Tamaño Ideal del Pezón para la Lactancia: Guía Completa

El pezón es el área de la mama que suele estar ligeramente levantada en el centro de la areola. El tamaño y la forma de los pezones varían de una mujer a otra.

Muchas mujeres se preocupan por si podrán dar de mamar si no tienen pezones muy marcados. En general, el pezón plano, e incluso el invertido, si el bebé tiene buena funcionalidad de la lengua y con un buen asesoramiento, no tienen por qué ser un problema para el agarre ya que el bebé mama del pecho y no del pezón. El pezón solo le sirve como guía para saber dónde tiene que hacer el enganche.

Pezón plano

Pezones planos: ¿Qué son y cómo afectan la lactancia?

Los pezones planos carecen de protuberancia, no están erguidos y parecen mimetizarse con la areola y la piel circundante del seno. Muchas mujeres tienen pezones que parecen planos la mayor parte del tiempo, pero que se vuelven erectos cuando el cuerpo se expone a temperaturas frías o a la estimulación sexual. Estos, para ser exactos, no son realmente pezones planos.

En general, los pezones planos no interfieren con la lactancia materna. La mayoría de los recién nacidos pueden agarrarse a los pezones planos sin mayor problema. Para asegurarte de que tu bebé se está amamantando bien a través de tus pezones planos, busca las respuestas en él, los signos de que está recibiendo toda la leche materna que necesita.

¿Qué es una pezonera para lactancia?

Una pezonera para lactancia es una pieza de silicona fina y flexible que se coloca sobre el pezón antes de dar el pecho para protegerlo. Cuenta con orificios en la punta que permiten el paso de la leche para alimentar a tu bebé.

A algunas madres les preocupa que tener una «barrera» entre ellas y sus bebés pueda afectar a la intimidad que se genera al dar el pecho.

Pezonera para lactancia

Cómo usar una pezonera

  • Humedecer la pezonera con agua potable facilitará su adhesión.
  • La pezonera debe ajustarse de forma cómoda en el pezón sin pellizcarlo.

Las pezoneras para lactancia de Medela están disponibles en tres tallas, lo que te permitirá encontrar la más adecuada para tu tipo de pezón. Encontrarás más información al respecto en su práctica guía de ajuste. Recuerda que debes limpiarlas después de cada uso y desinfectarlas una vez al día. A menudo, el modo más sencillo de hacerlo es utilizando una bolsa esterilizadora para microondas. Consulta las instrucciones para obtener más información acerca de la limpieza y la desinfección.

Pezoneras para pezones planos o invertidos

Si tienes los pezones planos o invertidos, puede que tu bebé tenga dificultades para lograr un buen agarre, especialmente cuando es pequeño, aunque esto no significa que no puedas dar el pecho. Es posible que un pezón invertido o plano no llegue a entrar en contacto con el paladar del bebé, lo que puede imposibilitar la activación del reflejo de succión. Y como no tienen ningún sabor, es improbable que tu bebé note un sabor extraño mientras las usas.

Ayuda a tu bebé a lograr un buen agarre

Como se ha indicado anteriormente, el uso de una pezonera puede ofrecer un objetivo más grande y firme a un bebé que presente dificultades con el agarre. Tu especialista o consultora de lactancia puede asegurarse de que tu bebé consiga un buen agarre mientras utilizas la pezonera.

Hace unos años las pezoneras eran algo así como el demonio. Las pezoneras más antiguas eran de materiales tan variados como: cristal, plata o marfil. Las pezoneras de los años 70-80 eran parcialmente de látex o de caucho rígido, duras y muy voluminosas. Similares a la tetinas del biberón. Tanto por su rigidez como por su forma, el bebé no podía succionarlas de manera adecuada y, por supuesto, la estimulación realizada sobre el pecho, que es básica para la regulación de la producción de leche, no era la óptima.

Las pezoneras que se pueden encontrar actualmente en el mercado son de silicona fina y muy blandas. Las marcas más efectivas se diferencian por disponer de tallas. Las tallas permiten evitar que el pezón sufra durante su uso. Si la pezonera es pequeña para el pezón, este rozará contra la pared del capuchón, lo que producirá dolor y heridas.

Dar el pecho usando pezoneras | Guía de lactancia materna

Cuándo usar una pezonera

Las pezoneras son la herramienta por excelencia que, utilizada cuando y como se debe, puede salvar una lactancia, pero que utilizada cuando no es necesaria, puede dar al traste con otra lactancia en la que no había ningún problema. Tan malo es utilizar una pezonera cuando no es necesaria como empeñarse en retirarla cuando sí lo es. Debemos pensar en las pezoneras como si fueran unas muletas. Cuando tienes dificultades para caminar, unas muletas son una ayuda que te permite desplazarte. Sin embargo, utilizar unas muletas cuando no las necesitas, solo hace que vayas más despacio e incluso que puedas tropezarte y caer. Por ello, solo usamos muletas cuando son necesarias ¿no? Con las pezoneras debemos hacer igual.

La principal indicación de las pezoneras es una dificultad para succionar o mantener el agarre. Es decir, vamos a utilizar la pezonera para ayudar al bebé que no puede mamar sin ella. Por ello pueden ser útiles en bebés con problemas neurológicos o succión débil o en bebés con anquiloglosia. Los bebés prematuros hacen menor presión de vacío en la succión por lo que suelen extraer menores cantidades de leche en las tomas. Otra indicación incluye al bebé acostumbrado al biberón, al que le cuesta hacer una transición al pecho al no conseguir mantener el pezón bien colocado en la boca.

Pueden resultar útiles en pezones planos o invertidos, aunque se deben utilizar en último lugar, cuando otros sistemas han fallado y no se ha conseguido el enganche directo al pecho. Y, aunque no es una indicación directa, en algunos casos pueden ayudar a aliviar el dolor durante la toma.

Preparación y colocación de la pezonera

La pezonera ha de ser la adecuada para que sea una herramienta y no se convierta en una barrera. El material de la pezonera debe ser silicona muy fina. Las de látex están completamente desaconsejadas ya que son muy gruesas y no permiten una estimulación adecuada del pezón y la areola. Algunas pezoneras tienen una zona recortada para dejar espacio a la nariz del bebé y permitirle ese contacto directo con el pecho. Estas pezoneras se llaman tipo “Contact”. El tamaño de la pezonera debe ser el adecuado teniendo en cuenta el tamaño del pezón de la madre. El pezón debe caber de forma holgada dentro de la pezonera para facilitar la salida de la leche. La idea es que al colocar la pezonera además del pezón entre una pequeña porción de areola. Para colocar la pezonera le debemos dar parcialmente la vuelta antes de ponerla en el pezón. De esta manera es como conseguimos que entre además una pequeña porción de areola lo que mejorará el ajuste.

Hay diferentes formas de ajustar la pezonera y cada madre debe coger su truco. Una de las formas consiste en coger la pezonera con las dos manos sujetándola por el borde. Con los dedos se hace presión en la base de la tetina tratando de darle la vuelta, pero sin llegar a hacerlo del todo.

Para ofrecer el pecho con pezonera, se debe hacer de la misma manera que sin ella: ofrecer la punta de la pezonera en el surco nasolabial para estimular al bebé a abrir la boca y solo cuando está muy abierta, permitirle el agarre, forzando un agarre asimétrico. Cuando el bebé mama con pezonera, ésta debe quedar profundamente en la boca del bebé, como si fuera el pezón solo.

Retirar la pezonera

Muchas mujeres se preocupan por cómo y cuándo retirar las pezoneras y muchos profesionales parecen tener prisa porque se retire. No hay razón para retirar la pezonera mientras se necesite. Ya dijimos que eran como unas muletas… ¡No vamos a dejar de usarlas antes de tiempo! Por ello lo más importante es no introducir una pezonera que no es necesaria.

En la mayoría de las ocasiones, cuando un bebé es capaz de mamar sin pezonera, simplemente no la quiere. Basta con ofrecerle el pecho sin pezonera para que lo coja. Si el pezón es muy blando puede que le cueste un poco de trabajo hacer el agarre al principio, entonces podríamos ofrecerle el pecho con pezonera y cuando lleve unos minutos mamando la retiramos y le volvemos a ofrecer sin ella. Por lo general, en ese momento el pezón suele estar protruido por lo que le resulta fácil hacer el agarre. Si al hacer el agarre vemos que pierde el vacío con frecuencia o que hace daño o muestra una succión inadecuada, deberíamos volver a utilizarla. Si la necesita, no debemos quitársela.

En un bebé con problemas de succión podemos encontrarnos con que, tras retirar la pezonera durante unos días con éxito, de pronto vuelve a presentar problemas. No pasa nada porque volvamos a ofrecerle el pecho con ella. No debemos plantearlo como un paso atrás.

Otras herramientas útiles

Otras herramientas que podemos utilizar durante la lactancia están relacionadas con los pezones, bien sea con su protección o para acentuar su forma cuando hay dificultades de agarre.

Escudos formadores de pezón

Consiste en una concha de plástico con una base de silicona que tiene un orificio donde debe quedar colocado el pezón. La idea es utilizarlo durante varias horas al día durante el embarazo (a partir de la semana 32 de gestación) de forma que la presión que ejerce en la areola estimule la protrusión del pezón.

Niplette

El niplette es un aparato patentado por Phillips consistente en un cono unido a una sonda a través de la cual se extrae el aire haciendo vacío y consiguiendo protruir el pezón plano o invertido. Las instrucciones de uso son también durante el embarazo (2 primeros trimestres).

Método de la jeringa

Este es un sistema casero similar al visto anteriormente. El objetivo es crear un vacío de forma que el pezón salga hacia el exterior utilizando una jeringa. Su uso se limita a los minutos previos a la toma. Para ello necesitamos una jeringa de al menos 10 cc para que el pezón entre en ella con holgura. No menor, ya que podría dañar el pezón. Un bisturí o un cutter nos servirá para cortar la jeringa.

El extremo liso se coloca en el pecho dejando el pezón bien centrado y a continuación debe ser la madre quien mueva el émbolo con suavidad para protruir el pezón sin hacerse daño. Este vacío se debe mantener durante medio minuto o un minuto justo antes de la toma. Cuando se retire la jeringa se debe hacer retirando el vacío empujando el émbolo. No tirar de la jeringa con el vacío para evitar daños. Habría que enganchar al bebé rápidamente porque el pezón no permanecerá mucho tiempo fuera.

Conchas aireadoras

Las conchas aireadoras son muy similares a los escudos formadores de pezón. La diferencia está en el orificio para el pezón que tiene en la base de silicona. El uso de estas conchas está indicado en pezones irritados, doloridos o con grietas. En los primeros días es cuando se utilizan con más frecuencia ya que es cuando están los pezones más sensibles. Al colocar la concha entre el pecho y el sujetador, se permite que el pezón esté al aire, sin rozar con nada, lo que resulta un alivio para la irritación que pueda haber. En caso de que haya una grieta, evitamos que se pegue a los discos absorbentes o al sujetador y se permite mejor la curación.

Conchas aireadoras

Es común que la leche gotee en la concha y al tener agujeros en la zona superior si la mujer se descuida al agacharse se salga esta leche. Existe la tentación de aprovechar la leche que se recoge en la concha. Esta leche que gotea no se recomienda ofrecérsela al bebé ya que pasa mucho tiempo entre toma y toma a temperatura alta y puede contaminarse con facilidad. Algunas madres pueden notar que los pezones se maceran al permanecer mucho tiempo en contacto con la leche.

Medición y adaptación de las copas del sacaleches

De la misma manera que las pezoneras tienen medidas las copas del sacaleches también se deben adaptar al pezón. Medela dispone de tamaños diferentes: 21, 24, 27, 30 e 36mm. La talla del sacaleches es importante a la hora de elegir un extractor. Acertar la talla del embudo es clave para una extracción placentera y eficaz. Y es que de la misma manera que compramos zapatos de nuestra talla, deberíamos tener presente que no todos los pezones son iguales.

Por desgracia, no todas la marcas parecen saber que las tallas de embudo son clave para conseguir que la extracción sea eficaz. Cuando te plantees buscar un sacaleches intenta averiguar si la marca hace tallas diferentes, si solo hace una talla estándar asegúrate antes de comprarlo que es la tuya o que te sirve. Es fácil, tienes que medir la cara del pezón con la ayuda de una cinta de medir o una regla. Tienes que medir en milímetros y se recomienda añadir 2 mm extra. A partir de esa medida podrás elegir la medida más adecuada. Es importante señalar que la medida del embudo elegido sea un poco superior a la medida del pezón.

Cada marca de sacaleches es distinta y cada una ofrece una o varias tallas. Hacemos un repaso de algunas de las más habituales disponibles en el mercado, para que podáis seleccionar la que mejor os vaya. Para saber si es adecuado, lo primero es que no sientas dolor en el pezón al empezar la extracción. En el caso de que aparezca alguna de estas situaciones, es necesario revisar la talla. Es muy importante a la hora de conseguir poder sacar leche hacerlo de manera eficaz e indolora.

Si la talla del embudo no es la adecuada pueden pasar varias cosas. La primera es que se produzcan lesiones, grietas en el pezón o en la base del mismo. La segunda cosa que puede pasar es que la extracción sea ineficaz y frustrante, al no conseguir extraer la leche necesaria para almacenar. Además del embudo, también hay otros elementos a considerar como la calidad, la extracción doble y la estimulación.

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