Segundo Trimestre del Desarrollo Embrionario: Etapas Clave

El mundo del bebé antes de nacer, es decir, el desarrollo del feto, hasta hace unas pocas décadas era todo un misterio. Cómo crecía, cómo evolucionaban sus órganos, cómo se movía, o en qué semana es capaz de percibir sonidos, solo se podía suponer. Los médicos desconocían cómo se producía la formación del bebé desde las primeras semanas del embarazo hasta su nacimiento.

Pero hoy, gracias a nuevas tecnologías como la ecografía o los ultrasonidos, se ha conseguido "invadir" ese ignoto territorio y sabemos cómo se forma el bebé desde el primer día, cuando dos diminutas células se unen, el óvulo y el espermatozoide, y se produce la fecundación hasta el momento del parto.

Desarrollo de los Sentidos en el Vientre Materno

Cuando el bebé nazca, podrá ver oír, oler, degustar y sentir a través de su piel. Pero sus sentidos se desarrollan mucho antes, en el vientre materno. Y lo hacen muy pronto.

Aunque su mundo dentro del útero es oscuro, se sabe que si en el segundo trimestre de embarazo se acerca un foco de luz al vientre materno, el bebé ya aparta la cara.

El sentido del oído en el feto es el más estudiado. El bebé puede percibir sonidos desde la semana 16, pero ten en cuenta que están muy atenuados ya que tu pequeño vive completamente aislado dentro del útero y rodeado por el líquido amniótico.

A lo largo del embarazo, el bebé traga líquido amniótico, cuyo sabor va a depender en parte de tu alimentación. Sus papilas degustativas comienzan a formarse a partir de la semana 7, y a partir del tercer mes de gestación puede saborear.

Es el sentido más temprano y el que más desarrollado tiene el bebé al nacer. A la sexta semana de gestación tiene los receptores sensoriales de presión y temperatura.

Tu pequeño, aunque no lo creas percibe olores: el líquido amniótico tiene su propio olor. Los investigadores han podido saber también cómo es el día a día del bebé dentro del vientre materno.

¿Y dónde va ese pipí que “fabrica” el bebé? Retorna de nuevo al líquido amniótico, creándose un “circuito cerrado” perfecto. En las ecografías es fácil ver al feto como se chupa el dedo.

Etapas Clave del Segundo Trimestre

El segundo trimestre del embarazo es la etapa que transcurre entre la semana 13 y la semana 26 de gestación.

En la semana 13, el tamaño del bebé será de entre 6 y 8 centímetros. Ya tiene el esqueleto prácticamente formado y sus huesos empezarán, poco a poco, a endurecerse. Cada vez el feto podrá hacer más movimientos, aunque aún es pronto para notarlo.

Las ecografías durante el segundo trimestre se realizan vía abdominal. Por ello, a partir de la semana 13, se puede hacer una estimación de la medida y el peso del bebé midiendo la cabeza, el abdomen y el fémur.

En la semana 14, el bebé mide entre 8 y 9 centímetros y ya podemos ver el perfil de su cara: tiene párpados, nariz, orejas… Y empieza a tener vello en las cejas y en la cabeza.

Durante la semana 15, el tamaño del bebé será de entre 10 y 11 centímetros y, aunque hasta ahora habrá tenido un crecimiento más lento, duplicará su tamaño en pocas semanas.

La semana 16 suele ser a partir de la cual la barriga empieza a percibirse de verdad. El bebé medirá alrededor de 12 centímetros y podrá mover sus articulaciones y comenzar a hacer algunas muecas.

En la semana 17 podremos encontrar al bebé, de unos 13 centímetros, en prácticamente cualquier posición, pues al tener la posibilidad de moverse ampliamente por la bolsa amniótica, estará continuamente jugando. Su corazón latirá fuerte y rápidamente y sus latidos ya podrán detectarse con un estetoscopio.

La semana 18 es una de las más especiales del embarazo, pues es el momento en que la futura mamá podrá empezar a notar los movimientos de su bebé, sobre todo en los casos de aquellas mujeres que ya han tenido más hijos. Las primerizas suelen percibirlos a partir de la semana 20.

En la semana 19, el bebé medirá alrededor de unos 15 centímetros.

La semana 20 será crucial para conocer o confirmar por ecografía, definitivamente, el sexo del bebé. Ya se notan sus patadas y en las ecografías se muestra su cuerpo casi completamente formado; de hecho, puede que veas que se lleva una mano a la boca.

Es, en esta semana, cuando está aconsejado realizar una de las ecografías más importantes del embarazo: la ecografía morfológica de la semana 20.

A las 21 semanas, el bebé ya medirá unos 27 centímetros y su aparato digestivo estará funcionando. Sus movimientos van siendo cada vez más controlados y sus uñas comenzarán a crecer.

En la semana 22 el bebé habrá crecido otro centímetro e irá engordando cada vez más, pues ya pesará unos 400 gramos. En este momento, se empezará a desarrollar su sistema límbico, que es el que controla los sentimientos y las emociones.

En la semana 23, el bebé ya mide cerca de 30 centímetros y pesa unos 500 gramos. Cada vez va desarrollando más sus sistemas -digestivo, respiratorio, circulatorio- para prepararse para cuando ya no esté en el vientre de la madre.

Durante la semana 24 el bebé alcanza un peso de unos 600 gramos. Pasa la mayor parte del día durmiendo y el resto del tiempo estará continuamente moviéndose, estirándose, bostezando… Su aspecto será cada vez más cercano al de un recién nacido.

A partir de esta semana, si el bebé naciera de forma prematura, podría salir adelante con los cuidados correspondientes.

En la semana 25 el bebé ya está a punto de alcanzar los 700 gramos de peso y mide unos 35 centímetros. Su cabeza aún sigue siendo muy grande en relación a su cuerpo, pero se va haciendo cada vez más proporcionada al mismo. Sus huesos son cada vez más largos y se van fortaleciendo.

La mujer también podrá percibir cambios visibles en su piel y cabello: pueden empezar a brotar las primeras estrías, por lo que es fundamental hidratar muy bien la piel y protegerla de los rayos UV por mayor sensibilidad. Además, podrá experimentar pequeñas contracciones no dolorosas y sin regularidad denominadas contracciones de Braxton Hicks, que son fisiológicas al final del segundo trimestre, como preparación del útero para el futuro parto.

Otras posibles molestias son inflamación de las encías, insomnio, acidez y calambres en las piernas, entre otros síntomas.

En la semana 24 de embarazo, es posible que la mujer haya aumentado de peso unos 6 kilos. En cualquier caso, esto es totalmente orientativo y será el especialista quien controle la ganancia de peso de la embarazada para que sea la adecuada a su situación particular. El aumento de volumen del abdomen y del pecho puede provocar picor por el estiramiento al que se está viendo sometida la piel.

Por ello, será muy importante utilizar una crema hidratante específica y adecuada para el embarazo, que además ayudará a la prevención de las estrías.

Otros síntomas y molestias comunes en la semana 24 de embarazo son:

  • Dolor de espalda.
  • Sensación de torpeza y peor equilibrio, ya que por el aumento de peso en el abdomen cambia el centro de gravedad.
  • Reflujo y ardor.
  • Estreñimiento, que puede llevar a la aparición de hemorroides.
  • Manchas oscuras en la piel (cloasma), frecuentemente en la cara y zonas expuestas al sol.
  • Linea nigra, que es el oscurecimiento de la línea vertical central que divide el abdomen en dos. Suele irse en los meses siguientes tras el parto.
  • Ombligo hacia fuera, por la presión interna del útero sobre el abdomen. Es algo común, pero, si hay dolor en la zona, se debe consultar con el especialista.
  • Dificultad para dormir y para encontrar una postura cómoda.
  • Calambres, varices y molestias en las piernas.
  • Retención de líquidos e hinchazón en pies, tobillos y piernas.
  • Síndrome del túnel carpiano, que produce adormecimiento de la mano.
  • Problemas en las encías, que sangran.
  • Sofocos y sudoración aumentada.
  • Contracciones de Braxton Hicks, que la embarazada nota como que el abdomen se endurece. Las contracciones de Braxton Hicks son diferentes a las contracciones de parto, ya que las contracciones de Braxton Hicks son irregulares, no aumentan su frecuencia e intensidad y no son dolorosas, aunque pueden ser molestas.

Embarazo mes a mes [Fecundación y desarrollo de embrión a feto, y a bebé]

Pruebas y Control Médico

Es habitual que, entre la semana 24-28 de embarazo, se realice a la embarazada la analítica del segundo trimestre, de sangre y orina, que servirá para evaluar varias cosas.

Entre las cosas más importantes que evaluará esta analítica se encuentra si la embarazada tiene anemia, ya que puede ser más habitual en la segunda mitad del embarazo y a partir del segundo trimestre de gestación. Se trata de anemia ferropénica, que puede ocurrir por un déficit de hierro al aumentar las necesidades para la madre y el bebé.

Por ello, es posible que pauten a la embarazada suplementos de hierro a partir de este momento, para prevenir o tratar el déficit, si el especialista lo considera necesario. De igual modo, la mujer debe comentarle si se encuentra fatigada, cansada, débil, pálida o, incluso, mareada, ya que pueden ser síntomas de anemia.

Otra de las pruebas importantes que se realizará en la analítica del segundo trimestre es la prueba de la glucosa o test de O'Sullivan. Esta prueba se realiza para ver si la embarazada tiene un mayor riesgo de padecer diabetes gestacional.

El test de O'Sullivan consiste en la determinación inicial de la glucosa basal en sangre, la ingesta de un preparado con 50 g de glucosa y, una hora después, una nueva determinación del nivel de glucosa en sangre. La mujer debe permanecer durante ese tiempo en reposo y no puede ingerir alimentos ni beber.

Si los resultados hacen sospechar que la mujer puede padecer diabetes gestacional, será necesario confirmarlo posteriormente con el test de sobrecarga oral de glucosa o "curva larga".

Recomendaciones para la Madre

Hay algunas recomendaciones o consejos que pueden ser útiles para la embarazada en la semana 24 de gestación. Entre ellos, se encuentra:

  • Cuidar la alimentación, para que sea saludable, equilibrada y variada. Además, debe incluir fibra (para evitar el estreñimiento) y alimentos ricos en hierro como almejas, mejillones, carne roja, legumbres y frutos secos (para evitar la anemia).
  • Hidratarse correctamente, lo que también contribuirá a prevenir el estreñimiento.
  • Comer poco, pero de manera frecuente, no tumbarse justo después de comer y evitar las comidas grasas y el picante ayudará a evitar las molestias digestivas.
  • Realizar ejercicio adaptado al embarazo, siempre que no lo haya contraindicado el especialista. Ayudará a mejorar el tránsito intestinal y a evitar la hinchazón de tobillos y piernas, entre sus muchos beneficios.
  • Tener precaución con la exposición solar y utilizar protector solar para evitar las manchas oscuras en la piel.
  • Moverse con cuidado, sin realizar movimientos bruscos, y pedir ayuda para realizar ciertas cosas que presenten ahora dificultad para la embarazada.
  • Seguir las indicaciones del especialista acerca del control del peso en el embarazo.

Estos consejos servirán para aliviar algunas de las molestias más comunes del embarazo, para que la mujer pueda tratar de disfrutar de este periodo tan especial.

Tabla Resumen del Desarrollo Fetal en el Segundo Trimestre

Semana Tamaño Aproximado Desarrollo Clave Recomendaciones para la Madre
13 6-8 cm Esqueleto formándose Dieta equilibrada
16 12 cm Movimiento de articulaciones Empezar a usar ropa de maternidad
20 Aproximadamente 15cm Posible conocer el sexo del bebe Realizar la ecografía morfológica
24 30 cm, 600 g Desarrollo pulmonar Crema hidratante para la piel

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