La semana 12 de embarazo marca el final del primer trimestre, un período crucial en el desarrollo de tu bebé. A partir de ahora, tanto tú como tu bebé entrarán en una nueva fase del embarazo, donde el crecimiento y la maduración serán los protagonistas. Descubre todo lo que necesitas saber sobre el tamaño del feto a las 12 semanas, los cambios que experimenta y las pruebas importantes que se realizan en este momento.
Desarrollo Fetal en la Semana 12
A partir de la semana 12 de embarazo, el bebé experimenta un rápido crecimiento. Ya ha finalizado la organogénesis o periodo de formación de órganos, unas semanas cruciales para su desarrollo sano. La gran mayoría de las estructuras fetales ya están formadas en esta semana. Ha pasado el periodo embrionario, cuando tu hijo es más susceptible a posibles agentes externos (fármacos, exposición a rayos X o inhalaciones tóxicas) que puedan interferir en su desarrollo y causar malformaciones.
Tu bebé ya tiene 12 semanas y ahora mismo tiene el tamaño de una ciruela, ¿no es increíble? En poco más de tres semanas de embarazo ha triplicado el tamaño, ¡de una aceituna a una ciruela! Ahora mismo medirá unos 6 centímetros y pesará aproximadamente 14 gr. Podrías sostenerlo en el centro de la palma de tu mano.
El feto se mueve mucho porque cada vez se desarrolla más. Por ejemplo, los brazos ya están formados tan bien que tu bebé puede formar puños y doblar tanto el codo como las muñecas. Aunque todavía no notas nada de todo esto, el bebé comienza ahora a reaccionar en forma de reflejos a los contactos. Si, por ejemplo, alguien aprieta el vientre, se va retirando. Cuando se toca la boca, los labios se estrechan como después para chupar. La boca se abre y se cierra también ya que el feto bebe del líquido amniótico para practicar. Estos movimientos de tragar incluso pueden observarse mediante ecografía.
A veces, tu tesoro incluso está bostezando y de vez en cuando tiene hipo, ya que el diafragma está desarrollado. El esqueleto también experimenta cambios: El calcio se va almacenando, por lo que los cartílagos se van convirtiendo poco a poco en huesos. No obstante, el endurecimiento de los huesos todavía va a continuar mucho más allá del parto, en concreto, hasta la pubertad. Ahora también aparecen visibles las puntas de los 20 dientes de leche.
Repasemos qué más cambios ocurren en el desarrollo del bebé. Su cabecita ya es redondita. Además, en esta semana ya se comienzan a formar las cuerdas vocales, que pronto emitirán esos soniditos con los que se nos caerá la baba. En la ecografía de la semana 12, es posible observar sus brazos y piernas con las manos, los pies y todos sus deditos. ¡Desarrollan los primeros reflejos, sí, incluso dentro de la tripa los tienen y responden!. Si te tocas la tripa, se mueve y esto se puede ver en las ecos, tiene respuesta a nuestras caricias aunque aún sea muy pronto para poder notarlo. Otro reflejo es el de succión que le ayudará a poder alimentarse tanto dentro de la tripa succionando liquido amniótico como una vez haya nacido succionando el pecho de la madre. Dentro de la tripa es capaz de succionarse el dedo, abrir la boca bostezando y tragar líquido amniótico. Se lo pasa bomba en su vida acuática.
Dentro de la boquita se van a ir formando unos bultitos, donde se van a empezar a formar los dientes de leche. El sistema digestivo, que ya recibe líquido gracias a que el feto deglute líquido, cada vez es más sofisticado. Al principio era un simple tubo, pero ha ido creciendo y curvándose sobre sí mismo para poco a poco empezar a parecerse a lo que conocemos como esófago, estómago, intestino delgado e intestino grueso.
Las células nerviosas se multiplican con rapidez y el cerebro se ha dividido en dos hemisferios. Sus riñones funcionan y empiezan a formar la orina, lo que es fundamental para garantizar el líquido amniótico. En las primeras semanas, el líquido que rodea al feto procedía de una filtración a través de las membranas, pero este mecanismo ya no garantiza las cantidades que hacen falta para rodear al feto, cada vez más grande. La cara va adquiriendo sus rasgos y se parece cada vez más a la de un recién nacido. Los ojos, al principio del embarazo, estaban muy separados, pero se han ido desplazando hacia el centro de la cara. Asimismo, las orejas han ido adquiriendo la forma que conocemos. Sus brazos y piernas están formados por tejido cartilaginoso, para permitir su rápido crecimiento. Empieza a formarse algún pelo en las cejas y en el resto del cuerpo. Se trata de un vello muy fino que se llama lanugo y que, en pocas semanas, recubrirá por completo el cuerpo del bebé hasta caerse antes del nacimiento.
Los órganos siguen madurando rápidamente y muchas estructuras del cuerpo empiezan a tomar su forma definitiva.
Los genitales del feto ya tienen características masculinas o femeninas en función del sexo establecido, aunque todavía no están desarrollados por completo. Los cambios que pueden apreciarse en función de si el bebé va a ser un niño o una niña son los siguientes:
- Sexo masculino: empieza a formarse el escroto y el glande del pene.
- Sexo femenino: se ha formado el clítoris, los labios mayores y los labios menores.
A pesar de ello, no siempre es posible determinar el sexo del feto en la ecografía de las 12 semanas.
Medidas del embrión semana a semana:
| Semana | Medida |
|---|---|
| Semana 5 | 2-3 mm |
| Semana 6 | 5 mm |
| Semana 7 | 7-17 mm |
| Semana 8 | 18-25 mm |
| Semana 9 | 25-35 mm |
| Semana 10 | 35-45 mm |
| Semana 11 | 40-60 mm |
| Semana 12 | 60-80 mm |
| Semana 13 | 6,5-8 cm |
Cambios en la Madre a las 12 Semanas
Para la mayoría de las embarazadas, llegan tiempos buenos: el segundo trimestre está a punto de comenzar. La fase más crítica ha terminado. ¡Por fin puedes comunicar a todo el mundo que estás embarazada! Muchas de las embarazadas están anhelando ver la barriguita porque, aunque el útero sobresale ahora un poco del hueso púbico, todavía no es muy visible. Si es tu segundo embarazo, es posible que se pueda ver una pequeña barriguita, pero en la mayoría de los casos, todavía se requiere un poco de tiempo hasta que se pueda ver. A partir de la 12.ª semana, las embarazadas pueden observar un mayor crecimiento en los pechos. Los sujetadores especiales para embarazadas pueden ayudar a reducir la presión desagradable dotando al tejido al mismo tiempo de una buena sujeción para evitar la formación de fisuras en la piel.
En esta semana tiene lugar un hecho muy importante e inolvidable: es probable que le hagan su primera «foto», la ecografía de la semana 12.
Para la semana 12 de embarazo ya te empezarás a sentir mucho mejor en cuanto a ánimos y a energía. ¡Superado el primer trimestre! Habéis completado una tercera parte del embarazo.
El riesgo de la pérdida de las primeras semanas ha pasado y la tripita comienza a aparecer… Será imparable a partir de ahora, no habrá quién la esconda o disimule. Continúa con todas las recomendaciones de dieta sana y ejercicio, bebiendo agua, comiendo fibra y vegetales en varias comidas al día. En definitiva, sigue mimándote.
Sin embargo, el alto nivel de hormonas como los estrógenos y la progesterona sigue dando lugar a cambios en el cuerpo de la futura mamá, como los siguientes:
- Las uñas y el pelo crecen más rápidamente y se fortalecen.
- Mayor producción de glándulas sebáceas, lo cual da lugar a una piel de aspecto más luminoso y fresco. También es posible que aparezca acné.
- Aumento del flujo sanguíneo. Esto puede provocar la aparición de nevo arácneo en el pecho y las piernas: dilatación de un grupo de pequeñas arteriolas dispuestas de forma radial.
- Congestión nasal y/o pequeñas hemorragias por la nariz.
- Mayor riesgo de aparición de cloasma gravídico: manchas solares en la piel.
- Aumento de los pechos, mayor sensibilidad y oscurecimiento de las aureolas.
- El útero empieza a sobresalir de su localización entre los huesos de la pelvis.
- Acidez y sensación de quemazón en el esófago, que puede dar lugar a un ardor muy fuerte.
- Calambres abdominales y en las piernas por la compresión del útero sobre las venas.
El útero ya ha superado el hueso del pubis, sobresaliendo por encima un par de dedos. En este momento ya ocupa casi toda tu pelvis, lo que permite que, en ocasiones, pueda comprimir las venas que devuelven la sangre desde las piernas al corazón, sintiendo pesadez.
A estas alturas de la gestación, hay mujeres que se sienten más guapas o más feas. Unas notan que su barriga ha crecido considerablemente, mientras que otras apenas tienen tripa. Como se puede apreciar, la variedad de síntomas, sentimientos y estados de ánimo es enorme.
Si notas mayor secreción de la vagina, puede deberse al cambio del equilibrio hormonal. Este también se encarga de que aumente la circulación sanguínea de la vagina. La mayor secreción protege la vagina contra infecciones. Una secreción vaginal sana es prácticamente inodora e incolora. No es así en el caso de infecciones bacterianas. Pueden producirse ligeras hemorragias, por ejemplo, después de haber tenido sexo.
Ecografía de la Semana 12: Un Momento Clave
Es el momento ideal de la primera ecografía. Si antes no ha habido ningún problema o complicación, la Seguridad Social no contempla la primera eco hasta las 12 semanas de gestación. Por ello, ahora toca la ecografía de la semana 12 y el triple screening.
Como te comentábamos antes, ésta es la semana de la ecografía decisiva, la primera de ellas, la de la semana 12. Tienes que coger cita antes porque cuando te hagan esa eco tendrás que tener los resultados de la analítica, por eso te citarán sobre la semana 11 para hacer la prueba sanguínea. ¿Por qué en esta semana 12? Porque el feto es lo suficientemente grande para que se puedan apreciar y medir posibles anomalías. No se puede ver con claridad el sexo del bebé, pero creedme que la información que da esta ecografía es mucho más importante que conocer si será niño o niña. ¡Ya habrá tiempo de descubrir esto!
Aunque es posible que la futura madre ya se haya hecho una ecografía previamente para confirmar el embarazo, la de la semana 12 es la primera ecografía importante en la gestación. La exploración ecográfica pueden hacerse por vía abdominal o por vía vaginal, según considere el ginecólogo. Esta visualización del útero, y sobre todo del feto, permitirá valorar multitud de parámetros e información referente a:
- Vitalidad del feto: se comprueba que el feto está vivo y que tiene latido cardiaco.
- Número de fetos: se cuentan el número de fetos y, en caso de embarazo gemelar o múltiple, se comprueba si los fetos comparten placenta o bolsa amniótica.
- Semanas de gestación: se mide la longitud cráneo-caudal (CRL), que es la distancia entre la coronilla y el final de la columna vertebral del feto. Con esto, se fija definitivamente la edad gestacional del feto y se calcula la fecha aproximada de parto.
- Anatomía del feto: aunque la sensibilidad para detectar malformaciones fetales es baja, sí que es posible detectar si hay miembros cortos, anomalías cerebrales severas, etc. El estudio detallado de la morfología del feto se realiza en la ecografía de las 20 semanas.
- Riesgo de anomalías cromosómicas: se mide la translucencia nucal y, junto con otros parámetros del análisis de sangre, se realiza el llamado cribado combinado del primer trimestre o triple screening. Éste permite hacer una estimación del riesgo de padecer alteraciones cromosómicas como el síndrome de Down, el síndrome de Edwards o el síndrome de Patau.
- Aparato genital materno: se examina el útero y los ovarios de la madre para descartar la presencia de miomas, quistes o tumores.
- Cribado de preeclampsia: se mide el índice de pulsatilidad en las arterias uterinas para intentar determinar el riesgo de desarrollar hipertensión arterial en la segunda mitad del embarazo.
- Anejos ovulares: se valora la placenta, el cordón umbilical y la cantidad de líquido amniótico para determinar anomalías como la placenta previa, olgohidramnios, rotura de la bolsa, etc.
Como ya hemos comentado antes, la apariencia del feto en esta semana doce será similar a la de un recién nacido. Es posible distinguir con claridad la cabeza, el tórax, el abdomen, la columna y las extremidades. De forma excepcional, el especialista podrá dar información sobre el sexo del futuro bebé, aunque no de forma 100% segura.
Un estudio morfológico de tu bebé centímetro a centímetro en el que comprobarán que cerebro, corazón (el latido en plenitud será de 167 pulsaciones por minuto, increíble), riñones y todos los órganos vitales se están desarrollando bien. Ven con todo detalle sus huesos, si hay movimiento fetal, si hay latido constante, si el cordón umbilical está bien, y la placenta… ¡Mil cosas! Y también miran si hay hueso nasal y la medida de la translucencia nucal.
Entre los datos que toman cogen la medición del pliegue nucal, que se considera un marcador de trisomía 21 o Síndrome de Down. Es importantísimo porque lo miden todo al detalle y comprueban el funcionamiento de los órganos, como os decíamos antes.
En este momento se ofrecen a menudo diferentes métodos de diagnóstico prenatal, lo que significa que se puede analizar si existen defectos genéticos o malformaciones. Si quieres realizar estos controles especiales, puedes consultar a tu médico o médica las diferentes posibilidades que existen.
Analítica materna en sangre. No os asustéis; algunos de estos resultados pueden dar alto riesgo de alteración genética y no son más que un falso positivo (como fue mi caso). Cuando el riesgo es alto hay otras pruebas para descartar estas alteraciones. Hay factores (como la edad de la madre) que pueden disparar estas posibilidades, y en el cruzado de datos de esta primera prueba suele salir siempre alto. Después, analizan al detalle y hacen pruebas más específicas para concretar y descartar con mayor afinación. No os asustéis de primeras.
En el test de cribado del primer trimestre, combinando los resultados de la ecografía, de un análisis de sangre materna y de la edad de la madre se obtiene las posibilidades de que el bebé padezca alguna anomalía cromosómica. Hay que tener en cuenta que no es una prueba diagnóstica.
La preeclampsia es una complicación del embarazo consistente en tensión arterial elevada y proteínas en la orina. Puede acompañarse de edemas en miembros inferiores o en todo el cuerpo y en casos graves de alteraciones del hígado, la coagulación y los riñones. Puede presentarse de forma precoz antes de las 34 semanas de embarazo llamándose “preeclampsia precoz” o más allá de las 34 semanas, denominándose “ preeclampsia tardía”. Este cribado de preeclampsia se realiza entre las semanas 11 y las 13 de embarazo. El cribado combinado combina con factores maternos (edad, índice de masa corporal, raza...), tensión arterial, ecografía Doppler de arterias uterinas y un marcador bioquímico segregado en la placenta llamado PLGF que te determinarán en sangre en la misma analítica donde te solicitaron la BetaHCG y la PAPP-A.
🤰Ecografía semana 12 de embarazo, te explico todo lo que necesitas saber
Recomendaciones para la Semana 12 de Embarazo
Lo decimos de nuevo en el estado de la mamá en la semana 12 porque es importante saber lo que vais a conocer, a lo que os enfrentáis y que estéis tranquilas. Una vez sepáis que está todo perfecto, adelante, ya podéis compartirlo con todos los que queráis. En nuestro caso esperamos incluso un poquito más porque tuvieron que hacerme más pruebas después del resultado del triple screening.
La mayoría de mujeres y parejas aprovechan los resultados de la ecografía del primer trimestre para dar la noticia a sus amigos y familiares del futuro bebé que está en camino.
En este momento, empieza una etapa muy feliz del embarazo, con menos molestias y más ilusiones. No obstante, es importante que la mujer no deje de prestar atención a sus cuidados del primer trimestre.
Por ello, vamos a seguir puntualizando algunos consejos interesantes para embarazadas de 12 semanas:
- Empezar a utilizar ropa cómoda y holgada.
- Seguir con una dieta sana y equilibrada, rica en todos los nutrientes beneficiosos para la gestación.
- Beber mucha agua, al menos 2 litros diarios, para tener una correcta hidratación.
- Tomar los suplementos vitamínicos que recomiende el médico.
- Cuidar la higiene bucal, ya que el riesgo de sufrir gingivitis es mayor.
- Realizar alguna actividad física, como caminar, el yoga o la natación, ya que contribuyen a fortalecer la musculatura y aliviar los dolores.
- Utilizar crema solar con un factor de protección alto y no tomar el sol durante un largo rato para evitar la aparición de manchas en la piel.
- Reducir el consumo de cafeína y bebidas gaseosas, así como evitar por completo el alcohol y el tabaco.
- Cuidar la postura y, para agacharse, flexionar las rodillas y mantener la espalda recta para no dañarse.
- No transportar mucho peso.
¡Enhorabuena, ya has cumplido el primer trimestre de embarazo!
