Síntomas y Causas de los Cólicos en Adultos: Una Guía Detallada

El dolor abdominal es una de las molestias más habituales. Puede ser debido a un dolor leve o intenso, pero resulta tremendamente molesto. En muchos casos, se presenta como un cólico, es decir, un dolor intermitente, que aparece y desaparece. Y, aunque suelen ser benignos, pueden generar preocupación, especialmente cuando afectan a bebés o se acompañan de otros síntomas como hinchazón abdominal, náuseas o fiebre. Por eso, es importante identificar los cólicos lo antes posible y aliviar sus síntomas.

Se denomina cólico a un tipo de dolor abdominal que puede variar en intensidad y llegar a ser muy agudo. Los cólicos pueden venir acompañados de otros problemas digestivos como náuseas, vómitos o diarreas. Además, pueden ocasionar otros malestares como irritabilidad, tensión y estrés que pueden provocar dolor de estómago e influir en la salud digestiva.

En esta zona tan vulnerable de nuestro cuerpo se encuentran la mayor parte de los órganos, principalmente los del sistema digestivo: estómago, intestinos, hígado, vesícula biliar y páncreas. Coloquialmente lo podemos llamar de muchas maneras: dolor de vientre, dolor de tripas, dolor de estómago… Pero con estas mismas palabras, nos podemos estar refiriendo a muchas cosas distintas.

Tipos de té para aliviar cólicos menstruales

Existen varios tipos de cólicos, dependiendo de su causa y localización:

  • Cólico biliar: se debe a una distensión de la vesícula biliar, ocasionado usualmente por un cálculo.
  • Cólico nefrítico: se debe a un cálculo en el riñón.
  • Cólico del lactante: se ocasiona en algunos bebés durante sus primeros meses.
  • Cólicos menstruales: son los cólicos relacionados al periodo menstrual.
  • Cólicos gastrointestinales: ocurre debido a ciertas irregularidades en la salud digestiva.

Tipos de Dolor Abdominal

El dolor abdominal puede manifestarse de diversas maneras, cada una indicativa de diferentes condiciones:

  • Dolor difuso o generalizado: Se siente en la mayor parte del vientre y es difícil localizarlo en un punto concreto.
  • Dolor localizado: Se concentra en una zona determinada, por ejemplo, el estómago.
  • Dolor tipo calambre.
  • Dolor tipo cólico: Es un dolor muy característico: aparece en oleadas, con inicio y fin repentinos, y a menudo con un pico muy intenso.
  • Dolor abdominal agudo.
  • Dolor abdominal crónico: Es un dolor que se prolonga durante meses o incluso años, suele ser un dolor sordo, poco localizado y que puede aumentar y reducirse progresivamente (tipo cólico).

Muchas veces se acompaña también de náuseas, vómitos o sudoración. El dolor abdominal por sí solo no es preocupante, ya que las causas más habituales son benignas, como una indigestión o una gastroenteritis que se resuelve sola en unas horas. Por otro lado, tenemos que tener en cuenta que puede deberse a una causa grave si va acompañado de signos de alarma.

Causas Frecuentes de los Cólicos

Las causas que pueden derivar en cólicos son muy variadas, pero algunas de las más habituales son:

  • Acumulación de gases en el intestino. Los gases atrapados pueden sentirse como un dolor punzante en el pecho o el abdomen. Producir y expulsar gases es una parte normal de la digestión. Pero cuando una burbuja de gas se atasca dentro de ti, quieres aliviar el dolor lo antes posible.
  • Los cambios hormonales que aparecen durante la menstruación.
  • Infecciones gastrointestinales, como la ya mencionada gastroenteritis, que pueden provocar dolor abdominal, fiebre y diarrea.
  • Inmadurez del sistema digestivo en lactantes, que puede generar los típicos cólicos en bebés durante los primeros meses.
  • Problemas emocionales, ya que factores como la ansiedad o el estrés pueden alterar el aparato digestivo y facilitar la aparición de los cólicos estomacales.
  • Problemas ginecológicos: pueden aparecer cólicos menstruales intensos por efecto de una endometriosis. También la enfermedad inflamatoria pélvica, la ruptura de un quiste ovárico o, incluso, un embarazo ectópico, suelen provocar un intenso dolor abdominal.
  • Problemas urinarios: Las infecciones urinarias pueden causar en ocasiones este tipo de dolor.
  • Problemas cardiopulmonares: en ocasiones, los problemas respiratorios, como una neumonía, o cardiacos pueden sentirse como un dolor abdominal a causa de la radiación a través de los nervios adyacentes.

Tipos de Cólicos: Digestivos, Menstruales y del Lactante

La clasificación de los cólicos se basa en su origen, esto permite entender mejor los síntomas y elegir el tratamiento más adecuado para tratarlos. Los 3 tipos de cólicos de los que vamos a ampliarte la información son los siguientes:

  • Cólicos digestivos: Se relacionan con la alimentación y el funcionamiento intestinal. Suelen aparecer después de las comidas o durante episodios de ansiedad. A menudo están vinculados a intolerancias alimentarias o a trastornos funcionales como el síndrome del intestino irritable.
  • Cólicos menstruales: Son habituales en mujeres jóvenes, pero también pueden afectar a mujeres adultas con desequilibrios hormonales. Aparecen unos días antes o durante la menstruación, y pueden ir acompañados de fatiga, irritabilidad o dolor lumbar. Cuando los cólicos son incapacitantes o cambian de intensidad, conviene consultar con un especialista.
  • Cólicos del lactante: Estos episodios de llanto prolongado, sin causa médica aparente, aparecen durante los primeros 3-4 meses de vida de los bebés. Pueden ser provocados, entre otros factores, por tener todavía el sistema digestivo inmaduro o por gases. Aunque no suelen requerir medicación, pueden aliviarse con masajes, cambios en la alimentación materna o medidas de contención física como porteo.

Síntomas de los Gases Atrapados

Los síntomas de los gases atrapados suelen aparecer de forma repentina con un dolor agudo y punzante. También puede ser una sensación general de malestar agudo. El estómago puede estar hinchado y puede tener calambres estomacales. El dolor provocado por los gases que se acumulan en el lado izquierdo del colon puede irradiarse hasta el pecho. Los gases que se acumulan en el lado derecho del colon pueden sentirse como si fueran apendicitis o cálculos biliares.

Cólico Nefrítico

El cólico nefrítico, cólico renal o cólico de riñón es una obstrucción de las vías urinarias causada principalmente por cálculos o piedras, que causa un dolor agudo en el costado, la cintura o en un lateral de la barriga. Cuando el cálculo o piedra renal se encuentra muy cerca de la vejiga, podría confundirse con una infección de orina. El dolor del cólico renal se debe normalmente al aumento de la presión dentro de los conductos urinarios, que es producida por la obstrucción de los cálculos.

La prevalencia de los cólicos renales es similar en hombres y mujeres, siendo más comunes los cólicos de ácido úrico en hombres y los cólicos cuyo origen es infeccioso en mujeres, y suelen darse entre los 30 y los 60 años. Existe mayor predisposición a sufrir cólicos renales si presentas antecedentes familiares. Ahora bien, los cálculos de cistina son los únicos sobre lo que hay realmente un componente hereditario. Todos los demás tipos de cólicos renales dependen de los hábitos de vida de cada persona.

Una de las mejores formas de prevenir esta patología es beber la cantidad recomendada de agua durante todo el día para evitar la solidificación de elementos presentes en la orina, que son los encargados de originar los cálculos.

Tratamiento del Cólico Nefrítico

En un primer momento el tratamiento debe centrarse en controlar el dolor mediante analgesia (antinflamatorios), que inicialmente se tomarán por vía oral, pero que en ocasiones, si el dolor es muy intenso y persistente, serán de administración intravenosa, por lo que deberá acudir al servicio de urgencias de un hospital. Si el cólico nefrítico no mejora a pesar de dichos tratamientos y comienza con algún signo de complicación (empeoramiento de la función renal, infección severa con fiebre, dolor insoportable…) en ocasiones será necesaria la derivación urinaria.

Cuando se produce un cólico de riñón, el dolor es muy fuerte, por lo que normalmente el paciente acude a urgencias sin tomar ningún medicamento que les alivie. En la mayoría de los casos, el paciente expulsa sin mayor dificultad la piedra. Siempre hay que esperar un tiempo mínimo, ya que en el 80 % de los casos, los cálculos menores de 4 milímetros se expulsan solos.

En principio, no hay por qué cambiar la dieta alimentaria si no se padece ninguna enfermedad que haya producido el cólico renal. En caso de que el cólico renal se haya producido por tener el ácido úrico alto, deberán evitarse ciertos alimentos como las carnes grasas, las vísceras, las carnes de ganso y pato, el marisco, las huevas de pescado, los embutidos grasos y los quesos grasos, entre otros alimentos. En cualquier caso, será el especialista el que deberá aconsejar al paciente de la alimentación que debe seguir dependiendo de las enfermedades que padezca.

¿Cómo Aliviar los Cólicos en Casa?

La mayoría de los cólicos pueden tratarse en casa si no se acompañan de señales de alarma y sus síntomas no empeoran. Se denomina cólico a un tipo de dolor abdominal que puede variar en intensidad y llegar a ser muy agudo. Los cólicos pueden venir acompañados de otros problemas digestivos como náuseas, vómitos o diarreas. Además, pueden ocasionar otros malestares como irritabilidad, tensión y estrés que pueden provocar dolor de estómago e influir en la salud digestiva.

Hay ciertas recomendaciones generales para la salud digestiva que ayudan a disminuir la presencia de gases en el sistema digestivo y a disminuir el dolor en el estómago:

  • Hidratación: favorece los procesos digestivos y reduce la acidez estomacal.
  • Evitar acostarse justo después de comer: para prevenir la indigestión.
  • Evitar el tabaco y el alcohol: ya que ambos podrían desencadenar el reflujo ácido.
  • Seguir una dieta variada y saludable: evitando el consumo excesivo de alimentos procesados.
  • Controlar el estrés y la ansiedad.
  • Practicar una actividad física de forma regular.

Si te resulta difícil aliviar el dolor de estómago con dichos consejos, puedes recurrir a medicamentos de venta libre que ayudan al alivio eficaz del dolor de estómago relajando sus músculos y reduciendo su inflamación y su hipersensibilidad. También puedes suplementar tu dieta con complementos alimenticios a base de melisa, vitamina B2 y probióticos que ayudan al funcionamiento normal del tracto intestinal y a la relajación, ayudando al bienestar digestivo.

Manejo del Dolor Abdominal

El dolor abdominal es una de las molestias más habituales. Puede ser debido a un dolor leve o intenso, pero resulta tremendamente molesto. En muchos casos, se presenta como un cólico, es decir, un dolor intermitente, que aparece y desaparece. Y, aunque suelen ser benignos, pueden generar preocupación, especialmente cuando afectan a bebés o se acompañan de otros síntomas como hinchazón abdominal, náuseas o fiebre. Por eso, es importante identificar los cólicos lo antes posible y aliviar sus síntomas.

¿Cuándo Acudir al Médico por Cólicos Intensos?

Un diagnóstico correcto y precoz es clave para aliviar el dolor de estómago, independientemente de la gravedad de los síntomas. Algunos signos permiten al médico diagnosticar la enfermedad con sólo examinar el historial médico del paciente y realizar un examen físico externo. Para los casos más graves o complicados, los médicos también disponen de muchas herramientas diagnósticas para ayudar a identificar el origen específico de un dolor de estómago: un examen físico exhaustivo, análisis de sangre y orina, pruebas de la función pulmonar, ecocardiogramas, ecografías, radiografías, tomografías computarizadas (TC), resonancias magnéticas, endoscopias y colonoscopias.

Si el dolor de estómago es persistente o intenso, o empeora con el esfuerzo, o si el abdomen está hinchado o sensible, o si el dolor va acompañado de fiebre persistente, náuseas o vómitos persistentes, ictericia (coloración amarillenta de la piel y ojos), sangre en las heces, la orina o el vómito, se debe buscar atención médica.

Prevención de Gases Atrapados

Reducir el riesgo de sufrir una dolorosa burbuja de gases atrapados se puede lograr vigilando qué comes y cómo lo haces. Puede ser útil llevar un diario de comidas. Esto puede ayudarte a hacer un seguimiento de los alimentos y las circunstancias que provocan una burbuja de gas. Así podrás evitar aquellos alimentos o comportamientos que parecen darte problemas. Prueba eliminando los alimentos uno por uno, para poder localizar los posibles problemas.

Aquí hay algunos consejos adicionales:

  • Procura no beber líquidos durante las comidas o bebe lo menos posible y evita las bebidas con gas y el uso de pajitas.

Los gases atrapados suelen ser muy dolorosos, pero no son graves. Sin embargo, pueden ser un signo de una intolerancia alimenticia o de un problema digestivo subyacente.

Remedios Caseros para Aliviar los Gases Atrapados

Ciertos remedios caseros para aliviar los gases atrapados funcionan mejor para algunas personas que para otras. Aquí hay algunas opciones:

  • Posturas de yoga.
  • Líquidos. El agua caliente o las infusiones ayudan a algunas personas.
  • Menta-piperita: disminuye los movimientos naturales del intestino, evitando que los gases sean expulsados.

Si los síntomas duran más tiempo que algunos meses, o empiezan a ocurrir más a menudo que ocasionalmente, consulta a tu médico. El médico, según el diagnóstico que pueda establecer, puede instaurar tratamiento con Omeprazol o inhibidores bomba protones y/o farmacos reguladores de la motilidad gástrica: Procineticos, Anticineticos, Antiemeticos, Antidiarreicos o Laxantes.

Tabla resumen de tipos de cólicos:

Tipo de Cólico Causas Comunes Síntomas Principales
Digestivo Gases, alimentos sin digerir, intolerancias alimentarias Dolor intermitente, hinchazón, gases
Menstrual Contracciones uterinas, desequilibrios hormonales Dolor en la parte baja del abdomen, fatiga, irritabilidad
Nefrítico Cálculos renales Dolor agudo en el costado o espalda baja, sensación de pinchazo
Lactante Sistema digestivo inmaduro, gases Llanto intenso, puños cerrados, piernas encogidas

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