El Significado de la Navidad para Niños: Una Explicación Sencilla

Cuando los niños empiezan a ser conscientes de lo que es la Navidad y a disfrutar plenamente de ella, seguro que comienzan a tener algunas preguntas sobre esta celebración. Como es algo complejo explicarles todo el origen al completo, lo mejor es responder a sus dudas de forma fácil. Los más curiosos empezarán a tener preguntas sobre la Navidad, ya que es una etapa que supone un montón de estímulos para ellos.

Por eso, como explicar todo el significado e historia es algo complicado todavía para que lo comprendan, podemos hablarles de ello de forma resumida para que lo entiendan. Lo importante es que tengan en cuenta que además de los regalos que a todos nos hacen ilusión, también son momentos de convivencia, tolerancia y de generosidad. Sentimientos muy valiosos que pueden despertarse en ellos en estas fechas.

Veamos algunas de las preguntas más comunes para hablar de Navidad:

¿Por qué se celebra la Navidad?

Para hablar del origen de esta festividad, pensemos en el término “Navidad”. Se trata de una palabra que procede del latín (nativitas) y cuyo significado es “nacimiento”. Según la religión cristiana, hace referencia a la llegada al mundo del Niño Jesús, hijo de la Virgen María y San José. Por esta razón, para los creyentes es tiempo de celebrar el aniversario de su nacimiento.

Representación del nacimiento de Jesús.

¿Cuándo es Navidad?

Aunque según algunos historiadores, se cree que la fecha auténtica en la que nació Jesús fue en abril o mayo, siguiendo la tradición de la Iglesia Católica se celebra el 25 de diciembre y según la ortodoxa, el 7 de enero. Asimismo, además del día del propio nacimiento, los días previos a ese 25, para los cristianos es tiempo de Adviento, es decir, semanas en las que se preparan para esa celebración renovando creencias y compromisos.

Aparte de luces, regalos y comidas, también es una época de renovar sentimientos y emociones. La cuenta atrás para el día de Navidad se conoce como el Adviento entre los cristianos, y comienza cuatro domingos antes del 25 de diciembre. Para los más pequeños son ideales los calendarios de adviento, que tienen 24 casillas que contienen una pequeña sorpresa. Comienza a abrirse el 1 de diciembre, y les permite vivir con una ilusión diaria la llegada de la Navidad.

🎄CALENDARIO DE ADVIENTO FÁCIL PARA NIÑOS ♻️CON RECICLAJE

¿Cómo se celebra la Navidad?

Lo cierto es que las fiestas navideñas se diferencian de otras celebraciones especialmente por el espíritu navideño que se crea en todos nosotros, sea mayor o menor. Para los más pequeños de la casa son días de magia, de fantasía, de ilusión, de inocencia… Para los mayores se trata de una época de alegría, pero también de nostalgia al recordar esos sentimientos de la infancia.

Hay muchas formas de celebrar Navidad, aunque la mayoría de actividades están centradas en pasar tiempo familiar. Se pueden hacer tarjetas navideñas con los niños para enviar a los familiares y amigos y así felicitarles las fiestas, decorar la casa con dibujos y demás decoración como el árbol y el belén, montar un gran alumbrado por dentro y fuera de la casa…

Escribir la carta a Papá Noel y a los Reyes Magos y, por supuesto, reunir a la familia para cenar o comer los días señalados como Nochebuena, Navidad, Año Nuevo y el Día de Reyes.

Decoración del árbol de Navidad en familia.

¿Por qué les gusta tanto a los niños la Navidad?

A los niños les encanta porque son días de pasar tiempo con sus seres queridos en los que se organizan muchas actividades significativas y distintas al resto del año.

El Adviento y la Navidad

El invierno es la época del año en el que la naturaleza parece que duerme. El tiempo frío nos invita a recogernos en casa y a celebrar las fiestas íntimas en familia. Se inicia con las fiestas navideñas que corresponden al solsticio de invierno y acaban en el equinoccio de primavera.

La palabra “Adviento” procede del verbo latino “advenire”, que significa “llegar”. El tiempo de Adviento son cuatro semanas de preparación para la Navidad; para los niños en particular es un momento de feliz anticipación de cara a la plenitud de esta fiesta. El adviento es una época del año de espera, una época de oscuridad en la tierra que abriga en su seno un nuevo nacimiento de las fuerzas que una vez pasado el invierno vuelven a resurgir en la naturaleza.

Es un irse adentrando en uno mismo para encontrar la luz interior (en la fiesta la «espiral de Adviento»), la chispa espiritual que cada ser humano alberga dentro de sí, hasta llegar al nacimiento de Jesús (en contextos culturales de cristianismo), que es otro símbolo y representa el nacimiento de esa luz interior, el encuentro con la propia luz del Alma.

Mientras las cuatro velas de la corona de Adviento preparan el camino para el nacimiento de la luz del mundo, por su parte, los calendarios de Adviento, con sus ventanitas que se deben abrir cada día, enseñan a saber esperar. Es un calendario de «cuenta-atrás» desde el 1 de diciembre hasta el 24 de diciembre (Nochebuena). Suele elaborarse para los niños y tiene forma de «conteo» para saber cuánto falta antes de Navidad.

Ejemplo de un calendario de adviento casero.

Con la fiesta de la Navidad se cumple un proceso que se iba gestando calladamente durante meses. El alma humana, que se entregaba tan gustosamente a la plenitud de la luz y el calor del verano, se va retrayendo cada vez más en si misma con la menguante luz solar. El equilibrio de luz y oscuridad en otoño es como un umbral, y en la época más oscura del año tiempo de Adviento y Navidad nuestra luz interior desea resplandecer.

El misterio de la Navidad está vinculado a la espera; a la experiencia del tiempo que hace falta para que la metamorfosis se lleve a cabo y con ella las fuerzas de vida y de luz abarquen y transformen toda la creación.

Orígenes Paganos de la Navidad

La Navidad, festividad cristiana que conmemora el nacimiento de Jesucristo, se celebra el 25 de diciembre según el calendario gregoriano. Pero a pesar de su origen religioso, esta fiesta es comúnmente celebrada incluso por los ateos como una fecha dedicada a reunirse con los más allegados. Los Evangelios de Mateo y Lucas consideran que Jesús de Nazareth nació en un pesebre de Belén, aldea de Oriente Próximo, y que su llegada fue anunciada por un ángel. No obstante, estos no especifican el día exacto del nacimiento, una cuestión que se resolvería más tarde.

Eran varias las festividades que tenían lugar a finales de diciembre en territorio romano, coexistiendo durante los inicios del Cristianismo: celebraciones de la antigua religión romana, judías, del mazdeísmo persa y también nórdicas, mayoritariamente vinculadas al solsticio de invierno del hemisferio norte.

El emperador Constantino, primero en legalizar el cristianismo en el Imperio Romano, probablemente con la intención de superponer las prácticas cristianas a otras más antiguas, estableció el 25 de diciembre para la conmemoración del nacimiento de Jesús. El objetivo de esta superposición era convertir a los paganos romanos a la religión cristiana estableciendo una tradición fácilmente asimilable para ellos, ya que sería inevitablemente relacionada con algunas de sus fiestas principales celebradas en esas mismas fechas: las Saturnales y el Sol Invictus.

Así, se concluye que la tradición cristiana de la Navidad tiene su origen en ciertas fiestas paganas, que influyeron en su creación y con las que guarda algunas similitudes.

El Sol Invictus

El mismo 25 de diciembre ya era una fecha de celebración para los romanos. En esta ocasión festejaban el Sol Invictus, un culto a la divinidad solar asociado al nacimiento de Apolo, dios del Sol. Este culto se desarrolló en el período mitológico romano y duró hasta la conversión del cristianismo en la religión oficial del imperio.

El mismo emperador Constantino dio mucho valor a la figura del Sol Invictus, e incluyo usó su imagen en las monedas del Imperio y decretó que los domingos serían un día de descanso dedicado a honrarlo. Sin embargo, la llegada del Cristianismo catalogó el culto al dios del Sol como una celebración pagana. Distintas festividades antiguas romanas se asociaban al solsticio de invierno, entre ellas las Brumales y también las Saturnales.

Representación del Sol Invictus.

Las Saturnales

Durante varios siglos, antes del nacimiento del Cristianismo, la sociedad romana era politeísta y creía en una serie de divinidades protectoras de las distintas áreas de su vida. Las labores agrícolas finalizaban en esta época y los campesinos y los esclavos podían permitirse aplazar el trabajo cotidiano.

Durante estas fiestas, que se prolongaban durante siete días, los romanos visitaban a sus familiares y amigos, intercambiaban regalos y celebraban grandes banquetes públicos.

La Celebración de la Navidad en la Actualidad

Esta solemnidad, que conmemora el nacimiento de Jesucristo en Belén, se celebra el 25 de diciembre de cada año. En la víspera de este día, que conocemos como “Noche buena”, los cristianos celebran la víspera del día de Navidad o Natividad de Jesús. Con la celebración de la Natividad, en las vísperas del 25 de diciembre, se inicia en la Iglesia Católica el llamado “tiempo de Navidad” que finaliza con la solemnidad del Bautismo del Señor (domingo después de la epifanía).

Cómo sabemos las tradiciones, son una manera de hacer presente, de recordar lo que ha sucedido.

  • Una de ellas, hace referencia al nacimiento de Jesús en brazos de la Virgen María.
  • En la antigüedad, los germanos creían que todo estaba sostenido de las ramas de un árbol llamado “dios Odín”. Y a este dios se le rendía culto durante el solsticio de invierno.
  • Los primeros villancicos que se conocen corresponden al S.V, fueron compuestos por evangelizadores con la finalidad de llevar la Buena Nueva a los campesinos y aldeanos que no sabían leer.
  • La epifanía, se celebra el día de Reyes o día de los Reyes Magos. Esta fiesta tiene su origen en la Iglesia de Oriente.

Ellos siguieron la estela de la estrella de Belén, pues sabían que esta les indicaría el lugar del nacimiento del niño Jesús, Hijo de Dios. Como sabemos. son tres los reyes magos.

  • Gaspar, le preparó inciensos. En la Biblia, el incienso se usaba para ofrecérselo a Dios. El evangelista Mateo, nos dice que los reyes reconocieron la divinidad del niño recién nacido.
  • Baltasar, le ofrendo mirra. Los judíos usaban la mirra para embalsamar los cadáveres, pero también como perfume. Símbolo ello de lo carnal, lo humano.

El hacer regalos a los niños, hace alusión a la generosidad que estos magos tuvieron con el niño Jesús.

La Navidad y la Diversidad Cultural

La Navidad es un momento del año en el que las familias y las comunidades se reúnen para compartir, reflexionar y celebrar. Es una época que invita a la unión, pero también puede ser una oportunidad única para mirar más allá de nuestras tradiciones y descubrir cómo otras culturas viven y sienten esta temporada. Cuando pensamos en la Navidad, solemos imaginar tradiciones familiares, como decorar el árbol, intercambiar regalos o compartir una cena especial. Sin embargo, no todas las culturas celebran la Navidad de la misma forma, e incluso hay quienes no la celebran en absoluto. Este reconocimiento de las diferencias puede ser el primer paso para enseñar a los niños el valor de la diversidad.

Entender la variedad de tradiciones navideñas, desde las piñatas en México hasta los mercados navideños en Alemania, puede ser una lección de empatía. Aquí hay algunas ideas para explorar la diversidad cultural en Navidad con los niños:

  • Conversaciones iniciales: Dedica tiempo a hablar sobre lo que la Navidad significa para cada persona.
  • Taller de decoración cultural: Crea adornos navideños inspirados en las tradiciones de diferentes países.
  • Intercambio cultural en la escuela: Invita a las familias a compartir algo de su cultura en una exposición navideña.
  • Dinámica “Un día en su Navidad”: Divide a los estudiantes en grupos y asigna a cada uno un país o cultura.
  • Cuentos y relatos navideños: Introduce cuentos de diferentes culturas y épocas que muestran valores universales.
  • Explorar recetas internacionales: Cocinar juntos platos típicos de otras culturas navideñas, como galletas de jengibre alemanas, tamales mexicanos o panettone italiano.
  • Historias en familia: Dedica noches para leer cuentos tradicionales de distintas culturas.
  • Personaliza el árbol navideño: Decora el árbol familiar con elementos que representen diferentes culturas.
  • Cartas de gratitud global: Escribe cartas o mensajes para personas de otras partes del mundo o comunidades vulnerables.
  • Dinámica “Navidad sostenible e inclusiva”: Reflexiona con los niños sobre cómo podemos ser más conscientes en estas fechas.
  • Crea un diario navideño inclusivo: A lo largo de diciembre, cada miembro de la familia puede escribir o dibujar algo nuevo que aprendió sobre una cultura o una tradición.

Hablar sobre las diferencias no solo ayuda a normalizarlas, sino que permite construir un espacio donde todos se sienten valorados y respetados. La Navidad, más allá de sus luces y tradiciones, es una oportunidad para mirar hacia adentro y hacia afuera.

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