Síndrome de Sandifer en Lactantes: Causas, Síntomas, Diagnóstico y Tratamiento

El Síndrome de Sandifer (SS) es una afección poco frecuente que asocia el reflujo gastroesofágico (RGE) con posturas anómalas o distonía. Estas manifestaciones a menudo se confunden con patologías neurológicas, lo que retrasa su diagnóstico y la instauración del tratamiento adecuado.

Representación esquemática del Síndrome de Sandifer.

¿Qué es el Reflujo Gastroesofágico (RGE)?

Es el paso del contenido gástrico hacia el esófago con o sin regurgitación y vómitos. La mayoría de los episodios de RGE se producen en el periodo postprandial y causan pocos o ningún síntoma.

Regurgitación vs. Vómito

  • Regurgitación: Es un retorno involuntario de secreciones o alimentos previamente deglutidos a la boca, sin esfuerzo.
  • Vómito: Es un síntoma complejo compuesto por náusea, arcadas y la expulsión del contenido del estómago hacia el exterior.

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Causas del Síndrome de Sandifer

En los lactantes es normal que presenten un cierto grado de reflujo gastroesofágico, ya que los músculos que cierran la entrada del estómago (cardias) son inmaduros. En estos casos, con el crecimiento y la madurez del niño se resolverá el reflujo sin problemas.

Síntomas del Síndrome de Sandifer

Los síntomas de la enfermedad por reflujo gastroesofágico pueden ser:

  • Llanto intenso tras las tomas e irritabilidad (hay niños que rechazan la alimentación)
  • Vómito
  • Tos crónica
  • Sibilancias (asma)
  • Apneas
  • Pérdida de peso
  • Crecimiento lento

El SS suele presentarse con esofagitis, anemia ferropénica y movimientos posturales paroxísticos relacionados con la ingesta, que remiten durante el sueño. Puede provocar en el niño un retraso psicomotor y, por lo tanto, la detección y la identificación precoz de los signos son fundamentales.

Diagnóstico del Reflujo Gastroesofágico

En la mayoría de las ocasiones una buena anamnesis y exploración física serán suficientes para el diagnóstico. Hay que valorar:

  • Los antecedentes (traumatismo craneal o abdominal, polihidramnios, ingestión de tóxico).
  • La edad (estenosis pilórica e invaginación intestinal en lactante, ingestión de algún alimento nuevo).
  • La duración (agudos o crónicos).
  • La frecuencia (los episodios recurrentes de vómitos con intervalos de normalidad nos harían pensar en los vómitos cíclicos de la infancia, sobre todo, si se acompañan de antecedentes familiares de migrañas).
  • Las características del vómito (contenido, intensidad, relación con la ingesta).
  • Los síntomas asociados (diarrea, fiebre, pérdida de peso, poliuria, dolor abdominal, toma de medicación).
  • La técnica de alimentación (se le fuerza a comer, errores en la preparación).
  • La dinámica familiar y escolar.

Posteriormente, se realizará un examen físico, donde en primer lugar, se valorará el estado general (hidratación, hemodinámica y neurológico). Son signos de deshidratación: el decaimiento general, la pérdida importante de peso, la sed intensa, la disminución de diuresis, la sequedad de piel y mucosas, la depresión de la fontanela en lactantes y el signo del pliegue.

En casos de larga evolución, hay que valorar realizar una analítica sanguínea con: hemograma, glucemia, iones, BUN, orina y urocultivo, si asocia diarrea, recoger coprocultivo.

Pruebas Complementarias

No es necesario realizarlas de forma sistemática en todos los pacientes.

  • pH-metría: Consiste en la colocación de una sonda de medición de pH por encima del esfínter esofágico inferior. Permite detectar disminuciones del pH en el esófago por reflujo de contenido gástrico que es ácido.
  • pH-impedanciometría: Ofrece ventajas sobre la pH-metría al permitir detectar reflujos no ácidos y así aumentar la sensibilidad en la detección del RGE.
  • Esofagogastroduodenoscopia con biopsia: Utilidad: evaluar complicaciones de la ERGE como esófago de Barret o la estenosis esofágica, identificar otras causas de esofagitis (esofagitis eosinofílica o infecciosa) y reevaluar la respuesta al tratamiento antes de intensificarlo.
  • Prueba terapéutica con inhibidores de la bomba de protones (IBP): En niños mayores y adolescentes con clínica típica de ERGE (pirosis, dolor retroesternal o epigástrico) se puede realizar una prueba terapéutica con IBP durante 4-8 semanas.
  • Tránsito baritado: Utilidad: diagnóstico de malformaciones (hernia de hiato, estenosis esofágica, anillos vasculares, fístula esofágica, etc.), o para el diagnóstico diferencial en aquellos pacientes en los que ya se ha realizado una cirugía antirreflujo pero persisten los síntomas.
  • Ecografía: Utilidad: descartar anomalías anatómicas, y diagnóstico diferencial de otras entidades que pueden tener síntomas similares como la estenosis pilórica, el síndrome de la unión pieloureteral o la torsión ovárica.
  • Manometría: Utilidad: diagnóstico de los trastornos de la motilidad esofágica, principalmente la acalasia, y otros trastornos neuromusculares.
  • Gammagrafía: Utilidad: apoyar el diagnóstico de RGE con hallazgos como el retraso del vaciamiento gástrico o microaspiraciones pulmonares.

Tratamiento del Síndrome de Sandifer

El tratamiento siempre que sea posible, debe ser etiológico. Los pilares fundamentales del tratamiento son: la rehidratación y la alimentación precoz.

Medidas Generales

  • Fomentar la lactancia materna.
  • En niños alimentados con fórmula y vómitos recurrentes, utilizar un hidrolizado de proteínas durante 2 a 4 semanas.
  • Si están alimentados con lactancia materna, se debe indicar a las madres que no tomen leche de vaca, productos lácteos ni alimentos con leche ni huevo durante al menos 2 semanas.
  • Utilizar fórmula antiregurgitación.
  • Decúbito supino con ligera elevación de la cabecera de la cuna en menores de 12 meses.
  • En niños mayores y adolescentes, evitar fumar, reducir el volumen de las comidas, adelantar las cenas y reducir la obesidad.

Tratamiento Farmacológico

El arsenal terapéutico disponible actualmente para el manejo de la ERGE en la infancia se compone de 5 grupos de fármacos (Tabla II). El uso de estos, añadido a las medidas comentadas en el apartado anterior, mejora su efecto terapéutico(13).

Tabla II: Fármacos para el Tratamiento de la ERGE
Fármaco Mecanismo de Acción Consideraciones
Inhibidores de la Bomba de Protones (IBP) Suprimen la secreción de ácido gástrico Más eficaces que los anti H2, no desarrollan taquifilaxia
Antagonistas de los Receptores H2 de la Histamina (Anti H2) Bloquean los receptores H2 de la histamina Efecto rápido, pero pueden desarrollar taquifilaxia
Antieméticos Útiles en cinetosis, postanestesia, quimioterapia, vómitos cíclicos y trastornos de la motilidad intestinal No existe evidencia suficiente sobre la eficacia y seguridad de los antieméticos

Tratamiento Quirúrgico

Se reserva para aquellos pacientes en los que el tratamiento conservador y médico no es efectivo. La técnica más utilizada para la ERGE es la funduplicatura de Nissen.

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