El tercer mes de embarazo supone el final del primer trimestre. Esta etapa del embarazo abarca de la semana 9 a la 12 de gestación y es un periodo de grandes cambios.
Los síntomas en la madre son más visibles, pues comienza a notarse el aumento del vientre y de los senos. Por otra parte, el feto ya casi ha completado todo su desarrollo y ahora empieza a crecer.
Hay varios controles médicos que deben hacerse durante el tercer mes de embarazo, los cuales aportan información sobre la salud del futuro bebé.
¿Cómo cambia el bebé?
Durante el tercer mes de embarazo, finaliza el periodo embrionario y comienza el periodo fetal, por lo que el embrión pasa a denominarse feto.
El feto acaba de formar todos sus órganos en estas 4 semanas y algunos de ellos empiezan a funcionar. No obstante, la especialización y diferenciación de todos los sistemas continuará en las próximas semanas.
Los cambios más destacados durante este periodo son los siguientes:
- El feto crece desde los 1,5-2 cm al final del segundo mes de embarazo hasta unos 5-7 cm al final del tercer mes.
- Su peso varía de los 3 a los 14 gramos aproximadamente a medida que avanza el desarrollo fetal.
- Empiezan a formarse los genitales masculinos o femeninos, aunque todavía no se aprecia con claridad el sexo del feto por ecografía.
- El feto ya se parece mucho a un ser humano: los rasgos faciales son más evidentes, los miembros se alargan, se definen las manos y los pies, y se separan los dedos.
A continuación, vamos a comentar los principales cambios del bebé en cada una de las semanas que abarca este tercer mes.
El desarrollo fetal no es algo matemático y que, por tanto, los cambios que aquí se comentan son generales. Puede haber ligeras variaciones a lo largo de las diferentes semanas en función de la mujer y el embarazo.
Semana 10 de embarazo
En esta semana el feto ya ha alcanzado los 3-4 cm y su peso es de unos 5 gramos. Este rápido crecimiento fetal provoca la expansión del útero y hace que la mujer ya sienta su barriga más hinchada.
Un gran cambio que sucede en la semana 10 es que el feto empieza a moverse: abre y cierra la boca, las manos y los pies. También mueve las piernas dando patadas, lo que se conoce como reflejo patelar o rotuliano, un recurso biológico que nos programa para andar.
Otros cambios son los siguientes: se forman la lengua y el paladar, aparecen los codos y las rodillas, en el cerebro crecen unas 250.000 neuronas nuevas cada minuto, aparece el lanugo (vello fetal), se forma el ano, etc.
Además, el saco vitelino se va encogiendo porque la alimentación del bebé ya depende totalmente de la placenta.
Síntomas en la madre
En el tercer mes de embarazo, los síntomas molestos de embarazo empiezan a desaparecer poco a poco, como las náuseas y los vómitos. No obstante, éstos todavía estarán presentes hasta desaparecer por completo en el cuarto mes de gestación.
Los síntomas más característicos en la madre con 3 meses de embarazo son los siguientes:
- Los pechos aumentan de volumen. La aureola empieza a endurecerse y adquirir un color más amoratado. También las venas de alrededor del seno se vuelven más marcadas.
- La barriga empieza a abultarse. El útero aumenta de tamaño y empieza a sobresalir de su localización en la cavidad pélvica. Al final del tercer mes, el embarazo ya puede apreciarse a simple vista en la mayoría de mujeres.
- Es normal tener un aumento de peso entre 1 y 2 kg aproximadamente, por lo que puede que sea necesario comenzar a usar ropa premamá.
- Molestias abdominales por el estiramiento de la placenta y de los músculos de la pelvis.
- La piel se vuelve suave y brillante debido al aumento de sangre y a las hormonas. También es posible que aparezca acné.
- Hay riesgo de sufrir cloasma gravídico (manchas solares en la piel). Por tanto, es recomendable aplicar una crema solar con alta protección.
- El aumento de flujo sanguíneo y la dilatación de los capilares pueden provocar la aparición de arañas vasculares o nevo arácneo en el pecho y las piernas.
- Las uñas y el pelo crecen más rápidamente y se fortalecen.
- Molestias gastrointestinales: acidez, ardor, gases y/o estreñimiento.
- Calambres en las piernas debido a la compresión del útero en las venas.
Por lo que respecta a las emociones, es posible que, debido a los cambios hormonales, la embarazada esté más sensible de lo habitual. Es frecuente que la mujer tenga cambios repentinos de humor, rompa a llorar sin motivo, esté más cansada o tenga más sueño que antes del embarazo.
Además, la futura madre siente con mayor intensidad la presencia de su bebé en su interior, aunque todavía no note sus movimientos.
Pruebas y control del embarazo
Durante el tercer mes, la mujer embarazada debe hacer una primera visita al ginecólogo para empezar a controlar su nuevo estado de gestación.
Es posible que esta primera visita se haya hecho ya en el segundo mes de embarazo. No obstante, algunas mujeres no descubren que están esperando un bebé hasta pasadas las ocho semanas.
En cualquier caso, el médico tomará las medidas del peso y la presión arterial para iniciar el control del embarazo. También realizará una exploración vaginal y de mamas, así como una citología si hace más de un año de la última.
En esta misma consulta, el médico hace un interrogatorio para incluir todos los antecedentes de la mujer en su historia clínica: fecha de última regla, embarazos previos, posibles abortos, síntomas destacados, etc.
Por último, el ginecólogo mandará a la mujer realizarse una serie de pruebas que se comentan a continuación.
Análisis de orina y sangre
El análisis de orina durante el embarazo sirve para detectar una posible infección de las vías urinarias.
Durante el transcurso del primer trimestre del embarazo, es necesario hacer un análisis de sangre con el objetivo de comprobar los siguientes parámetros:
- Grupo sanguíneo de la madre.
- Posible anemia por falta de hierro.
- Serologías para saber si la madre ha pasado enfermedades infecciosas como la hepatitis, sífilis, toxoplasmosis o rubéola.
En caso de obtener algún resultado alterado, el ginecólogo tomará las medidas oportunas para que no exista ningún riesgo para la madre o el feto. Es muy importante tratar las infecciones para que éstas no pasen al feto.
En este primer análisis de sangre también se determinan otras proteínas necesarias para hacer el llamado screening bioquímico que se comenta a continuación.
Cribado combinado del primer trimestre
Esta prueba diagnóstica prenatal también se conoce como triple screening y suele hacerse entre las semanas 10 y 12 de embarazo.
El cribado combinado del primer trimestre consiste en la estimación de las probabilidades de riesgo de que el feto esté afectado por síndrome de Down u otras cromosomopatías.
Para hacer este cribado combinado, es necesario hacer una extracción de sangre materna y una ecografía para obtener los siguientes parámetros:
- La proteína placentaria asociada al embarazo: PAPP-A.
- Valores de la beta-hCG libre.
- La translucencia nucal del feto.
Normalmente, primero se hace el análisis de sangre sobre la semana 8 u 11 y, a continuación, la ecografía en la semana 12 de gestación. No obstante, hay casos en que ambos estudios se hacen conjuntamente.
Para hacer el cálculo de la probabilidad de riesgo que hemos comentado, se toman en cuenta estos 3 parámetros junto con la edad y el peso de la embarazada en el momento de hacer los análisis y la ecografía.
Puesto que esta prueba solamente es una estimación, si se obtuviera un resultado que indique posibilidad de riesgo, es recomendable hacer una amniocentesis o biopsia de corión para confirmar que efectivamente existe alguna alteración cromosómica.
Factores que Aumentan el Riesgo de Aborto
- Edad Materna: La tasa de aborto espontáneo es menor del 20% en madres menores de 35 años, pero aumenta significativamente a partir de los 40 años.
- Agentes Teratógenos: Exposición a sustancias que pueden causar malformaciones y abortos.
- Deficiencias Nutricionales: Baja disponibilidad de nutrientes como ácido fólico, vitamina B6, vitamina B3, vitamina D, hierro y yodo.
- Alteraciones en el Peso: Tanto el bajo peso como el sobrepeso y la obesidad pueden aumentar el riesgo.
- Enfermedades Crónicas: Hipotiroidismo, hipertiroidismo, diabetes e hipertensión.
- Trastornos de Coagulación: Trombofilias.
- Trastornos Inmunitarios: Síndrome antifosfolipídico.
- Consumo de Sustancias Nocivas: Alcohol, tabaco y drogas.
- Consumo Excesivo de Cafeína: Ingerir tres o más tazas de café diarias.
- Trastornos Hormonales: Síndrome del ovario poliquístico.
- Infecciones: Sífilis, listeriosis y candidiasis congénita.
- Traumatismos Severos: Lesiones en la zona abdominal.
- Procedimientos Invasivos: Estudios ginecológicos como la amniocentesis.
¿Cómo Reducir el Riesgo de Aborto?
Es crucial destacar que el riesgo cero no existe en la salud, y no se debe sentir culpa si el cuerpo decide no seguir con un embarazo. A menudo, un aborto espontáneo ocurre por la confluencia de distintos factores, y no todos son prevenibles.
- Revisión de Medicamentos: Consultar con el médico sobre la conveniencia de continuar con fármacos y sus posibles efectos.
- Complejo Multivitamínico: Consumir un complejo específico para el embarazo con todas las vitaminas y minerales en dosis seguras.
- Control de Patologías Crónicas: Asegurar que enfermedades endocrinas, hormonales, inmunitarias o metabólicas estén bien controladas.
- Precaución con Procedimientos Invasivos: Informarse sobre los potenciales efectos de estudios ginecológicos en el riesgo de aborto.
- Prevención de Infecciones: Mantener el uso del preservativo en las relaciones sexuales.
Más allá de las medicaciones, enfermedades y otros problemas de salud, tus hábitos de vida son también importantes. Veamos cómo mejorarlos y aprovecha para ganar salud en todos los sentidos
- Cuida tu peso: tanto si estás por debajo como por encima del adecuado.
- Practica ejercicio: especialmente si padeces sobrepeso o alguna patología metabólica, como la diabetes.
- Evita consumir alcohol, incluso de baja graduación, así como tabaco y cualquier droga.
- Reduce tu consumo de café: a un máximo de dos tazas pequeñas al día, y consúmelas preferiblemente espaciadas varias horas.
- Mantén un consumo elevado de vegetales y de pescados azules: ambos han mostrado tener nutrientes beneficiosos para la modulación de la coagulación sanguínea, y todas nosotras, a más edad, tenemos mayor riesgo de coagulación.
- Evita actividades de alto riesgo: que puedan favorecer traumatismos severos, es decir, aquí, simplemente sentido común.
Cuidados en la semana 10 de gestación
A partir de este momento de la gestación, la mujer va a empezar a notar más el crecimiento del feto en su interior, ya sea por el aumento de peso o por las molestias en la espalda. Es muy importante practicar deporte apto para embarazadas para mantener el buen estado físico y combatir los posibles dolores.
La alimentación también es clave para el correcto desarrollo del bebé, pues éste toma los nutrientes, vitaminas y minerales de la madre a través de la sangre que fluye por la placenta y el cordón umbilical.
A continuación, vamos a comentar todas la recomendaciones para un embarazo saludable a partir de la semana 10:
- Dieta sana y equilibrada con los aportes necesarios de ácido fólico, calcio, hierro y vitamina C.
- Hacer al menos 5 comidas al día y en pocas cantidades para mejorar la digestión.
- Masticar bien y despacio los alimentos para evitar los gases.
- Beber agua frecuentemente para la correcta hidratación.
- Usar ropa con cintura holgada para estar más cómoda.
- Comprar un sujetador de más talla, preferiblemente sin aros y con algodón.
- Caminar al menos media hora al día para combatir la fatiga y mejorar la circulación.
- Acudir al médico si la mujer experimenta algún sangrado o tiene síntomas de infección de orina.
Si deseas obtener información más detallada acerca de los cuidados a lo largo de la gestación, te recomendamos visitar el siguiente artículo: Salud en el embarazo: alimentación, cuidados y posibles problemas.
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Semana 10 de embarazo | 10 semanas de embarazo | El embarazo semana a semana
Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos habla en este vídeo sobre la semana 10 de embarazo: cómo está el bebé, qué síntomas son comunes en la madre y cuáles son las pruebas médicas en esta semana de gestación. Además, también ofrece algunas recomendaciones.
Tal y como dice Silvia:
En la semana 10 de embarazo el embrión pasa a llamarse feto. Las medidas del feto en la décima semana de embarazo son unos 3-4 cm de longitud y unos 5 gramos de peso.
Preguntas de los usuarios
¿Cómo puedo saber si tengo un embarazo de gemelos o mellizos en la semana 10?
La forma de conocer si se trata de un embarazo único o múltiple es mediante una ecografía. De este modo, se podrá observar el número de sacos gestacionales y fetos que hay. Además, será posible escuchar el latido cardíaco.
Por otro lado, cuando una mujer presenta un embarazo múltiple, notará un mayor aumento de peso en la semana 10 respecto de aquellas mujeres con embarazo único. De igual modo, ls síntomas también suelen ser más notorios que en el resto de mujeres: pechos más sensibles, más náuseas, etc.
¿Cuántos meses son 10 semanas de embarazo?
La décima semana de gestación está comprendida dentro del tercer mes de embarazo. No obstante, cabe señalar que la edad gestacional del feto es de 8 semanas, es decir, de 2 meses.
¿Cómo está el bebé a las 10 semanas de embarazo?
El tamaño del feto en la décima semana de embarazo es de 3-4 cm de longitud y unos 5 gramos de peso. Por ello, se dice que un feto de 10 semanas se asemeja al tamo de una fresa. Además, en este momento del embarazo, el feto presenta una gran actividad y mueve sus piernitas.
También es posible intuir los rasgos faciales del feto en la semana 10 de embarazo. Sus ojos están formados, aunque cerrados por los párpados, la nariz es más prominente y las orejas y la boca también se han desarrollado.
