La lactancia materna es el alimento ideal durante los primeros 6 meses de vida del niño, adaptándose a sus necesidades de manera personalizada y colaborando con su sistema inmunológico. Toda mujer, salvo contraindicación médica, puede dar el pecho, aunque la decisión de cómo alimentar al recién nacido es siempre de la madre.
Después de un embarazo, el organismo de una mujer se encuentra en un proceso de readaptación y es normal que su cuerpo le pida ciertas comidas o bebidas que evitó durante los 9 meses de gestación del bebé. Sin embargo, hay que saber diferenciar hasta qué punto una madre que amamanta puede comer y satisfacer sus antojos o esperar a hacerlo en otro momento.
¿Es seguro tomar café durante la lactancia? ☕️
Cafeína y Lactancia: ¿Cuánto es Seguro?
Uno de los componentes que genera dudas dentro de la dieta de la madre y el lactante es la cafeína. ¿Se puede consumir esta sustancia durante la lactancia materna? La respuesta es depende. Si se toma en cantidades moderadas, no es perjudicial para el niño, pero vale aclarar que sí puede dejar rastro en la leche materna.
Por lo general, se considera seguro consumir alrededor de 300 mg de cafeína al día durante la lactancia. Esto equivale a dos o tres tazas de café de 230 ml o cinco o seis tazas de té negro. Es importante tener en cuenta que la cafeína no solo se encuentra en el café o el té, sino también en otras bebidas, alimentos y medicamentos:
- Refrescos y bebidas energéticas
- Chocolate o helado de café
- Algunos analgésicos de venta libre
- Algunos suplementos dietéticos (por ejemplo, proteínas en polvo y barritas energéticas)
Es recomendable consultar las etiquetas de información nutricional o pedir información al médico o farmacéutico para saber si los suplementos o medicamentos que estás tomando contienen cafeína.
¿El café afecta al bebé durante la lactancia?
El consumo moderado de cafeína por parte de la madre no suele afectar a los bebés amamantados. Sin embargo, dado que cada niño es único, debes prestar atención a las reacciones de tu hijo.
Los bebés prematuros y menores de seis meses descomponen la cafeína más lentamente, por lo que es más probable que se vean afectados por el consumo de cafeína de la madre que los bebés mayores. Si te preocupa que el café o el té que tomas puedan afectar a tu bebé, consulta al médico para obtener asesoramiento personalizado.
¿Qué debo hacer si mi hijo reacciona a la cafeína en la leche materna?
Si crees que tu bebé está reaccionando a la ingesta de cafeína, intenta reducir la cantidad que consumes al día o déjala durante unas semanas para que su sistema se limpie. No hay necesidad de dejar de dar el pecho mientras tanto. Recuerda eliminar la cafeína de tu dieta gradualmente, ya que hacerlo de golpe puede provocar dolores de cabeza.
Consulta al pediatra para que te aconseje si sospechas que a tu peque le sienta especialmente mal la cafeína que consumes o si tienes alguna otra duda sobre cómo dar el pecho.
Contenido de Cafeína en Diversas Bebidas
A continuación, se presenta una tabla con la cantidad aproximada de cafeína que contienen algunas bebidas populares:
| Bebida | Cantidad (ml) | Cafeína (mg) |
|---|---|---|
| Café filtrado | 230 | 95-190 |
| Café descafeinado filtrado | 230 | 2-5 |
| Expreso | 30 | 47-75 |
| Café soluble | 230 | 27-135 |
| Té negro | 230 | 30-80 |
| Té negro descafeinado | 230 | 2-5 |
| Té verde | 230 | 28 |
| Cola | 350 | 34 |
| Cola light | 350 | 46 |
| Bebida energética | 230 | 75 |
| Concentrado energético | 60 | 200 |
Recuerda que para la mayoría de las mujeres se considera seguro consumir hasta unos 300 miligramos de cafeína a diario mientras dan el pecho. Por lo tanto, si te tomas un café y un té negro al día, no habrá ningún problema.
Bebidas Energéticas: Un Riesgo Adicional
El consumo de bebidas energéticas durante el periodo de lactancia y cómo puede afectar al lactante es una cuestión muy recurrente hoy en día. Un estudio realizado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) determinó que no son recomendables, ya que suelen contener elevados índices de cafeína, más de la cantidad segura para el bebé lactante. Además, poseen otros ingredientes, como la taurina, que se suman al efecto de la cafeína y derivados.
Por regla general, el alto nivel de azúcar en estos productos también los hace poco adecuados, pues pueden llegar a contener más de 10 gramos de azúcar por cada 100 ml.
Riesgos de las Bebidas Energéticas
Una sola bebida energética sobre estimula el Sistema Nervioso Central, es por ello que algunas personas consumen este tipo de bebidas con la finalidad de aumentar el estado de alerta y el pensamiento rápido, así como para disminuir la sensación de fatiga mental. Además, una práctica relativamente habitual es mezclar las bebidas energéticas con alcohol.
La gran mayoría de las denominadas bebidas energéticas tiene una composición similar a base de altas cantidades de cafeína, taurina y azúcar. También existen bebidas llamadas "caffeine/energy shots". Puede generar nerviosismo, irritabilidad y ansiedad, además de afectar a la calidad del sueño e incluso insomnio, así como alteraciones en el pensamiento, la atención y la memoria.
Adicionalmente, un consumo regular de cafeína puede causar dependencia física moderada a partir de 100 mg/día y tolerancia a esta sustancia, creando la necesidad de consumir una dosis mayor que la inicial para conseguir un efecto similar al original.
En línea con esto último, a partir de 160 miligramos de cafeína (500 mililitros de una bebida energética con 32 mg de cafeína/100 ml) pueden producirse efectos adversos para la salud y alteraciones psicológicas, además de alteraciones comportamentales y trastornos cardiovasculares. Estos efectos se sumarían a los de otros alimentos que contengan cafeína: café, té, chocolate, guaraná, etc. Por tanto, no se recomienda su consumo para adolescentes.
Recomendaciones de la AESAN
La AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) advierte que las bebidas energéticas no se deben combinar con bebidas alcohólicas ni tomarlas para rehidratarse tras realizar deporte. En primer lugar, este organismo advierte del alto contenido en cafeína de las bebidas energéticas, normalmente 32 miligramos por cada 100 mililitros.
Las bebidas con alto contenido en cafeína son aquellas que aportan más de 15 miligramos de esta sustancia por 100 mililitros de bebida. La normativa obliga a estas bebidas refrescantes a informar en su etiquetado del contenido de cafeína que llevan y expresarlo en miligramos por 100 mililitros (mg/100 ml).
Otros Alimentos y Sustancias a Considerar
Durante mucho tiempo, se aconsejaba no tomar alimentos que pudieran dar a la leche un sabor muy fuerte, como los espárragos. Pero se ha demostrado que si expones a tu bebé a una gran variedad de sabores a través de la leche materna, serán más propensos a aceptarlos cuando empiecen a tomar sólidos.
Como ya hemos mencionado, no todos se consideran alimentos pero sí son sustancias que se pueden consumir.
- Se recomienda evitar o limitar el consumo de pescados que tienden a tener niveles más altos de mercurio, ya que este metal pesado puede ser perjudicial para el desarrollo neurológico del bebé.
- El chocolate negro contiene teobromina, que es un alcaloide natural presente en el cacao y otros productos derivados del chocolate.
- Cuando el bebé consume proteínas alergénicas a través de la leche materna, si tiene alguna sensibilidad a alguna proteína, su sistema inmunológico puede identificarlas como invasoras y desencadenar una respuesta alérgica. Los bebés tienen un sistema digestivo e inmunológico inmaduro durante los primeros meses de vida.
- Ya sabemos que siempre es preferible no beber alcohol, estés embarazada o no, porque sus efectos son perjudiciales para nuestra salud. Fumar es malo, lo es en la juventud, en la madurez y en la vejez.
- Hay algunos medicamentos que no se deberían tomar si estás amamantando. Hay recursos online que te pueden ayudar mucho a la hora de decidir si tomar un medicamento o no, como esta web, donde te indican si el medicamento en cuestión tiene riesgo bajo, medio o alto durante la lactancia.
En caso de tener más dudas acerca de qué comer durante la lactancia, consulta con tu médico o especialista de cabecera. Las recomendaciones anteriores provienen de nuestro equipo médico y de especialistas sanitarios con el fin de transmitir ciertas pautas para mejorar tu calidad de vida y la de tu bebé.
