En las últimas décadas, la medicina ha logrado avances significativos en la supervivencia de bebés nacidos prematuramente. Sin embargo, la supervivencia de un bebé nacido a los 6 meses de gestación (aproximadamente 24 semanas) presenta desafíos únicos. Este artículo explora los factores que influyen en la supervivencia de estos bebés, los avances médicos que han mejorado sus posibilidades y los cuidados especiales que requieren.
¿Qué se considera un parto prematuro?
Un parto prematuro se define como aquel que ocurre antes de la semana 37 de gestación, que es el tiempo que el bebé necesita para que sus órganos, como el corazón, los pulmones, el intestino o el cerebro, alcancen la madurez necesaria. En España, el número de bebés que nacen antes de la semana 37 de gestación se ha duplicado en una década.
Un embarazo normal dura unas 40 semanas. Un parto prematuro (código CIE-10: P07.3) se produce cuando un bebé nace antes de finalizar la semana 37 de embarazo, es decir, más de tres semanas antes de la fecha prevista de nacimiento. Dos tercios de los partos prematuros se producen de forma natural: el parto se inicia antes de tiempo o se rompe la bolsa amniótica. Los bebés nacidos entre la semana 32 y 37 de embarazo también se conocen como bebés prematuros tardíos. También se suele hablar de "bebé prematuro con muy bajo peso al nacer" cuando un bebé pesa menos de 1.500 gramos al nacer. Si un bebé nace en la fecha prevista pero pesa menos de 2.500 gramos, se denomina "bebé a término con bajo peso". En cuanto un bebé ha cumplido la semana 37 de embarazo y pesa más de 2.500 gramos al nacer, deja de ser un parto prematuro. La regla general es que debe completarse la semana 23 de gestación para que el bebé sea viable. En Alemania, por tanto, todos los bebés que han alcanzado las 24 semanas de gestación al nacer reciben cuidados médicos intensivos.
En 2006 nacieron más de 33.000 niños prematuros en España, mientras que en 1997 fueron 17.000, según datos del Instituto Nacional de Estadística. Mirando aún más atrás, si hace 20 años los prematuros apenas suponían un 5% de los nacimientos, ahora ya son un 10%. De éstos, se estima que entre un 1% y un 2% son grandes prematuros, es decir, bebés nacidos antes de la semana 29 de gestación.
Viabilidad Fetal a los 6 Meses
La viabilidad fetal se refiere a la capacidad del feto para sobrevivir fuera del útero materno. Los médicos utilizan este concepto para describir el momento en el que los órganos vitales están lo suficientemente formados para funcionar con o sin atención médica. Este acontecimiento suele darse alrededor de las 26 semanas de embarazo, cuando el feto ya podría nacer. En caso contrario, el nacimiento sería demasiado prematuro, o inviable, si las posibilidades de éxito son nulas o muy escasas.
Lamentablemente, la supervivencia del feto en la semana 23 no suele superar el 20%, y las secuelas neurológicas son muy frecuentes. Durante la semana 24, la probabilidad de sobrevivir se eleva al 50%, pero las posibles complicaciones de estos niños suelen ser muy altas. A partir de la semana 26, se ha demostrado que hay un mejor pronóstico en general. Los ginecólogos deben velar por la continuidad del embarazo siempre que las condiciones lo permitan.
Estadísticas de Supervivencia
Expertos de la Sociedad Española de Neonatología han estudiado las tasas de supervivencia en España de los recién nacidos con una edad gestacional menor de 26 semanas. Los datos han sido extraídos de la base nacional que recoge la información de todos los niños nacidos con menos de 1.500 gramos de peso.
Para este estudio, publicado en Anales de Pediatría, los expertos analizaron solo los más pequeños, es decir, 3.236 bebés nacidos después de 26 semanas de gestación o menos. “Los niños de 22 semanas apenas sobreviven y, cuando lo hacen, es a expensas de experimentar muchas complicaciones y largas estancias hospitalarias, lo que supone grandes sufrimientos para ellos y sus familias”, añade García-Muñoz Rodrigo.
Los resultados muestran que las tasas de supervivencia específica por edad gestacional fueron:
- 22 semanas: 12,5%
- 23 semanas: 13,1%
- 24 semanas: 36,9%
- 25 semanas: 55,7%
- 26 semanas: 71,9%
La supervivencia sin hemorragia intracraneal grave, leucomalacia periventricular (daño de la sustancia blanca del cerebro próxima a los ventrículos), displasia broncopulmonar (trastorno pulmonar crónico) o retinopatía de la prematuridad (desarrollo anormal de vasos sanguíneos en la retina del ojo) fue del 1,5%; 9,5%; 19,0% y 29,9% a las 23, 24, 25 y 26 semanas, respectivamente.
“La supervivencia sin enfermedad grave en menores de 23 semanas de gestación es excepcional, y en recién nacidos de 23 y 24 semanas, muy baja”, apunta el médico. “Los recién nacidos con 25 semanas o más de gestación tienen posibilidades razonables de supervivencia y, en ausencia de malformaciones mayores, se les debería ofrecer reanimación activa y cuidados intensivos”.
Factores que Influencian la Supervivencia
Además de la edad gestacional, otros factores pueden influir en la supervivencia de estos bebés:
- Peso al nacer: Cuanto mayor sea el peso, mejor.
- Sexo: Las niñas tienden a evolucionar mejor que los niños.
- Administración de corticoides: Si la madre recibió corticoides antes del parto para madurar los pulmones del bebé.
- Embarazos únicos vs. múltiples: Los fetos únicos tienen mayores posibilidades de supervivencia.
Cuidados Especiales para Bebés Prematuros
Los bebés nacidos a los 6 meses de gestación requieren cuidados intensivos en una unidad de cuidados intensivos neonatal (UCIN). Estos cuidados incluyen:
- Soporte respiratorio: Muchos bebés prematuros necesitan asistencia respiratoria debido a la inmadurez de sus pulmones.
- Nutrición: La alimentación puede ser administrada por vía intravenosa o a través de una sonda hasta que el bebé pueda succionar y tragar por sí mismo.
- Control de temperatura: Los bebés prematuros tienen dificultades para regular su temperatura corporal y, por lo tanto, necesitan estar en una incubadora.
- Prevención de infecciones: Debido a su sistema inmunológico inmaduro, los bebés prematuros son más susceptibles a las infecciones.
- Estimulación temprana: La estimulación cognitiva desde edades tempranas tiene un importante papel para evitar retrasos posteriores. En las unidades de neonatos ya se están aplicando medidas, como asegurar el contacto con los progenitores.
Los padres de bebés prematuros juegan un papel crucial en su desarrollo. La estancia hospitalaria es un estrés tanto para el prematuro como para la familia. Es importante reducirlo con la humanización en los cuidados, reduciendo la estimulación lumínica excesiva, la manipulación innecesaria y estimulando la relación de los padres con su bebé y su implicación en los cuidados.
La clave está en la detección precoz. Los pediatras siguen al gran prematuro en ocasiones hasta los 2 o 5 años. Si detectan alguna anomalía pueden derivarlo a un Centro de Desarrollo Infantil y Atención Precoz (CDIAP). Tanto el médico como los padres han de estar atentos. Una atención terapeútica precoz, con la participación activa de la familia, puede mejorar el pronóstico.
Posibles Complicaciones a Largo Plazo
Aunque la supervivencia de los bebés prematuros ha aumentado, muchos de ellos pueden enfrentar complicaciones a largo plazo, tales como:
- Problemas cognitivos: Retrasos en el aprendizaje, dificultades de atención y problemas de memoria.
- Parálisis cerebral: Afecta a un porcentaje de grandes prematuros.
- Problemas cardíacos: Mayor riesgo de sufrir problemas cardiovasculares en la edad adulta.
- Problemas respiratorios: Mayor riesgo de asma y otras enfermedades pulmonares.
- Problemas sociales y psicológicos: Mayor probabilidad de ansiedad, inseguridad, depresión y trastornos de ansiedad en la edad adulta.
Prevención de la Prematuridad
La clave está en evitar la prematuridad. Para ello, se recomienda:
- Atención prenatal adecuada: Recibir una buena atención prenatal y acudir al médico entre embarazos puede ser bastante útil. Una atención médica adecuada también te ayudará a detectar y tratar a tiempo cualquier infección.
- Estilo de vida saludable: No fumar, no consumir drogas y mantener una nutrición adecuada.
- Control de infecciones: Las infecciones en la zona genital pueden ser causa de parto prematuro. Por eso es importante que des prioridad a una buena higiene íntima. Utiliza productos de higiene íntima suaves y pide consejo a tu ginecólogo o matrona.
- Manejo del estrés: El estrés grave puede desencadenar un parto prematuro y, por tanto, provocar un nacimiento prematuro.
Bebé prematuro vive contra todo pronóstico
El Aumento de la Prematuridad
El número de prematuros seguramente aumentará, por lo que los neonatólogos creen que es importante actuar. Esta tendencia va íntimamente ligada a fenómenos tan contemporáneos como el incremento de la maternidad por encima de los 35 años, también los embarazos de menores y el impacto de la reproducción asistida que ha aumentado el número de embarazos múltiples, aunque ya se han empezado a tomar medidas para reducirlos.
