Dolor de tripa en recién nacidos: causas y alivio

Los cólicos de lactantes son uno de los problemas más comunes en los primeros meses de vida. Este “dolor de barriga por excelencia” causa llanto inconsolable, angustia en los padres y noches sin dormir. Aunque muchos padres piensan que el origen del llanto está en el abdomen (dolor de barriga), no siempre hay dolor digestivo ni enfermedad asociada. Los cólicos del lactante suelen aparecer entre la segunda y la sexta semana de vida y son más frecuentes hasta los tres o cuatro meses, momento en que desaparecen por sí solos.

Los episodios pueden durar entre 30 minutos y 3 horas, y tienden a presentarse al final del día o durante la noche. Los cólicos no distinguen entre bebés alimentados con pecho o biberón, ya que su origen está en la inmadurez del sistema digestivo y nervioso, no en el tipo de alimentación. Tampoco hay pruebas claras de que la dieta de la madre los cause, aunque algunas notan mejoría al reducir alimentos flatulentos o irritantes.

En cualquier caso, los cólicos no hacen daño al bebé, aunque el llanto sea intenso. A diferencia de otras molestias, los cólicos no causan fiebre. Los cólicos de lactantes son una fase pasajera del desarrollo del bebé, aunque angustiosa para los padres.

Cólicos del lactante ¿cómo atenderlos? ¿Qué hacer?

¿Qué son los cólicos en los bebés?

El cólico del lactante se define como una situación en la que un bebé sano llora durante más de tres horas al día, más de tres días a la semana y durante al menos tres semanas sin una causa clara y es difícil de consolar. Aunque puede ser preocupante, estos episodios son frecuentes y pueden formar parte de su desarrollo normal en las primeras semanas de vida.

En los bebés con cólicos, los períodos de llanto suelen intensificarse y prolongarse a medida que avanza el día, sobre todo por la tarde o por la noche. A veces, el llanto del bebé responde a necesidades básicas, como hambre, sueño o un pañal sucio. En estos casos, el llanto suele cesar tras alimentarle, consolarle o cambiarle el pañal.

Si, por el contrario, el bebé continúa llorando aunque haya comido, le hayas cambiado el pañal o le hayas consolado, es probable que se trate de un cólico del lactante. Esto es lo que diferencia el llanto normal del llanto por cólicos. Normalmente, los bebés responden al consuelo y se calman en algún momento, mientras que en el caso de los cólicos el llanto es persistente y es imposible consolar al bebé.

Masaje para aliviar cólicos en bebés

¿Con qué frecuencia se dan los cólicos?

El cólico del lactante es bastante frecuente. Afecta a aproximadamente el 20 % de los bebés en todo el mundo, lo que representa uno de cada cinco. Esta situación suele darse en los primeros cuatro meses de vida y suele preocupar a los padres por la dificultad para calmar a los pequeños.

¿Cuáles son las causas del cólico del lactante?

Hasta la fecha, no se sabe con certeza cuáles son las causas de los cólicos en bebés. Sin embargo, se cree que existen varios factores y que a veces su combinación es lo que produce esta situación de llanto inconsolable. Entre las posibles causas de los cólicos en bebés se encuentran:

  • Gases intestinales: Muchos bebés con cólicos presentan gases, pero estos pueden ser consecuencia de tragar aire durante el llanto o la toma. Esta situación puede producirles molestias.
  • Problemas digestivos: El cólico del lactante puede estar relacionado con la inmadurez del sistema digestivo o un desequilibrio de la flora intestinal.
  • Temperamento del bebé: Algunos bebés tienen un carácter más sensible o son más irritables, lo que puede contribuir a los cólicos.
  • Sensibilidad a los estímulos: Si el sistema nervioso de tu bebé aún es inmaduro, puede reaccionar con mayor sensibilidad frente a ruidos, luces o nuevas experiencias. Los bebés prematuros suelen mostrarse inquietos en lugar de llorar ante la exposición a estímulos.
  • Reflujo gastroesofágico o enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE): Como el esfínter que separa el estómago y el esófago todavía está en proceso de desarrollo, algunos bebés pueden tener episodios de reflujo, es decir, el líquido del estómago vuelve a la garganta, lo que provoca incomodidad y llanto.
  • Hambre o alimentación excesiva: Tanto el hambre como comer en exceso pueden provocar molestias y traducirse en llanto.
  • Escasez de eructos: Eructar ayuda a liberar el aire que el bebé se traga al comer o al llorar. Si no se facilita el eructo, el aire retenido puede aumentar la sensación de malestar y provocar llanto.
  • Alergias alimentarias o intolerancia a la leche: Si le das el pecho, puede que tu bebé tenga sensibilidad a algún alimento de tu dieta. En el caso de los bebés que toman leche de fórmula, puede tratarse de sensibilidad a algún componente de la leche.
  • Exposición al humo del tabaco: Fumar durante el embarazo o la exposición del bebé a entornos con humo puede afectar al funcionamiento de su sistema digestivo y aumentar el riesgo de cólicos, además de otros problemas graves como el síndrome de muerte súbita del lactante y enfermedades respiratorias.
  • Estrés o tensión familiar.
  • Problemas médicos subyacentes: En algunos casos excepcionales, el llanto inconsolable puede deberse a una patología como una hernia o una infección.

¿Cuáles son los síntomas de cólicos en bebés?

Si sospechas que tu bebé puede tener cólicos del lactante, fíjate si manifiesta alguno de los siguientes síntomas:

  • Llanto inconsolable
  • Gritos
  • Extensión o elevación de las piernas hacia el abdomen
  • Expulsión de gases
  • Barriga hinchada o distendida
  • Arqueo de la espalda
  • Puños cerrados
  • Cara enrojecida tras largos episodios de llanto

Estas señales suelen ser clave para identificar si el malestar se debe a un cólico.

¿Cuál es la diferencia entre el cólico del lactante y los gases?

Ambos pueden causar molestias en el bebé, pero existen diferencias importantes. El cólico del lactante ocurre cuando un bebé sano llora durante periodos largos sin una causa clara y es difícil de calmar. Suele producirse durante al menos tres horas al día, tres días a la semana y a lo largo de tres semanas, y tiende a desaparecer entre los tres y cuatro meses.

En cambio, los gases son consecuencia del aire que el bebé traga al comer y provocan molestias digestivas. Suelen alcanzar el punto máximo entre las 6 y 8 semanas y, en general, mejoran hacia los tres meses. El malestar debido a los gases suele disminuir al expulsarlos. Para aliviarlo, es importante hacer eructar al bebé a menudo, ponerlo boca abajo de vez en cuando y utilizar biberones diseñados para reducir la entrada de aire. Si tienes dudas sobre cómo saber si es cólico del lactante o simplemente gases, consulta a un especialista.

¿Cómo calmar a un bebé con cólicos?

Muchas familias están abrumadas y no saben qué hacer cuando un bebe tiene cólicos. Aquí encontrarás algunas estrategias para aliviar el cólico en bebés, incluso antes de que empiece el llanto:

  • Mecer al bebé en brazos o en una mecedora puede ayudarle a sentirse mejor. También puedes utilizar una hamaquita, salir de paseo en el carrito o un portabebés, o colocar al bebé sobre tu pecho. Una vuelta en coche puede ayudar también. Tanto el movimiento como el contacto físico pueden tranquilizar a tu pequeño.
  • La succión puede calmar al bebé. Recuerda que nunca se debe mojar el chupete en miel por el azúcar que contiene, pero sobre todo por el riesgo de botulismo en bebés de menos de 12 meses.
  • Coloca al bebé boca abajo sobre tus piernas y realízale movimientos circulares en la espalda.
  • El sonido constante de un ventilador, el aspirador, una máquina de ruido blanco o la secadora pueden tener un efecto calmante.
  • Si a tu bebé le gusta estar en el agua, puedes darle un baño en agua templada para que se relaje. Eso sí, nunca dejes al bebé solo cuando esté en la bañera.

Estas estrategias pueden ayudar a tranquilizar a un bebé con cólicos. La técnica de envolver al bebé o swaddling puede darle seguridad y confort. Estos son algunos de los remedios más recomendados para cólicos del lactante. Y recuerda que en todo este proceso es muy importante tratar de mantener la calma.

¿Cuál es la mejor forma de sostener a un bebé con cólicos?

Puedes probar diferentes posturas para sostener al bebé y ver cuál le resulta más reconfortante. Muchos bebés se calman al estar en contacto directo con el pecho de la persona que lo cuida. También puedes probar a poner el bebé boca abajo sobre tu antebrazo, apoyando su cabeza cerca del codo. Sostenerlo en posición vertical, por ejemplo después de comer, puede facilitar la expulsión de gases y aliviar el reflujo.

Técnicas como mecerlo con suavidad, el swaddling o un baño templado suelen ser útiles para calmar a un bebé con cólicos. Es importante mantener la calma y la paciencia, ya que los bebés suelen notar el estrés del adulto y esto puede aumentar su malestar.

Tratamientos y remedios para el cólico del lactante

Si te preguntas si hay alguna forma de acabar definitivamente con los cólicos del lactante, debes saber que no existe un tratamiento universal. A veces, el bebé llora hagas lo que hagas. Lo mejor es probar diferentes estrategias y, si un método no funciona en una semana, pasar a otro de la lista.

  • Evita que tu bebé coma demasiado. Comer con una frecuencia excesiva puede provocar molestias. Lo más recomendable es esperar entre dos horas y dos horas y media entre tomas, aunque cada bebé es diferente.
  • Cuida tu alimentación. Si le das el pecho a tu bebé, puedes probar a eliminar de tu dieta la cafeína, la cebolla, la col u otros alimentos que pueden causar cólicos al bebé durante la lactancia.
  • Cambia de leche fórmula si es necesario. En caso de que le estés dando leche de fórmula a tu bebé, consulta a un profesional de la salud por si conviene cambiar a una fórmula hidrolizada (hipoalergénica), ya que el cólico del lactante podría estar relacionado con una intolerancia o alergia.
  • Ayúdale a eructar con más frecuencia. No esperes siempre hasta el final de la toma para ayudarle a eructar: es mejor parar durante la toma para que eructe. Si usas biberón, puedes intentar que eructe cada 60 o 90 ml. Si le das el pecho, puedes aprovechar cuando cambias de pecho.

Seguramente cuando hayas puesto en práctica todas estas recomendaciones, tu bebé ya habrá superado esta etapa de cólicos.

Masaje para cólicos en bebés

¿Cuándo empiezan los cólicos del lactante?

Es normal que el llanto aumente en los bebés a partir de las dos semanas de vida. El cólico del lactante suele empezar entre la segunda y la cuarta semana de vida. Normalmente, los síntomas alcanzan su punto máximo entre la cuarta y la sexta semana.

¿Cuánto duran los cólicos del lactante?

El cólico del lactante suele empezar entre la segunda y la cuarta semana de vida. Normalmente, los síntomas alcanzan su punto máximo entre la cuarta y la sexta semana.

¿Cuando desaparecen los cólicos del lactante?

Lo más habitual es que desaparezcan en torno a los 4 meses, aunque en algunos casos pueden prolongarse hasta los 6 meses.

Cómo afrontar el cólico del lactante como madre, padre o cuidador

Cuidar de un bebé con cólicos puede ser agotador y generar ansiedad o sentimientos de inseguridad e impotencia en madres, padres y cuidadores. Es fundamental prestar atención también al propio bienestar emocional. Recuerda que puedes buscar apoyo si la situación te supera. Si tras el nacimiento notas síntomas de desánimo, infórmate sobre la depresión posparto y pide ayuda si lo necesitas.

Jamás sacudas a tu bebé, por mucho que la situación te supere. El síndrome del bebé sacudido puede causar graves daños cerebrales e incluso la muerte.

Si sientes que no puedes más o que la situación te desborda, pon en práctica alguna de estas estrategias:

  • Respira hondo y cuenta hasta diez.
  • Deja al bebé en su cuna o en un lugar seguro y sal unos minutos de la habitación para tranquilizarte.
  • Pide ayuda o apoyo emocional a familiares o amigos.
  • Llama al médico para comprobar que no exista otra causa médica.
  • Acepta ayuda de personas de confianza para que cuiden al bebé y puedas descansar.
  • No te sientas culpable por tratar de calmar al bebé. No le vas a malcriar. Con tus mimos y tu compañía, le estarás ayudando a sentirse mejor y los cólicos acabarán pasando.

Remedios para los cólicos del bebé: los más usados para aliviarlos

Si estás buscando remedios para los cólicos, aquí tienes un resumen práctico de las estrategias más habituales para ayudar a tu bebé durante un episodio:

  • Masajes para cólicos en bebés: ayudan a relajar el abdomen y favorecer la expulsión de gases.
  • Posturas para aliviar gases: ciertas posiciones pueden ayudar a que el bebé se calme y expulse aire.
  • Calor suave en el abdomen: puede relajar la musculatura y reducir la incomodidad.
  • Contacto piel con piel y porteo: el movimiento y el contacto suelen ser muy calmantes.
  • Rutinas tranquilas (ruido blanco, balanceo, luz tenue): ayudan a disminuir la sobreestimulación.
  • Revisión de la toma y alimentación: ajustar el agarre, el ritmo o el tipo de fórmula puede ser útil en algunos casos (siempre con el pediatra).

Importante: si el llanto es inconsolable, hay fiebre, vómitos, diarrea, sangre en heces, falta de apetito o notas algo fuera de lo habitual, consulta con tu pediatra para descartar otras causas.

Remedios para aliviar los cólicos en bebés: masajes, calor y posturas

A continuación encontrarás remedios y técnicas que suelen utilizarse para aliviar los cólicos del bebé. No hay una única solución universal, pero muchas familias notan mejoría combinando varias de ellas.

Masajes para cólicos en bebés: cómo hacerlos

Los masajes cólicos bebés pueden ayudar a relajar el abdomen y favorecer la expulsión de gases.

Cómo hacerlo:

  • Coloca al bebé boca arriba en una superficie cómoda y segura.
  • Con manos templadas, realiza movimientos circulares suaves en el vientre en sentido horario.
  • Mantén una presión mínima (más caricia que masaje profundo).
  • Puedes hacerlo durante unos minutos, varias veces al día, especialmente después del baño o cuando el bebé esté tranquilo.

Consejo: si el bebé se altera, prueba primero con contacto piel con piel o una postura calmante y vuelve al masaje cuando esté más relajado.

Calor suave en el abdomen (con precaución)

El calor suave puede ayudar a relajar la musculatura abdominal y reducir la incomodidad.

Cómo aplicarlo con seguridad:

  • Usa una bolsa de agua caliente o saco térmico templado, siempre envuelto en una toalla.
  • Colócalo unos minutos y observa la reacción del bebé.
  • Evita temperaturas altas y nunca dejes el calor sin supervisión.

Posturas para aliviar gases y calmar al bebé

Algunas posturas ayudan a que el bebé se sienta más seguro y a liberar gases:

  • Vertical sobre tu hombro: favorece el eructo y alivia presión.
  • “Tigre en el árbol” (boca abajo sobre tu antebrazo): puede calmar en algunos bebés.
  • Boca abajo sobre tu pecho (siempre despierto y supervisado): el contacto y el calor corporal relajan.
  • Piernas flexionadas con suavidad: con el bebé boca arriba, puedes acercar las rodillas al abdomen lentamente y soltar, repitiendo varias veces.

Importante: el bebé debe dormir siempre boca arriba. Las posturas boca abajo son solo para momentos de vigilia y supervisión.

Movimiento, porteo y ambiente tranquilo

El movimiento rítmico y un entorno con menos estímulos pueden ser un “remedio” muy eficaz:

  • Mecerse suavemente o caminar con el bebé en brazos.
  • Porteo ergonómico (siempre con la vía respiratoria despejada y posición adecuada).
  • Ruido blanco suave o sonidos constantes (por ejemplo, ventilador o app de ruido blanco).
  • Luz tenue y reducir ruidos fuertes o visitas si está sobreestimulado.

Cambios en la alimentación: cuándo considerarlos

En algunos casos, revisar cómo se alimenta el bebé puede ayudar:

  • Si toma pecho: comprobar el agarre, evitar que trague aire, y consultar si hay dudas.
  • Si toma biberón: revisar la tetina (flujo adecuado) y el ritmo de la toma.
  • Si toma fórmula: comentar con el pediatra si conviene valorar otro tipo de fórmula (no cambiar por cuenta propia si hay dudas).

Remedios para los cólicos en bebés recién nacidos

Los cólicos bebés recién nacidos (primeras semanas) suelen vivirse con más angustia porque la familia aún se está adaptando. El llanto constante puede generar frustración, cansancio e incluso sensación de culpa. Recuerda:

  • Los cólicos suelen ser transitorios.
  • No significa que lo estés haciendo mal.
  • Pedir ayuda (pareja, familia, apoyo sanitario) también es una forma de cuidar al bebé.
  • Si te sientes sobrepasada, deja al bebé en un lugar seguro unos minutos y respira. Estar tranquila ayuda a transmitir seguridad.

Cómo calmar a tu bebé durante los cólicos: consejos prácticos

  • Crea un “kit de calma”: luz tenue, ruido blanco, porteo o manta, y una rutina corta (balanceo + postura vertical).
  • Reduce la sobre estimulación: menos ruido, menos pantallas, menos cambios bruscos.
  • Prueba técnicas por tandas: masaje 3-5 min → postura vertical → movimiento suave.
  • Descansa cuando puedas: turnos con otra persona si es posible.
  • Consulta al pediatra si algo no encaja con lo habitual o te preocupa.

Los cólicos bebé son frecuentes y, aunque pueden ser muy duros, en la mayoría de casos mejoran con el tiempo, especialmente hacia los 3 o 4 meses.

Tabla resumen de causas y alivio del dolor de tripa en recién nacidos
Causa Síntomas Alivio
Cólicos Llanto inconsolable, gases, encogimiento de piernas Masajes, calor suave, posturas para gases, mecer al bebé
Gases Malestar digestivo, abdomen hinchado, expulsión de gases Eructos frecuentes, posturas para liberar gases, biberones anti-cólicos
Intolerancia a la lactosa Diarrea, vómitos, irritabilidad Consultar con el pediatra, considerar fórmula sin lactosa

Publicaciones populares: