¿Estás listo para sumergirte en la diversión? Di adiós al aburrimiento y diviértete al máximo con un libro de chistes y retos para compartir en familia. Este libro te ofrece una experiencia emocionante y única que te hará reír, pensar y, sobre todo, ¡disfrutar!
Con retos y chistes, se convertirá en el libro perfecto para compartir en familia o con amigos. ¡Adelante! ¿Te atreves a abrir este libro sin partirte de risa? ¡Imposible!
Además, te brindará la oportunidad de:
- Aprender mientras te diviertes.
- Ser más creativo.
- Ampliar tu vocabulario.
- Mejorar tus habilidades comunicativas.
- Desarrollar tu pensamiento crítico.
Si te ríes, pierdes es un libro del género HUMOR Y CURIOSIDADES del autor AA.VV editado por RBA MOLINO en el año 2024. Si te ríes, pierdes tiene un código de ISBN 978-84-272-4078-0 y consta de 160 páginas. En este caso se trata de formato papel, pero no disponemos de Si te ríes, pierdes en formato ebook.
El Fenómeno de los Vídeos Virales de Niños
Trate de no reírse ★ Colección de videos divertidos sobre bebés que fracasaron en 2020 #4
Vídeos virales protagonizados por niños: niños que se caen del columpio, que atropellan a otros con coches de juguete, que se dan golpetazos, que se chocan, que se manchan, que lloran desconsolados... Los bebés y los chiquillos se han convertido en las estrellas indiscutibles de las redes sociales.
Si quieres triunfar en Instagram, coge a tu nene, vístele lo más mono posible, ponle a posar con una mueca irresistible y acumularás likes por doquier. ¿Quién se puede resistir al baño de un recién nacido? ¿Y a la sonrisa o a su chupete? ¿Y a su culito blanco?
En YouTube, sin embargo, triunfa la risa. Ya no vale que el niño sea mono y fotogénico, sino que si quieres que sea viral tiene que caerse, mancharse o sufrir algún tipo de accidente.
Los retos de "si te ríes pierdes", que han puesto de moda muchos youtubers, han provocado que proliferen los vídeos de bromas protagonizados por críos. Algunos son más o menos divertidos, otros más o menos ingeniosos o crueles, pero, por lo general, no se le ve ninguna gracia a grabar a tu retoño cuando se cae, carcajearte delante de sus narices y no contento con eso, colgarlo en Internet para que miles de personas se rían también de él. Cuánto mayor sea la humillación, mayor éxito tendrá el vídeo.
¿Le has preguntado a tu hijo si le divierte aparecer en las redes sociales el día en que falló en la prueba de gimnasia o cuando una cabra le tiró en un cubo de agua o cuando se pegó el tortazo con la bici? ¿No has pensado que tal vez dentro de unos años sienta vergüenza? ¿No estás dando alas a sus compañeros para que se burlen de él?
Quiero pensar que la mayoría de estos vídeos no tienen mala intención, sino unas buenas dosis de irresponsabilidad y exhibicionismo. No sucede lo mismo con las grabaciones de DaddyOFive. En ellas se ve a un padre abusando de su poder haciendo sufrir a sus hijos innecesariamente bajo todo tipo de pretextos: que se coman cosas asquerosas, que peguen un tortazo a su hermana... Todo por un like, por conseguir un vídeo viral, por lograr un suscriptor más en su canal de YouTube que ya alcanza los 763.560.
Contemplo la cara de angustia de los pequeños y no me extraña que le hayan quitado temporalmente la custodia de dos de sus hijos mientras se investigan los hechos. Los propios padres han grabado ahora un vídeo en el que piden disculpas, admiten que tomaron "algunas decisiones terribles" y alegan que todo formaba parte de una gran broma.
La Protección de la Imagen Infantil en la Era Digital
Por suerte, la mayoría de estas lamentables actuaciones se producen fuera de nuestras fronteras. En España, la Ley de Protección del Menor vela por el derecho a la imagen y a la intimidad del pequeño y la Fiscalía o los servicios sociales hubiesen actuado de oficio en este caso mucho antes de lo que sucedió en Estados Unidos.
Curiosamente, allí tuvo que ser Philip DeFranco, otro youtuber, el que diese la voz de alarma contra el maltrato infantil al que los Martin sometían a su prole. Poco a poco, algunos países empiezan a tomar cartas en el asunto para frenar este tipo de comportamientos ante niños indefensos.
Francia ha aprobado una normativa mediante la cual se podrá imponer multas de hasta 45.000 euros a los progenitores e incluso un año de prisión por publicar fotos íntimas de los hijos sin su consentimiento.
Todo ello para poner coto al fenómeno conocido como 'oversharing', en el que los padres deciden compartir en las redes sociales cada minuto de vida de sus churumbeles. Por poner un ejemplo, en el Reino Unido, los progenitores publican al año cerca de 200 fotografías de sus menores de 5 años.
Es difícil no caer en la tentación. ¿Cómo no presumir de hijos? ¿Cómo no fardar de sus galletas caseras, su función escolar navideña o su Primera Comunión? Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra.
Como alerta Mar Monsoriu, experta en Redes Sociales, cada vez que vayamos a colgar una foto o un vídeo de nuestros hijos, parémonos un momento a reflexionar. A lo mejor no merece la pena. Es peligroso compartir la imagen de nuestros pequeños. Lo que resulta divertido ahora tal vez no lo sea dentro de cinco años. El rastro digital queda para toda la vida.
