Introducción de Alimentos en Bebés: Guía Basada en las Recomendaciones de la OMS

Introducir los alimentos en la dieta del bebé es un desafío importante tanto para el bebé como para los padres, quienes a menudo se enfrentan a muchas dudas.

Eduard Baladia, dietista-nutricionista y miembro de la Academia Española de Nutrición y Dietética, nos explica las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la alimentación complementaria.

La alimentación complementaria (AC) se refiere al proceso de ofrecer al lactante alimentos sólidos, semisólidos y líquidos distintos de la leche materna o a la fórmula infantil como complemento y no como sustitución de ésta en la dieta de un bebé.

Este proceso no solo proporciona nutrientes esenciales, sino que también ayuda en el desarrollo de habilidades motoras orales y en la adaptación del paladar de la criatura a diferentes sabores y texturas.

¿Cómo empezar el método BLW? 🥦ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA GUIADA POR EL BEBÉ 🍉

Recomendaciones de la OMS sobre la Alimentación Complementaria

En 2002, la OMS actualizó sus recomendaciones sobre la alimentación durante el primer año de vida, al igual que hizo la EFSA en 2019. Baladia lo sintetiza como “lactancia materna exclusiva y a demanda desde la primera hora de vida y hasta los 6 meses (anteriormente era hasta los 4 meses).

Las recomendaciones se han ido modificando en diversas ocasiones durante los últimos años, siendo notablemente diferentes de los consejos recibidos anteriormente o en otras generaciones.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda mantener la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, por ello, el proceso de diversi­ficación alimentaria no se tendría que iniciar antes de esta edad y una vez iniciada debe realizarse de forma gradual incorporando nuevos alimentos, pero siempre manteniendo la lactancia materna a demanda todo el tiempo que madre e hijo deseen.

En lactantes no amamantados, no existe consenso en la evidencia científica acerca del cuándo es el mejor momento, pero se recomienda iniciar AC entre el 4º y el 6º mes.

Antes de empezar, los profesionales de la salud deben valorar que se presenten signos de que ya está listo para comenzar. En el caso del lactante nacido prematuro, la recomendación debe individualizarse, previamente se deben reconocer las señales que indican que la criatura está lista para comenzar y además valorar su desarrollo motor previamente, ya que es un colectivo muy heterogéneo.

Por otro lado, los expertos indican que en algunas situaciones especiales se puede empezar antes de los 6 meses, pero nunca antes de los 4 meses de edad.

El equipo de pediatría deberá valorar si el desarrollo psico­motor y el interés de la criatura por probar nuevos gustos y texturas lo permiten, pero debe evitarse el inicio temprano de la AC en contextos de escasos recursos, donde el acceso a alimentos de alta calidad nutricional y ricos en hierro es limitado.

En resumen, los principales expertos recomiendan que la AC no se inicie antes del 4º mes, pero tampoco debería retrasarse más allá de las 26 semanas.

La oferta de nuevos alimentos se debe realizar de manera progresiva, en peque­ñas cantidades, con intervalos de unos días, observando la tolerancia y aceptación.

Obviamente, en esas primeras semanas y meses de transición a los sólidos y semisólidos el niño no come demasiado y sigue prefiriendo la leche materna. A medida que avanzan los meses, la balanza se va inclinando hacia la alimentación convencional.

“Hasta los 12 meses, la lactancia materna puede suponer entre el 100% y el 50% de la energía consumida por un bebé.

A esa edad el niño suele haber alcanzado un desarrollo psicomotriz suficiente como para controlar la cabeza, estar sentado sin ayuda y llevarse la comida a la boca.

Este sistema contempla ir adaptando los tamaños y texturas del alimento a la evolución de la motilidad del bebé.

Para saber si la consistencia es adecuada para el bebé, intenta aplastar el alimento con los dedos. Si puedes chafarlo, el niño también podrá con sus encías.

Esta presencia del adulto requiere paciencia, ya que nunca debe ser invasiva. “Le dejaremos explorar a su ritmo, sin estar limpiándolo constantemente para no interrumpirlo”, apunta Baladia. Sí, se va a poner perdido.

Con toda esta información, la pregunta habitual de los padres es ¿cómo encajo todo eso en mi rutina familiar? La respuesta no puede ser más tranquilizadora para los padres.

La tabla de introducción de alimentos para el bebé de la OMS convierte al niño en un comensal más.

Cuando éramos niños había una pauta férrea según la cual los distintos grupos de alimentos se introducían progresivamente, pero bien triturados.

Pero la mayor novedad es que desaparece el calendario de introducción de alimentos para el bebé mes a mes. Las nuevas recomendaciones contemplan introducir cereales, frutas, hortalizas, legumbres, carnes y pescados sin un calendario preestablecido y antes de los 12 meses.

“El lactante tomará al principio mucho más el pecho porque, seamos sinceros, en esas primeras semanas, no comen mucho así.

Con este nuevo planteamiento el niño puede comer prácticamente de todo.

Ofrecer solo alimentos que contribuyan a su salud.

Introducirlos de uno en uno para comprobar si hay alergias. No incorporar uno nuevo hasta pasados tres días.

Respetar la sensación de hambre del niño.

Las nuevas recomendaciones contemplan introducir cereales, frutas, hortalizas, legumbres, carnes y pescados sin un calendario preestablecido y antes de los 12 meses.

La miel se desaconseja en los 12 primero meses por el riesgo de botulismo ya que puede contener esporas de Clostridium botulinum, una bacteria que genera una toxina peligrosa para el sistema nervioso.

Este artículo tiene como objetivo proporcionar a los profesionales de la salud un resumen de la evidencia científica disponible en la actualidad sobre la alimentación complementaria y los posibles riesgos de la introducción temprana o tardía de los alimentos.

Puedes ampliar esta información en el artículo “Introducción de alimentos potencialmente alergénicos. Gluten y recomendaciones actuales”.

Tipos de Alimentación Complementaria

Existen diferentes enfoques para la alimentación complementaria, cada uno con sus propias características y beneficios. La elección del método dependerá de las necesidades del bebé, las preferencias de la familia y las recomendaciones de los profesionales de la salud.

Respecto a la elección del tipo de AC, ningún método respetuoso con el bebé es mejor que otro. Los profesionales de la salud deberán individualizar las recomendaciones a las necesidades de la criatura, la familia y cuidadores.

En el asesoramiento deberán priorizarse los modelos de alimentación que: estimulen un primer contacto con alimentos nutritivos, sanos, variados y seguros de forma adecuada a través de la autorregulación de la saciedad y autonomía.

De esta forma, se favorecerá el desarrollo cognitivo, social y emocional del lactante, factores de protección para el desarrollo de trastornos de conducta alimentaria en edades posteriores.

A continuación, se presentan los tipos de alimentación complementaria:

Tipos de Alimentación ComplementariaDescripción
Tradicional con cucharaSe refiere a la introducción gradual de alimentos sólidos de forma sistemática a base de purés, papillas o triturados. En este método la familia tiene control absoluto de los alimentos que se ofrecen e ingieren y es a partir de los 9 meses de edad, cuando la criatura empieza a alimentarse independientemente (con las manos).
Baby-Led Weaning (BLW)Este enfoque de AC promueve que el bebé se alimente solo y pueda “guiar” el proceso desde el inicio. La familia ofrece alimentos en trozos (sanos, seguros y variados) que permitan al bebé explorar texturas y sabores a su propio ritmo; decidiendo qué elige comer y cuánta cantidad.
Método CombinadoCombina ambos enfoques (alimentación con cuchara y BLW). Los expertos indica que este método puede ser útil para bebés que necesitan una transición más gradual a los sólidos.

Esta nueva autogestión de la alimentación se conoce como baby-led-weaning (BLW) o destete dirigido por el bebé. “Consiste en ofrecer la alimentación complementaria dejando que sea el bebé quien dirija el proceso desde el principio”.

Recomendaciones Específicas por Tipo de Alimento

A continuación, se presenta el calendario orientativo de introducción de alimentos, se trata de unas pautas generales. Se recomienda evitar pautas rígidas y que los profesionales de pediatría puedan individualizar el asesoramiento según el desarrollo y las necesidades de la criatura y su familia.

  • Frutas y verduras: se admiten prácticamente todas y a demanda.
  • No dar espinacas, acelgas, borraja ni otras verduras de hoja verde hasta el año.
  • Zumos: evitarlos.
  • Cereales y derivados: Dar prioridad a los integrales.
  • Frutos secos enteros: después de los 3 años.
  • Legumbres.
  • Carne y pescado.

Hortalizas y verduras: se recomienda evitar el consumo de espinacas y acelgas hasta los 12 meses por su contenido en nitratos (si se ofrecen que no sean más de 35 gramos al día). A partir de año y hasta los 3 años, ofrecer como máximo 45 gramos/día de este tipo de hortalizas.

Pescado: priorizar la oferta de pescado de proximidad, pesca sostenible y sin espinas. No se recomienda en menores de 10 años, mujeres embara­zadas o en periodo de lactancia materna el consumo de emperador, pez espa­da, tintorera, cazón, marrajo, pintarroja, mielgas, lucio y atún fresco o en conserva (en niños/as de 10 a 14 años, limitarlo a 120 g/mes) por su elevado contenido en mercurio. Conviene limitar el consumo habitual de langostinos, cabezas de gambas y cigalas, pero se puede ofrecer crustáceos y moluscos como meji­llones o almejas.

Carne: no ofrecer carne de animales cazados con munición de plomo a menores de 6 años ya que puede causar daños neuronales. Priorizar la oferta de carne blanca (pollo, pavo...) y evitar embutidos y carne procesada.

Leche de vaca: a partir de les 12 meses en caso de que no tome leche materna. Si no toma leche de vaca, la bebida de soja enriquecida con calcio y sin azúcares añadidos es la mejor alternativa y su consumo es seguro.

Frutos secos (almendras, anacardos, nueces, avellanas, etc.): No ofrecer enteros, se pueden tomar molidos, en polvo o en forma de crema a partir de los 6 meses. Las hortalizas o frutas duras como la manzana y la zanahoria crudas se pueden ofrecer ralladas o laminadas desde los 6 meses.

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