Semana 15 de Embarazo: Síntomas, Desarrollo del Bebé y Recomendaciones

¡Bienvenida a la semana 15 de embarazo! Para la mayoría de las mamás, este segundo trimestre es el mejor de los tres trimestres de gestación. Empieza a notarse la barriga, la familia y los amigos que no lo sabían ya comparten la buena noticia con vosotros, y las náuseas matutinas y la fatiga desaparecen.

En esta etapa, el crecimiento fetal se acelera: los huesos se fortalecen, los músculos se desarrollan, el oído comienza a funcionar y los primeros movimientos coordinados empiezan a aparecer. Probablemente te sientas con más energía, más cómoda físicamente y con una mayor conexión emocional con tu embarazo. Aprovecha esta fase más estable para cuidar de ti y de tu bebé con conciencia y serenidad.

En la semana 15 de embarazo, la edad fetal del bebé corresponde a 13 semanas de desarrollo y pesa unos 70 gramos aproximadamente. ¡Cada vez es más grande y sus rasgos están mejor definidos!

En el siguiente vídeo, puedes ver al feto en movimiento en la semana 15, además de la ecografía correspondiente a esta semana.

Semana 15 de embarazo | 15 semanas de embarazo | El embarazo semana a semana

Desarrollo del Bebé en la Semana 15

A partir de la semana 15 de embarazo, los músculos y huesos del feto empezarán a desarrollarse a un ritmo mucho más rápido, por lo que su tamaño se duplicará. Con 15 semanas, el feto mide unos 10-12 cm y su peso puede llegar a alcanzar los 50-70 g.

En cuanto a los cambios que experimenta el cuerpo del bebé durante esta semana 15 de gestación, destacamos los siguientes:

  • El pelo de la cabeza y las cejas se hace más grueso. De hecho, las primeras zonas en las que el bebé empieza a tener pelo son las cejas y sobre el labio superior.
  • El cuello se alarga más y el bebé puede separar su cabeza del pecho. Su cabeza está más recta.
  • Los músculos de la cara ya ejercitan el movimiento de succionar, por lo que puede chuparse el pulgar. Así prepara sus músculos para alimentarse de la leche materna cuando nazca. Las manos se abren y cierran, aunque lo normal es que éstas permanezcan cerradas y solo se vean los dos puños en la ecografía.
  • Se forman las cuerdas vocales, aunque el bebé no las utilizará hasta su nacimiento.
  • La médula espinal ya está totalmente formada.
  • El oído se encuentra casi desarrollado, por lo que puede captar sonidos y la voz de su madre. Las orejas del bebé se encuentran casi en su posición final, aunque todavía están levemente en una zona baja de la cabeza.
  • Se desarrolla el sentido del gusto y el bebé puede percibir distintos sabores que le llegan al líquido amniótico a través de la placenta.
  • El feto empieza a moverse cada vez más dentro del saco amniótico para fortalecer sus músculos. En las ecografías, se observa cómo cambia de posición. Sus piernas son más largas que los brazos y se mueven con mucha frecuencia.
  • Comienza la osificación: los huesos retienen más calcio y se hacen más fuertes. La estructura ósea y muscular del feto sigue desarrollándose, y los huesos son cada vez más densos porque cada vez tienen más calcio, pero todavía en su mayor parte son cartílago.

Una capa fina de pelo llamada lanugo recubre la gran parte del cuerpo del bebé. La piel de tu bebé sigue siendo translúcida, por lo que se pueden ver sus vasos sanguíneos. La piel está recubierta de un vello muy fino llamado lanugo, y cada uno de estos pelitos diminutos cuenta con una glándula sebácea que produce una sustancia llamada vernix caseosa. Los ojos siguen separados aunque cada vez se acercan más a la raíz nasal. En las orejas se distinguen los distintos pliegues que las componen.

Curiosidades sobre el desarrollo fetal

Otra curiosidad es la capacidad del feto de cerrar heridas de forma rapidísima y sin cicatriz. Lógicamente en principio un feto no se hace heridas como un niño. Pero en algunas ocasiones puede ser necesario pinchar o introducir un catéter en un feto por que tiene un problema. Pues bien, en estos casos cuando el bebé nace no es posible encontrar ninguna marca de la herida que se produjo en vida fetal.

Esto es especialmente cierto en la primera mitad del embarazo. Más adelante, el feto irá perdiendo esa capacidad y ya en el tercer trimestre si sufriese una herida ya tendrá cicatriz, aunque siempre mucho menor que la de un niño o adulto. De hecho, esta es una característica que tienen todos los animales, y es una más de las muchas incógnitas que la investigación todavía no ha resuelto.

La investigación persigue hace muchos años entender porqué los fetos cierran las heridas sin cicatrizar; si se descubriese permitiría solucionar muchos problemas de mala cicatrización y por supuesto mejoraría muchísimo los resultados estéticos de las cirugías.

Síntomas en la Madre en la Semana 15

La semana 15 de embarazo, y en general todo el cuarto mes, es la mejor etapa para la mujer. Las náuseas típicas del primer trimestre han desaparecido, la embarazada todavía no siente fatiga y todo parece ser muy normal.

Aún así, el cuerpo de la madre sigue sufriendo cambios a causa del embarazo y pueden notarse los siguientes signos y síntomas:

  • A medida que crece la barriga puede aparecer una línea marrón que va desde el ombligo hasta el pubis, la denominada línea alba. Esta línea se crea por un aumento en la producción de melanina (pigmento de la piel) debido a los altos niveles de estrógenos. Ésta suele desaparecer unos meses después del parto.
  • Los pezones, lunares, pecas y marcas de nacimiento también se oscurecen por la activación de las células productoras de melanina de la piel. En el embarazo pueden aparecer o aumentar el número de lunares o pecas en cualquier parte del cuerpo.
  • La piel está más sensible y pueden aparecer manchas o zonas más oscuras. Esto es lo que se conoce como cloasma gravídico. Además son frecuentes las manchas en la cara en la embarazada debido al aumento de melanina, por lo que deberás cuidarte con cremas de alta protección solar.
  • La nariz puede seguir estando tapada debido a la inflamación de la capa mucosa de las fosas nasales, que responden al aumento de los estrógenos. Entre el 20% y el 30 % de las mujeres desarrollan congestión nasal en el embarazo, en mayor o menor grado. Algunas embarazadas experimentan una sensación de taponamiento nasal desde el comienzo del segundo trimestre hasta el final del embarazo, que impide respirar y hablar correctamente. Algunos fármacos utilizados para las alergias primaverales, como los antihistamínicos, pueden mejorar parte de este síntoma.
  • La circulación sanguínea y el exceso de peso sobre las piernas pueden provocar la aparición de las primeras venas varicosas o varices. Las manos pueden ponerse más rojas, es el llamado eritema palmar de las embarazadas debido a un aumento de vascularización a ese nivel. En la zona del pecho pueden aparecer arañas vasculares o "spiders". Los calambres y dolores de piernas en el embarazo son comunes debidos a los cambios de circulación y a la retención de líquidos, entre otras variables. Los calambres nocturnos son frecuentes a partir de la segunda mitad del embarazo. Suelen ser contracciones involuntarias y dolorosas en las pantorrillas que llegan a despertarte.
  • En el embarazo, debido a cambios hormonales, es común el aumento del flujo vaginal (leucorrea). Es frecuente el aumento de flujo vaginal y que está más espeso de lo normal. Esto se debe a una mayor cantidad de flujo sanguíneo en la zona.
  • Dos de cada tres embarazadas tienen mayor sensibilidad en el olfato, sobre todo hacia aromas desagradables.
  • Más del 50% de embarazadas sufre de ardor de estómago. Son comunes en el segundo y tercer trimestre, debido al crecimiento del útero.
  • La gingivitis se cuenta como una de las enfermedades no contagiosas más comunes en todas las personas, y su incidencia durante el embarazo es aún mayor: alrededor del 50% de las embarazadas la padecen en algún grado.
  • Los dolores de cabeza en el embarazo van desde leves hasta muy fuertes, pudiendo incluso resultar incapacitantes.
  • El sueño y el cansancio durante el embarazo son síntomas muy comunes, y pueden deberse a causas hormonales, entre otras.
  • Las ganas constantes de orinar aparecen durante las primeras semanas de embarazo y aumentan conforme tu útero incrementa su tamaño. Durante el embarazo se altera la capacidad de vaciado de la vejiga y se modifican las características de la orina, por lo que es más frecuente que crezcan gérmenes que pueden provocar infecciones. En ocasiones, la presencia de gérmenes no da síntomas (lo que conocemos como bacteriuria asintomática); sin embargo, en otros caso, puede progresar a infecciones más severas.
  • Puedes encontrarte con situaciones tales como goteo nasal, mayor producción de saliva o más sudoración de lo habitual. Esto se produce como consecuencia de un mayor volumen de líquido en el organismo. Otro efecto secundario común es el sangrado nasal, dado que aumentan los capilares de la nariz.
  • Algunas embarazadas comienzan a padecer ciertos olvidos. Como han podido demostrar algunos estudios, realmente se producen cambios en el cerebro: aumentan las regiones que son responsables de las emociones y de la solución de problemas. El centro de la atención está más orientado a la futura tarea como madre y al embarazo, por lo que otras cosas pasan a un segundo plano. También la falta de sueño y las hormonas pueden favorecer que se produzcan olvidos.

Cambios en la piel y el vello

El embarazo empieza a producir cambios en la piel y el vello. Es relativamente normal que algunas mujeres noten un aumento del vello y a veces que aparecen pequeñas verrugas en el abdomen. También pueden aumentar el número de lunares o pecas, y a veces manchas en la cara.

Más raramente, algunas mujeres pueden incluso notar un aumento muy importante de pigmentación en la cara, como una piel más morena, sobre todo en frente, nariz y pómulos, y labio superior, que parece tomar una forma de máscara. Finalmente, en la barriga puede aparecer una línea de color marrón claro que va por el centro desde el pubis al ombligo. Esta línea recibe el nombre de línea alba, y también desaparece tras el parto.

Todos estos cambios se producen porqué ha habido cambios en la producción de melanina, la sustancia que tenemos en la piel y que se liberan con la exposición al sol produciendo el tono moreno de la piel. En el embarazo, la liberación de melanina puede producirse incluso sin ningún tipo de exposición al sol.

Pero, obviamente, estar expuestas hará que si aparecen cambios, éstos sean mucho más marcados. La sensibilidad al sol aumenta mucho en el embarazo y esto hará que se libere todavía más melanina.

Recomendaciones para aliviar las molestias

  • Calambres: Lo mejor es masajear la zona contracturada y hacer estiramientos.
  • Dolor de cabeza: Cuando tengas dolores de cabeza o migrañas, puedes aplicarte compresas frías en la nuca o las sienes y tratar de estar tranquila. Respira profundamente, cierra los ojos y practica algún tipo de relajación. Puedes descansar también en un cuarto sin luz.

Recomendaciones para la Semana 15 de Embarazo

La semana 15 de embarazo puede ser un buen momento para empezar a hacer ejercicio en caso de no haberlo empezado antes. La mujer no estará tan cansada como en las primeras semanas de gestación y habrá recuperado la energía, así que hay que hacer un esfuerzo para mantenerse en forma.

La natación, el pilates, el yoga o caminar son buenas opciones si la mujer no practicaba ningún deporte anteriormente. Tómate cualquier tipo de ejercicio físico que realices con tranquilidad. El ejercicio hará que te sientas bien por dentro y fuera.

Como hemos dicho, la piel de la mujer embarazada es muy sensible y sufre muchos cambios. Por ello, es muy importante evitar la exposición al sol, hidratar bien la piel y usar protección solar.

También es importante beber mucha agua durante todo el embarazo, ya que, además de favorecer la hidratación, mejora la circulación sanguínea.

Nutrición y Aumento de Peso

La dieta de la embarazada debe contener un aporte energético adecuado para asegurar su propia salud y la del bebé, ya que la dependencia del feto del organismo materno es total. Al menos deben ganar 7 kilos en tu embarazo. Para una mujer bien nutrida la ganancia de peso normal al final del embarazo oscila entre los 11 y 14 kilos.

La ganancia de peso durante la gestación tiende a ser menor cuanto mayor es el índice de masa corporal previo. Las mujeres delgadas tienden a ganar más peso que el promedio y las mujeres obesas tienden a ganar menos peso o incluso a perderlo durante el embarazo.

La embarazada sana no debe restringir la ingesta de energía para minimizar la acumulación de grasa, a menos que sea obesa o que aumente excesivamente de peso. Sin embargo, para evitar llevar más «relleno» de la cuenta, asegúrate de que llevas una dieta sana y equilibrada. ¡No comas por dos! Antes solía aconsejarse eso a las mujeres embarazadas, pero supone un aumento de peso rápido y excesivo.

255 calorías adicionales al día es suficiente para las mujeres embarazadas (aproximadamente lo mismo que un yogur natural o una pieza de fruta), aunque por supuesto esto puede variar de una mujer a otra. A veces resulta difícil perder el exceso de peso después de dar a luz, y el sobrepeso durante el embarazo puede causar lo que se conoce como diabetes gestacional.

Padecer esta enfermedad temporal no sólo sería problemático para ti, sino también para tu hijo. La diabetes gestacional implica que tu hijo será mas grande y que pesará más que la media.

Los nutrientes que percibe tu bebé durante el embarazo y sus primeros tres años de vida, junto con los factores ambientales y estilos de vida, pueden influir en la forma en que se definen las células para toda la vida.

Pruebas y Controles Prenatales

Desde el primer momento que la mujer descubre que está embarazada, es importante empezar un seguimiento de toda la gestación acorde a lo establecido por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO). Este control prenatal consiste en pruebas, ecografías, análisis de sangre, control del peso, etc., los cuales deben hacerse en diferentes meses de embarazo.

Durante el segundo trimestre te repetirán algunas pruebas, como los análisis de sangre y de orina, ecografías y el test de O´Sullivan. Además, recuerda que los controles con tu matrona continúan cada 4-6 semanas.

A principios del segundo trimestre de embarazo, se puede realizar otra prueba de diagnóstico prenatal que es el llamado cribado o "screening" bioquímico del segundo trimestre. En dicha prueba se determina mediante un análisis de sangre los valores de la βhCG y de la alfafetoproteína.

En muchas clínicas privadas realizan el llamado triple test entre la semana 15 y la semana 17 de embarazo. Consiste en la realización de un análisis de sangre para determinar los niveles de dos hormonas (βhCG y estrógeno placentario) y la proteína alfafetoproteína. Los valores de estas tres sustancias, junto con la edad materna, establecen un porcentaje de riesgo de posibles malformaciones cromosómicas.

Sólo en las embarazadas que no se ha realizado el screening (cribaje) combinado de primer trimestre, se puede realizar todavía un screening de segundo trimestre. De hecho, hasta hace unos diez años se utilizó mayoritariamente el de segundo trimestre, hasta que se demostró que el de primer trimestre era algo más sensible y además permitía una detección más precoz.

El cribaje de segunto trimestre utiliza también datos de la ecografía de las 12 semanas, pero en este caso el análisis se hace a las 15 semanas. Se miden los niveles en sangre de dos hormonas (beta-hCG, AFP, estriol no conjugado e inhibina-A), y se combinan con el valor de la translucencia nucal en una fórmula que nos da un valor numérico con el cual podemos saber si existe riesgo aumentado.

Si durante la semana 14, has decidido hacerte una amniocentesis, esta es la primera semana en que podrás: por regla general, esta prueba se realiza entre la semana 15 y la semana 18. El procedimiento dura unos 30 minutos y, como ya te habrán explicado, tu ginecólogo usará un ultrasonido para guiarse en la extracción de un poco de líquido (células fetales) del saco amniótico a través de tu útero o de tu abdomen con el objetivo de detectar anomalías cromosómicas.

Otros Aspectos Importantes

  • Actividad física: Si tu embarazo es de bajo riesgo, mantener relaciones sexuales es completamente seguro en la semana 15 y no afecta al bebé.
  • Viajes: Si tu embarazo es de bajo riesgo, evita la inmovilidad prolongada, hidrátate y consulta antes con tu profesional sanitario.

Tabla Resumen de la Semana 15

Aspecto Descripción
Desarrollo del Bebé Músculos y huesos se desarrollan rápidamente, mide 10-12 cm y pesa 50-70 g.
Síntomas en la Madre Aumento de pigmentación, congestión nasal, venas varicosas, cambios de humor.
Recomendaciones Ejercicio moderado, hidratación, protección solar, dieta equilibrada.
Pruebas Prenatales Cribado bioquímico del segundo trimestre, triple test, amniocentesis.

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