Antes de entender el sueño infantil, muchos padres se preguntan cuánto y cómo deben dormir sus bebés. El sueño, tanto de noche como durante las siestas, es fundamental para el desarrollo y bienestar del bebé. Aquí te despejamos las dudas sobre las siestas en bebés, especialmente en la etapa de los 2 meses.
¿Por qué son importantes las siestas en los bebés?
Las siestas son pilares fundamentales para un buen descanso y una higiene de sueño óptima. Los bebés no pueden aguantar largos periodos despiertos sin descansar, y las siestas ayudan a reducir el cortisol que se acumula durante estos periodos. Es como si estás en tu escritorio y te empiezan a traer papeles a rellenar y te los traen a un ritmo más rápido que lo que tu eres capaz de completarlos. Para tu bebé, esas pausas en recibir información son las siestas.
¿Cuánto debe dormir un bebé de 2 meses?
Tu bebé de dos meses ya empieza a quedarse dormido por su cuenta, pero es probable que todavía necesite que le despierten para alimentarse durante la noche. Los bebés a esta edad duermen un poco menos cada día, en comparación con un recién nacido. En promedio, duermen entre 15 y 16 horas aproximadamente. Tu bebé dormirá la mayoría de estas horas durante la noche (aunque normalmente no duerma del tirón) y permanecerá más tiempo despierto durante el día, aunque se las arreglará para dormir unas tres siestas diarias, más o menos. Como siempre, esto varía según el bebé.
Es común que un bebé de esta edad duerma de 4 a 5 siestas. Cada bebé es un mundo y estos tiempos son promedios del estudio de muchos bebés. Los recién nacidos suelen necesitar dormir bastante. Así que ocúpate de procurarle sueño y un apego seguro.
Sugerencia: Es normal que llore un poquito al despertarse, y aunque todavía tengas que ir a verle si se despierta y llora, dale un poco de tiempo (espera más o menos unos cinco minutos) a ver si logra calmarse por su cuenta.
Patrones de Sueño en Bebés de 2 Meses
A pesar de que el patrón de sueño está empezando a regularizarse, debes seguirle la pista de cerca: es demasiado pronto para establecer un horario, así que tratar de imponerle uno no sería aconsejable. ¡Sí, es completamente normal! A los 2 meses, los patrones de sueño de los bebés aún están en desarrollo. Es posible que algunos días duerma más o menos, o que sus siestas no tengan la misma duración. Las siestas se alternan con períodos de alimentación, juego y contacto con los cuidadores.
¿Cómo crear una rutina de sueño adecuada?
Las rutinas no solo ayudan a regular el sueño del bebé, sino que también proporcionan una sensación de seguridad y previsibilidad. Siguiendo una rutina, tu bebé sabrá qué esperar a lo largo del día, lo que puede reducir el estrés y la ansiedad tanto para el bebé como para los padres. Es importante crear una rutina horaria estable para que su reloj interno funcione sin problemas. Intenta que duerma siempre las siestas a las mismas horas.
Una clave es exponer todos los días al bebé a la luz del día para que vaya creando y manteniendo los ciclos circadianos. Esto puede hacerse mediante paseos, por ejemplo. En consecuencia, cuando caiga la noche lo ideal es crear una iluminación suave y tenue, además de un ambiente tranquilo y que sienta seguro.
Por último, conviene establecer una rutina de siestas para contribuir a desarrollar el reloj interno del pequeño. Simplemente tratando que los períodos de sueño ocurran a la misma hora todos los días es suficiente.
Consejos adicionales para mejorar las siestas:
- Ambiente adecuado: Mantén la habitación en penumbra y con una temperatura agradable.
- Rutina previa: Antes de cada siesta, realiza un pequeño ritual como cambiarle el pañal o cantarle una canción suave.
- Horarios Flexibles: Independiente de la edad de tu bebé, sabemos que no funciona como reloj. Es por eso que siempre recomendamos rutinas flexibles y no horarios estrictos.
Si tienes que salir con tu bebé y estar fuera de casa, no hay problema con siestas en la silla del auto o en el coche. ¡No tienes que estar encerrada en la casa! Pon mayor esfuerzo en el sueño nocturno. La primera siesta del día, practícala en su cuna.
Ventanas de Sueño
Es fundamental entender cuánto tiempo puede pasar tu bebé despierto durante el día. A esto se le llama ventana de sueño y varía según la edad. Las ventanas de sueño hacen referencia al tiempo que un bebé o niño pequeño puede permanecer despierto entre siesta y siesta, o entre siesta y la hora de ir a dormir. Son muy importantes para saber el momento idóneo en el que tienen que dormir. Es crucial que tu peque no supere las ventanas de sueño correspondientes a su edad. Si se pasa este tiempo, el bebé empezará a generar cortisol, lo que quiere decir que se sobreactivará, estará más irritable y le costará mucho dormirse.
Tabla de Ventanas de Sueño por Edad
Para facilitar el seguimiento de las ventanas de sueño, he creado una tabla que puede servirte de guía. Esta tabla es una referencia y es importante ponerla en práctica e identificar las señales de sueño de tu bebé.
| Edad del bebé | Ventana de sueño |
|---|---|
| 0-3 meses | 45 minutos - 60 min |
| 3-6 meses | 1 hora 30 minutos - 2 horas |
| 6-9 meses | 2 horas 30 minutos -3 horas |
| 9-12 meses | 3 horas - 3 horas 30 min |
| 12-18 meses | 4 horas - 5 horas |
| 18 meses - 2 años | 5 horas - 6 horas |
La Luz y la Oscuridad en las Siestas
Algunos dicen que durante el sueño diurno, la habitación del bebé debe estar iluminada para evitar que se confunda y que aprenda a diferenciar el día y la noche, mientras que otros dicen que las siestas deberían ser siempre a oscuras porque ayuda al bebé a dormir mejor la siesta. ¿Qué hacer? El concepto día-noche significa muy poco para un recién nacido. Durante las primeras semanas de vida, el entorno no suele afectar mucho al sueño del bebé. Así que la luz y la oscuridad no marcarán ninguna diferencia en su descanso.
A los 2 meses de edad, el cerebro del bebé inicia el ritmo circadiano de liberación de cortisol y melatonina, el ritmo circadiano de la temperatura corporal es el primero que aparece después del nacimiento. Aproximadamente a los 3 meses de edad, la maduración de los sistemas de control produce una distribución casi estable de los periodos de sueño y vigilia diurnos. A partir de este momento, el bebé adquiere un ciclo circadiano, aunque difiere del patrón adulto, tanto en la cantidad y duración.
La mejor manera de ayudar a un bebé a comprender la diferencia entre el día y la noche es regulando su ritmo circadiano. ¿Cómo? Por ejemplo, teniendo cierto horario durante el día, hacer actividades en el exterior y con luz natural y establecer una hora para dormir por la noche. A medida que el bebé crece, dormirá más tiempo en una habitación oscura, ya que la oscuridad favorece el sueño. Por lo tanto, a partir de los 3-4 meses de edad, sí recomendamos hacer como mínimo una siesta al día sin luz. La luz inhibe la secreción de melatonina, por lo que el mejor entorno para conciliar y mantener el sueño debería ser sin luz.
