Sangrado Nasal en el Embarazo: Causas, Tratamiento y Prevención

El sangrado nasal, conocido médicamente como epistaxis, es un trastorno común que puede ocurrir durante el embarazo. Este artículo aborda las causas, tratamientos y medidas preventivas para manejar este problema de manera efectiva.

¿Qué es la Epistaxis?

Este trastorno, que es bastante común en el embarazo, recibe el nombre de epistaxis. Se trata de un problema bastante común durante los primeros cuatro meses de embarazo.

Causas del Sangrado Nasal Durante el Embarazo

Tiene lugar porque las hormonas de la gestación, en concreto la progesterona, provocan una mayor fragilidad de las mucosas, sobre todo las orales y las nasales. Por esta razón, el sangrado de las encías y la epistaxis se hacen más frecuentes.

Si, además, la mujer ha sufrido de epistaxis en el pasado, tal vez de niña, será todavía más propensa a tener este tipo de trastorno.

A veces, la situación se complica por una inflamación de los cornetes nasales: estas pequeñas formaciones, que cumplen el cometido de filtrar el aire que respiramos, tienen una estructura de esponja y, normalmente, están rociadas con sangre.

Más que en un momento determinado del día, el fenómeno tiende a aparecer cada vez que hay un pequeño aumento de la presión en la nariz. Basta con un pequeño estornudo…

Además, es importante considerar las causas comunes de epistaxis que pueden exacerbarse durante el embarazo:

  • Causas ambientales y lesiones: El aire seco en climas fríos, irritantes ambientales como el tabaco o productos químicos, incluso un golpe en la nariz por un accidente o una caída pueden causar una hemorragia nasal.
  • Factores médicos: Infecciones de las vías respiratorias altas (resfriados, sinusitis), alergias y trastornos de la coagulación (como la hemofilia). También la hipertensión y algunos medicamentos como los anticoagulantes y los antiinflamatorios no esteroides.
  • Hábitos y otros factores: Como hurgarse la nariz, sonarse con demasiada fuerza, el consumo excesivo de alcohol y ciertas drogas (como la cocaína). En niños la introducción de cuerpos extraños en la nariz.

Tratamiento y Primeros Auxilios

Para detener el sangrado de nariz hay que colocar la cabeza hacia delante para reducir la presión arterial en la zona y respirar por la boca para evitar que nos traguemos la sangre y evitemos que llegue al estómago.

Se deben cerrar las fosas nasales apretando la zona blanda de la nariz con los dedos índice y pulgar. Aunque sea molesto, debemos mantener esa presión al menos durante 10 minutos.

Pasado ese tiempo, comprobar si la hemorragia se ha detenido.

Puede ayudar poner una gasa fría o un poco de hielo sobre el puente de la nariz, pero nunca se deben taponar los orificios.

Se debe evitar sonarse las horas posteriores al sangrado porque fácilmente podría volver a sangrar la nariz y en la medida de lo posible se debe evitar también acostarse.

Además, es crucial recordar lo que no se debe hacer:

  • No colocar la cabeza hacia atrás, pensando que de esta manera se detendrá el sangrado.
  • No sonarse la nariz: de ese modo, el sangrado aumenta.

Medidas Adicionales

Para complementar los primeros auxilios, se pueden considerar las siguientes acciones:

  • Mojar un pequeño trozo de algodón en agua oxigenada, hacer una bolita e introducirlo en la nariz.
  • Para mejorar la respiración, son muy útiles los lavados nasales con agua de mar.
  • Evitar los esprays nasales vasoconstrictores. El alivio que provocan estos productos es temporal, mientras que, a largo plazo, empeoran la situación, ya que someten a las mucosas nasales a un efecto de “sube y baja” entre vasoconstrictores y vasodilataciones, agotando los pequeños vasos sanguíneos.

Sangrado de la Nariz-Epistaxis en el embarazo ¿porque? 👨🏻‍⚕️🤰

¿Cuándo Llamar al Médico?

En la mayoría de los casos, el problema se puede solucionar en casa, a menos que el sangrado venga de la parte posterior de la nariz: en este caso, resulta imposible taponarlo con el algodón, la sangre tiende a fluir en la garganta y la situación se hace menos gestionable.

Aun así, siempre es oportuno hablarlo con el médico. Pese a que en la gran mayoría de los casos se trate de una molestia absolutamente benigna, algunas veces, la epistaxis puede ser indicadora de patologías más serias, como la hipertensión o la trombocitopenia gestacional.

Tanto el aumento de la presión sanguínea como la disminución de plaquetas en la sangre, y, por lo tanto, una reducida capacidad de coagulación, son condiciones que exponen a este problema.

Si, una vez descartados estos problemas del embarazo, el sangrado continuara de forma particularmente excesiva y recurrente, el ginecólogo dirigiría a la mujer a un otorrinolaringólogo para hacer más pruebas.

Prevención del Sangrado Nasal

Para prevenir el sangrado nasal, es importante mantener una adecuada humidificación de la mucosa nasal.

Se pueden realizar lavados nasales con suero fisiológico o agua de mar varias veces al día y utilizar humidificadores en el hogar para evitar la sequedad nasal, especialmente en ambientes con calefacción o aire acondicionado, que tienden a resecar el aire.

Si la mucosa está seca, se recomiendan pomadas intranasales con vaselina, vitamina A o ácido hialurónico, que ayudan a mantener la hidratación de las fosas nasales. Si hay sobreinfección, se indicarán pomadas antibióticas.

Además, es importante restringir el uso de corticoides tópicos en niños, ya que pueden contribuir a la aparición de epistaxis.

Publicaciones populares: