Aunque asociamos la aparición de las cataratas con la edad adulta, la realidad es que este problema ocular también afecta a personas de otras edades e incluso a recién nacidos. En este caso, esta afección recibe el nombre de catarata congénita.
Las cataratas son una opacidad en el cristalino del ojo, la lente natural que ayuda a enfocar la luz y a formar imágenes claras en la retina. Por lo general, los bebés nacen con un cristalino transparente en cada ojo que enfoca los objetos en la retina, haciendo posible que el ojo los vea.
La llamada catarata es la pérdida de transparencia de este cristalino. Es habitual que las cataratas se presenten en la ancianidad, ya que una de sus principales causas es el envejecimiento progresivo del tejido.
En el caso de la catarata congénita el bebé nace con una opacidad en la lente natural del ojo que afecta a su salud ocular. Un problema que afecta a entre uno y 14 de cada 10000 recién nacidos, que en la gran mayoría de los casos se puede tratar con éxito.
Las cataratas congénitas son una patología ocular caracterizada por la opacidad del cristalino desde el nacimiento. El cristalino es una lente que junto con la córnea forman parte del sistema óptico. La finalidad de dicho sistema es enfocar las imágenes en la retina.
CATARATAS. Síntomas, Tratamiento.
Causas de las Cataratas en Bebés
La principal causa de la aparición de las cataratas es el envejecimiento, pero no es la única causa. Los factores externos como traumatismos, enfermedades oculares o del organismo, consumo de algunos fármacos o condicionantes genéticos también pueden causar esta enfermedad.
La mayoría de las cataratas en bebés y niños pequeños son de origen congénito. No obstante, cuando nos encontramos con cataratas infantil solemos estar ante un problema hereditario o congénito, esto es que se transmite de padres a hijos.
Algunas causas de esta enfermedad en los recién nacidos son las infecciones intrauterinas, síndromes cromosómicos, enfermedades metabólicas y renales.
En los últimos años se han detectado otras causas, por ejemplo, cuando las madres contraen la rubeola durante el embarazo, el niño puede nacer con cataratas en uno o en ambos ojos o puede desarrollar cataratas poco después de su nacimiento.
Cuando nos encontramos ante un caso de cataratas infantil, el envejecimiento del cristalino que termina haciéndolo opaco no se ha producido de esta manera si no que se ha visto motivado por causas ajenas al paso del tiempo.
Pueden estar provocadas por predisposición genética, trastornos metabólicos, o traumatismos en el ojo que dañen el cristalino. Estas cataratas están presentes desde el nacimiento y, a menudo, son causadas por infecciones maternas durante el embarazo o factores genéticos. Estas cataratas se desarrollan como resultado de una lesión directa en el ojo. Este tipo de catarata está relacionado con desórdenes metabólicos como la diabetes.
El factor etiológico más común es la herencia autosómica dominante; otras posibles causas son anomalías cromosómicas, trastornos metabólicos o infecciones intrauterinas.
Síntomas de las Cataratas Congénitas
Puede parecer que los problemas en la visión son difíciles de detectar en un recién nacido. Sin embargo, algunos síntomas de la catarata son fáciles de reconocer, como una característica mancha blanquecina que aparece en la zona de la pupila.
Tener la pupila del ojo blanca puede ser una señal de alerta de la enfermedad. Una forma de detectar si tiene cataratas congénitas es fijándonos en la pupila del ojo: aunque habitualmente es negra, la opacidad del cristalino hace que aparezca total o parcialmente blanca.
El principal síntoma de la catarata es la baja agudeza visual. Sin embargo, en los niños pequeños la catarata puede pasar desapercibida, sobre todo si es unilateral ya que el niño puede ver con el otro ojo.
Se suelen detectar mediante pruebas de reflejo rojo realizadas por el pediatra (que consiste en mirarlos bajo un retinoscopio) o pueden observarse por un reflejo blanco que aparece en las fotografías tomadas con flash al niño e incluso gracias a un extraño reflejo blanco que cubre la pupila y puede verse en fotografías tomadas con flash al niño.
Al hacerle una foto con flash a mi hijo no aparece el efecto de pupilas rojas, sino un punto blanco.
Diagnóstico y Tratamiento
En las primeras semanas de vida es fundamental que la luz penetre correctamente en el ojo para los mecanismos visuales se desarrollen. Cuando las cataratas aparecen en estas fases se dificulta el proceso de maduración visual y aparecen problemas importantes en el desarrollo de la agudeza visual del niño. En los primeros meses de vida se desarrollan las funciones visuales básicas. El período crítico de este desarrollo en los humanos comienza a los 2 meses hasta los 7 años aproximadamente.
En la mayoría de los casos, la cataratas infantil se trata de manera muy parecida a la adulta siendo una de las mejores soluciones la extirpación y sustitución del cristalino afectado mediante cirugía. El procedimiento quirúrgico que se aplica a las cataratas de los bebés es muy similar al empleado en adultos, con la extracción del cristalino del ojo afectado.
Las cataratas bilaterales densas deben ser operadas entre las 4-10 semanas de edad. Las cataratas bilaterales leves pueden no precisar cirugía hasta más tarde o incluso nunca.
El tratamiento de las cataratas infantiles puede variar según el tipo y gravedad de la catarata. En algunos casos requieren una intervención quirúrgica para retirar la catarata. Depende de la catarata que presente, en algunos casos la cirugía es solo el primer paso para la rehabilitación ocular completa. Tras la cirugía, los niños suelen requerir una combinación de lentes de contacto, lentes intraoculares implantadas en el ojo y/o gafas.
La cirugía de catarata consiste en la aspiración de la misma a través de diferentes técnicas quirúrgicas. Los expertos recomiendan realizar esta cirugía entre las 6 semanas y los 3 meses de vida. Sin embargo, será el cirujano ocular quien decida el momento más oportuno para llevar a cabo esta operación.
En el caso de los bebés, a menudo se opta por no implantar una lente intraocular inmediatamente después de remover el cristalino, debido a las dificultades para calcular la potencia adecuada de la lente y ajustarse al rápido crecimiento ocular. Si los ojos del bebé no han alcanzado aún su desarrollo completo, el bebé necesitará gafas o lentes de contacto para poder ver.
En muchos casos este tratamiento se lleva a cabo mediante la aplicación de parches.
Importancia del Seguimiento Médico
Hay que recordar que las revisiones en la consulta del oftalmólogo son muy importantes. El niño desarrolla su capacidad visual en las primeras semanas de vida. Recordemos que la catarata implica un cristalino opaco.
La catarata congénita es un problema ocular que necesita el seguimiento de un profesional médico. Desde la Fundación ALAIN AFFLELOU te recomendamos que en el caso de que tu hijo sufra esta patología, contactes cuanto antes con un profesional para que pueda evaluar su situación y tomar las medidas más adecuadas.
El pronóstico será mejor en aquellos niños que reciban el tratamiento a tiempo y realicen un buen seguimiento.
