La devoción al Santo Niño del Remedio es una de las más populares y queridas en Madrid. Esta veneración popular ha crecido año tras año con entusiasmo, desde un pequeño oratorio cercano al Palacio Real.
En el ámbito de la religiosidad popular, las figuras del Santo Niño del Remedio y Ntra. Sra. del Remedio del Molino ocupan un lugar especial en el corazón de los fieles.
Orígenes y Adquisición de la Imagen
Comenzó la devoción al comprar en el año 1887 por 100 pesetas una imagen del Niño Jesús de pie, un encuadernador de la calle de la Costanilla de los Ángeles, llamado Pedro Martín Marrazuela. El 7 de agosto de 1897, Pedro Martín Marrazuela, dueño de un taller de encuadernación en la calle Costanilla de los Ángeles nº 4, compró la imagen a una señora que se marchaba a Cuba y se desprendía de sus enseres.
Al parecer había sido un amigo del encuadernador quien le convenciera de la compra de tal imagen y le prestara el dinero. Con el Niño Jesús ya en su poder, le entregaron una coronita de espinas que pendía de una mano, tres potencias de hojalata como signo de divinidad y una banda de seda de color granate bordada con hilo de oro. Una indumentaria por todos recordada.
D. Pedro era viudo y tenía dos hijas -camareras de la Virgen del Olvido que se veneraba en la iglesia de San Francisco el Grande-, que nada más ver la imagen del Niño se entusiasmaron con ella y la situaron en lugar privilegiado.
La Elección de la Advocación
Al no tener una advocación concreta se decidió, de acuerdo con el rector de Santa Catalina de los Donados, hacer un sorteo con los nombres por los que mostraban su preferencia: Esperanza, Consuelo, Perdón o Remedios. Al día siguiente los tres pensaron en darle una advocación y acudieron en busca de consejo al rector de la cercana iglesia de Santa Catalina de los Donados.
Anotaron en cuatro papeles cuatro advocaciones de su gusto: Del Consuelo, De la Esperanza, Del Perdón y Del Remedio. Resultó elegida la Del Remedio y, minutos después, llegó azorado el rector para pedirles que no hiciesen el sorteo porque en el momento de la Consagración sintió que debía hacerse en al altar al finalizar una misa.
La familia decidió adelantar el sorteo en la casa, saliendo el de los Remedios, se presentó el sacerdote, al que no dijeron nada por respeto. Pero al efectuar en el templo un segundo sorteo volvió a salir Remedios, advocación por la que, desde entonces, se le conoce.
El Oratorio del Santo Niño del Remedio
En el número seis de la calle de los Donados, sobre los terrenos donde antaño se levantara el Hospital de Santa Catalina de los Donados, se alza el Oratorio del Santo Niño del Remedio, construido en 1917 para albergar la talla del mismo nombre, un Niño Jesús de finales del siglo XVI que goza de fama de milagrero.
"EL SANTO NIÑO DEL REMEDIO DE MADRID" (JESÚS CANO MORENO) por Agnus Dei Prod.
Levantada esta pequeña capilla en 1917, tiene su origen y ubicación en el solar de la antigua Iglesia del Hospital de Santa Catalina de los Donados, complejo nombre con fácil explicación, fundado en 1460 por Pedro Fernández de Lorca, tesorero del rey Juan II y secretario de Enrique IV.
Aquel hospital y asilo tenía por aquel entonces la función de atender a doce hombres ancianos inválidos. Así las cosas, aquel hospital fue demolido tal que un 24 de diciembre de 1893, y en su lugar se construyó en 1917 el oratorio actual. En su interior se encuentra la imagen del Santo Niño tan venerado en Madrid por sus milagros, a decir de sus fieles.
En su interior se venera la talla del Santo Niño del Remedio, objeto de intensa devoción, a la que se atribuían milagros, como muestran los exvotos que llenaban la capilla a comienzos del siglo XX.
Características de la Capilla
La Capilla del Santo Niño del Remedio fue edificada en 1917 sobre el solar de la antigua iglesia del hospital de Santa Catalina de los Donados, fundado en el siglo XV. La capilla es un pequeño templo de estilo neobarroco.
El oratorio se halla decorado con el mejor gusto, y el altar en que se encuentra el Niño lo alumbran numerosas velas rizadas, regalo de los fieles. La túnica de la imagen es de seda, con bordados en oro, y confeccionada por la hija del Sr. Marazuela.
Expansión de la Devoción
Rápidamente se corrió la voz de milagrero, especialmente en lo referente a los niños. A finales de 1899, por una donación se amplía el oratorio en la encuadernación y es trasladada la imagen del Divino Niño, que en Navidad fue colocado en una cuna para la veneración del pueblo, que así le podía ver de cerca y tocar.
Poco a poco se extendió por la zona la devoción al Niño y el particular oratorio, instalado en la trastienda del taller de encuadernación, se convirtió en un lugar de culto para vecinos y viandantes. Pronto las gracias recibidas por los primeros devotos difundieron su devoción por la capital y gentes de toda clase y condición social se daban cita en el taller para rezar ante el Niño milagroso.
Desde que se abría el taller hasta que se cerraba era continuo el trasiego de personas de toda clase y condición social que entraban a postrarse a sus pies y daban vida a un culto que cada día era más popular.
Visitas Reales y Donaciones
Un buen día, a la una y media de la tarde, la propia reina Regente, María Cristina de Austria, se apeó de su coche, traspasó la puerta y, con suma devoción, se acercó a la venerada imagen para, tal y como confesó a D. Perdo y a su hija, rogar al Niño del Remedio por el bien de España.
Muy pronto llegaron al taller donaciones por los favores recibidos, tanto vestidos elaborados con ricas telas como aportaciones para su culto. Y D. Pedro, emocionado y orgulloso, fue anotando minuciosamente las gracias que le contaban los devotos de su querida imagen.
Celebración y Tradiciones
Cabe apuntar que su fiesta se celebra el 13 de enero, dado que antes del Concilio Vaticano II esa era la fecha fija del bautismo de Jesús. Así, y siguiendo la tradición, los días trece de cada mes, se baja de su altar al Santo Niño para que los romeros puedan besar su pie. Un acto que reúne en los aledaños de la capilla a gran cantidad de personas.
Al cumplirse un año de la adquisición quiso ofrecer una novena y, además de prepararla con su acostumbrada minuciosidad, organizó un pequeño coro, solicitó un armónium e ideó la primera procesión del Santo Niño para la que encargó unas pequeñas andas para que fuesen portadas por niños.
Ntra. Sra. del Remedio del Molino
Hace algún tiempo, se publicó en esta REVISTA DE FOLKLORE un breve trabajo sobre una novena escrita por don Mariano Pérez y Cuenca. Hoy se ofrece otro ejemplar raro de conseguir en la actualidad, igualmente escrito por ese autor: Novena/de/Ntra. Sra. del Remedio/ del Molino,/ que se venera en su ermita extramuros de la/villa de Pastrana.
La novena de Ntra. Sra. del Remedio del Molino, escrita por don Mariano Pérez y Cuenca, ofrece una visión profunda de la devoción mariana en Pastrana. Cada día de la novena se centra en una cualidad mística de María:
- Día primero: "María es mística aurora".
- Día segundo: "María es arca mística".
- Día tercero: "María es rosa mística".
- Día cuarto: "María es lirio místico".
- Día quinto: "María es ciprés místico".
- Día sexto: "María es palma mística".
- Día séptimo: "María es oliva mística".
- Día octavo: "María es cedro místico".
- Día noveno: "María es puerta del cielo".
Posteriormente, en 1703, ante la cantidad de milagros y llevado por su devoción, un tal Esteban Alcón, vecino del cercano pueblo de Zorita de los Canes, y que tenía arrendado el molino de papel, decidió construir una capillita adosada al molino, donde instalar el lienzo.
Precisamente en este año, 1750; el matrimonio compuesto por Juan de Velasco y Manuela Manchado, tomaron el patronato, convirtiendo la primitiva ermita en una hermosa capilla, con sacristía, coro, órgano, campana, tres altares, y todo lo necesario al culto, que fue bendecida por el Deán de la entonces Colegiata en abril de 1751.
Milagros Atribuidos a Ntra. Sra. del Remedio del Molino
Las páginas 25-26 se destinan a enumerar una serie de Milagros, indicando previamente que al referir estos milagros, no intento darlos más autoridad que la puramente humana, teniendo presente el decreto de Urbano VIII.
- Una mujer de Pastrana tenía un pecho enfermo de tal manera que ya olían mal los agujeros que en él tenía. Se encomendó a Nuestra Señora del Remedio del Molino, bajando a su ermita dos velas y a los tres días ya no le quedaban huellas de su mal.
- Francisco Muñoz, vecino de Pastrana estaba tan enfermo que pronto parecía que se iba a morir. Una hermana suya le encomendó ala Virgen, comenzó una novena y antes de terminarla, ya se había curado.
- Una hija de Manuel de Viezma tenía los ojos tan enfermos que temía perder la vista. Encomendándose a la Virgen sanó y en agradecimiento regaló unas cortinas para que su lienzo estuviese más decente.
Tabla Resumen
| Figura Religiosa | Ubicación Principal | Eventos/Fechas Importantes |
|---|---|---|
| Santo Niño del Remedio | Oratorio del Santo Niño del Remedio, Madrid | 13 de enero (fiesta), 7 de agosto de 1897 (adquisición de la imagen) |
| Ntra. Sra. del Remedio del Molino | Pastrana | 1700 (hallazgo de la imagen), 1750 (construcción de la capilla) |
