Antibióticos y Lactancia Materna: Guía para Madres Lactantes

La lactancia materna es un período crucial tanto para la madre como para el bebé. Con frecuencia, la presencia de una infección o la administración de un tratamiento antibiótico en la madre que amamanta son motivo de preocupación sobre la seguridad de la lactancia materna. Es natural que las madres lactantes se preocupen por la seguridad de los medicamentos que utilizan.

Por ello, es imprescindible que el profesional disponga de las herramientas adecuadas que permitan elegir el mejor tratamiento compatible con la lactancia materna. A muchas personas con recién nacidos les preocupa tener que omitir o suspender la lactancia si se encuentran en tratamiento farmacológico.

Sin embargo, no todos los medicamentos afectan a la lactancia o son incompatibles con ella, por lo que es importante consultar a un profesional médico sobre las medidas que se deben tomar.

Es esencial hablar con un médico antes de comenzar cualquier medicamento durante la lactancia. La lactancia no debe verse como un impedimento para el tratamiento médico. Con la orientación adecuada y la información correcta, las madres pueden tomar decisiones informadas sobre su salud y la de sus bebés.

Beneficios de la Lactancia Materna

Los beneficios de la lactancia materna para bebés y padres, el sistema sanitario y la sociedad en general son numerosos y diversos estudios lo plasman. De hecho, actualmente se conoce que existen muchos aspectos positivos que puede aportar la leche materna, como el aporte de células vivas. Esto indica su superioridad nutricional.

¿Cómo Afectan los Fármacos a la Lactancia Materna?

Para que una sustancia tomada por la madre pueda llegar a afectar al lactante o a la lactancia debe, o bien interferir con la producción láctea, o bien llegar a la leche a partir del plasma sanguíneo materno.

Algunos medicamentos pueden disminuir la producción láctea por inhibición de la prolactina: alcaloides del ergot, estrógenos, anticolinérgicos (antiespasmódicos o antihistamínicos de primera generación), el uso prolongado de diuréticos, especialmente tiazídicos, el abuso de seudoefedrina, gonadotropinas, antiparkinsonianos precursores de la dopamina y prostaglandinas en la primera semana posparto.

Los medicamentos alcanzan el torrente circulatorio de la madre generalmente a partir de absorción intestinal o por inyección parenteral. Esto no sucede con medicamentos de uso tópico. Aplicados sobre la piel, la mayoría de las sustancias alcanzan niveles pequeños en la dermis y el tejido celular subcutáneo, pero insignificantes o nulos en plasma sanguíneo. Medicamentos de aplicación ótica no tiene absorción sistémica y muy escasa los de aplicación oftálmica. Muchos fármacos de administración parenteral y algunas de administración oral no se absorben en el intestino, como es el caso de muchos antiácidos, laxantes y antiparasitarios.

Los medicamentos inhalados para tratamiento de asma y rinitis (broncodilatadores y corticoides) tienen una absorción sistémica no significativa.

Factores que influyen en el paso de fármacos a la leche materna:

  • Peso molecular: Moléculas con pesos moleculares menores de 200 daltons atraviesan bien el epitelio alveolar, a partir de 500 empiezan a tener problemas y por encima de 1.000 daltons se considera prácticamente imposible que puedan llegar a leche.
  • Fijación a proteínas plasmáticas: Las moléculas que tienen una elevada fijación a proteínas plasmáticas, superior al 85-90%, tienen dificultades para llegar a leche.
  • Liposolubilidad y grado de ionización: El aumento de la ionización y la menor liposolubilidad dificulta su paso a leche.
  • Volumen de distribución: Volúmenes de distribución elevados se acompañan de menor paso a leche.

Cuando el lactante toma leche en la que hay una determinada cantidad del fármaco tomado por la madre, debe aún absorberlo en su intestino para que llegue a su circulación. Las sustancias de índole proteica (algunas hormonas, inmunoglobulinas, vacunas, etc.) y ciertos medicamentos que precisan recubrimiento entérico para absorberse, como el omeprazol, cuando llegan a la leche de la madre, carecen de él y son destruidos en el estómago del lactante.

Los medicamentos con forma única de administración parenteral lo son por tener biodisponibilidad oral nula; es el caso de los aminoglucósidos, por ejemplo, que como mucho provocarán disbacteriosis intestinal sin pasar a sangre del lactante. Ciertos antibacterianos, como las tetraciclinas y las quinolonas, llegan a la leche en cantidad pequeña y que deja de ser significativa al quelarse con el calcio de la leche y no ser absorbidos por el lactante.

Muchos medicamentos que llegan a leche no solo lo hacen en cantidad pequeña, poco o nada significativa clínicamente, sino que además sus efectos secundarios son mínimos. Si son de uso habitual en Pediatría y, mejor aún, en lactantes pequeños o Neonatología, no causarán problema por recibirlos a dosis subterapéuticas a través de la leche de la madre.

¿Si estoy consumiendo medicamentos puedo lactar?

Antibióticos y Lactancia: ¿Cuáles son Seguros?

Muchos antibióticos, como la penicilina y la amoxicilina, son seguros para usar durante la lactancia.

El presente trabajo revisa los conceptos básicos de farmacodinamia durante la lactancia y ofrece un listado alfabético de los principales fármacos antiinfecciosos disponibles en el mercado actual junto con un código numérico que ordena el nivel de riesgo de cada fármaco para el lactante o la lactancia.

A continuación, se presenta una tabla con algunos antibióticos comunes y su compatibilidad con la lactancia:

Antibiótico Compatibilidad con la Lactancia Notas
Penicilina Seguro Excreción en leche materna insignificante y/o mínima.
Amoxicilina Seguro Excreción en leche materna insignificante y/o mínima.
Eritromicina Precaución Evitar en forma de estolato. La eritromicina tópica no tiene ningún riesgo durante la lactancia.
Tetraciclinas Precaución Concentración en la leche humana insignificante. Poca absorción por la formación de quelatos con el calcio lácteo.
Quinolonas (Ciprofloxacino, Norfloxacino, Ofloxacino) Riesgo muy bajo Se consideran de muy bajo riesgo.

Importante: Esta tabla es solo una referencia. Siempre consulte a su médico antes de tomar cualquier antibiótico durante la lactancia.

Otros Medicamentos Comunes y la Lactancia

  • Analgésicos: Medicamentos como el paracetamol y el ibuprofeno son generalmente considerados seguros.
  • Antidepresivos: Algunos antidepresivos, como la sertralina y el fluoxetina, se consideran seguros durante la lactancia.
  • Insulina: se traslada a la leche materna en muy baja cantidad, inofensiva para el bebé.

Recomendaciones Adicionales

  • No automedicarse.
  • Informarse sobre los tratamientos naturales y suplementos.
  • Hablar con el médico sobre los tratamientos crónicos.
  • Otra cuestión que debería abordarse en la consulta es el momento de tomar la medicación. Por ejemplo, si se toma el medicamento justo después de amamantar, la exposición al medicamento del bebé puede reducirse.

Lactancia Materna Exclusiva y Resistencia a Antibióticos

Un estudio internacional demuestra que la lactancia materna exclusiva durante el primer mes de vida tiene un efecto protector frente a la aparición de bacterias portadoras de genes de resistencia a los antibióticos, uno de los principales problemas de salud pública.

Los resultados revelan que la lactancia favorece la presencia de bacterias del género Bifidobacterium, que desempeñan un papel clave en la protección del intestino infantil frente a aparición de bacterias que presentan genes relacionados con la resistencia a los antibióticos.

En cambio, la interrupción de la lactancia antes de los seis meses de vida, el periodo mínimo aconsejado por la OMS para mantener esta práctica, se asoció con un aumento sostenido de genes relacionados con la resistencia a los antibióticos, lo que podría dificultar el tratamiento de futuras infecciones.

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