La infertilidad afecta a un 15% de parejas, y en el 30% de los casos, la causa es de origen masculino, mientras que en otro 30% es mixta. La Organización Mundial de la Salud (OMS) describe la infertilidad como “una enfermedad del aparato reproductor definida por la imposibilidad de lograr un embarazo clínico después de 12 meses o más de relaciones sexuales sin protección regular”. Por consiguiente, la infertilidad masculina se refiere a la originada en el varón (20% como factor único y hasta el 50% como factor mixto: masculino y femenino).
La infertilidad masculina no tiene un síntoma específico, por lo que la mayoría de las veces se descubre cuando la pareja acude a realizar un estudio de fertilidad. Como hemos dicho, la infertilidad masculina suele cursar de forma asintomática, aunque si se detecta un problema de infertilidad, debemos buscar ayuda profesional y acudir a un centro especializado, donde se valorarán las posibles causas y posibles tratamientos. Sabemos, además, que hasta un 15% de las causas son idiopáticas (no llegamos a conocer una causa que explique la infertilidad).
En reproducción asistida el varón juega un papel fundamental, ya que tener hijos es siempre cosa de dos. Lo primero que tenemos que hacer es acudir a un especialista, generalmente suele ser el urólogo quien realizará una adecuada anamnesis y exploración física; además, solicitará un estudio seminal (seminograma) que es la prueba fundamental en el diagnóstico y tratamiento de la fertilidad masculina.
Diagnóstico de la Infertilidad Masculina
El seminograma es la primera prueba diagnóstica de fertilidad que se indica al varón, para valorar la producción de espermatozoides, su movilidad y morfología, y el funcionamiento de próstata y vesículas seminales.
El seminograma analiza parámetros macroscópicos como volumen, color, aspecto, PH, viscosidad, filancia y licuefacción; y parámetros microscópicos como número total y concentración de espermatozoides, tipo de movilidad, morfología, presencia de aglutinaciones de espermatozoides, tipo y cantidad de otras células no espermáticas. Según los resultados, y siguiendo los valores de referencia de la OMS 2010, realizamos el diagnóstico de la muestra estudiada.
Capítulo 3. Interpretación del espermiograma
La fragmentación del ADN espermático es un parámetro adicional de medida de calidad seminal. Estudios científicos demuestran que diferentes tipos de fragmentación del ADN espermático se asocian a distintas condiciones clínicas. Mientras que las roturas de cadena sencilla se relacionan con el estado de infertilidad masculina, las roturas de cadena doble lo están con un mayor riesgo de aborto aportado por el espermatozoide.
Para evaluar la fragmentación del ADN espermático de cadena simple utilizamos Halosperm®, que determina este nivel según la dispersión de la cromatina espermática (SCD). Un estudio de FISH alterado significa un aumento de anomalías cromosómicas en los espermatozoides que podría dar lugar a embriones con alteraciones (casos comunes de aborto recurrente y/o fallo de implantación).
La entrevista con el especialista es parte fundamental del estudio, dado que, a partir de ella, podremos orientar acertadamente las pruebas concretas que nos ofrecerán información útil. La exploración urológica también es importante en varones con alteraciones seminales o problemas funcionales.
Tratamientos para la Infertilidad Masculina
El tratamiento de la infertilidad masculina es el tratamiento etiológico (Hipogonadismo hipogonadotropo, infección); es decir, de la causa que lo origina. Se recomienda que tras un año-año y medio de mantenimiento de relaciones sexuales sin protección se acuda a un especialista para realizar el tratamiento más adecuado.
Cuando uno asume la tarea de aunar tiempos y voluntades para tratar de conseguir un congreso interesante, productivo e innovador, sabe que delante, en el tiempo, espera y hay trabajo. La tarea se acomete con entusiasmo, a veces parece pesada, pero enseguida este entusiasmo se ve recompensado de muchas formas.
Técnicas de Reproducción Asistida
La aparición de las técnicas de reproducción asistida ha permitido el logro de embarazos en cuadros de infertilidad masculina muy severa. Los problemas más frecuentes son la alteración en los parámetros seminales, sin causa conocida o destacable. Una situación que también ocurre con frecuencia es el deseo de un hijo tras haberse realizado la vasectomía.
Vasectomía y su Reversión
Desde la despenalización de la esterilización voluntaria en España (1.985) se calcula que un 5% de los varones cuyas mujeres están en edad fértil utilizan la vasectomía como método anticonceptivo, es decir en torno a 250.000 individuos. Es un indicador más de la incorporación de los hombres en plano de igualdad con las mujeres a la anticoncepción.
Un reciente estudio publicado en “Contraception” (volumen 78, nº 45, octubre 2.008) permite exponer el siguiente cuadro que explica la posición favorable de los varones de países desarrollados, en particular de España. La mayoría de los varones de los países estudiados se declaran dispuestos a la utilización de métodos anticonceptivos masculinos salvo en Argentina e Indonesia. La vasectomía es muy eficaz y muy segura. Su índice de Pearl es menor al 1‰
En la actualidad, un varón vasectomizado que desee descendencia (al margen de la adopción y de la Inseminación con semen de Dador Anónimo) sólo tiene dos opciones para intentar reproducirse con su propia carga genética:
- Recurrir a Técnicas de Reproducción Asistida, para realizar una Microinyección Espermática Intraovocitaria (ICSI) con espermatozoides extraídos del testículo del varón (TESE), que da una media de resultados de fertilizaciones por ciclo del 27,8%.
- La Microcirugía clásica, que pretende revertir la situación mediante una vaso - vasostomía, realizada generalmente en medio hospitalario, y bajo anestesia general, con unos resultados del 85,4% demedia en cuanto a presencia de espermatozoides en semen y de 46% de embarazos obtenidos. En caso de fracaso de esta técnica sólo quedaría como alternativa recurrir a la anterior.
Por ello, propugnamos que ante un varón vasectomizado con deseos de descendencia, la técnica a indicar con preferencia sería la reversión microquirúrgica de la vasectomía con criopreservación sistemática de espermatozoides testiculares.
