Semana 30 de Embarazo: Desarrollo del Bebé y Cambios en la Madre

La semana 30 de gestación marca un hito importante en la evolución de tu embarazo. Estás en la mitad del octavo mes, en el tercer y último trimestre. Apenas faltan diez semanas para la fecha estimada de parto, por lo que es un momento crucial para prepararte y cuidar de ti y de tu bebé.

Tamaño aproximado del feto a las 30 semanas de embarazo.

Desarrollo del Bebé en la Semana 30

En esta semana, el desarrollo de tu bebé avanza a pasos agigantados.

  • Tamaño y peso: Llegados a la semana 30, esto está en su recta final, 3/4 partes del embarazo están completadas y tu bebé pesa 1350gr. y mide alrededor de los 38cm. A las 30 semanas, tu bebé probablemente pese alrededor de 1,3 kg.
  • Características físicas: Sus rasgos ya están más que definidos y sus proporciones se han re-equilibrado. La cabeza ya no es tan grande respecto al resto del cuerpo.
  • Desarrollo sensorial: En estos momentos el feto sigue desarrollando su capacidad de interacción con el medio a través de los sentidos.
  • Posición fetal: Ya empieza a girarse, colocando la cabecita hacia abajo para facilitar un parto vaginal. Comienza a buscar la posición definitiva que tendrá en el momento del parto. El bebé suele estar colocado de cabeza en la semana 31 de embarazo, pero aún hay tiempo para que se dé la vuelta varias veces.
  • Actividad fetal: Al ser cada vez más grande, el útero empieza a quedarse estrecho. Por eso los movimientos de tu pequeño no son tan numerosos en esta semana de gestación.
  • Desarrollo de órganos: Los pulmones del bebé están desarrollados casi en su totalidad. El tracto digestivo de tu bebé también está casi formado al completo. Todo que necesitará más adelante para digerir lo que consuma está en su lugar. Puede beber, tragar, digerir y procesar el líquido amniótico, y estas habilidades serán cruciales cuando esté fuera del útero y dependa de la leche materna. Sin embargo, al nacer su intestino todavía no está completamente desarrollado, por tanto su sistema digestivo en su conjunto no puede considerarse completamente maduro.
  • Otros desarrollos: Tu bebé comienza «rellenarse» de grasa, lo que hace que su estructura corporal sea más compacta. La grasa subcutánea se encuentra justo debajo de la piel, al igual que unos pequeños vasos sanguíneos llamados capilares que también se han formado allí con el fin de suministrar a la piel de sangre y nutrientes. A partir de la semana 30, el lanugo que cubre a tu bebé desaparecerá gradualmente, y nacerá con una pequeña cantidad de pelusilla sobre la piel.

Ahora mismo está flotando en más de medio litro de líquido amniótico, pero ese volumen disminuirá a medida que crezca y ocupe todo el útero. El bebé engorda semana a semana. Su cuerpo se está recubriendo desde hace semanas de una sustancia protectora hecha de grasa y proteína (vérnix caseoso) que evita que la piel se arrugue al contacto con el líquido amniótico.

Semana 30 de embarazo | 30 semanas de embarazo | El embarazo semana a semana

Cambios en el Cuerpo de la Madre

Tu cuerpo también está experimentando transformaciones importantes.

  • Molestias comunes: Con 30 semanas de embarazo notarás que el día a día es más complicado, especialmente por la tarde y la noche, cuando te sientes más pesada y con edemas más molestos. En esta fase del embarazo es normal que a veces cueste respirar. El útero ha crecido mucho y presiona los demás órganos internos, también los pulmones. Algunas embarazadas notan un pinchazo bajo las costillas y a ratos respiran con dificultad.
  • Cambios hormonales: Estás en la semana 30, notarás que la cadera y la pelvis se están aflojando y expandiendo para darle lugar al bebé que sigue creciendo. Sentirás incomodidad cuando el bebé te de pataditas en las costillas y en el diafragma. En este período, las paredes del útero se relajan y los huesos de la pelvis se hacen más flexibles, por acción hormonal de la relaxina.
  • Problemas digestivos: Debido al aumento de volumen del útero, aparecerán ardores, gases y otras molestias abdominales (acidez o ardor de estómago durante el embarazo), por lo que a partir de esta semana conviene elegir bien lo que se come.
  • Dificultad para dormir: Para muchas embarazadas cada vez resulta más difícil dormir, ya que el vientre molesta y la pelvis y/o la espalda duelen.
  • Cambios en la piel: Seguro que has notado que tu cuerpo ha cambiado de muchas maneras en las últimas semanas. Tus areolas (las áreas alrededor de los pezones) pueden haberse oscurecido y es posible que haya aparecido una veta marrón, llamada línea nigra, que te corre desde el ombligo hasta el hueso púbico. Otro síntoma posible es que te aparezca vello en el abdomen, debido a las hormonas que está produciendo tu cuerpo.

Hinchazón

Es común que se hinchen los tobillos, pies, manos y piernas. Cuidado con la hinchazón de tobillos, pies y manos, especialmente por la tarde. De todos modos, debido a la alteración del retorno venoso, es normal una leve hinchazón de tobillos al final del día, sobre todo en meses de calor o tras estar muchas horas de pie.

Hinchazón de pies y tobillos, un síntoma común durante el embarazo.

Recomendaciones y Cuidados en la Semana 30

Para sobrellevar los cambios y molestias de esta etapa, considera lo siguiente:

  • Alimentación: A medida que tu bebé continúa creciendo y aumenta de tamaño, deberás consumir abundante cantidad de líquidos, y también más fibra. Un consejo importante, para ahora y para toda tu vida, es que no esperes a tener sed para beber agua. El agua no es la única forma saludable de beber abundante líquido; el zumo de fruta natural, los licuados vegetales y la leche desnatada o semidesnatada contienen nutrientes esenciales. Para mitigar estos efectos molestos, conviene realizar cinco comidas al día poco copiosas, para que las digestiones sean ligeras. A la hora de comer, siéntate y tómate el tiempo necesario para comer con tranquilidad. Mastica bien los alimentos. Evita las grasas, las especias y los picantes. Cocina los alimentos asados, hervidos o al vapor. Limita el consumo de fritos.
  • Suplementos: Los huesos de tu bebé cada vez son más fuertes, lo que significa que tu necesidad de calcio es mayor. Esta ahora es de unos 1200 mg/día. Para poder cubrir esta necesidad, puedes incorporar varias fuentes de calcio a tu rutina diaria. En caso de los productos lácteos también puedes recurrir a las variantes de contenido reducido de materias grasas si no quieres consumir demasiadas calorías o si por lo general quieres evitar los alimentos ricos en grasa. Tan importante es un consumo suficiente de calcio como renunciar a los llamados "ladrones de calcio". Estos alimentos inhiben el consumo de calcio o provocan que el cuerpo vuelva a excretar el calcio en mayor medida. El fósforo se considera como un considerable ladrón de calcio y se encuentra sobre todo en alimentos muy frecuentes, como comida rápida, patatas fritas, embutido, platos precocinados o bebidas refrescantes y limonadas. El té negro y el salvado de trigo contienen ácido oxálico que también impide la absorción de calcio.
  • Hinchazón: Cuidado con la hinchazón de tobillos y manos, especialmente por la tarde: toma poca sal y haz ejercicios especiales para prevenir la retención de líquidos. Elevar los pies puede ayudarte a que la hinchazón sea menor, así como dar paseos, masajear las piernas o dormir del lado izquierdo. Mantén las piernas elevadas, usa medias de compresión y evita estar mucho tiempo de pie.
  • Descanso: Descansa en la medida de lo posible y bebe un vaso de agua. Como puedes empezar a tener digestiones muy pesadas, ardores y reflujos puedes recurrir a una almohada inclinada, una cuña anti-reflujo que puede ayudarte a dormir algo más incorporada y evitar estas digestiones complicadas.
  • Cuidado de la piel: A veces, a medida que se estira la piel, puedes sentir que tu piel se irrita. Los dermatólogos han demostrado (y la experiencia de otras madres lo confirma) que untarse crema o aceite en las áreas afectadas por el embarazo a diario es la mejor manera de minimizar esa irritación y de reducir las estrías, tanto en tamaño como en apariencia.
  • Preparación para el parto: Es el momento de empezar los cursos de preparación al parto. Es conveniente que preguntes a la matrona de tu centro de salud: ella es la que imparte los cursos, a los que es aconsejable que acudas con tu pareja.
  • Vacunas recomendadas: Si aún no lo has hecho, es el momento ideal para poner la vacuna de la tos ferina.

Complicaciones a Tener en Cuenta

  • Preeclampsia: La preeclampsia es una complicación del embarazo, que comienza por el aumento de la presión arterial, seguido del daño en otros órganos como el hígado y los riñones. Es característico de esta patología el dolor de cabeza, asociado a alteraciones visuales (destellos).
  • Hipertensión gestacional: La tensión alta en el embarazo, también conocida como hipertensión gestacional, es cuando la presión arterial supera los valores normales durante el embarazo, generalmente a partir de la semana 20.

Si tienes más de 4 contracciones en una hora o si estas son más periódicas y/o largas, por si acaso deberías consultar con tu médico. Si no estás segura, de este modo puedes excluir que se trata de contracciones anticipadas. Consulta con tu ginecólogo, quien evaluará las opciones más seguras para tu parto. Dependerá de la evolución del embarazo y la recomendación médica.

La Importancia de la Lactancia Materna

Aviso importante: La leche materna es la mejor opción para tu bebé ya que proporciona múltiples beneficios a los bebés y las madres. Es importante que durante el embarazo y la lactancia, mantengas una dieta sana y equilibrada. Combinar el pecho con otras fórmulas lácteas durante las primeras semanas del bebé puede reducir tu producción de leche materna, haciendo más difícil la vuelta a una alimentación basada únicamente en leche materna. Consulta siempre con tu médico y/o matrona cualquier duda sobre la alimentación de tu bebé.

La lactancia materna es el mejor alimento para tu bebé.

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