Paula Varona: Biografía y Trayectoria de una Artista Contemporánea

Paula Varona, nacida el 23 de junio de 1963 en Málaga, es una destacada figura en el mundo del arte contemporáneo. Su conexión con el mar, que la vio nacer, es una constante en su obra, así como su fascinación por la arquitectura, influenciada por sus vivencias en Tokio, Nueva York y Madrid.

Según ella misma confiesa, “A mi padre le decía ‘estudiaré lo que quiero y me dedicaré a lo que pueda’”. Varona ha ido creciendo poco a poco, con esfuerzo, ganándose el lugar que ocupa en el mundo del arte contemporáneo.

El Museo Guggenheim de Nueva York, una de las localizaciones preferidas de Paula Varona para sus obras.

Etapas en su Obra

La obra de Paula Varona se ha desarrollado en dos etapas principales:

  • Paisajes urbanos: Centrada en ciudades que conoce bien, como Londres, Nueva York o Madrid.
  • Grandes espacios interiores: Representaciones de museos y galerías de arte, como el Museo del Prado, la Tate Modern, la National Gallery de Singapur o el Guggenheim de Nueva York.

A este respecto, dice el poeta Luis Alberto de Cuenca que “Con fidelidad a la realidad fotográfica”, tiene mucho de onírico. Creando nuevas perspectivas, imaginando puntos de vista sorprendentes, la gran pintora clásica que es Paula sigue impartiendo clases en sus lienzos de fresca, positiva y feliz modernidad, tan lejos de la mera fotografía como de la aburrida deconstrucción artística, inmersa en el misterio de lo real, en la magia que brota de lo cotidiano”.

La Luz en su Pintura

Sobre el tratamiento de la luz señala el escritor, crítico literario y columnista Juan Manuel de Prada que “En la pintura de Paula Varona como en la oda de Fray Luis, el aire se serena y viste de hermosura y luz no usada. La luz que Paula Varona pinta es toda blanca. Traspasa el aire todo, envuelve las cosas despojándolas de su belleza caduca y engañadora.

De su obra, podemos añadir además que como los grandes pintores, sabe pintar la luz, una luz que después colorea. Un Madrid de tejados y azoteas, de cúpulas y esculturas que descubrimos gracias a la nueva mirada que nos presenta.

El Museo del Prado, lugar donde Varona ha incorporado a su familia en sus obras.

Técnica y Proceso Creativo

Su técnica es simple y difícil a la vez: la perseverancia, la constancia y la disciplina quizás británica: pintar una media de seis horas al día. Nunca deja a medias un cuadro. Se levanta muy temprano, las 5 o 6 de la mañana, y aprovecha esas horas de calma y placidez junto a sus inseparables Rothko y Pollock.

Manifiesta también: “Pinto desde que tengo memoria. Es una vocación que me ha acompañado siempre y que vivo como un sentimiento. Siempre he necesitado pintar, aunque no soy autodidacta”. “Cada cuadro comienza siempre del mismo modo, dibujando aquello que deseo pintar. Mi paleta es mi laboratorio de colores, el lugar donde mezclo y defino luces y sombras antes de llevarlas al lienzo.

El Arte y la Familia

Sus grandes obras son recuerdos de familia, como el de la sala de Las Meninas del Prado. «Aquí incorporo a buena parte de mi familia. Mi madre, a la que quise de alguna manera hacer inmortal, mis tres hijos, mi pareja y sus hijas… Y mis perros», explica. También dentro de los cuadros que cuelgan de las paredes introduce elementos nuevos.

Mark Rothko, uno de los artistas que acompañan a Paula Varona en su proceso creativo.

Reconocimiento y Legado

Su obra está en colecciones nacionales e internacionales como la Fundación Maxam, la Fundación BBVA, en el Ministerio de Asuntos Exteriores, en Vodafone y en numerosísimas colecciones particulares, aunque confiesa «No aspiro a pasar a la posteridad.

Accesibilidad al Público

Artista comprometida con el público, intenta hacer que su obra sea accesible a todos los bolsillos, motivo por el que realiza reproducciones de sus obras en papel y lienzo, en posters de bajo coste asequibles a cualquier bolsillo.

Reflexiones sobre el Arte

En el arte hay ausencia de crispación, esa que cada día más está presente en todas las facetas de nuestra vida, en nuestra sociedad, en el día a día de cualquier ciudadano. El adoctrinamiento artístico que sufrimos nos ha llevado a creer que haciendo cosas pedantes, incomprensibles e impactantes se llega a ser un gran artista.

Es posible que en los tiempos en que vivimos, en los que la envidia se ha enseñoreado de las conciencias, no se estimen las altas cualidades que envuelven a nuestra artista Paula Varona.

Colaboración y Agradecimiento

Querida Paula, desde el momento en que te conocí me brindaste tu apoyo desinteresado y tu colaboración altruista, me abriste las puertas de tu corazón y te pusiste al servicio de esta casa común del artista. Siempre que te hemos llamado, has acudido a nosotros alegre y emocionada. Has respondido de forma espontánea y nos has brindado lo mejor de ti misma y de tu arte.

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