El Sorteo de la Lotería de Navidad y los Niños de San Ildefonso: Historia de una Tradición Entrañable

Con la Navidad a la vuelta de la esquina, se acerca uno de los eventos más emblemáticos de estas fechas: el Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad. Cada año, los niños y niñas de la Residencia San Ildefonso protagonizan este evento al cantar los números premiados, un ritual que cautiva al público desde hace más de 250 años.

La magia de la Lotería de Navidad reside en su capacidad para unir a miles de personas en torno a un evento lleno de emoción y esperanza. En este sorteo, estos niños juegan un papel protagonista y entrañable. Su voz infantil, entonada con ritmo y un toque personal, confiere al juego un carácter único. El cuidado con el que extraen las bolas, el canto de los números y la entrega del Gordo son momentos que resuenan en la memoria de todos los españoles.

Un Legado Centenario

Algunas leyendas cuentan que los alumnos del Colegio de San Ildefonso se dedicaban a cantar la lotería por las calles de Madrid y, por ese motivo, hoy continúan en ese papel. Otras versiones aseguran que era una de las labores para la comunidad que debían cumplir para recibir financiación del Estado. Sin embargo, no se conoce a ciencia cierta el motivo exacto por el que son estos pequeños los guardianes de la tradición.

Lo que sí se sabe es que la relación entre los niños de San Ildefonso y la Lotería Nacional tiene sus raíces en el año 1771, cuando Diego López, un alumno de esta institución, participó por primera vez en un sorteo. Desde entonces, la tradición ha crecido hasta convertirse en un símbolo de ilusión para millones de personas.

El Origen del Colegio de San Ildefonso

El origen del Colegio de San Ildefonso, precursor de la actual residencia, se remonta en torno al siglo XV. Desde su fundación, es sostenida por la Villa de Madrid, por lo que su carácter municipal es una de sus señas de identidad. Siempre ha estado vinculado a la atención de los niños vulnerables, algo fundamental en sus inicios, tras las guerras y epidemias que azotaron Castilla.

De un Colegio para Niños del Barrio a una Residencia Mixta

A lo largo de los siglos, la institución ha pasado por muchas etapas. Hasta 1973 no se permitía el ingreso de alumnos externos al barrio y, en 1981, el centro se convirtió en mixto, lo que permitió por primera vez a varias niñas cantar premios en la Lotería de Navidad en 1984. Con la entrada en vigor de diferentes leyes y decretos en materia de menores, la institución se divide en dos a finales del siglo XX.

El Colegio Público San Ildefonso es ahora uno más en la red de centros dependientes de la Comunidad de Madrid y la Residencia de San Ildefonso del Ayuntamiento de Madrid continúa con la labor de acoger a niños y niñas para darles una educación de calidad y los escolariza en diferentes colegios. Es la residencia la encargada de seguir con la tradición de cantar la Lotería.

Actualmente, la Residencia San Ildefonso acoge a más de medio centenar de niños y niñas de entre 6 y 14 años.

Preparativos para el Gran Día

Cantar en el sorteo no es tarea sencilla. Los niños seleccionados empiezan su preparación como actividad extraescolar en octubre, con material proporcionado por la Lotería Nacional. Los ingredientes clave son un buen timbre de voz, una pronunciación clara y la habilidad para leer números rápidamente.

El entrenamiento no solo incluye el dominio vocal, sino también el manejo de las bolas del sorteo, que requiere precisión y concentración. Para participar en el evento es necesario que los menores cumplan con sus responsabilidades académicas y obtengan buenas calificaciones.

Los niños y niñas de la Residencia San Ildefonso del Ayuntamiento de Madrid son la voz de la Lotería Nacional desde el siglo XVIII. Son sinónimo de suerte, de ilusión, y de alegría, y su monodia protagoniza el Sorteo de Navidad año tras año. La colaboración entre SELAE y la Residencia (una institución que se fundó en 1543) tiene más de dos siglosy medio de historia. Data del 9 de marzo de 1771, cuando el niño Diego López se convierte en el primer alumno que cantó la Lotería. La Dirección de Loterías realizó entonces una donación de 500 reales a la institución por esta colaboración.

Aunque algunos no saben aún como se eligen los niños de San Ildefonso, todos los niños son de Madrid y alumnos del colegio de San Ildefonso.

Anécdotas y Curiosidades del Sorteo

Sin embargo, incluso en este acto preparado, no faltan los imprevistos. En ciertas ocasiones, los nervios o simples despistes han provocado situaciones inesperadas y divertidas.

Los niños de San Ildefonso entra en el Teatro Real para cantar los premios de la Lotería de Navidad

Aquí hay algunos ejemplos:

  1. En la lotería de 1954, el Gordo fue de nuevo el protagonista de un grave error. Se trató de 10.000 pesetas (60 euros), cuando su valor era de 200.000 pesetas (1.200 euros). Felizmente, todo fue solucionado de inmediato.
  2. Y es que una niña llamada Carolina se confundió con los premios: cantó el 3772 como un cuarto premio de 25 millones de pesetas y, al llevar la bola con el premio a la mesa, la corrigieron diciendo que la cuantía era 250 millones, es decir, el Gordo. Por si fuera poco, otra niña de la residencia también se equivocó al cantar un segundo premio como una simple pedrea de 125.000 pesetas. En este caso, el funcionario de Loterías, don Felipe, no tardó en recriminarle: «Pero niña, ¿qué has cantando?». De inmediato, el Salón Nacional se convirtió en un escenario de revuelos con los periodistas detrás de la mesa de la presidencia.
  3. No obstante, cuando José María, vecino de Salamanca, se dirigió a cobrar su premio, se dio con la sorpresa de que no estaba premiado. En esa oportunidad, el ciudadano declaró a Salamanca 24 horas que en la administración le contaron que el número no era agraciado. «Me dicen que no está premiado y yo ya no sé a quién o cómo reclamar porque tenía diez décimos en total, es decir, 1.000 en premios», dijo José. El error consistió en que la bola ganadora era el 71973.
  4. Durante el sorteo, los micrófonos estratégicamente colocados han revelado en más de una ocasión comentarios privados. Una de ellas es «Canta mejor, tío. Mil euros, no mi eurós«, una frase que le dijo una niña a su compañero de San Ildefonso durante la edición de 2018.
  5. La lotería de 2022 también fue particular porque se produjeron dos pequeñas anécdotas: la caída de una bola de la tolva (que la volvieron a meter junto a las otras) y la aparición de algunos nervios en la voz que dificultaron el canto de los números a una de las niñas del colegio.
  6. En el sorteo de 2014, los nervios y la tensión hicieron mella en la pequeña Marguette. Todo transcurría con normalidad hasta que un número se atascó en su garganta. La niña vivió un momento incómodo, y la única forma de liberar su angustia fue a través del llanto. Los empleados de Loterías y los presentadores de la televisión hicieron todo lo posible por calmarla.

Ahora que ya sabes más sobre su historia y tradición, ¿te animas a participar en el sorteo?

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