Una duda habitual en las madres es si son capaces o no de producir toda la leche que necesita el bebé. Es importante aclarar que la producción de leche depende de la estimulación que realiza la succión del bebé vaciando el pecho. Hay leche, pero la madre no se nota la “subida" y duda de que tenga suficiente.
A continuación, exploraremos las causas más comunes de la disminución de la leche materna y ofreceremos soluciones prácticas para asegurar una lactancia exitosa.
Causas Comunes de la Disminución de la Leche Materna
1. Problemas de Succión y Agarre
La madre tiene leche suficiente, pero el bebé no la puede obtener. La posición del niño o el agarre del pecho no son adecuados. El bebé puede estar mucho tiempo al pecho, pero no puede vaciar completamente la mama. Sólo obtendrá la leche del comienzo de la toma (con menor contenido graso) por lo que no se queda saciado.
Si esta situación no se corrige, como el bebé no vacía bien las mamas, éstas dejan de producir la cantidad de leche que necesita el bebé. Puede haber dolor al mamar o grietas. La solución consiste en corregir la posición o el agarre.
2. Tomas Infrecuentes o Limitadas
El bebé mama menos de 8 veces al día o se limita la duración de la toma. Para amamantar a demanda, el bebé tiene que mamar siempre que quiera. El pecho necesita el estímulo de la boca del bebé (la succión) para fabricar leche.
3. Uso de Extractores
Hay leche suficiente, pero tras utilizar el extractor no se observa salida de leche o sale muy poca. Algunas madres utilizan puntualmente el extractor para situaciones determinadas. La cantidad de leche que una madre puede extraerse con un sacaleches es menor que la que el bebé puede extraer con la succión y que está disponible para él en la mama.
4. Crisis o Brotes de Crecimiento
El bebé ha crecido bruscamente y necesita más leche. Existen picos de crecimiento del bebé en los que pedirá de manera más frecuente, pareciendo que no se queda satisfecho con la cantidad de leche que toma al pecho.
5. Confusión con la Subida de la Leche
Las primeras 48 horas de vida el bebé se alimenta del calostro de su madre, pero casi ninguna madre lo ve salir del pecho, incluso apretándoselo. Por otro lado, tras la subida, muy pocas madres notan que la leche sale a chorro o que mojan los empapadores y, sin embargo, la mayoría produce la leche que su bebé necesita.
Con el tiempo, después de las primeras semanas, el pecho deja de parecer duro y lleno para estar más blando, sin dejar de producir leche. Además, el bebé tarda menos en hacer las tomas y extrae la leche más eficazmente. Ante este cambio, algunas madres creen que no se alimenta adecuadamente o que deja el pecho tan pronto porque tienen poca leche.
Tips para la extracción leche materna por SABRINA JIDAIDE de "Dulce Lactancia"
Soluciones para Aumentar la Producción de Leche Materna
1. Corregir la Posición y el Agarre
El agarre al pecho debe ser correcto: la boca abarca el pezón y gran parte de la areola y el labio inferior está evertido (hacia afuera). El bebé debe mamar todo el tiempo que quiera del mismo pecho. Así soltará el pecho espontáneamente cuando esté saciado, es decir cuando obtenga la leche del final de la toma, que es la que más contenido graso y mayor poder saciante tiene.
Además, coincidirá con el vaciado de la mama, solicitando así al pecho que continúe con la producción.
2. Lactancia a Demanda
Para amamantar a demanda, el bebé tiene que mamar siempre que quiera. Los bebés maman para alimentarse, pero también para consolarse y para sentirse protegidos y queridos.
3. Estimulación Frecuente del Pecho
El pecho necesita el estímulo de la boca del bebé (la succión) para fabricar leche. Si por el contrario el bebé hace tomas escasas, está decaído o muy irritable, no moja el pañal suficientemente, las deposiciones no han cambiado de color desde el primer meconio a pesar del paso de los días, la madre tiene grietas y dolor en el pecho con las tomas, entonces, puede que el bebé no esté tomando toda la leche que necesita.
4. Consultar con un Profesional
En este caso es importante consultar con un profesional para valorar la lactancia y el peso del bebé y poder identificar la causa de una posible hipogalactia. Ninguna de las causas de la hipogalactia se soluciona exclusivamente administrando suplementos de leche artificial.
Problemas Comunes de la Lactancia y sus Soluciones
Tras estos desagradables términos se esconden los problemas más corrientes que pueden perturbar la lactancia materna. Que no cunda el pánico: cada problema tiene su remedio.
1. Grietas
¿Qué es? Estas pequeñas fisuras o grietas que se producen en el pezón son fruto de una mala posición de la boca del bebé durante la toma. Las grietas, que no tienen consecuencias para el bebé pero que resultan muy dolorosas para la madre, suponen uno de los principales motivos para dejar la lactancia materna durante los primeros días y semanas.
¿Qué hacer? Asegúrate de que el pezón esté bien posicionado hacia la parte superior del paladar y de que la boca del bebé abarque buena parte de la aureola. Estos son algunos consejos que pueden ayudar a eliminar las grietas del pezón durante la lactancia:
- Secar el pecho después de cada toma con una compresa estéril.
- Humedecer la zona afectada con varias gotas de la propia leche, ya que tiene poder cicatrizante.
- Utilizar almohadillas desechables para que los pezones permanezcan secos, aunque sea necesario cambiarlas cada hora.
- Utilizar una crema hidratante específica (generalmente a base de lanolina) que te aconsejen en el hospital.
Si las grietas persisten al cabo de diez días de lactancia, consulta con tu médico.
2. Congestión
¿Qué es? Se trata de una acumulación de leche en la glándula mamaria. Puedes incluso llegar a sentir fiebre. El pecho duele y aparece hinchado, duro y, a menudo, rojizo. El pezón puede mostrarse aplastado, lo cual complica la toma del pecho por parte del niño y favorece la aparición de grietas en el pezón.
¿Qué hacer? El único tratamiento eficaz es favorecer la salida de la leche por todos los medios posibles:
- Pecho a demanda.
- Uso de un sacaleches para "vaciar" el pecho.
- Masaje bajo una ducha de agua caliente.
Aplicando una compresa fría entre toma y toma, reducirás la hinchazón (edema) y el dolor. Comprueba también que tu sujetador sea de la talla apropiada y no te comprima en exceso.
Si con esto no basta, pide consejo al personal del hospital o a cualquier profesional competente. Cualquier dolor o tensión del pecho debe incitarte a aumentar la frecuencia de las tomas para evitar que la congestión derive en una mastitis.
3. Mastitis
¿Qué es? Se trata de una inflamación debida a un estancamiento de leche en el pecho. Sus signos característicos son fiebre, dolor muscular, endurecimiento y enrojecimiento de la zona del pecho y gran fatiga. Las causas principales son que el bebé no toma el pecho el tiempo necesario o no realiza el número de tomas necesarias y, por lo tanto, el pecho no se vacía lo suficiente, o bien que la producción de leche es sobreabundante o que un canal lactífero está obturado.
Presta atención a tu cuerpo porque una mastitis durante la lactancia mal cuidada puede derivar en un absceso.
¿Qué hacer?
- Da el pecho al bebé el tiempo que sea necesario, sin cronometrar la lactancia.
- Drena el pecho manualmente.
- Masajea la zona dolorida, durante y después de cada toma, partiendo de la caja torácica y yendo en dirección al pezón.
- Descansa.
Si al cabo de ocho a veinticuatro horas los síntomas persisten y/o tienes fiebre, consulta rápidamente con tu médico.
Crisis de Lactancia o Brotes de Crecimiento
Las crisis de lactancia o brotes de crecimiento son etapas durante la lactancia en las que el bebé reclama más el pecho con el fin de aumentar la producción de leche y de esta forma ajustarla a sus necesidades de crecimiento. Aunque sabemos que las crisis de lactancia se pueden dar a ciertas edades, estas edades son siempre orientativas.
Es imprescindible conocer bien las crisis de lactancia para poder identificarlas y saber que son normales y cómo actuar.
Tabla de Crisis de Lactancia
| Crisis de Lactancia | Edad Aproximada | Características | Duración Aproximada |
|---|---|---|---|
| Primera Crisis | 15-20 días | Aumento en la demanda de pecho, regurgitaciones. | 3-4 días |
| Segunda Crisis | 6-7 semanas | El bebé se enfada con el pecho, rechazo aparente. | Alrededor de 1 semana |
| Tercera Crisis | 3 meses | Aumento de la demanda, cambio en la producción de leche. | Hasta 1 mes |
| Cuarta Crisis | 12 meses | Disminución del interés en la comida, aumento en la demanda de pecho. | Hasta 15-18 meses |
| Quinta Crisis | 2 años | Niño reclama mucho más pecho, como si fuera un bebé pequeño. | Unos meses |
¿Qué podemos hacer frente a una crisis de lactancia?
- Detectar que estamos frente una crisis de lactancia y mantener la calma.
- Conocer que es una etapa transitoria y que forma parte del desarrollo normal de la lactancia.
- Intentaremos acompañar al bebé en esta crisis y ofrecerle el pecho las veces que necesite.
- Debemos recordad que está ajustando la demanda de pecho a su crecimiento.
Relactación: Recuperar la Lactancia Perdida
Amamantar es la mejor forma de alimentar a un bebé. Además, es una forma de relación especial madre-hijo que muchas mujeres desean disfrutar. A veces, un mal consejo, una separación imprevista o un problema de salud puede interrumpirlo. Relactar es recuperar la lactancia perdida. Si lo deseas puedes conseguirlo. Para ello necesitarás ayuda, tiempo, paciencia, determinación y un bebé que colabore.
¿Cómo se produce la leche?
Durante el embarazo, la glándula mamaria se desarrolla y prepara para producir leche debido al efecto de las hormonas (prolactina y oxitocina). Una vez que se expulsa la placenta tras el parto, el cerebro materno fabrica prolactina cuando el bebé mama. Gracias a ello, el pecho comienza a fabricar leche (al principio calostro). Después, el olor, el contacto y el chupeteo del bebé, hacen que se produzca oxitocina en el cerebro de la madre. Esta hormona también se conoce como la hormona del amor porque favorece que la madre se enamore de su bebé. Su efecto es exprimir y empujar la leche hacia el pezón.
Cuanto más se vacía el pecho y más tomas hace el bebé, más leche se produce. Así, la cantidad se adapta a lo que el bebé necesita desde las primeras gotas de calostro. Si no hay succión, ni se vacía la mama, cesa la producción de leche y el pecho vuelve al estado “durmiente” previo al embarazo. Pero si de nuevo hay succión frecuente, las mamas pueden “despertar” y volver a fabricar leche.
¿De qué depende tener éxito en la relactación?
El éxito de la relactación y la cantidad de leche que se produce depende de:
- La edad del bebé (cuanto más pequeño más fácil será conseguirlo).
- El tiempo transcurrido tras el parto (más fácil si han pasado menos de 3 meses).
- Que haya o no enfermedades maternas (diabetes, hipotiroidismo, hipertensión y algunas causas de infertilidad) o problemas de los pechos (poco desarrollados o cirugía mamaria).
- Si hubo una lactancia previa con buena producción.
- La frecuencia de las tomas o de las extracciones de leche (cuanto más frecuentes y largas, mayor probabilidad de éxito).
- Tu deseo de amamantar, tu determinación, perseverancia, paciencia y el apoyo de tu entorno.
Pasos para la relactación:
1. Estimular la producción de leche
- Cuando el bebé se engancha al pecho pero no hay leche o hay poca: Usa un sistema de para ofrecer el alimento al pecho (relactador).
- Cuando no se desea usar relactador o el bebé lo rechaza: Si tienes leche pero quieres aumentar tu producción, ofrece siempre el pecho antes y después de las tomas de suplemento y ofrece los dos pechos en cada toma.
- Si el bebé no se engancha al pecho o para aumentar más la estimulación: Aplica masaje y realiza extracción manual o con un sacaleches durante al menos 10 minutos, al menos 7 veces al día.
2. Favorecer que el bebé se enganche al pecho
- Si tu bebé sigue enganchándose al pecho, la relactación es más fácil.
- Si tu bebé no se engancha al pecho: Aplica un poco de leche extraída sobre el pecho, ofrece el pecho con el relactador desde el principio, háblale, no le obligues, ten paciencia.
3. Sustancias para aumentar la producción de leche
El fenogreco, la canela, la cúrcuma o el jengibre pueden aumentar la producción de leche en algunas madres. Ciertos medicamentos utilizados para el tratamiento de las náuseas también tienen este efecto. Todos pueden tener efectos secundarios para la salud, consulta con tu médico antes de tomarlos.
Causas de Interrupción de la Lactancia Materna
La lactancia materna se puede cortar por distintas razones. Pero lo buena noticia es que también se puede recuperar, tanto si no se da el pecho durante un breve lapso de tiempo, como si se suspende y la leche se ha retirado.
- Madre e hijo están separados.
- La mamá tiene fiebre.
- La mamá está tomando fármacos no compatibles con la lactancia.
- Causas hormonales.
- Causas nutricionales.
Pezón Invertido: Definición, Causas y Soluciones
El pezón invertido es una condición en la cual el pezón se retrae hacia adentro en lugar de sobresalir. Este fenómeno puede presentarse en uno o ambos pezones y puede ser una característica presente desde el nacimiento o desarrollarse a lo largo de la vida. A menudo, el pezón invertido no es más que una variación anatómica sin consecuencias graves para la salud. Sin embargo, para algunas personas, esta condición puede causar preocupación estética y psicológica.
Causas del Pezón Invertido
- Causas Congénitas: Muchas personas nacen con pezones invertidos debido a un desarrollo anormal de los conductos galactóforos.
- Infecciones Mamarias: Las infecciones recurrentes o graves en el tejido mamario pueden causar cicatrización y fibrosis, lo que provoca la retracción del pezón.
- Traumatismos: Lesiones en el área del pecho, como golpes o cirugías previas, pueden dañar los conductos lactíferos o el tejido fibroso del pezón, llevando a su inversión.
- Enfermedades: Algunas enfermedades, como el cáncer de mama, pueden causar la inversión del pezón.
- Envejecimiento: Con la edad, los cambios hormonales y la pérdida de elasticidad de la piel pueden contribuir a la inversión del pezón.
Cómo corregir el Pezón Invertido
La corrección del pezón invertido puede ser necesaria si la condición causa problemas de autoestima, dificultades durante la lactancia o preocupación por la salud subyacente. Existen varias opciones de tratamiento que se dividen en no quirúrgicas y quirúrgicas.
Opciones No Quirúrgicas
- Ejercicios de Hoffman: Estos ejercicios consisten en estirar el pezón manualmente varias veces al día para promover su protrusión.
- Dispositivos de Succión: Existen dispositivos que aplican una suave succión al pezón, ayudando a que salga gradualmente.
- Protectores de Pezón: Estos dispositivos se colocan dentro del sostén y aplican presión alrededor del pezón, promoviendo su salida.
- Corrección Mediante Lactancia: En algunos casos, la lactancia puede ayudar a corregir la inversión del pezón, ya que el proceso de succión del bebé puede estimular el pezón para que se protruya.
Opciones Quirúrgicas
- Cirugía de Inversión del Pezón: Este procedimiento sencillo y relativamente rápido se realiza bajo anestesia local.
- Reconstrucción del Pezón: En algunos casos, la reconstrucción puede ser necesaria para lograr resultados estéticos satisfactorios.
Cuándo buscar Ayuda Médica
Es importante saber cuándo buscar ayuda médica para un pezón invertido. Aunque muchas veces no es una condición grave, hay situaciones en las que se debe consultar a un profesional de salud:
- Cambio Súbito: Si el pezón cambia de forma repentina y sin una causa aparente, es esencial buscar atención médica.
- Síntomas Acompañantes: Si hay dolor, secreción inusual, o cambios en la textura de la piel alrededor del pezón, es crucial consultar a un médico.
- Historial Familiar: Si hay antecedentes familiares de cáncer de mama, es crucial estar vigilante ante cualquier cambio en los pezones.
- Infecciones Recurrentes: Si experimentas infecciones mamarias recurrentes que resultan en la retracción del pezón, es importante buscar ayuda médica.
