La experiencia de la maternidad es única y llena de desafíos, pero también está repleta de momentos tiernos y especiales. En este viaje, contar con accesorios que faciliten el cuidado y el confort, tanto para la mamá como para el bebé, es esencial. Un elemento clave que a menudo pasa desapercibido es el sillón de lactancia o maternidad. Sin embargo, no siempre se les da la importancia que merecen. Se elige la cuna, el carrito, la bañera… y el sillón queda en segundo plano. Y, sin embargo, es ahí donde pasarás horas dando el pecho, el biberón o simplemente arrullando a tu bebé. Los sillones de lactancia no son solo un mueble bonito. Son un refugio. Un espacio íntimo, funcional y cómodo que, si se elige bien, se convierte en tu mejor aliado desde el embarazo hasta bien entrada la primera infancia.
A lo largo de este artículo, te contaremos todo lo que tienes que saber sobre los sillones mecedoras de lactancia. ¡No pierdas detalle!
¿Qué es un Sillón de Lactancia?
Básicamente, como su nombre indica, es un sillón, habitualmente mecedora, que se utiliza para amamantar al bebé. Está diseñado pensando en aportar comodidad a la mamá y al bebé y favorecer una correcta postura durante la lactancia, ya que ésta muchas veces, y más los primeros meses, puede ser agotadora.
Beneficios del Sillón de Lactancia
Hablar de los mejores sillones de lactancia no es hablar solo de marcas o de diseño. Es hablar de beneficios reales. Un sillón de lactancia va más allá de su función principal y se convierte en un compañero invaluable en el viaje de la maternidad. Considerar sus beneficios no solo mejora la experiencia de cuidar a tu bebé, sino que también contribuye a tu propio bienestar físico y emocional.
- Alivia el estrés: El hecho de cuidar a un bebé puede generar estrés.
- Ideal para descansar los brazos al sujetar al bebé: Sostener al bebé puede poner tensión en los brazos.
- Papá también puede utilizarlo: Contrariamente a la creencia común, el sillón de lactancia no es exclusivo para las mamás.
- Después de usarlo como sillón de lactancia, puede ser parte del mobiliario de la casa: Una vez que la etapa de lactancia ha pasado, el sillón no pierde su utilidad.
A continuación, se detallan otros beneficios importantes:
Favorece la relajación y el sueño
No es precisamente un secreto que el balanceo tiene efectos calmantes, y para tu bebé no es distinto. Las mecedoras ayudan a pequeños y grandes a relajarse y conciliar el sueño. El movimiento de una mecedora de lactancia o el suave balanceo de un balancín ayudan no solo a calmar al pequeño, sino también a ti misma. Gracias a su balanceo tu bebé estará más relajado e inducirá a un sueño placentero. También calma los dolores por cólicos, tan frecuentes en ellos.
Reduce el tiempo de recuperación postparto
Para las nuevas madres que han dado a luz por cesárea, se dice también que el balanceo de una mecedora de lactancia disminuye el tiempo de recuperación. Las madres que han tenido un parto por cesárea deben recuperarse a ser posible en una mecedora de este tipo ya que les resultará mucho más confortable.
Estimula la circulación
El balanceo mantiene la circulación en movimiento. Si no puedes salir a caminar, pasar ratos en un sillón o mecedora de lactancia es una estimulación del cuerpo estupenda. Dado que el balanceo estimula el sistema circulatorio, muchos sitios que hablan del embarazo recomiendan el balanceo para ayudar a prevenir las venas varicosas en las mujeres.
Reduce el dolor de espalda
Los sillones de lactancia son muy recomendables para las mujeres embarazadas como una forma de reducir el dolor de espalda. Para las mujeres embarazadas o las madres que acaban de dar a luz, los dolores de espalda suelen ser un problema común. Estas sillas además tienen el respaldo acolchado que se adapta a la musculatura y alivia los dolores de espalda. Los sillones para lactancia ayudan a mantener la postura correcta y evitan los temidos dolores de espalda y cervicales. Es muy corriente durante el embarazo como tras el parto sufrir de dolores de espalda. El peso de más que has llevado todo este tiempo te ha provocado contracturas y dolores musculares.
Sentarse con los pies ligeramente elevados ayudará con los dolores de espalda. Ofrecen una posición óptima que no tiene nada que ver con la posición en la que te sientas en un sofá.
Mejora el estado de ánimo
¿Sabes qué? Al balancearte en un sillón de lactancia o en una mecedora, tu peso corporal se mueve hacia detrás y hacia delante ayudante a mover tu energía en diferentes direcciones. El balanceo libera endorfinas, que son las hormonas encargadas entre otras cosas de que estemos de buen humor. Así que balancearte te ayuda a estar más relajado y sentirte mejor mientras pasas más tiempo con tu bebé.
Durante estos días puedes sentir momentos de ansiedad. O tal vez quieres prevenirla. También se liberan endorfinas, lo que hará que mejore tu humor. Será una gran ayuda en días que podemos sentirnos algo cansadas física y mentalmente por el momento que estamos viviendo.
Facilita la lactancia sin esfuerzo
Es una gran manera de que los padres que no son muy dados al ejercicio puedan alimentar a sus bebés sin esfuerzo. Sinceramente muchas madres después del parto y de los primeros días en casa prácticamente sin dormir no a todo el mundo le apetece hacer ejercicio.
Una butaca de lactancia esta diseñada para ayudar a mantener la postura adecuada a la hora de dar de comer al bebé tanto para el papá como para la mamá. Un sofá convencional no está diseñado para esto, y te costará mantener una postura óptima tanto de espalda como de brazos.
Comodidad para mamá y bebé
Recuerda que tener a tu bebé mucho rato en brazos durante largos periodos de tiempo hará que tus brazos se cansen y te sentirás incómoda. Casi todas las mecedoras para lactantes vienen con apoyabrazos para que puedas apoyar tanto los brazos como dejar que descanse la cabeza de tu bebé en una situación cómoda. Así ni papás ni mamás se sentirán cansados teniendo a su bebé en brazos. Los apoyabrazos acolchados son una característica distintiva que te va a encantar. Tal y como indicábamos a la hora de escoger el sillón, el que cuente con un apoyabrazos ancho evitará la tensión que se produce después de un largo tiempo aguanto el peso del bebé.
Fomenta el vínculo materno-filial
¿Sabías que amamantar a un bebé facilita muchísimo el apego entre madre e hijo? El bebé crece con buena autoestima y confianza en sí mismo. Tener un sillón para lactancia permitirá crear un rincón donde coleccionar momentos. Además, permite que, si tienes más hijos, formen parte de esos momentos, al igual que el padre.
¿Cómo debe ser un Sillón de Lactancia?
Un buen sillón de lactancia no se elige por catálogo como quien elige un jarrón. Se prueba. Se siente. Porque más allá del diseño, lo importante es que sea cómodo, seguro y funcional. Las principales características que debes buscar en un sillón de lactancia son:
- Comodidad: Principalmente porque con la lactancia a demanda, pasarás muchas horas sentada en él.
- Ergonomía: Esto significa que tu espalda debe estar bien apoyada, el cuello relajado y los brazos contar con un apoyabrazos ancho donde puedas descansar mientras sostienes a tu bebé.
- Balanceo suave: Debe mecerse con facilidad. No debemos hacer fuerza ni trabajo extra para hacerlo, ya que lo que buscamos es relajación muscular.
- Altura adecuada: La altura del sillón nos debe permitir levantarnos con comodidad incluso con el bebé en brazos.
- Apoyabrazos: Es indispensable para que nuestra postura sea la correcta.
- Fácil de limpiar: Siempre aconsejamos que sean fáciles de limpiar para garantizar una correcta higiene en todo momento.
- Diseño: Hay diseños que combinan con todos los estilos de decoración.
Tipos de Sillones de Lactancia
Si decides dar el paso y hacerte con uno, te conviene elegir bien. Hay distintos modelos según el tipo de respaldo, el sistema de reclinado, si incluye balancín o si se integra bien en la decoración de tu hogar.
Algunos modelos destacados son:
- Sillón mecedora de lactancia Glam de Alondra: El sillón butaca de lactancia más ergonómico y cómodo.
- Sillón de lactancia Sogno de Alondra: Tiene dos posiciones de colocación: una de balancín y otra fija con 4 patas metálicas ocultas.
- Sillón mecedora Nanny de Micuna: Comodo, de diseño y lo tienes disponible tanto tapizado en tela como polipiel.
- Sillón mecedora Dulces Sueños: Bonito y cómodo sillón balancín adaptado para el tiempo de lactancia.
Creando el Espacio Ideal para la Lactancia
Imagina el lugar perfecto para alimentar y cuidar de tu bebé. Ese espacio debería ser tranquilo, íntimo y funcional. En primer lugar, elige un espacio sin corrientes de aire, alejado del paso de personas y con buena ventilación. Tanto si está en tu habitación como en la del bebé, conviene que esté cerca de una mesita auxiliar.
La luz es otro factor clave. Lo ideal es que sea suave, cálida y regulable, especialmente si das el pecho por la noche. Si quieres completar el espacio, añade un puf o reposapiés.
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¿Cuándo Comprar un Sillón de Lactancia?
El mejor momento para comprar un sillón de lactancia es durante las últimas fases del embarazo. Así tendrás tiempo de encontrar un sillón que te resulte cómodo y se adapte a la decoración de tu Hogar. Además, tener un sillón antes de que llegue tu bebé te dará tiempo para acostumbrarte a él y asegurarte de que te queda bien.
También es importante encontrar un sillón que sea seguro para tu bebé. Un buen sillón de lactancia no sólo ofrecerá comodidad y apoyo, sino que también proporcionará el equilibrio adecuado entre amortiguación y firmeza, necesario para sostener a un bebé en crecimiento.
Cuando decidas si debes comprar un sillón de lactancia, ten en cuenta si es algo que vas a utilizar a largo plazo, si tu presupuesto te lo permite y si el sillón que estás considerando es seguro y cómodo para tu bebé.
Alternativas al Sillón de Lactancia
Aunque lo ideal es contar con un sillón de lactancia diseñado específicamente para esa función, la realidad es que no siempre se puede tener todo desde el principio. Ya sea por presupuesto, espacio o prioridades, muchas familias optan por alternativas funcionales y prácticas, como el sofá relax, que puede cumplir esa misma función. Además, su versatilidad lo convierte en una pieza útil más allá de la etapa de lactancia. Sirve para relajarte, leer, ver una serie o simplemente desconectar un rato mientras el bebé duerme. No es de extrañar que cada vez más hogares elijan este tipo de muebles por su funcionalidad a largo plazo.
Si aún no tienes uno, hay formas de adaptar el espacio para que siga siendo cómodo y acogedor. Un sofá normal puede funcionar si lo complementas con un cojín de lactancia que aporte apoyo bajo el bebé y en la zona lumbar. Otra opción es crear un rincón relajante con elementos que ya tienes: una lámpara cálida, una manta suave, música tranquila y una buena ventilación pueden hacer que cualquier espacio se transforme.
