legislación para permitir el acceso al aborto. Casi la mitad de esos países están en África. Asia representa una quinta parte de los países liberalizadores.
En América Latina, la legislación ha avanzado en Chile, Argentina, México y Colombia con la despenalización, y aunque en menor medida, también hubo avances en Chile. Europa es el continente donde el derecho al aborto seguro está más extendido e Irlanda fue el último país en despenalizarlo, a finales de 2018.
A pesar de la tendencia a reformar la legislación para impedir las muertes y lesiones, algunos países mantienen leyes draconianas y discriminatorias, que siguen prohibiendo el aborto totalmente o prácticamente en todas las circunstancias. De hecho, según el Centro de derechos reproductivos, el 41% de las mujeres en edad de procrear viven en países con leyes sobre el aborto muy restrictivas o donde, aunque el aborto sea legal, no se dispone de servicios de aborto o son inaccesibles.
Incluso en los países con acceso en general a servicios legales de aborto, las personas embarazadas pueden encontrar aún múltiples restricciones y obstáculos para acceder a ellos, como el precio, la falta de imparcialidad en el asesoramiento y la existencia de plazos obligatorios de espera.
El Aborto en España: Estadísticas Recientes
En 2023 se notificaron 103.097 interrupciones voluntarias del embarazo en España. La tasa de abortos creció un 4,8%, cinco puntos menos que en 2022, cuando aumentó un 9,01% respecto al año anterior, cuando se registró un total de 98.316 intervenciones voluntaria del embarazo (IVE).
En 2023, la tasa de interrupciones voluntarias del embarazo (IVE) en España alcanzó 12,22 por cada 1.000 mujeres entre 15 y 44 años. Este dato supera tanto la tasa de 11,68 registrada en 2022 como la de 10,46 en 2014, lo que indica un aumento en la incidencia de este procedimiento en los últimos años.
El 69,77% de las intervenciones se realizaron mediante el método quirúrgico, aunque el farmacológico ya es mayoritario en algunas comunidades como Cantabria (96,50%), Navarra (76%), Baleares (74%) La Rioja (68%), Galicia (59,6%) y Cataluña (55,74%).
Cataluña presenta la tasa más elevada, con 14,92 IVE por cada 1.000 mujeres, seguida de cerca por la Comunidad de Madrid, con una tasa de 13,92. En contraste, Aragón registra la tasa más baja, con 8,4 por cada 1.000 mujeres.
En la actualidad, el 81,4% de los procesos tienen lugar en la sanidad privada, solo un punto menos que el año pasado.
En 2023 se registraron 10.934 IVE en menores de 20 años, lo que representa un aumento del 4,78% respecto a 2022. El Ministerio de Sanidad destaca la importancia de seguir trabajando en la educación sexual y reproductiva, así como en el acceso a métodos anticonceptivos, para reducir el número de embarazos no deseados.
Más del 45% de las mujeres que se sometieron a una una interrupción del embarazo no utilizaba ningún método anticonceptivo.
Durante 2024, se notificaron un total de 106.172 interrupciones voluntarias del embarazo (IVE), un 2,98% más que el año anterior. La tasa de abortos se situó en 12,36 por cada 1.000 mujeres de entre 15 y 44 años, con incrementos en casi todas las comunidades autónomas. La excepción son Aragón, Asturias, Illes Balears, Castilla-La Mancha, Cataluña, Madrid, La Rioja y Ceuta.
El informe también destaca un incremento más significativo de la tasa de incidencia en mujeres no residentes. Mónica García, ministra de Sanidad, en la presentación de los datos ha subrayado que "tres de cada cuatro interrupciones se efectuaron antes de las ocho semanas. Esto denota que se realizan de manera informada".
Al mismo tiempo, la titular de Sanidad ha puesto el foco en la necesidad de insistir en las políticas de prevención, "porque en casi la mitad de las interrupciones (49,14%) no se había empleado ningún método anticonceptivo". Por ello ha recordado la propuesta de la gratuidad de los preservativos para los jóvenes de entre 14 y 22 años.
¿Dónde se realizaron las interrupciones?
La mayoría se realizó en centros de la sanidad privada, un 78,74% en centros concertados o no, y el 21,25% en la red pública. Para García esta tendencia no es buena y ha recordado que "por ejemplo, en Madrid, en los últimos 10 años, ha habido 162.000 interrupciones voluntarias del embarazo, de las cuales solo 177 se han realizado en hospitales públicos".
No obstante, siete de cada diez mujeres fueron informadas en centros sanitarios públicos. García también ha señalado el incremento del uso del método farmacológico, "que es más seguro y menos invasivo. El porcentaje ya llega al 30%".
Mientras, en los centros privados es mayoritario el uso del método quirúrgico, especialmente en los centros extrahospitalarios, que concentraron más de 63.000 actuaciones en 2024. Aunque el método farmacológico está también presente en la red privada, 12.772 actuaciones, su peso relativo es mucho menor.
El 94,62% de las interrupciones se realizó a petición de la mujer, conforme a lo previsto en la legislación vigente, y el 76,58% se llevaron a cabo antes de la octava semana de gestación. Aunque el 72,73% de las mujeres fueron informadas en centros públicos, el 81,91% de los procedimientos se realizaron finalmente en centros privados.
Si se analiza por grupo de edad, del informe se desprende que hay un aumento de la tasa de IVE en todos los grupos, salvo en la década de los 20. En la década de los 30 es donde se dan los incrementos de las cifras: de 35 a 39 años (un 0,23 por mil), seguido del de 30 a 34 años (un 0,16 por mil).
En las menores de 20 años también hay un ligero incremento: se contabilizaron 11.699 interrupciones en 2024, frente a las 10.934 de 2023, lo que supone 765 casos más (+6,99%). Además, su peso relativo sobre el total de IVE aumentó del 9,14% al 11,01%. Esto significa que, aunque la tasa de incidencia en este grupo no fue la que más creció, sí se produjo un incremento relevante en el número global de casos y en su proporción sobre el total nacional.
La distribución porcentual por edad indica que el 10,68% de las IVEs correspondieron al grupo de 15 a 19 años, el 23,27% al de 20 a 24 años, el 21,84% al de 25 a 29, el 19,83% al de 30 a 34, el 15,99% al de 35 a 39, y el 7,34% al grupo de 40 a 44 años. Todos estos datos están recogidos en el Registro Estatal de Interrupciones Voluntarias del Embarazo publicados hoy por el Ministerio de Sanidad.
¿Por qué interrumpieron el embarazo las mujeres el año pasado?
El motivo principal de la interrupción fue la decisión voluntaria de la mujer, en el 94,62% de los casos. El 2,65% se realizaron por grave riesgo para la vida o salud de la gestante, el 2,44% por riesgo de graves anomalías fetales, y el 0,28% por anomalías incompatibles con la vida o enfermedad extremadamente grave.
En cuanto al momento de la gestación, el 76,58% de las intervenciones se realizaron antes de las ocho semanas. Entre la novena y la decimocuarta semana se situaron el 19,14% de los casos; entre las semanas 15 y 22, el 4,11%; y a partir de la semana 23, el 0,15%.
República Dominicana, El Salvador, Haití, Honduras, Nicaragua y Surinam, son los países donde más penalidad pesa sobre aquellas mujeres que deciden abortar. En Antigua y Barbuda, Brasil, Dominica, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Venezuela se permite el aborto para salvar la vida de la mujer. Chile lo despenalizó este año solo para tres causales. En Bolivia, Argentina, Bahamas, Costa Rica, Ecuador, Granada y Perú se acepta en casos donde se deba preservar la salud física.
Por su parte, la mayoría de países europeos están regulados por diferentes leyes que regulan plazos. Bélgica, Alemania, Austria, Francia, Eslovaquia, Grecia lo permiten en las primeras 12 semanas. Resumiendo, en sólo 32 países del mundo el aborto no está permitido bajo ningún concepto.
Estas cifras indican que el aborto es una realidad en todo el mundo; en cuatro años se realizaron alrededor de 55, 55 millones de abortos, otras cifras incluso dicen que son más los abortos que se realizan cada año alrededor del mundo: 46 millones.
El mismo estudio de la OMS afirma que “en los países donde al aborto está completamente prohibido o se permite solo para salvar la vida de la mujer o preservar su salud física, solo 1 de cada 4 abortos fue seguro; por el contrario, en los países donde el aborto es legal en supuestos más amplios, casi 9 de cada 10 abortos se realizó de manera segura. Restringir el acceso al aborto no reduce el número de abortos”.
El primer país en que las mujeres conquistaron el derecho al aborto fue Rusia en 1920, como parte de las conquistas de la revolución socialista de 1917. El estado obrero reconoció este derecho de las mujeres a no morir por abortos clandestinos y se convirtió en una práctica que podía realizarse en cualquier centro de salud público.
Casi 50 años después, en pleno desarrollo de un nuevo movimiento de mujeres conocido como el Feminismo de la Segunda Ola, que puso en el centro del debate la pelea por el derecho al aborto, se conquistará este derecho tanto en EE.UU como en algunos países de Europa. Antes, en 1965, se había legalizado en Cuba, como parte de las conquistas de la revolución y podía realizarse en cualquier hospital público.
Tres años después sucedió en Inglaterra, fue uno de los primeros de Europa, en 1968. En EE.UU se conquistó en 1973, fue un hito que el Tribunal Supremo de EEUU dictara una sentencia donde la argumentación se centraba en que “el derecho a la privacidad personal incluye la decisión de abortar". La conquista del derecho al aborto en EEUU, empujó al movimiento de mujeres de muchos países europeos que lograron conquistarlo, aunque en los últimos años, en el gigante americano ya no es legal en todo el país y esta decisión quedó librada a merced a lo que decida cada estado.
En Francia se legalizó para las 10 primeras semanas de embarazo en 1975. Ese mismo año Suecia también lo hizo ley. También desde 1975 no hay ninguna restricción para el aborto en China. En el Siglo XXI la Ciudad de México fue la primera en América Latina en legalizarlo, en 2007.
