Susi Profe: Biografía de una Educadora Digital Triunfante

María Jesús Villanueva, conocida como Susi Profe, es una docente gallega que reside en Madrid y ha alcanzado gran popularidad en YouTube gracias a sus vídeos educativos sobre matemáticas, lengua, física y química. Su canal es de 2017. Cuando por las mañanas se levanta y sabe que tiene que ir al cole siente «vida». Susi no concibe dar clase como un trabajo aunque sea su profesión.

El trato con los alumnos le apasiona, ayudarlos en las dificultades le parece «apasionante», pensar qué hacer para motivarlos... «Trabajar delante de un ordenador me aburriría muchísimo», dice esta Susi Villanueva, una docente gallega que triunfa en YouTube, donde tiene más de un millón de seguidores.

Susi Profe explicando conceptos matemáticos en su canal de YouTube.

Inicios y Ascenso a la Fama

Cuando terminó la carrera, mientras se formaba en inglés -requisito indispensable hoy en día- empezó a dar clases particulares, una tarea en la que se estrenó con 15 años.

Un día hablando con él pensamos en por qué no generar un contenido al que pudieran acceder los alumnos, y que de paso yo pudiera utilizar también en mis clases particulares, y además hacerlo como un proyecto propio y público», asegura.

-¿Cuándo te das cuenta de que esto ha sido un bum? -Fui muy consciente cuando antes de la pandemia ya me empezaron a parar por la calle en Madrid, a los dos años o así de haber empezado.

Era algo que yo ni siquiera había comentado entre familiares ni amigos, muy mío, también de cara a mi currículo, así que que me pararan fue un punto de inflexión, de ver hasta dónde podía llegar esto. También me sorprendió saber que los vídeos se estaban viendo en la otra parte del mundo.

Ahora lo vemos como algo muy natural, también porque la pandemia ha hecho un cambio en nuestra mentalidad, pero en ese momento no era así. Me comentaban desde Perú, me veían desde México, o me escribía una abuela desde Chile porque estaba ayudando a su nieto con los deberes.

Susi Profe interactuando con sus estudiantes.

Contenido y Metodología

-¿Con qué criterio eliges los vídeos? -Según voy viendo qué están dando o con los comentarios que me van dejando, eso también me da mucho feedback de lo que van necesitando. Ahora mismo tengo casi 700 vídeos, cada vez me va costando más, pero no he llegado al punto de que se me hayan agotado las ideas. ¿Que llegaré?

-Vas tirando hacia donde crees que puede haber más problemas? -Claro, el haber estado tantos años dando clases particulares, llevo desde los 15, me han dado el bagaje que tengo hoy. Y el tratar con niños con dificultades me ha dado mucha luz, también en cuidar el lenguaje, en conectar con ellos...

-¿Qué contacto tienes con los alumnos? -Solo cuando ellos me escriben. Si no me contactan, yo no consigo contactar con ellos. Y luego los directos de YouTube, que en el último año es cuando más los he explotado, me han dado una cercanía a la comunidad bestial, que he agradecido un montón.

E incluso tengo alumnos fijos que ya conozco sus nombres o sus trayectorias, si han aprobado, si no...

Directos y Técnica Pomodoro

-¿Directos? -Sí, hago sesiones de estudio los domingos por la tarde, donde yo estudio con ellos a través de YouTube. Utilizo la técnica Pomodoro, que está muy de moda últimamente, que consiste en estudiar 25 minutos y descansar 5.

Así que les digo: «Esta tarde vamos a estudiar dos horas, es decir, cuatro bloques de estudio, así que haced una lista con lo que vais a estudiar en cada uno». Y yo mientras hago mis cosas, pero en directo.

Y como me ven a mí hacerlo, ya solo por eso, muchos se enganchan, el que quiera lo aprovecha. Me han parado padres por la calle para agradecerme que sus hijos se pongan a estudiar.

Éxito y Reconocimiento

-¿Cuál es el vídeo que más te ha funcionado? -Es verdad que hay vídeos que tienen más años y que acumulan más visitas, pero, en general, lo que les suele costar a los alumnos. Por ejemplo, álgebra, cuando juntas letras y números les cuesta un montón.

O cuando he empezado con lengua, que me he centrado en la sintaxis, yo no lo sabía, pero había una necesidad bestial, porque ha funcionado muy bien. Al final, las típicas cosas por las que los alumnos pueden empezar a necesitar clases particulares.

-¿Crees que son los chavales los que te buscan mientras hacen los deberes o son padres que no saben cómo explicar algo a sus hijos? -De todo, como me han parado por la calle y me lo han dicho, algunos incluso me reconocen: «Estudiando el día antes, he aprobado el examen -también tengo a los que no-, tenía que haber empezado antes porque lo he entendido a la primera».

Veo que hay alumnos que por sí solos se las apañan, también tengo padres que los ven con ellos y otros agradecidos porque así pueden ayudar a sus hijos, porque eran contenidos que no recordaban y así han refrescado.

Una de las cosas que más me ha puesto los pelos de punta, y que no hubiera imaginado, es que han ayudado a muchas personas sordas porque están subtitulados.

-Me quedo con esa frase «lo he entendido a la primera». ¿Cuál es la clave del éxito? -Me lo han preguntado muchas veces, incluso yo misma me he hecho la misma pregunta: «¿Qué hago de novedoso?». Porque realmente no es para tanto, es una profesora explicando en una pizarra, todo muy normal, que no tienen efectos especiales ni nada...

Yo, sobre todo por los comentarios que me van llegando, digo: «Pues será verdad». No te puedo decir es esto. Pero por lo que me han comentado tengo varias pistas: me dicen que en poco tiempo (tengo vídeos cortos y largos) está sintetizado el contenido y te enteras de todo; que los ejemplos son muy claros...

-Quizás eso es lo que queremos pensar. -Sí, por eso a lo mejor doy por hecho que otros hacen, y no hacen. También me han dicho que cuando explico no doy por hecho que saben hacer nada. Por ejemplo, los factores de conversión, cambiar de unidades, lo repito otra vez.

Todo lo que hago digo de dónde viene, por qué, qué hay que saber para llegar a ese punto... y dicen que les ayuda mucho. La fórmula magistral no la sé, porque hasta yo creo que tengo mucha dificultad para expresarme, me cuesta mucho sacar la palabra exacta.

Y pienso: «Con la dificultad que yo siento para hablar, en la docencia que te tienes que explicar... -No te quito mérito, pero no es lo mismo estar en clase que en casa.

-Eso por supuesto. Yo siempre digo que no he venido a suplir al profesor presencial, ese siempre tiene que estar, y por esa razón yo sigo trabajando, otra cosa es que el alumno que tiene 6-8 asignaturas en el día, que si le toca a las 9 de la mañana, o ha tenido un problema ese día, o está tonteando con no sé quién... y por mucho que haga el profesor, por muy molón que sea, no se puede rebobinar ni repetir la clase, o lo aprovechas o lo pierdes.

Además de otros factores, a veces hay 30, incluso 40 alumnos por clase, tantas cosas que influyen, un ambiente tan cambiante, a veces ruidoso, compañeros que molestan..., tantas cosas que influyen en el día a día.

Susi Profe dando clase en un aula.

Opiniones sobre la Educación y la Familia

-¿Eres partidaria de que los padres hagan los deberes con los hijos? -Hacer los deberes no, pero si en un momento puntual el chaval tiene una duda, lo ideal sería que el padre pudiera sentarse con ellos.

Lo digo porque los padres no están en casa, es lo triste de la juventud de hoy en día, y si están, no están, están ausentes... Y te digo por desgracia. Con esto no estoy juzgando, que igual a mí me pasa en algún momento, solo quiero decir que los que están, igual están agotados por el trabajo, cuesta mucho la entrega...

Hay muchos jóvenes solos. También hay muchos padres separados, y muchos chavales que están a su bola. Y el chaval que no tiene la oportunidad de tener a su padre, se busca la vida... Y ve que no solo tiene las enciclopedias para consultar, sino que tiene la oportunidad de escuchar a un segundo profesor, a un tercero, a un quinto... Y en un formato al que están más acostumbrados, que pueden parar, comentar, tienen tantas ventajas...

Es casi mediodía en un parque situado a unos 30 kilómetros del centro de Madrid. No es festivo, pero el recinto está lleno de chavales y chavalas que pasean con despreocupación y esa cara de alivio que lucen los escolares cuando están de vacaciones.

Paseo con María Jesús Villanueva, Susi Profe, con la curiosa sensación de que muchos adolescentes se nos quedan mirando y luego cuchichean entre ellos. Como si me hubieran leído el pensamiento, un grupo de jovencitas se para en seco ante nosotras.

Tienen los ojos desbordados de emoción y tal subidón de rubor en el rostro, que por un momento se les difuminan hasta los signos del acné tan molesto en toda pubertad. Es tal su entusiasmo que llego a temer que se les salte un bráket.

“Sííí. Es Susi Profe y justo le estoy haciendo una entrevista. La sorpresa corre como la pólvora. Al minuto, estamos rodeadas. ¡Claro que conocen a Susi Profe! “Seguimos todos tus vídeos y aprobamos gracias a tí”, le dicen. “Me has salvado la evaluación”. “Eres la mejor explicando matemáticas”. Escenas parecidas se van a repetir durante todo el paseo.

“Esto es casi más importante que el millón y medio de seguidores que tengo en las redes. Yo tengo todo el día en mente a mis alumnos”. (Reflexiona unos segundos la respuesta). Ni me gusta ni me disgusta. Me resulta extraño. Yo soy profesora y eso supone que los alumnos se fijan en mí. Lo que digo, cómo hablo, las cosas que me entusiasman.

Sí, acabamos de llegar a esa cifra en YouTube. Y tengo que reconocer que es bárbaro. Insisto en hablar de referente, pero si dicen influencer, tampoco hay problema. Lo importante para mí es acertar en la manera de dirigirme a mi audiencia, tirar de los estudiantres, animarles para que sigan siempre adelante.

¿Cómo empezó todo? El canal es de 2017. Muchas vísperas de exámenes mis alumnos me pedían ayuda por el móvil, porque no daban con la solución de algunos ejercicios.

Así que pensé: ¿por qué no grabarlo en vídeo y difundirlo en YouTube? Mi marido trabaja en publicidad, marketing e imegen.

¿Tu primer vídeo? ¿Has cambiado mucho? ¡Me da mucha vergüenza ver aquella grabación! (Risas). Estoy tan seria que no soy yo. Me lo han dicho hasta mis alumnos, que me conocen bien porque me ven en el aula.

¿Cómo es tu día a día? Yo trabajo en un colegio y eso me ocupa la mitad del día. Por la tarde, hasta que mis otros dos niños vuelven del cole, me pongo un rato con el canal. Contesto comentarios, preparo temas e incluso puede que me dé tiempo a grabar. A partir de las cinco y hasta que se acuestan, todo mi tiempo es para los niños mayores. Luego, si me siento creativa y me queda algo de energía, vuelvo a las redes. Es el único modo de estar al día.

El año pasado tuve que ponerme con todos los cambios de la Gramática Castellana. Así divido mis tiempos: cole, hijos y canal. Cuento con todo el apoyo de mi marido. Si nos organizamos bien, llegamos a mucho. Naturalmente que sí. El lenguaje corporal es importantísimo. Sabes si un alumno te entiende porque asiente con la cabeza. Y notas que se aburre si está mirando el móvil. En ese sentido, enseñar delante de una cámara es horrible. He tenido que acostumbrarme.

La típica alumna que siempre sacaba notazas. Que prefería estudiar a salir de juerga, por ejemplo. He tenido la suerte de sacar muy buenas notas sin tener que dedicarle demasiado tiempo. ¿Facilidad? Sí, claro. Pero jamás he renunciado a divertirme. Eso sí, en clase siempre al cien por cien de atención. Lo absorbía todo y eso me ayudaba.

Unos cuantos. Adictos a la filosofía, de Enric Fernández Gel. Date un vlog, de Javier Santaolalla, un físico con mucho carisma. QuantumFracture, divulgación científica de José Luis Crespo. Un canal de madres, que me gusta mucho, es el de Ani Pocino, que me ayuda a organizarme.

A través de los comentarios he comprobado que hay varios grupos: los propios alumnos, las personas de cuaquier edad que ven mis videos para estudiar mejor y muchos padres, que me siguen para ayudar a sus hijos en las tareas. Por ultimo, compañeros de profesión a los que les gusta conocer ideas de otros profesores.

Otro grupo de chicas se paran junto a Susi. Quieren hacerse fotos con ella y contarle cosas de sus clases. Una jovencita se funde en un abrazo con su admirada Susi Profe. -¿Como una cantante? Te acaban de llamar ‘celebrity’. (Risas) Sí, sí. Ya lo he oído. ¿Qué me va a parecer? Pura motivación. Siento que lo que estamos haciendo merece mucho la pena.

Estamos empezando a monetizarlo, pero tampoco como para decir “lo dejo todo”. Yo sigo con mis clases en el cole porque la Susi Profe se nutre de la Susi en el aula, y viceversa. Ambas se complementan.

¿Has usado calculadora alguna vez? Por supuesto. No tengo nada en contra. Ante un problema, doy más importancia a la reflexión. Prefiero que los alumnos piensen en cómo atajarlo, que en el control de las operaciones. Debates varios. ¿Es bueno mandar muchos deberes?

Los dos extremos son malos. No me importa poner deberes cuando se ha quedado en clase algo pendiente, pero, como profesora, procuro organizar bien las clases y mandar algún trabajo de investigación complementario, que motive al alumno. Unos deberes aburridos no van a servir de nada.

El tema me preocupa como madre, porque en casa prefiero disfrutar de mis hijos a verles toda la tarde haciendo tareas. De momento son pequeños. (4 y 6 años). ¿Suspendes mucho a tus alumnos, o son tus alumnos quienes no consiguen aprobar?

La obligación del profesor es hacer que los alumnos aprueben. Igual no lo consigues cien por cien, pero, si me ocurriera al revés, sería yo quien tendría que mirármelo. Por poder, podría. No lo veo tan disparatado si solo quieren resolver problemas, o crear un profesor virtual que se limite a dar contenidos. (Susi cita Chat GPT).

Yo soy más partidaria de un maestro que transmita valores, que trabaje la gestión de algunas emociones, que contagie pasión… Por ahora me extrañaría que eso pudiera hacerlo una máquina.

No, que yo sea consciente. No todos los comentarios que me escriben son positivos. Hay quien espera otro nivel en las explicaciones, o simplemente no les gusta mi estilo. Recibo y agradezco las críticas constructivas, porque me ayudan a aprender y mejorar.

Antes de conocerte, la palabra ‘pomodoro’ era tomate en italiano. ¡Sigue siendo un tomate! (Risas). La Técnica Pomodoro es un método para repartir bien el tiempo entre esfuerzo y descanso. Sí. Magisterio de Primaria.

Dichos frecuentes: “Qué bien viven los profes. El tema de las vacaciones sí que nos viene muy bien para conciliar con la familia. Visto desde fuera, nuestro trabajo puede parecer cómodo, pero también desgasta mucho. El verano se aprovecha para hacer cursos. Formación digital, mejorar el inglés… Y a diario llevamos trabajo a casa.

No sé yo. Seguiré siendo profe de algo. Con tres hijos vas a seguir estando ocupada. ¡Qué valiente! Nooo. (Risas). 40 años trabajando como reportera/presentadora/guionista/coordinadora de redacción/directora/subdirectora…

Cuando empecé a escribir, no había ordenadores en la redacción. Cuando entré por vez primera en un estudio, Radio El País 1984, (informativos y Madrid Me mata dirigido por Moncho Alpuente), la música era vinilo y se servía en platos. ONDA MADRIDy TeleMadrid, hasta el ERE de 2013.

Mucha radio: EL CHISPAZO, M80 RADIO, LA VENTANA, y DE NUEVE A NUEVE Y MEDIA, con JAVIER CANSADO, CADENA SER, donde vuelvo cada mes de agosto colaborando en HOY POR HOY MADRID VERANO. En sus últimos tiempos de freelance, mi entusiasmo laboral viaja a 9000 kilómetros para vivir en Maputo, Mozambique tres meses al año, como voluntaria de comunicación con los dos proyectos que apoya en el continente africano la Fundación Mozambique Sur: Casa do Gaiato, y Fundação Encontro.

Un colegio para niños de la calle, y educación para la Salud y trabajo comunitario en cinco aldeas, con casi 40.000 personas. En África realiza el sueño que da título a su blog. MadridEs extrañísimo que un niño o niña de primaria o de la ESO no conozca a Susi Profe.

Esta 'edutuber', cuyo nombre verdadero es María Jesús Villanueva se ha convertido en un fenómeno en las redes sociales gracias a sus explicaciones sencillas y prácticas sobre contenidos de Matemáticas, Física, Química y Lengua española de primaria, ESO y Bachillerato.

Así que en el Día Internacional de las Matemáticas hemos querido invitar a esta profesora que cuenta ya con un millón y medio de suscriptores en su canal de YouTube.Matemáticas para "entender el mundo y disfrutar"Susi es profesora de primaria en un colegio de Madrid y ha contado que abrió su canal de YouTube en 2017.

Muchas noches, sus alumnos le pedían ayuda por el móvil para resolver un determinado ejercicio justo antes de un examen. Pensó entonces que podía grabar sus explicaciones en vídeo, colgarlas en YouTube y ampliar, de paso, su currículum. Su marido le echó una mano porque trabaja en temas de publicidad, marketing e imagen.

Ella sostiene que, a pesar de la mala fama de las matemáticas, "un profesor que se empeñe puede sacar mucho de su alumno". Hablando de qué diferencia hay entre enseñar presencial o enseñar por internet, ha asegurado que "cada método tiene sus ventajas: a través de video es más el entorno del alumno, son videos a demanda, los alumnos los buscan; presencialmente a veces el alumno no está receptivo".

Susi Profe en una entrevista.

Miles de estudiantes recurren a ella en los momentos más difíciles de su etapa educativa: "Los videos más vistos y demandados son en general todos los que tienen que ver con el álgebra y donde más se atascan, es en los problemas", ha contado. La 'edutuber' sostiene que 'estamos cargando el currículo con muchas cosas y muchas teorías" y pone de ejemplo a sus abuelos.

"Ellos aprendieron a leer, a escribir y matemáticas; estamos olvidando lo importante y hay que apostar por la lectura", ha defendido.

Susi Profe utiliza en sus vídeos el método Pomodoro, un método de gestión del tiempo que consiste en alternar pomodoros (sesiones de trabajo concentrado) con descansos breves y frecuentes para promover la concentración sostenida y evitar la fatiga mental.

Mi gran amigo, compañero de venturas, desventuras, vivencias sin fin desde la infancia hasta ayer mismo, ha fallecido esta tarde después de una larga enfermedad. Alfonso Carlos Pérez Jiménez, profesor de Matemáticas, Física y Química durante tres décadas, deja un imborrable recuerdo debido a su simpatía arrolladora y generosidad con los demás.

Lo pueden corroborar sus muchos amigos y alumnos. Permanecerá para siempre en nuestro corazón. Nos sentaron juntos en el último banco de nuestra clase de sexto en la Hispanidad, recién llegado yo desde el colegio del barrio de San Antón. Como te gusta recordar, yo iba contigo, mi hermana Tasha con Mayte, Sonia con Javi y más tarde Héctor con Maribel.

Tú y yo teníamos diez años. Tú todavía no, que los cumples el 26 de julio y te pasabas el curso como alumno precoz, de cara a los profesores y también de las alumnas, que son otra disciplina. Pero, aunque seis meses más joven, ya eras más fuerte y me lo demostraste el segundo día, tirándome al suelo en una pelea inofensiva, más manchada de tiza que de otra cosa.

Ni siquiera nos expulsaron. Yo me había enfadado porque decidiste sentarte en otro sitio y seguramente me sentí traicionado por mi primer compañero de mi nuevo colegio. Nos espolsamos el polvo y seguimos compartiendo banco habiendo roto el hielo. Se lo recomiendo a todo el mundo.

Andando el tiempo y después de unos cuantos zapatazos suyos a las porterías de futbito y de otros tantos manotazos con el proyectil de balonmano, nos hicimos amigos jugando juntos al baloncesto, algo en lo que también destacabas. Teníamos otras cosas en común. Lo descubrí pronto al ver que también dibujabas y además escribías poemas, una habilidad de la que estaba especialmente orgullosa Teresa, tu madre.

También coincidimos en la recién descubierta afición por las chicas, un área en la que también me ganabas por goleada jugando a la botella o en tus incursiones en solitario en el género femenino. O en los labios del género femenino. Y si no que le pregunten a Mari Ángeles.

En el instituto también me senté a tu lado y gracias a ti sobreviví a las matemáticas de segundo por los pelos. Susi me aprobó a condición de que no cogiera más mates en mi vida. Respiré. En COU nos pasábamos los recreos comiendo bocatas de tortilla y sin parar de reírnos con Teles y Zornoza. Y con Encarni, mi primera novia, que iba a segundo. Tú ya te juntabas con más mayorcitas, no eras tonto.

Hicimos juntos el salto de la valla en nuestra verbena de COU con Florencio, Rodri, Diego Igual, Soliva, Irles, Albertito, García y Fo, después de un infame botellón de Lirios Cola en los futbolines. En el festival de fin de curso pasó de todo: fuimos la banda de Objetivo Birmania y a ti se te cayó una guitarra eléctrica escaleras abajo. El caso es que aprobamos y tú estudiaste Química y yo Periodismo.

En una de mis venidas nos afiliamos juntos al partido de mi abuelo, Acción Republicana. No militamos mucho, estábamos muy ocupados ayudando a abrir bares y sobre todo a cerrarlos, primero El Punto de Elche y después el de Santa Pola. En política solo participamos en una pegada de carteles pero se nos quedó dentro la semilla. De tu campo podríamos contar también algunas historias. Como aquella fiesta en la que todo el mundo acabó emparejado.

Lo que quería decir en realidad se puede resumir muy fácilmente: Alfonso, estoy muy orgulloso de nuestra amistad.

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