¡Qué rápido pasa el tiempo! Tu bebé tiene casi un añito. Con 8 meses, tu bebé ya no es tan pequeñito como cuando salió del hospital; es curioso, inquieto y empieza a mostrar su personalidad, preparándose para explorar el mundo a su manera. El bebé de 8 meses está en una etapa clave de desarrollo psicofísico y emocional. En esta etapa, se prepara para explorar el mundo a su manera.
Crecimiento y Desarrollo de tu Bebé de 8 Meses
A los 8 meses, el recién nacido comienza a mostrar avances significativos en el desarrollo psicomotor. Alrededor de 8,5 kg y 68-70 cm.
Hitos del Desarrollo
Tu bebé, a los 8 meses, empieza a entender que es una persona separada de su mamá. Algunos ya gatean o empiezan a hacerlo, otros pueden preferir pasar a una posición prona: en cualquier caso, la capacidad de moverse de forma independiente abre una nueva fase de aprendizaje.
Precisamente por esta razón, es necesario garantizar un entorno seguro y amigable para los niños en el hogar, libre de objetos pequeños o peligrosos que puedan ser ingeridos o causar lesiones, para evitar accidentes y permitir que el recién nacido se mueva sin preocupaciones.
Si tu pequeño es nuevo en el gateo, aquí tienes un par de consejos para ayudarle a explorar el mundo:
- Anímelos colocando juguetes y objetos interesantes a distancia para animarlos a moverse hacia ellos.
- Pasa tiempo en el suelo con tu pequeño, jugando juntos, para estimular aún más el descubrimiento y el desarrollo motor.
Si tu hijo prefiere explorar en posición prona, aquí hay algunos consejos:
- Coloca juguetes coloridos y sonoros frente a él para llamar su atención y animarlo a moverse.
- Use alfombrillas para niños para garantizar la comodidad y la seguridad mientras exploran.
- Interactúa activamente, fomentando el movimiento y la exploración.
Gatear y acostarse en posición prona son beneficiosos, ya que ayudan a fortalecer los músculos y promueven la curiosidad y la independencia.
A los 8 meses, el recién nacido también puede comenzar a ponerse de pie, aferrándose a muebles u otros soportes. Este es un paso importante hacia la capacidad de caminar de forma independiente.
Psicomotricidad, Oído y Visión
La estimulación temprana potencia el lenguaje, la memoria y el desarrollo cerebral.
Cómo Estimular a Tu Bebé de 8 Meses
Anímalo, pero sin forzar. Tip útil: agáchate y mira tu casa desde su perspectiva. No hace falta ser estrictos, pero sí constantes. El octavo mes de tu bebé es un torbellino de descubrimientos.
Actividades Recomendadas
Tu presencia, tu voz, tus abrazos… todo eso es esencial.
Alimentación del Bebé de 8 Meses
La alimentación complementaria ya debe estar en marcha. Cereales con gluten, yogur, yema de huevo cocida, pescado blanco.
Alimentos Recomendados
Sí, pero siempre introduciendo de uno en uno y observando reacciones.
Pautas de Introducción
No necesariamente.
Sueño del Bebé de 8 Meses
El sueño del bebé sigue siendo crucial para el desarrollo cerebral y físico. Y ahora, ¿te apetece volver a comprobar cómo está creciendo tu bebé?
Regresiones de SUEÑO del BEBÉ: qué hacer si tiene más DESPERTARES 🌙 De los 4 meses a los dos años
¿Qué nos depara el sueño?
- El sueño es regular. Están preparados para seguir rutinas y horarios.
- Nos podemos topar con la “regresión” de los 9 meses, relacionada con la ansiedad por separación y con hitos del desarrollo: adquisición de nuevas habilidades, época de grandes cambios y descubrimientos continuos. Podemos notar aumento de despertares y resistencia a dormir (que empiece a batallear cuando detecta que “vas a ponerlo a dormir”).
- Las tomas nocturnas “por hambre” se van reduciendo, aunque es normal que tengan 1-2 despertares nocturnos (también por el enorme desarrollo cognitivo y físico que están viviendo). Si se despierta mucho probablemente se trate de una “asociación” (requiere de una “muletilla” para ir enlazando ciclos del sueño: pecho, brazos, bibe…).
- Hace 2 siestas, la primera es más corta que la segunda. Para que sean “reparadoras” debería durar mínimo un ciclo de sueño (45-60minutos). Debe despertarse con buen humor…👌🏽.
Consejos de Sueño
- Sigue un horario más o menos fijo para las siestas y estructurar así el descanso diurno. Un buen descanso diurno es importante!
- Sigue tu ritual antes de dormir (día y noche) que repitas en el mismo orden para ayudarles a entender que el momento de dormir se acerca y a darle seguridad. Introduce actividades relajantes antes.
- Intenta alargar las siestas (más de 45-60min)
- Observa sus señales de cansancio y las ventanas de sueño para ayudarle a descansar en el momento óptimo y evitar que llegue sobrecansado. Las ventanas de sueño se van haciendo más largas durante el día.
- Puedes, si quieres, trabajar el sueño autónomo, retirando poco a poco “muletillas”. Con constancia, paciencia y amor.
Tus métodos para dormir a tu bebé ya no funcionan como antes. Puede que tu bebé haya llegado a los 8 meses durmiendo toda la noche del tirón, o no. Alrededor de los 8 meses, los bebés suelen hacer un cambio espectacular en su capacidad para desplazarse. Cualquier cambio en nuestra vida suele afectar a cómo dormimos.
Es duro, sí, pero esta regresión del sueño de tu bebé es temporal. No queremos ser agoreras, pero… tiene poca solución más allá de la paciencia. Las crisis del sueño, en general, son un hito más del desarrollo de tu hijo.
Si tu bebé se mueve mucho mientras duerme…, no te preocupes: ¡es completamente normal! La fase del sueño inquieto ocupa la mayor parte de este ciclo (entre el 50 y el 60 %). Durante este tiempo, el bebé se mueve, se chupa el dedo o el chupete e incluso puede hacer ruiditos.
Todos los expertos coinciden en una cos: recomiendan poner a dormir a los recién nacidos tumbados boca arriba durante los primeros pocos meses de vida (esta posición reduce el riesgo de muerte súbita infantil en un 50 %) aunque te parezca que tu bebé está más cómodo bocabajo cuando lo tienes en brazos. A partir de los seis meses de edad, el bebé será capaz de girarse por sí solo y es posible que lo encuentres durmiendo bocabajo, aunque tú lo pongas en la cuna boca arriba.
Como puedes imaginar, durante su primer año de vida, las necesidades de sueño del bebé cambiarán de manera considerable. A no ser que a tu bebé le cueste dormirse, los recién nacidos duermen entre 14 y 18 horas al día (pero no del tirón, por desgracia, por más que los padres TAMBIÉN necesiten dormir…), con ciclos de sueño que pueden oscilar entre 30 minutos y 2 horas, o incluso más en el caso de algunos niños. Los recién nacidos no distinguen entre día y noche y pueden dormir incluso más durante el día.
Poco a poco, irás descubriendo sus patrones de sueño y serás capaz de anticipar cuándo necesita dormir: además de durante la noche, tu bebé necesitará hacer tres siestas hasta que tenga seis meses (una por la mañana, una al mediodía y una al final del día) y, en los meses siguientes, pasará a hacer solo dos siestas (una por la mañana y otra por la tarde). Cuando cumpla los cuatro meses, será capaz de quedarse dormido solo y de volver a dormirse solo si se despierta.
En esta fase, su reloj biológico (que permite ajustar las horas que pasamos despiertos y dormidos) todavía no está sincronizado. Ahora bien, entre las ocho y las diez semanas de vida, el bebé ya es capaz de diferenciar el día de la noche. Y cuando tenga entre cinco y seis meses, podrás empezar a aplicar una rutina de sueño para ayudarlo a dormirse más fácilmente.
Para ayudar al bebé a quedarse dormido, iniciar una rutina de sueño puede ser de ayuda, como explica Emmanuelle Rigeade: «Asegúrate de que el bebé se sienta seguro y tranquilo en su ambiente, en todas las edades. En los primeros meses, procura tenerlo en brazos y que te sienta cerca, y luego establece rutinas y crea un entorno seguro». A partir de los seis meses, más o menos, un niño puede sentirse seguro con un peluche o con las rutinas que le marques. Mediante los intentos repetidos de quedarse dormido en su cuna y la presencia tranquilizadora de papá o mamá, el bebé irá descubriendo poco a poco cómo quedarse dormido de manera más autónoma.
Según Emmanuelle Rigeade, «la rutina nocturna es un conjunto de momentos calmantes que dura toda la noche: regresar a casa, tiempo de calidad, baño, juego, comidas, etc. Estas rutinas funcionan como momentos tranquilizadores para el niño, porque le permiten anticipar qué ocurrirá a continuación. La rutina de la hora de dormir está relacionada con la separación que implica este momento. Es más breve y sirve como transición entre el momento en el que estáis juntos y el momento en el que el niño duerme en su cuna o cama.
Vamos a revelarte un secreto para establecer una rutina de sueño eficaz: repítela cada día para que tu bebé detecte pistas y asocie cada momento con el paso siguiente. Prepararlo para una siesta será diferente de prepararlo para dormir por la noche. Antes de acostarlo, puedes darle un baño y un masaje (recuerda que no conviene que sea «demasiado largo» porque tendrás que dárselo cada noche), luego ponle el pijama y mételo en su saco de dormir.
«Durante los primeros meses de vida, el bebé está perdido e intenta encontrar lo que ha conocido durante nueve meses: cercanía, calidez, movimiento, sujeción y contacto humano. Le resultará más fácil dormirse en brazos de su madre o padre.
Si un día descubres que esta manera de dormirlo te obliga a levantarte varias veces por la noche porque se despierta y te hartas, puedes probar a hacerlo de otro modo.
Si tu bebé todavía no tiene unos horarios de siestas (o sueño nocturno) establecidos, algunas señales te ayudarán a saber cuándo es el momento oportuno para ponerlo a dormir. Por descontado, si bosteza, se frota los ojos o empieza a llorar o gimotear, sabrás inmediatamente qué hacer. Un truco: intenta meter al niño en la cama antes de que transcurran diez minutos de estos primeros indicios de cansancio para que le resulte más fácil dormirse.
Es por la noche, el bebé está limpio y ha comido, notas que está cansado, pero, aun así, nada parece calmarlo. Esta situación, muy conocida y generalizada entre padres y madres (no te quepa duda), es completamente normal: es el llanto nocturno, también conocido como «descarga nocturna» porque suele ser más estridente cuando se hace de noche.
El consejo de Emmanuelle Rigeade: «Es importante dejar llorar al bebé y no intentar silenciarlo a toda costa. Abrázalo, mécelo y cógelo en brazos y, por lo general, se calmará. También es importante que los adultos se turnen, porque son momentos muy estresantes. Intenta generar un ambiente tranquilo, sosegado, pon música suave y mece a tu bebé. Recordad hacerlo por turnos y no dudéis en dejarlo en la cuna unos minutos si la situación os sobrepasa.
Si bien todo el mundo sabe que los recién nacidos y los bebés desvelan a sus padres por la noche, muchos se preguntan por qué su bebé se despierta por la noche, incluso llorando. ¿Tendrá hambre? ¿Tendrá frío? ¿Se sentirá solo? ¿Tendrá ansiedad por separación? ¿Le dará miedo la oscuridad? ¿Querrá que le cambien el pañal porque está sucio?
Si te preguntas si tiene hambre, conviene que sepas que antes de los seis meses, tu bebé puede despertarte porque necesita que lo amamantes o le des un biberón, en función de la opción de alimentación que hayas elegido. Y si no tiene hambre, ¿por qué llora? Si no necesita que le cambies el pañal, si no le están saliendo los dientes y no hay nada más que le moleste (por ejemplo, si tiene piel atópica y le pica o si hace demasiado calor), es posible que el bebé se despierte simplemente porque está entre dos ciclos de sueño.
El consejo de Emmanuelle Rigeade: «Es normal que los bebés se despierten por la noche durante los primeros meses, porque sus ciclos de sueño son cortos y necesitan comer de noche. Más adelante, si esto sigue ocurriendo, conviene plantearse los hábitos de sueño del niño, si se despierta en el mismo estado que cuando lo acostaste o no y qué recursos tiene para volverse a dormir.
Tu bebé lleva dos meses durmiendo toda la noche y ahora por fin esperas poder descansar... PERO hace poco ha empezado a despertarse de nuevo de madrugada y no sabes por qué. No te asustes: estos retrocesos son normales y pueden ocurrir cuando el bebé da un estirón, por ejemplo (en las primeras semanas, a los tres meses o a los seis meses), o si el bebé se desorienta o cambia de horarios, durante un viaje o en verano, por ejemplo.
Como los adultos (¡o los padres jóvenes!), los bebés pueden sufrir una falta de sueño que puede acumularse a lo largo de días o incluso semanas. Si es el caso, notarás que a tu hijo cada vez le costará más quedarse dormido: puede parecer contradictorio, pero cuanto más cansado está un niño, más le cuesta dormirse.
Tal vez te preguntes si es probable que un bebé duerma menos por la noche si ha dormido más de lo habitual durante el día. ¿Tendrías que despertarlo? Según Emmanuelle Rigeade, «No se recomienda privar a un niño de sueño durante el día para que duerma mejor de noche, porque lo que se consigue es justo lo contrario: cuando un niño está demasiado cansado le cuesta más dormirse por la noche.
Consejos y Bienestar del Bebé de 8 Meses
Ansiedad por Separación
Es parte de la ansiedad por separación, muy común a esta edad. ¿Notas que llora cuando te vas? Esta etapa es como una montaña rusa emocional. A veces se ríe a carcajadas, otras llora si te alejas.
Esta fase es perfectamente normal en un bebé y sucede en torno a los ocho meses de edad.
Preguntas Frecuentes sobre el Bebé de 8 Meses
- ¿Cuánto pesa y mide un bebé de 8 meses? Alrededor de 8,5 kg y 68-70 cm.
- ¿Cuándo empieza la ansiedad por separación? Es parte de la ansiedad por separación, muy común a esta edad.
- ¿Qué alimentos nuevos puede comer un bebé de 8 meses? Cereales con gluten, yogur, yema de huevo cocida, pescado blanco.
- ¿Cómo mejorar el sueño del bebé de 8 meses? Sigue un horario más o menos fijo para las siestas y estructurar así el descanso diurno.
- ¿Cuándo comienzan a pronunciar sílabas?
Recuerda: tú conoces mejor que nadie a tu bebé. Confía en tu instinto, busca apoyo cuando lo necesites, y celebra cada pequeño paso. Sí, cada bebé tiene su ritmo.
Ya sabes todo lo que tienes que saber para entender mejor el sueño del niño, desde el momento que nace hasta el año de edad.
