La ceromancia, del griego «keros», cera, y «manteia», adivinación, es el arte de la lectura del futuro utilizando la cera de una vela, y, a veces, también se utiliza el agua, lo cual indica que es una forma de hidromancia, en el sentido de que la cera gotea en el agua fría formando todo tipo de figuras, o letras, o símbolos, endurecidos por la frialdad del agua, y que son interpretados por el adivino. Las velas no solo iluminan el espacio, sino que también son consideradas herramientas espirituales capaces de transmitir mensajes a través de sus restos.
Por ello, si encendemos velas para rituales, intenciones o simplemente para relajarnos, es importante aprender a interpretar los restos debido a que nos puede añadir un nivel más profundo de conexión y entendimiento a este momento. Cuando una vela se consume, deja tras de sí ciertos rastros, como cera derretida, hollín o formas peculiares. Según expertos, estas señales pueden interpretarse como respuestas del universo a nuestras peticiones o el reflejo de la energía en el ambiente.
De ahí que según el movimiento que efectúe la llama, se interpreta como los mensajes que nos están enviando desde el otro lado, tal y como se especifica en el arte de la litomancia. Pero, sin embargo, la ceromancia es el arte de la adivinación del presente, pasado y futuro, del consultante, o sirve también para contestar a sus preguntas, utilizando la cera derretida, y rápidamente enfriada, de una vela.
Lectura de los restos de vela mediante ceromancia.
Historia y orígenes de la Ceromancia
Si tenemos en cuenta la sabiduría antigua, y popular, nos encontramos con que este arte también se usaba por las civilizaciones paganas, pre-cristianas, y se convirtió en muy popular entre los celtas, griegos, y romanos, e incluso entre los pueblos nórdicos, según las noticias que tenemos de las diferentes tradiciones y mitologías. La gente siempre ha querido saber lo que le deparaba el futuro, y a los peligros, o sorpresas, a las que se enfrentaba, de ahí que intentara saberlo sin consultar con los oráculos, sino de forma personal y particular, y a veces lo hacían en sus propias casas como si se tratara de un juego de mesa.
Se tienen noticias de que en los tiempos de los celtas, y las religiones paganas, la práctica de la adivinación con cera de velas se remonta al año 500 antes de C., y la leyenda dice que empezó cuando una vela se quemaba durante la noche de vigilia de un druida, y la cera se vertió en un recipiente, y luego, de forma natural, fue a parar a una balsa de agua fría. Y los druidas entendieron que los augurios para el futuro podrían ser leídos de acuerdo a la solidificación de las gotas de la cera en el agua.
Pero luego, los druidas, también usaron la ceromancia como parte de algunos rituales religiosos, y de magia, que se extendieron al resto de culturas. Las formas que va alcanzando la cera de las velas son las señales de lo que nos deparará el destino, pero también las posibilidades, y los caminos que se abren para el consultante.
Interpretación de los restos de vela
En el arte de la adivinación, la forma en que una vela se derrite, y hacia donde van las gotas, puede significar muchas cosas, pero para ello hay que saber interpretarlas. Uno de los aspectos más importantes para analizar es observar si la cera forma figuras o patrones. Por ejemplo, las formas redondeadas pueden simbolizar armonía o la pronta resolución de conflictos, pero sin embargo las puntiagudas podrían indicar obstáculos o energías densas en tu entorno. Además, debemos prestar atención por si aparecen figuras reconocibles, como animales o símbolos, debido a que pueden ser mensajes específicos relacionados con nuestra intención.
Algunas gotas de cera hacen formas, o símbolos, que quizá solo signifiquen algo para el consultante, y no entren dentro de las interpretaciones al uso que todos conocemos, lo cual nos lleva a que ese manual simple de significados, es solo la base de una interpretación que, seguramente, hará mucho más acertada el intérprete, ya que no todas las formas de la cera tienen el mismo significado para unos y otros consultantes.
Asimismo, si la cera se acumula más de un lado, esto podría significar que hay un desequilibrio en la energía que manejamos. Por ejemplo, si los restos están en el lado izquierdo, puede estar relacionado con temas emocionales o personales. Si se acumulan en el derecho, podría señalar temas más prácticos o materiales, como trabajo o finanzas.
Ejemplo de interpretación de restos de cera.
En el caso de que la cera no se derrita por completo, podría interpretarse como resistencia o bloqueos relacionados con el propósito de la vela. En estos casos, se recomienda reflexionar sobre si las intenciones fueron claras o si hubo dudas mientras encendíamos la vela.
Pero no solo los restos de cera tienen algo que decir. La mecha y el hollín que queda en el recipiente también cuentan una historia, ya que si es larga y torcida puede simbolizar desequilibrios energéticos o un exceso de tensión en el ambiente y si el hollín deja negro en el vidrio se asocia con energías negativas que la vela ayudó a disipar. Si esto ocurriese, es recomendable limpiar el espacio con métodos adicionales, como quemar incienso o usar agua de limpieza energética.
Es importante tener en cuenta que si este arte se usa como juego de mesa, las interpretaciones que se hagan, positivas o negativas, podrían herir algunas sensibilidades, o influir en algunas personas de forma negativa.
Interpretación específica: Forma de feto
En el contexto de la ceromancia, la aparición de una forma que recuerda a un feto en los restos de una vela puede tener varias interpretaciones, generalmente relacionadas con el inicio de algo nuevo, la gestación de ideas o proyectos, o incluso la necesidad de protección y cuidado.
- Nuevos comienzos: La forma de feto puede simbolizar el inicio de un nuevo proyecto, relación o fase en la vida del consultante.
- Gestación de ideas: Puede indicar que una idea o proyecto está en sus primeras etapas de desarrollo y necesita tiempo y cuidado para crecer.
- Protección: La forma fetal también puede sugerir la necesidad de proteger y nutrir algo valioso en la vida del consultante, ya sea un proyecto, una relación o incluso a sí mismo.
- Vulnerabilidad: Puede reflejar un sentimiento de vulnerabilidad o la necesidad de ser más consciente de las propias necesidades emocionales y físicas.
Es fundamental considerar el contexto personal del consultante y la pregunta que se formuló al encender la vela para obtener una interpretación más precisa y significativa.
Métodos de adivinación con cera
El arte de la ceromancia se divide en dos partes:
- «Ceromancia sensu stricto», o: «adivinación por la cera de la vela»
- Y la otra es: «ceromancia sensu lato», o :»adivinación por la cera derretida y el agua.
Los métodos para adivinación con cera son variados, pero todos están basados en las mismas tradiciones con muy pocas diferencias desde la antigüedad hasta nuestros días. Es importante observar la rapidez con la que se quema la vela. Si se quema demasiado rápidamente, puede ser indicio de mal agüero, o de no ser el mejor día para hacer esas consultas y las consultas deben dejarse para más adelante. Si se quema la llama muy despacio, indica que hay fuerzas opuestas a esa interpretación, y conviene dejarla para más adelante.
«Ceromancia sensu stricto», o «adivinación por la cera de la vela»
Lo más recomendable es que la vela se queme de forma natural, tal y como hacen cuando las encendemos parar adornar una mesa, o para limpiar de energías negativas el ambiente.
«Ceromancia sensu lato», o «adivinación por la cera derretida y el agua»
Uno de los métodos más sencillos de interpretación de la ceromancia, es el que se usa también con agua, es decir: hidromancia. Es tan sencillo que solo se necesita dejar caer unas gotas de cera, espaciadamente, en el agua fría, hasta que el consultante considere que ya han caído suficientes.
Al tocar la superficie del agua fría, las gotas de cera derretida se endurecerán, y formarán símbolos, o figuras, que se podrán analizar por el intérprete. Además de las interpretaciones tradicionales que se han hecho siempre, el intérprete debe usar su intuición con el fin de hacer una lectura más acertada.
El procedimiento más básico es como sigue:
- Se enciende una vela y se inclina en un ángulo de 145 grados sobre una cuenco con agua fría que permita que la cera al caer se solidifique y flote.
- A medida que el consultante hace las preguntas, y las gotas van cayendo en el agua, el adivino hace la interpretación correspondiente de cada gota que ha caído en el agua y ha tomado ya una forma específica.
Otro método de interpretación es introducir dos velas, o una, en un recipiente, y llenarlo de agua fría hasta la mitad de las velas, o menos, y dejar que las gotas de cera caliente vayan cayendo de forma natural al agua, que se enfriarán inmediatamente, y tomarán formas diferentes, y se leerán las interpretaciones correspondientes dependiendo siempre de las preguntas que haya hecho el consultante.
Antes de encender una vela, debemos asegurarnos de que esté dedicada a nuestra intención específica. Por ello, algunos expertos recomiendan escribir nuestros deseos en un papel, frotar la vela con aceites esenciales o simplemente sostenerla en nuestras manos mientras meditamos en lo que deseamos atraer.
Por ello, interpretar los restos de las velas puede ser una herramienta fascinante para conocernos mejor y entender las energías que nos rodean. Asimismo, es importante que la próxima vez que encendamos una, prestemos atención a los mensajes que deja, porque, a veces, la luz no solo ilumina, sino que también revela.
