Sangrado Posparto (Loquios): Causas, Olor y Cuándo Preocuparse

El posparto es una etapa llena de cambios físicos y emocionales para la madre. Uno de los aspectos más importantes durante esta fase son los loquios, un proceso natural de limpieza que el cuerpo experimenta después del parto. Durante el puerperio, el organismo de la mujer experimenta muchos cambios.

En esta etapa, llamada cuarentena o puerperio, pueden aparecer algunos trastornos, completamente independientes del embarazo y el parto: es decir, aunque estos hayan sido normales, pueden surgir complicaciones después. Hay que estar alerta para poder determinar que es normal y que no lo es. Y ante la duda, consultar.

El puerperio es un periodo de adaptación en el que el organismo de la mujer poco a poco vuelve a ser como antes del embarazo. Durante estas semanas, el cuerpo experimenta cambios hormonales, físicos y emocionales muy importantes. El cuerpo puede mostrar signos de alarma, por ello es fundamental que las madres y sus familias estén informadas sobre los cambios típicos de esta etapa y sobre los síntomas que requieren atención médica inmediata.

Lo más importante: acudir a las revisiones y tener una comunicación fluida con el médico. En el posparto, las madres pueden experimentar una variedad de síntomas que, en su mayoría, son normales. Sin embargo, la línea entre lo normal y lo anormal puede ser difícil de definir. Siempre, ante la duda de si algo es normal o no lo es, conviene acudir a los o las especialistas...

Los loquios son secreciones vaginales que ocurren después del parto y forman parte del proceso natural de recuperación del útero. Estas secreciones están compuestas por restos de sangre, tejido del revestimiento uterino (endometrio) y moco cervical. Este flujo es normal y necesario para que el cuerpo vuelva a su estado previo al embarazo.

Los loquios tienen lugar durante la etapa del puerperio, etapa que comienza desde la etapa de expulsivo del feto hasta que el organismo femenino vuelve a la normalidad. Lo que se conoce habitualmente como cuarentena. A lo largo de esas seis semanas, el propio cuerpo utiliza ciertos métodos naturales que favorecen y ayudan a la recuperación del útero tras el parto.

Uno de esos mecanismos que vas a poder experimentar son los entuertos o los loquios después del parto. Los loquios que tienen lugar en la etapa del puerperio, también conocidos como entuertos, no son más que los fluidos vaginales que la mujer va a ir expulsando tras la expulsión del feto. Algo a tener en cuenta es que los loquios se expulsan tanto tras una cesárea como tras un parto natural.

Esto ocurre porque durante el embarazo, la placenta se agarra a la capa interna del útero a través de vasos sanguíneos. Básicamente, hacen referencia al sangrado posparto, y son unas pérdidas de sangre que nada tienen que ver con la menstruación, aunque algunas mujeres puedan confundirlas. A causa de que la placenta se desprende después del parto, en el punto del útero donde antes estaba adherida, se forma una herida y empieza a sangrar.

En este artículo te explicamos con detalle cada etapa de los loquios, lo que se considera normal, las señales de alerta y cuándo merece la pena consultar a tu profesional de la salud.

Tras el nacimiento, la placenta se separa de la pared del útero, lo que deja vasos sanguíneos abiertos. El útero se contrae y cicatriza: este es el origen del sangrado posparto, es decir, los loquios. Por esto, los loquios en el puerperio acompañan a todas las madres en las primeras semanas tras el parto.

El sangrado posparto, también conocido como loquios, es completamente normal tras el parto. Forma parte del proceso natural de recuperación en el posparto. Es frecuente notar pequeños coágulos e incluso a veces manchas abundantes. Muchas madres se preguntan cuánto duran los loquios o si el olor de los loquios debe ser fuerte, cuestiones importantes para entender la recuperación posparto.

Aunque se trata de un proceso normal, es crucial estar atenta al sangrado. Si usas dos compresas en menos de una hora, tienes fiebre, dolor en la pelvis, notas flujo con un olor anormal o algún síntoma fuera de lo normal, consulta con tu médico lo antes posible.

En los primeros días tras el parto, es normal tener dudas sobre qué síntomas son normales, cómo está cambiando tu cuerpo o cómo cuidar del bebé. También surgen preguntas sobre qué esperar en cada etapa.

Durante los primeros días suelen ser de color rojo brillante u oscuro y es normal manchar compresas gruesas en poco tiempo y expulsar coágulos pequeños. Una semana después del parto los loquios evolucionan hacia flujo de color marrón o rosado. Más adelante, el flujo disminuye hasta convertirse en una secreción amarillenta o blanquecina. En esta fase, es suficiente con usar salva-slips normalmente.

Etapas de los Loquios

Los loquios pasan por diferentes fases, cada una con características específicas:

  1. Loquios rojos o rubra: Esta es la primera etapa, que suele durar entre 3 y 5 días después del parto. Durante esta fase, el flujo es de color rojo brillante debido a la presencia de sangre fresca. Al principio serán rojos como una menstruación y generalmente más abundante que una regla, durarán unos 3-4 días. Loquios rojos o “loquia rubra”: 2-3 primeros días.
  2. Loquios sanguinolentos: Tras los loquios rojos tienen lugar los sanguiolentos alrededor de una semana. A partir del día 4 o 5 y hasta aproximadamente la segunda semana posparto, los loquios adquieren un color rosado o marrón claro. Loquios marrones o “loquia fusca”: 4-5 días siguientes.
  3. Loquios alba: Esta fase es la que se suele prolongar más y la que dependiendo del cuerpo de la mujer podrá durar más o menos. En esta última etapa, que puede durar hasta 6 semanas, los loquios se vuelven blanquecinos o amarillentos.

La duración de los loquios puede variar entre 4 y 6 semanas, aunque algunas mujeres pueden experimentar un flujo residual durante más tiempo. Es importante recordar que cada cuerpo es diferente, y factores como la lactancia materna pueden influir en este proceso.

Como siempre indicamos cada embarazada experimenta un tipo u otro de síntomas en el embarazo, así como una u otra recuperación posparto. Por lo que dependiendo del cuerpo de la mujer serán más o menos días los que duren los loquios. Aún así, es verdad que algunos factores como el parto múltiple, bebés con macrosomía, una gestación con gran cantidad de líquido amniótico… pueden incrementar los días con loquios o entuertos. Pues el útero suele quedar más distendido tras el parto, por lo que será necesario un mayor esfuerzo para volver a su estado normal, haciendo que los loquios se prolonguen durante unos días más.

Uno de los motivos que puede hacer que los loquios duren menos es la lactancia. Gracias a la succión que hace el bebé en el pecho de la madre durante la lactancia, se produce un reflejo en la hipófisis de la madre que segrega la conocida hormona llamada oxitocina. Con la oxitocina se va estimulando el útero, lo que hace que se contraiga.

Es normalque la zona genital de una mujer que acaba de parir tenga un olor muy fuerte, aunque haya una higiene adecuada. Es anormalque huela muy mal (con olor a carne podrida). Puede deberse a una infección dentro del útero que además se acompañaría de dolor en la tripa por debajo del ombligo.

Los loquios pueden tener un olor metálico o similar al de la regla, suave y característico, que es completamente normal. Si percibes olores anormales (muy fuertes, desagradables, de putrefacción o a pescado), existe riesgo de infección.

Si detectas loquios con mal olor o tienes otros síntomas, como fiebre o dolor abdominal, consulta a un médico. Puedes prevenir el olor cambiando las compresas a menudo y evitando los tampones.

Debe controlarse la cantidad de los loquios así como su color y olor. La presencia de una hemorragia demasiado abundante continua, o de un olor demasiado intenso deben alertar para una revisión por una posible infección. Habría que valorar si puede existir retención de restos de placenta, una involución imperfecta de la región placentaria o ambos.

Cuidados de la madre después del parto | Clínica Alemana

Causas del Mal Olor en los Loquios

Cuando los loquios sean maolientes, pues de normal suele tratarse de un olor similar al de la menstruación, por lo que si el olor es fétido puede que estés sufriendo una infección.

La endometritis suele presentarse después de una cesárea y los signos de alarma son muy llamativos: fiebre, secreciones vaginales con mal olor, mucho cansancio y malestar general. Este dolor se acompaña de fiebre y secreción vaginal purulenta con mal olor (loquios malolientes).

En los análisis aparece un aumento de los glóbulos blancos llamado leucocitosis. Suele existir cansancio y malestar general. La endometritis se diagnostica mediante una ecografía del útero.

El cuidado adecuado de la higiene personal y el seguimiento de las indicaciones médicas pueden ayudar a prevenir infecciones posparto. Al igual que durante las etapas del embarazo puedes sufrir ciertos cambios corporales, en las etapas del parto también vas a experimentar cambio. Incluso tras el parto vas a seguir sintiendo algunos cambios físicos totalmente naturales.

A lo largo de la etapa del puerperio es muy importante mantener ciertas medidas higiénicas, evitando que la zona afectada tras el parto no se irrite o incluso se infecte. Utilizar agua templada casi fría para lavar la zona durante el baño. Se debe secar la zona de forma delicada con toques suaves y por completo.

Las compresas más adecuadas son las que sean 100% algodón y no cuenten con perfumes que puedan ocasionar alergias. Existen unas compresas absorbentes especiales posparto de algodón diseñadas para evitar infecciones.

Cuidados y Recomendaciones

Cuidarte durante este periodo es esencial para facilitar la recuperación y evitar complicaciones.

  • Opta por compresas específicas para el posparto o toallas sanitarias de alta absorción.
  • Limpia la zona vaginal con agua tibia después de cada visita al baño.
  • Aunque puede ser difícil con un recién nacido, el descanso es crucial para la recuperación del cuerpo.
  • Una dieta rica en frutas, verduras y proteínas magras ayuda a acelerar la recuperación.

La lactancia materna puede tener un impacto directo en los loquios. Al amamantar, se libera oxitocina, una hormona que estimula las contracciones uterinas. Durante la lactancia, es común notar un aumento temporal en el flujo de los loquios debido a estas contracciones.

Durante estas semanas, el útero tiene que involucionar hasta volver una situación de normalidad, es decir, volver a tener las dimensiones de antes del embarazo. Esto pasa durante las 6 semanas posteriores al parto. En este periodo la puérpera tiene unas pérdidas hemáticas conocidas como “loquios”. Los loquios son un fluido vaginal que va cambiando de aspecto, cantidad y color a medida que pasan los días después del parto. Acostumbran a durar alrededor de unos 25 días aproximadamente.

Al comienzo son como una regla, se puede perder unos días menos, como si fuera el final de una regla, y después volver a perder más. El olor es muy característico. El color suele ser muy rojo los primeros días y después evoluciona hacia el rosa, marronoso, amarillento y blanquecino.

Denominamos “partillo” a los loquios acumulados que se eliminan de golpe hacia la 4.ª semana y no son una menstruación. La cantidad es similar a una regla de sangre roja y solo dura 1 día. La menstruación.

Pasado el puerperio, si la mujer hace lactancia artificial, entre la quinta y sexta semana recupera los ciclos hormonales. La cicatrización de los puntos. Lavado diario del periné con agua y jabón neutro. Mantenerlo muy seco y cambiarse frecuentemente de compresa. No realizar inmersión en bañera, piscina o mar hasta el finalizado el puerperio. Vida normal con actividad física moderada.

Los “entuertos” son las contracciones del útero después del parto. Indican que se está produciendo la involución del útero. La subida de la leche se producirá durante los primeros días de posparto. Si hay congestión de las mamas, hay que hacerse un masaje antes de las tomas para favorecer la salida de la leche.

Hasta el días 10 o 12 del postparto es normal retener líquidos por la sobrecarga que ha habido durante el embarazo. Hay también una tendencia al estrechamiento por miedo y por relajación de la musculatura digestiva.

Es conveniente emprenderlas después de la cuarentena. En cuanto al estado emocional es normal que aparezca tristeza posparto durante las primeras 2 semanas. Este episodio se conoce como Maternity Blue.

Señales de Alerta y Cuándo Consultar al Médico

Aunque los loquios son una parte normal del posparto, es fundamental saber identificar signos de posibles complicaciones.

En el caso de ver algún tipo de anormalidad durante cualquiera de estas fases siempre deberás acudir al médico. Sobre todo, es recomendable acudir a un profesional para recibir atención y asesoramiento médico en determinadas situaciones como pueden ser tener loquios muy abundantes tras los tres primeros días, en los que se expulsan coágulos muy grandes y el sangrado es muy abundante.

Es anormal continuar sangrando en cantidad mayor que una regla más allá de diez días, o volver a tener un sangrado hemorrágico y muy abundante después de varios días de manchado escaso. Es normal una ligera febrícula de hasta 37,5º cuando se produce la subida de la leche. Es anormal una temperatura de más de 37,5º en varias ocasiones, en cualquier momento del posparto. Esto indica que puede haber una infección, que puede estar localizada en las mamas, el útero, la episiotomía, la incisión de la cesárea, o en la orina, y que será necesario tratar con antibiótico.

Es anormal tener tensiones de 140/90 o más. Cuando la tensión sube mucho, se nota un intenso dolor de cabeza, que no cede con calmantes, y puede haber destellos en la vista. A veces también aparece dolor en la parte alta del abdomen. Es normal sentir cansancio debido a los cuidados del bebé, la falta de sueño y la adaptación a los cambios. Incluso puedes sentir que eres capaz de realizar esfuerzos importantes. Es anormal sentir un cansancio extremo que no te permite realizar las actividades de la vida cotidiana ni cuidar a tu recién nacido. Puede deberse a una anemia.

Es normal que los primeros días de la lactancia aparezcan algunas molestias en las mamas, porque están inflamadas y los pezones son extremadamente sensibles y no están acostumbrados a la succión continua del bebé. Es anormal que sea un dolor insoportable, que el pecho tenga zonas enrojecidas muy dolorosas y calientes (síntomas de mastitis) o que los pezones estén agrietados y heridos. Es anormal un dolor insoportable que no se calma con analgésicos y que nos impide hacer las actividades de la vida cotidiana.

Es normal tener una sensación de tristeza y desánimo unos días después del parto, por el cansancio, la adaptación a los cambios que supone tener un hijo y por la revolución hormonal que se produce tras el parto. Es anormal que esa tristeza dure más allá del primer mes, que te impida cuidar a tu bebé y continuar con tu vida.

Deberías contactar a un profesional de la salud si aparecen signos de infección como:

  • Flujo vaginal de color verdoso
  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Dolor pélvico
  • Sangrado o secreciones muy abundantes
  • Flujo vaginal con mal olor

Si te preocupan los cambios en el color, la cantidad, la duración o el olor de los loquios, no dudes en pedir una valoración médica. Detectar cualquier alteración a tiempo ayuda a evitar complicaciones en el puerperio.

Para obtener más información sobre el cuidado posparto, puedes consultar fuentes como la página de la Asociación Española de Pediatría (AEP) o el sitio oficial de MedlinePlus.

Los loquios posparto son una parte natural del proceso de recuperación después del parto, y conocer sus fases, duración y características te ayudará a manejarlos de manera adecuada. Si tienes dudas o experimentas síntomas inusuales, no dudes en contactar con tu médico.

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