Durante el embarazo, es fundamental prestar especial atención a la alimentación para asegurar el bienestar tanto de la madre como del bebé. Si bien un bizcocho casero puede parecer un gesto inocente y reconfortante, es crucial conocer los riesgos asociados con el consumo de masa cruda y otros alimentos potencialmente peligrosos.
Este artículo no es una lista de prohibiciones, sino una guía para ayudarte a entender qué alimentos conviene evitar, por qué, y cómo adaptar tu alimentación de forma segura, tranquila y realista. Sin miedo. Sin culpas.
Peligros de la Masa Cruda de Bizcocho
Parece un gesto inocente y hasta entrañable, que nos reconecta con esos recuerdos infantiles de preparar un bizcocho y galletas en familia cuando nos dejaban rebañar el cuenco de la mezcla o chuperretear la espátula. Si tu abuela te daba una colleja cuando metías el dedo en la masa y te advertía de que te podría doler la tripa, puede que te haya salvado de una indigestión o algo más grave. Quizá no sabía bien por qué, pero su intuición de sabiduría popular no iba esta vez desencaminada.
Una masa de bizcocho, pastel o galletas corriente suele estar compuesta de harina, huevos, azúcar y grasa, más otros posibles componentes. La harina de cualquier cereal, en crudo, no es muy digestiva que digamos, pero el mayor inconveniente reside en que puede esconder bacterias como E. En Estados Unidos llegó a ponerse tan de moda comer masa cruda de dulces, viralizándose incluso recetas específicas para no ser horneadas, que se multiplicaron las intoxicaciones por todo el país.
Aunque las bacterias de Escherichia Coli generalmente son inofensivas, las cepas enterohemorrágicas son causantes de intoxicaciones alimentarias, a menudo por consumir carne, huevos y otros productos crudos o mal cocinados. La bacteria E.coli es productora de toxinas Shiga, cuya toxiinfección se manifiesta con síntomas como calambres abdominales fuertes, que pueden progresar a una diarrea acuosa y sanguinolenta.
Para minimizar los riesgos se recomienda además que los niños no jueguen con la masa cruda como si fuera 'plastilina', y si son muy pequeños conviene que no les quitemos el ojo de encima en ningún momento cuando nos ayuden en la cocina, pues podrían llevarse las manos a la boca tras manipular los alimentos crudos.
Alimentos a Evitar Durante el Embarazo
En el embarazo no sólo tienes que preocuparte de proporcionar a tu bebé todos los nutrientes necesarios para que pueda crecer bien; también debes evitar comer aquello que pueda causarle algún daño.
Quesos No Pasteurizados
Si sales a cenar con amigos y te proponen pedir una tabla de quesos, asegúrate de que no incluye ciertos quesos (brie, camembert, feta, queso azul o queso fresco sin pasteurizar), a menos que te digan que sí han sufrido este proceso. Estos quesos pueden contener bacterias peligrosas como Listeria. Ahora bien, esto no significa que tengas que eliminar los lácteos de tu dieta. Al contrario: son una fuente excelente de calcio, proteínas y vitaminas como la B12 y la D.
Consejo práctico: si estás en un restaurante o no estás segura de cómo se ha elaborado un queso, pregunta sin miedo.
Carne Cruda o Poco Cocinada
Cuando vayas a comer una hamburguesa y el camarero te pregunte: ¿Al punto o hecha?, responde sin dudar: “Bien hecha”. La carne cruda o poco cocinada también puede contener Listeria, además de producir toxoplasmosis. Si la infección por toxoplasma tiene lugar por primera vez durante la gestación, el microorganismo puede pasar al feto a través de la placenta, poniendo en peligro su salud, e incluso su vida. Las consecuencias para el feto dependerán de la etapa del embarazo en que se produzca la transmisión: cuanto menos tiempo haya transcurrido desde el comienzo del embarazo, más graves serán los daños. Puede aparecer retraso en el crecimiento intrauterino, aborto espontáneo, muerte del feto o afectaciones en cerebro, pulmones, ojos, hígado, músculos, corazón o tubo digestivo del niño.
Pescado Crudo
¿Eres una amante del sushi? En ese caso, sentimos darte malas noticias porque en los nueve meses de embarazo conviene que elijas pescado ya cocinado. No es recomendable consumir ningún pescado crudo ya que puede alojar parásitos como el anisakis. Si te ponen una tapa de boquerones mientras tomas el aperitivo con tus compañeros de trabajo, asegúrate bien que antes se han congelado. Los pescados crudos pueden contener un parásito llamado anisakis y cuando alguien ingiere uno de esos animales infectados crudos (como los boquerones en vinagre o el sushi) puede ocurrir desde una sencilla gastritis, una úlcera estomacal o provocar un cuadro clínico muy similar al de una apendicitis, con fuertes dolores estomacales, vómitos… No causa ningún daño ni al embarazo ni al feto, pero sus síntomas pueden ser verdaderamente molestos. La inactivación de las larvas se puede garantizar por congelación o con la cocción, pero antes hay que lavar bien el pescado y sacar las vísceras tan pronto como sea posible. Hay que congelar el pescado a una temperatura de -20ºC al menos 24 horas.
¿Puedo comer sushi en el embarazo? Sí, si el pescado ha sido congelado previamente o si eliges opciones vegetales o cocidas (como tempura o nigiris de tortilla).
Embutidos Curados
Si hay un tema que genera dudas (y algún que otro disgusto gastronómico) en el embarazo, es el de los embutidos. ¿Jamón serrano? ¿Chorizo? ¿Salchichón? La recomendación general es evitar los embutidos curados en frío que no hayan sido cocinados ni congelados previamente. ¿Por qué? Como comentamos antes, el parásito Toxoplasma gondii puede estar presente en carne cruda o curada sin tratamiento térmico suficiente.
Un estudio publicado en Parasites & Vectors evaluó la viabilidad del parásito en embutidos listos para el consumo (como salchichón, fuet o jamón curado) y concluyó que el proceso de curado tradicional no garantiza la inactivación completa de los quistes de Toxoplasma gondii. En resumen: si los embutidos se han cocinado, o si se han congelado previamente al menos 48 horas a -20 °C, pueden consumirse sin problema durante el embarazo.
Truco Fertinotas: si echas de menos el bocata de jamón serrano, congelarlo en casa o comprarlo ya tratado es una opción práctica y sabrosa. No se trata de renunciar a tus costumbres, sino de adaptar algunas durante un tiempo.
¿Puedo comer jamón serrano si estoy embarazada? Solo si ha sido congelado previamente durante al menos 48 horas a -20 °C o si se ha cocinado.
Mayonesa Casera
No lo vamos a discutir: la mayonesa casera está mucho más rica que la industrial, pero en el embarazo, no es la más indicada. Los huevos crudos pueden contener una bacteria llamada salmonella. Aunque no afecta directamente a la gestación ni pone en peligro al feto, sus síntomas (fiebre alta, vómitos, diarrea) pueden ser muy molestos, sobre todo en el embarazo. Los huevos y los productos que contienen huevo crudo, como la salsa holandesa o el aderezo para la ensalada César, se encuentran entre las categorías de alimentos que pueden causar mayor riesgo de salmonelosis.
Pescados con Alto Contenido de Mercurio
Lo has oído muchas veces: en el embarazo conviene incrementar la ingesta de pescado. ¡Pero cuidado, no de todos! Algunos acumulan en su carne importantes cantidades de mercurio. Este tipo de pescado grande durante el embarazo puede provocar a la madre daños renales y también puede verse perjudicado el sistema nervioso, pulmones y riñones del bebé. Si las cantidades son demasiado elevadas puede verse afectada la visión y audición. Los pescados que más concentraciones tienen son las especies más grandes y depredadoras (las que se alimentan de otros pescados) porque tienden a contener mayores rastros de contaminación: tiburón, pez espada, caballa, atún y blanquillo.
El pescado es un alimento muy recomendable durante el embarazo: aporta proteínas de calidad, ácidos grasos omega-3 (fundamentales para el desarrollo cerebral y ocular del bebé), yodo y vitamina D. En definitiva, no se trata de tenerle miedo al pescado, sino de saber elegir el tipo más adecuado para esta etapa.
Alimentos Ahumados y Marinados
10 Alimentos PROHIBIDOS en el embarazo
Patés y Foies No Pasteurizados
Para evitar la infección por Listeria, aparte de las necesarias medidas higiénicas en la cocina, se recomienda cocinar muy bien todos los alimentos, sobre todo las carnes, marcos y pescados. Los patés y los foies, si no están pasteurizados (lee bien las etiquetas, pero generalmente los que se comercializan sí lo están) son muy peligrosos. Así que si un amigo te dice que hace paté o foie o te ofrece el que ha hecho un conocido, sugiérele que te invite tras el parto y que de momento te ofrezca otro alimento más saludable para el embarazo. Además, contienen mucha grasa. Igualmente, si el chef te los recomienda, pregúntale si han pasado por el proceso de pasteurización.
Verduras Crudas Sin Desinfectar
Las verduras son sanísimas en el embarazo y crudas mantienen todas sus vitaminas. Pero también pueden contener virus como la hepatitis, bacterias como la Listeria, salmonella o E. Coli o parásitos como el toxoplasma. Así que si optas por una buena ensalada, asegúrate de que las hortalizas se han lavado con algún desinfectante para uso alimentario. Como este punto es difícil de averiguar en algunos restaurantes, mejor opta por un plato de verdura cocida.
Brotes Germinados
Los brotes germinados son una gran fuente de nutrientes… y de bacterias que no se eliminan con el lavado. De hecho hace unos años se levantó una importante polémica porque en Alemania descubrieron bacteria de E. Colli en algunos germinados.
Ostras
Si quieres celebrar por todo lo alto tu embarazo, ten mucho cuidado con lo que pones en la mesa: Algunos alimentos considerados como auténticos manjares no debes ni probarlos, como las ostras. Este fruto del mar, al que se le atribuyen poderes afrodisiacos, contiene dentro de su concha bacterias y gérmenes que normalmente se eliminan con la cocción, pero la gracia de la ostra es comérsela cruda; así que los gérmenes se quedan tan ´frescos´ por mucho limón que se le eche.
Alcohol
Durante el embarazo es recomendable abstenerse de tomar alcohol. Las investigaciones demuestran que tomar alcohol durante el embarazo causa daño al bebé dentro del útero y puede llevar a problemas médicos prolongados en el niño después de su nacimiento. ¿Ni una copa? Ni tan siquiera eso. Se sabe que el alcohol afecta a la absorción, metabolismo y excreción de nutrientes como el zinc, el magnesio, el cobre o el hierro, por lo que su consumo puede afectar los niveles de esos elementos en la gestación.
Cafeína
Muchos estudios afirman que el café tomado con moderación no es perjudicial durante el embarazo. Pero siempre que no haya contraindicaciones como en el caso de la hipertensión arterial. Las recomendaciones de organismos como la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) y la OMS señalan que un consumo diario inferior a 200 miligramos de cafeína es seguro durante el embarazo. Esto equivale, aproximadamente, a una taza grande de café de filtro, dos cafés solos tipo espresso, tres tazas de té negro o dos latas de refresco con cafeína.
Consejo Fertinotas: si el café forma parte de tu día a día, puedes pasarte al descafeinado, al café de cereales o al rooibos.
¿Puedo tomar café durante el embarazo? Sí, pero con moderación.
Otros Alimentos y Precauciones
- Tomar directamente frutas y verduras congeladas y envasadas, si en etiquetado indica que deben cocinarse previamente.
- Los zumos envasados deben estar pasteurizados para que las embarazadas puedan consumirlos con seguridad.
- Las bebidas azucaradas o energéticas están también contraindicadas en el embarazo.
Qué Hacer Ante un Descuido Alimentario
Te enteras de que no se recomienda comer embutido crudo… justo después de haberte comido un bocata de jamón serrano. O descubres que la mousse del postre llevaba huevo sin pasteurizar. Y entonces aparece esa sensación incómoda en el estómago (y no es hambre): ¿he hecho algo mal? Respira. Aun así, es natural que te preocupe. No te alarmes. Observa cómo te sientes. Coméntalo en tu próxima consulta. Y sobre todo, no te sientas culpable. El embarazo es una etapa de aprendizaje continuo. Casi todas cometemos algún “despiste” en el camino, y eso no te convierte en una mala madre.
¿Qué hago si comí algo que ahora sé que debía evitar? No te alarmes. Observa cómo te sientes, consulta si aparecen síntomas y coméntalo con tu matrona o ginecólogo.
Alimentación Segura Durante el Embarazo
Es esencial seguir una alimentación saludable y segura durante el embarazo.
- Para beber la mejor bebida es el agua. Se recomienda beber entre 2 y 2,5 litros de agua al día (de 8 a 10 vasos).
- Modera el consumo de sal y no superes los 5 g al día, contando la sal añadida en el cocinado y la incluida en los alimentos que compras.
- Distribuye las comidas a lo largo del día de forma regular, aunque el número total de comidas que realices dependerá de tus necesidades.
Estos consejos son generales. El control del embarazo, incluidas las recomendaciones nutricionales en cada caso, debe realizarlo un profesional sanitario.
Preguntas Frecuentes
¿Qué pasa si tomé una copa de vino antes de saber que estaba embarazada? Tranquila. Si fue algo puntual y al inicio del embarazo, la probabilidad de que haya causado daño es muy baja.
En el embarazo, igual que en cualquier otra etapa de la vida, no se trata de comer perfecto todos los días, sino de tomar decisiones que sumen. Y si un día te tomas un refresco con azúcar, meriendas bollos o cenas cualquier cosa rápida, no te castigues.
Comer bien durante el embarazo no debería convertirse en una fuente de ansiedad. Se trata, simplemente, de informarte, adaptar algunas costumbres y cuidar lo que comes con un poco más de intención. Algunos alimentos, como las carnes crudas, ciertos embutidos o los quesos sin pasteurizar, pueden suponer riesgos evitables. Pero eso no significa que tengas que vivir con un listado rígido en la cabeza ni que cada comida se convierta en una preocupación.
Y si en algún momento comiste algo sin saberlo, o no recuerdas bien si era seguro, recuerda esto: lo más probable es que no pase nada. El embarazo es un viaje único. Llénalo de calma, de pequeños gestos que suman y de decisiones que te hagan sentir bien.
Tabla Resumen de Alimentos a Evitar y Precauciones
| Alimento | Riesgo | Precauciones |
|---|---|---|
| Masa cruda de bizcocho | Bacterias como E. coli | Evitar su consumo |
| Quesos no pasteurizados (Brie, Camembert, Feta, queso azul) | Listeria | Consumir solo quesos pasteurizados |
| Carne cruda o poco cocinada | Listeria, Toxoplasmosis | Cocinar bien la carne |
| Pescado crudo (Sushi, sashimi, ceviche) | Anisakis, otras bacterias | Congelar previamente o consumir cocido |
| Embutidos curados (Jamón serrano, chorizo, salchichón) | Toxoplasma gondii | Congelar previamente o cocinar |
| Mayonesa casera | Salmonella | Usar mayonesa industrial o huevos pasteurizados |
| Pescados con alto contenido de mercurio (Tiburón, pez espada, caballa, atún) | Daños renales y al sistema nervioso del bebé | Moderar su consumo |
| Alimentos ahumados y marinados | Listeria | Cocinar bien los alimentos |
| Patés y foies no pasteurizados | Listeria | Consumir solo productos pasteurizados |
| Verduras crudas sin desinfectar | Hepatitis, Listeria, Salmonella, E. Coli, Toxoplasma | Lavar con desinfectante alimentario |
| Brotes germinados | Bacterias (E. Coli) | Evitar su consumo |
| Ostras | Bacterias y gérmenes | Evitar su consumo |
| Alcohol | Daño al desarrollo del bebé | Abstenerse completamente |
| Cafeína | Abortos y bajo peso en el bebé | Moderar su consumo (máximo 200 mg al día) |
