La relación entre los embutidos y las embarazadas sigue generando muchas dudas, hasta el punto de que protagonizan las preguntas más frecuentes sobre alimentación. Se insiste en incluir en la lista de alimentos prohibidos durante la gestación a los embutidos, pero, ¿es irreconciliable la relación chorizo y embarazo?
La duda sobre comer chorizo en el embarazo, así como otros embutidos, está relacionada con la toxoplasmosis y la listeriosis. Como te explicamos en nuestro post de los embutidos en el embarazo, son causadas por un parásito la primera, y por una bacteria la segunda.
¿Y qué tiene que ver el chorizo con esas enfermedades? Una causa frecuente de infección es el consumo de carnes muy poco hechas o crudas. Pero el chorizo, el salchichón o el lomo, aunque hayan pasado todos los controles de calidad, no son sometidos al mismo proceso. Mientras que el jamón se estará curando durante meses, hasta 36 en el caso de los ibéricos de bellota, el chorizo pasa cuatro o cinco meses en el secadero natural, un tiempo que no se suele considerar suficiente.
Las mujeres embarazadas que sí pueden tomarlos, son las que han desarrollado anticuerpos por haber pasado la enfermedad con anterioridad.
¡Buenas noticias! Chorizo y embarazo sí son compatibles
Así que aún tienes oportunidades de disfrutar de este exquisito manjar sin riesgo. Por lo tanto, no hay nada que te impida disfrutar de alimentos tan sabrosos como el chorizo frito y envasado en aceite de Pinante. Su modo de conservación tradicional permite mantenerlo durante largos periodos de tiempo, incluso cuando lo hayas abierto. Para consumirlo, puedes pasarlo ligeramente por la sartén, solo con el objetivo de que se caliente porque ya está cocinado.
Sí, se puede comer chorizo cocido en el embarazo. Como sucede con el frito, estarás sometiendo el embutido a temperaturas altas, lo que eliminará posibles patógenos y te permitirá disfrutar de su sabor con seguridad.
Garbanzos con CHORIZO | Receta de GUISO ✅
Ideas de recetas con chorizo durante el embarazo
El chorizo puede ser un ingrediente versátil para una variedad de platos deliciosos y nutritivos. Aquí te presentamos algunas ideas:
- Empanada de chorizo frito: El embutido será la estrella en un relleno con mucho sabor. Una opción saludable combinará el chorizo con verduras como la cebolla y el pimiento.
- Pasta con chorizo frito: Macarrones o espaguetis, tomate y chorizo, no necesitas nada más para degustar un plato de lo más ecléctico.
- Migas con chorizo frito: Una receta asociada a los encuentros familiares en otoño e invierno. Se prepara de múltiples formas, pero las migas con chorizo están entre las más populares.
- Judías verdes con patatas y chorizo frito: Un plato muy completo en el que combinas la fibra, hidratos de carbono y proteínas, junto a las vitaminas y minerales propios de cada alimento.
- Fideuá con pollo y chorizo frito: Quien dice pollo y chorizo, dice champiñones y chorizo o solo el embutido.
- Patatas a la riojana: Además de las patatas y el chorizo, este clásico de la gastronomía española se elabora con cebollas, ajo, pimiento choricero, laurel, sal, agua y aceite de oliva.
- Cocido con verduras y chorizo: El cocido se elabora de muchas maneras a lo largo de nuestra geografía, pero el chorizo tiene cabida en cualquier caso.
- Croquetas del cocido: Las croquetas son el ejemplo perfecto de la cocina de aprovechamiento. La carne que ha sobrado, y cuyos jugos han dado un sabor exquisito a las legumbres y verduras, se pueden utilizar para las croquetas.
- Sopa de fideos con chorizo: Es otra manera de aprovechar el cocido: en el caldo se hierven los fideos, y se puede trocear chorizo y huevo duro.
- Guiso de acelgas y chorizo: El pote de berzas asturiano o el guiso de acelgas y chorizo son dos ejemplos de cómo combinan las verduras de hoja verde con el chorizo y la patata.
Opciones de chorizo para cocinar
Para darle todo el sabor a tus guisos, en Pinante tienes opciones como la sarta roja, el de la cuerda rojiblanca, que se elabora con las mejores carnes de cerdos magros, sal, pimentón y otras especias. Quienes prefieren sabores muy intensos, optan por nuestro chorizo en sarta roja picante, que lleva pimentón picante y lo diferenciarás por la cuerda roja. Son los clásicos chorizos en forma de herradura y conservados en una tripa muy fina.
En resumen, sí se puede comer chorizo en el embarazo. De hecho, será un ingrediente indispensable en platos tradicionales y muy nutritivos. El requisito es comerlo frito o cocido para eliminar cualquier patógeno, por efecto de las altas temperaturas.
