La pregunta sobre la probabilidad de quedar embarazada a la primera es una de las más frecuentes entre las parejas que están ansiosas por iniciar su viaje hacia la maternidad. Es un mito bastante extendido que no es posible quedarse embarazada la primera vez que se mantienen relaciones sexuales sin protección. Sencillamente, no es cierto. Técnicamente, basta con tener relaciones sexuales sin protección una única vez para quedarse embarazada.
Siempre existen probabilidades de quedarse embarazada si se mantienen relaciones sexuales sin protección, incluso la primera vez. Esta es la razón por la que es imprescindible utilizar algún método anticonceptivo siempre que no se esté buscando el embarazo.
A menudo, las expectativas y las conjeturas pueden crear una gran cantidad de incertidumbre en torno a este tema. Es natural que muchas parejas esperen que el embarazo ocurra de manera inmediata una vez que decidan intentarlo.
Sin embargo, la probabilidad de quedar embarazada a la primera está influenciada por una variedad de factores que afectan la salud reproductiva de la mujer y la fertilidad de la pareja. En este proceso influyen muchos factores como la edad de la mujer, si se encuentra en un momento fértil o no u otras patologías que pueden darse a conocer en el momento de intentar el embarazo.
Si mantienes relaciones sexuales sin protección y no deseas quedarte embarazada, deberás elegir un método anticonceptivo que se ajuste a tus necesidades.
¿Cómo calcular los días fértiles para buscar un embarazo de manera natural?
Factores que influyen en la probabilidad de embarazo
La probabilidad de embarazo en una pareja sana y en la edad idónea para la concepción, se sitúan aproximadamente en un 25% por cada ciclo menstrual. Se considera que la edad en la que una mujer es más fértil y conserva el 25% de probabilidades de embarazo en el primer intento, es entre los 23 y los 29 años. Las probabilidades de embarazo a partir de los 40 caen al 5%.
En este proceso influyen muchos factores como la edad de la mujer, si se encuentra en un momento fértil o no u otras patologías que pueden darse a conocer en el momento de intentar el embarazo.
La edad de la mujer es uno de los factores más significativos en la probabilidad de quedar embarazada en el primer intento. Las mujeres más jóvenes, generalmente menores de 30 años, tienden a tener una fertilidad naturalmente más alta y, por lo tanto, una mayor probabilidad de concebir rápidamente. A medida que una mujer envejece, la calidad y la cantidad de sus óvulos pueden disminuir, lo que reduce las posibilidades de concepción.
La salud reproductiva de la mujer juega un papel crítico en la probabilidad de embarazo. Las condiciones médicas, como el síndrome de ovario poliquístico (SOP) o la endometriosis, pueden afectar la capacidad de concebir. Además, problemas de salud como la obesidad o la diabetes pueden influir en la fertilidad.
Problemas de fertilidad en el hombre, como la baja calidad del esperma, también pueden influir en la probabilidad de embarazo.
Un ciclo menstrual regular y predecible puede aumentar las posibilidades de concebir en el primer intento. Esto facilita la identificación del período de ovulación, que es el momento óptimo para la concepción. Además, el tiempo que una pareja ha utilizado métodos anticonceptivos previos puede influir en la probabilidad de concebir rápidamente.
El estilo de vida y los hábitos de salud también influyen en la probabilidad de quedar embarazada. El consumo de alcohol, el tabaquismo y el estrés excesivo pueden afectar la fertilidad.
Si después de varios meses de intentos no has logrado quedarte embarazada, es natural que surjan preguntas y preocupaciones. En muchas ocasiones es apropiado buscar ayuda médica en una clínica de reproducción asistida si no se ha logrado el embarazo después de varios intentos.
Además, existen indicadores de posible infertilidad que pueden generar preocupación, pero también puede ser el primer paso hacia la búsqueda de soluciones efectivas. Si experimentas ciclos menstruales irregulares, dolor pélvico persistente, antecedentes médicos relevantes o dificultades menstruales significativas, es fundamental prestar atención a estas señales. Estos indicadores pueden ser síntomas de problemas reproductivos subyacentes que requieren atención médica especializada.
Conocer el momento de la ovulación es clave para maximizar las posibilidades de concebir. Utilizar un test de ovulación para detectar el aumento de la hormona luteinizante (LH) puede ayudarte a identificar los días más fértiles del ciclo. Además, llevar un registro del ciclo menstrual (ya sea manualmente o con aplicaciones específicas) puede ayudarte a predecir los días de mayor fertilidad.
Adoptar un estilo de vida saludable es fundamental para mejorar las probabilidades de embarazo:
- Dieta equilibrada: Incluir alimentos ricos en nutrientes esenciales como ácido fólico, vitamina D, hierro y zinc contribuye a la salud reproductiva.
- Reducción del estrés: El estrés crónico puede afectar la ovulación y la calidad de los óvulos.
- Evitar el tabaco y el alcohol: Ambos hábitos afectan negativamente la fertilidad, tanto en mujeres como en hombres.
Tanto el sobrepeso como el bajo peso pueden afectar negativamente la fertilidad al alterar el equilibrio hormonal. El exceso de grasa corporal puede provocar desequilibrios hormonales que interfieren con la ovulación, mientras que el bajo peso puede suprimir la ovulación por la falta de grasa necesaria para producir hormonas.
Tener relaciones sexuales de manera regular, al menos dos o tres veces por semana, aumenta las probabilidades de quedarse embarazada. Además de los días cercanos a la ovulación, no es necesario limitar las relaciones a ese período exclusivo.
Incluir suplementos específicos como ácido fólico, recomendado para prevenir defectos del tubo neural y mejorar la fertilidad, puede ser beneficioso. Otros nutrientes importantes incluyen la vitamina D, el omega-3, coenzimaQ10 y los antioxidantes (como la vitamina E y el selenio), que pueden mejorar la salud reproductiva tanto en mujeres como en hombres.
Si tras un año de intentos no se ha logrado el embarazo, se recomienda buscar ayuda médica. En el caso de mujeres mayores de 35 años, se sugiere consultar a un especialista en fertilidad si después de seis meses de intentarlo no ha logrado quedarse embarazada.
Cuando una pareja decide que es el momento adecuado de tener un hijo, se le plantean muchas incógnitas. ¿Resultará fácil conseguirlo o tardaremos mucho tiempo? ¿Qué debemos hacer antes de intentar concebir? ¿Estamos preparados? Son dudas razonables que se resuelven con una simple visita al ginecólogo y obstetra.
Este especialista es el encargado de marcar las pautas a seguir para que tener un bebé se convierta en una realidad.
Si quieres quedarte embarazada, debes mantener relaciones sexuales en los días anteriores a la ovulación o próximos a esta. El día antes de la ovulación y el mismo día de la ovulación son los más fértiles. Cuando el óvulo ya no está (normalmente un día después de la ovulación), no podrás quedarte embarazada hasta después de que empiece tu próximo ciclo menstrual.
En cualquier caso, no todos los días son igual de fértiles. En general, la probabilidad de embarazo coincide con el día anterior a la ovulación y el día de la ovulación, pero esto varía según una serie de parámetros.
Para quedarte embarazada, debes mantener relaciones sexuales en los días anteriores a la ovulación o próximos a esta. El día antes de la ovulación y el mismo día de la ovulación son los más fértiles. Cuando el óvulo ya no está (normalmente un día después de la ovulación), no podrás quedarte embarazada hasta después de que empiece tu próximo ciclo menstrual.
Uno de los temas que más preocupa a una mujer cuando empieza a tener problemas para quedarse embarazada es cómo calcular sus días fértiles, es decir, aquellos en los que es más probable que las relaciones sexuales den como resultado un embarazo. Sabemos que, una vez se ha liberado en la ovulación, el óvulo vive unas 24 horas, en tanto que los espermatozoides pueden vivir hasta cinco días en el trayecto hacia la trompa de Falopio. La mayor probabilidad de quedar embarazada se situaría en una ventana de unos seis días: los cinco días anteriores a que se libere el óvulo desde la trompa de Falopio y al día de la ovulación en sí mismo.
El momento más recomendable para concebir es el mismo día de la ovulación. La mayoría de las mujeres ovularán de nuevo alrededor del día 14 en un ciclo de 28 días. Pero, como sabemos, los ciclos no son perfectos y regulares en la mayoría de las mujeres.
Para mejorar las probabilidades de embarazo:
- Calcula tus días fértiles.
- Evita el estrés.
- Llevad un estilo de vida saludable.
Recuerda también que es normal que el sexo empiece a resultar rutinario si se lleva mucho tiempo intentando tener un hijo. A muchas parejas les sucede esto y no significa que algo vaya mal en la relación.
Si ya habéis superado vuestro periodo más fértil, no os preocupéis, porque todavía estáis a tiempo. Simplemente mentalizaros de que es posible que os cueste un poco más crear vuestra familia y que quizá (solo quizá) tengáis que recurrir a métodos de reproducción asistida.
Si quieres formar una familia y te encuentras en busca de soluciones en el ámbito de la fertilidad y la reproducción asistida, no dudes en ponerte en contacto con un especialista. Para obtener aún más recursos y orientación en tu viaje hacia la maternidad, busca contenido relevante y útil que te ayudará a tomar decisiones informadas.
Aunque existen muchas fuentes de información sobre cómo tratar de tener un hijo, no siempre sabemos con seguridad cuáles son ciertas y cuáles no.
Mitos y realidades sobre el embarazo
Mito: No es posible quedarse embarazada la primera vez que se mantienen relaciones sexuales sin protección.
Realidad: Siempre existen probabilidades de quedarse embarazada si se mantienen relaciones sexuales sin protección, incluso la primera vez.
Mito: El periodo fértil dura solo un día.
Realidad: El periodo fértil dura hasta 6 días. La fertilidad máxima se alcanza el día de la ovulación y el anterior.
Mito: No se puede quedar embarazada durante la menstruación.
Realidad: Es improbable, pero no imposible. Eres fértil tanto en los días que preceden a la ovulación como en el momento de la ovulación -debido a la vida del esperma- y, si tu ciclo es corto, es posible que ovules justo después del periodo. Por lo tanto, puedes ser fértil en la fase más temprana del ciclo, cuando aún sangres.
Mito: Si no has tomado anticonceptivos hormonales, es más fácil quedar embarazada.
Realidad: El mero hecho de no haber utilizado anticonceptivos hormonales que afecten a las hormonas no implica tenerlo más fácil. Es posible que tu cuerpo pueda regularse mejor, pero eso no significa que puedas quedarte embarazada más fácilmente.
Mito: Se debe esperar mucho tiempo después de tener relaciones sexuales para hacerse una prueba de embarazo.
Realidad: Deben transcurrir aproximadamente seis o siete días una vez fecundado el óvulo (después de haber mantenido relaciones sexuales) antes de que tu cuerpo comience a segregar la hormona del embarazo (hCG) y algunos días más para que el nivel sea lo suficientemente alto como para detectarse en una prueba de embarazo.
Mito: Las pruebas de embarazo no son precisas.
Realidad: Las pruebas de embarazo ofrecen una precisión superior al 99 % a partir de la fecha en la que debería iniciarse el periodo. De hecho, puedes utilizar la prueba de embarazo hasta 6 días antes de la ausencia del periodo (5 días antes del día en el que debería iniciarse). Si realizas una prueba de forma anticipada y el resultado concluye que estás embarazada, puedes confiar en él. No obstante, si realizas una prueba de forma anticipada y el resultado concluye que no estás embarazada, te recomendamos que la repitas en la fecha en la que debería iniciarse el periodo.
Mito: El estrés impide quedar embarazada.
Realidad: Aunque el estrés nunca es bueno para la salud, no impedirá que te quedes embarazada, a menos que interrumpas tus periodos o afecte a tu vida sexual.
Mito: Espaciar las eyaculaciones "fortalece" a los espermatozoides.
Realidad: En hombres con calidad normal de semen las concentraciones y la motilidad de los espermatozoides seguían siendo normales con la eyaculación diaria.
Precauciones antes de concebir
Lo ideal, un par de meses antes de comenzar a buscar el embarazo, es tomar ácido fólico diariamente. Se trata de un suplemento de un tipo de vitamina B que previene ciertas anomalías congénitas, entre las que se encuentra la espina bífida. Además disminuye las probabilidades de tener un aborto. Afortunadamente en la actualidad todos los especialistas en ginecología prescriben ácido fólico a las mujeres que quieren buscar un bebé. La toma de esta vitamina se mantiene durante todo el embarazado y también en el postparto.
Es fundamental conocer cuáles son los días fértiles de la mujer. La ovulación, si se es regular, se produce el día 14 del ciclo, tomando como referencia un ciclo normal de 28 días. Los días fértiles son 3 o 4 antes y después de ovular, por lo que será en ese momento cuando haya que buscar concebir. No obstante se consideran también normales los ciclos menstruales de 21 días, así como los de 35. En estos casos es más complicado saber cuándo se ovula, aunque ahora se comercializan en farmacias unos test que ofrecen conocer a ciencia cierta qué días una mujer es fértil.
El estado emocional también es fundamental a la hora de quedarse embarazada. Si uno o ambos miembros de la pareja está en tensión y preocupado con el hecho de conseguir un embarazo rápidamente es más complicado lograrlo que si se toma como algo natural. Está comprobado que el estrés influye negativamente en las posibilidades de quedarse embarazada; de hecho es un factor de infertilidad importante. Por lo general, la mayoría de las parejas lo consigue en los primeros meses, pero hay veces que puede costar más tiempo sin necesidad de que pase algo anormal.
En cuanto a las relaciones sexuales, no es aconsejable mantenerlas sólo el día en el que se ovula ni tampoco todos los días anteriores y posteriores, sin descanso. Para conseguir que el esperma no pierda calidad es recomendable que el acto se realice en días alternos. De esta forma se consigue una mayor eficacia. De hecho ni siquiera es necesario tener relaciones sexuales en los días señalados para quedarse embarazada. Se sabe que, mientras el óvulo sólo sobrevive en el cuerpo de la mujer 24 horas, los espermatozoides lo hacen unos cuatro días. Esto quiere decir que puede producirse la fecundación aunque las relaciones sexuales se hayan mantenido los días previos a la ovulación.
Factores a tener en cuenta
Si no existe ningún problema específico que lo impida, llevar una vida saludable ayuda a que la concepción no se demore en el tiempo.
Es importante que las mujeres controlen su peso, para comenzar el embarazo sin kilos de más. Asimismo, si están muy delgadas es bueno que cojan algún kilo.
Las frutas y las verduras deben ser las aliadas perfectas durante los meses previos al embarazo y también durante los 9 meses de gestación.
Los hombres deben mantener la calidad de sus espermatozoides. Para ello es importante que no los sometan a temperaturas elevadas, evitando usar ropa interior muy ajustada o darse baños de agua muy caliente.
Ambos deben huir de la cafeína, alcohol y las drogas. Hay estudios que relacionan la reducción de la fertilidad con los malos hábitos.
Quedarse embarazada no es tan fácil como parece. Por cada acto sexual de una pareja sana, que no use protección y que sea supuestamente fértil existe un 17% de probabilidad de embarazo. Sólo el 25% de las mujeres consigue quedarse embarazada en el primer mes. Además se sabe que entre el 10% y el 15% de la población occidental es estéril (incapaz de concebir un embarazo) o infértil (se consigue el embarazo, pero no llega a término nunca). Además la fertilidad va disminuyendo con los años.
Si una pareja, después de un año de relaciones sexuales, no ha conseguido un embarazo debe ponerse en manos de un experto de reproducción asistida para que le asesore sobre los pasos a seguir. A partir de los 35 años el porcentaje de mujeres que logra quedarse embarazadas disminuye.
La salud reproductiva es un factor fundamental que puede afectar significativamente la capacidad de una pareja para lograr un embarazo de manera rápida y efectiva. El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es una afección hormonal común que afecta a un número significativo de mujeres en edad fértil. Caracterizado por desequilibrios hormonales, el SOP puede influir en la ovulación y la salud reproductiva en general.
La salud reproductiva masculina también desempeña un papel crucial en la probabilidad de concebir en el primer intento. Varios factores pueden contribuir a los problemas de esperma, incluidos el estilo de vida, la exposición a toxinas ambientales, las infecciones del tracto reproductivo y las condiciones médicas subyacentes.
El primer paso ya lo habéis dado: dejar de usar los métodos anticonceptivos. Recuerda que si tomabas la píldora serás fértil en cuanto la abandones. También, que hay unos días en tu ciclo menstrual en los que tienes más posibilidades de quedarte embarazada. Según los estudios mantener sexo a diario en esos días supone un 25% más de probabilidad de embarazo, pero si es una vez a la semana las posibilidades bajan al 10%.
Como ves según dicen los estudios acertar y lograr quedarse embarazada al primer intento no es lo habitual: tenéis alrededor de un 20% de probabilidades. En el libro Estudio y tratamiento de la pareja estéril, de la Sociedad Española de Fertilidad las parejas sin problemas de fertilidad y que practican sexo de forma regular y sin usar métodos anticonceptivos tienen un 57% de probabilidades de lograr un embarazo en los tres primeros meses y un 72% a los seis meses.
Es importante que en la consulta preconcepcional el médico te preguntará sobre tus hábitos y estilo de vida “para poder identificar comportamientos y exposiciones a factores de riesgo”, explica la la Dra.
Evitar tóxicos: Si tú o tu pareja fumáis o tomáis alcohol te recomendará abandonar ambas prácticas.
Seguir una dieta sana: Además de tomar los suplementos de ácido fólico y yodo, conviene que llevéis una alimentación saludable. "Se recomienda dieta sana, evitando también posibles infecciones transmitidas por los alimentos", señala la Dra. Paula Marín. La toxoplasmosis y la listeriosis son dos infecciones que en el embarazo son muy peligrosas para el bebé.
Perder peso en mujeres obesas: El sobrepeso y la obesidad a veces pueden dificultar la ovulación.
Controlar el estrés: A veces el deseo de ser padres es una fuente de estrés, que no favorece la fertilidad, que se suma al ritmo de vida actual.
Si estás planeando quedarte embarazada o acabas de empezar a buscarlo, seguro que has oído hablar del ácido fólico, un suplemento que se convierte en protagonista cuando comienza la aventura de la maternidad.
Tomar la decisión de ser mamá es un momento emocionante, lleno de ilusión, dudas y muchas preguntas. Si estás empezando a pensar en el embarazo o ya sabes que quieres buscarlo pronto, la consulta preconcepcional es el primer paso que deberías dar.
La ciencia ha demostrado que cuando las mujeres toman suplementos de ácido fólico antes del embarazo y en la gestación se reduce muchísimo el riesgo de aparición de defectos del tubo neural en el bebé, unas malformaciones muy graves.
Así que, ha llegado el momento de cuidarte y prepararte para que desde la fecundación tu organismo se encuentre al cien por cien y tu bebé pueda desarrollarse sano.
¿Cómo me puede ayudar un centro de reproducción asistida?
Ahora que sabemos que la probabilidad de quedar embarazada a la primera es baja, es importante recordar que, si después de varios intentos no se ha conseguido, se debería acudir a un especialista.
Una clínica de Reproducción Asistida cuenta con un equipo de expertos en fertilidad y tecnología médica avanzada para proporcionar un amplio espectro de servicios y tratamientos destinados a ayudarte a alcanzar tu objetivo de embarazo.
- Consulta médica: El primer paso es programar una consulta con un centro de reproducción asistida.
- Evaluación de fertilidad: Se realizarán pruebas para evaluar tu fertilidad y la de tu pareja.
- Desarrollo de un plan de tratamiento: Una vez que se hayan recopilado los resultados de las pruebas, el equipo médico del CRA desarrollará un plan de tratamiento personalizado.
En CER Santander nuestro objetivo es informarte y acompañarte en todo el proceso.
