Aunque parezca mentira, el mundo de los tallajes de calzado es un misterio. Elegir la talla adecuada de zapatos para tu bebé es esencial para garantizar su comodidad y un desarrollo saludable de sus pies. Un calzado inapropiado puede causar molestias e incluso problemas ortopédicos a largo plazo.
Tallas de Zapatos de Bebé por Meses: Una Guía Aproximada
Qué fácil sería guiarse únicamente por la edad a la hora de comprar el calzado de tu bebé, ¿verdad? Lamentablemente, ya sabemos que no es así, ya que cada bebé tiene su propio ritmo de crecimiento, que debemos respetar para asegurarnos de que sus pequeños pies tengan el espacio que necesitan dentro del calzado para desarrollarse correctamente y en libertad.
Sin embargo, sí puedes tener en cuenta (siempre de forma imprecisa y únicamente como guía de aproximación a la talla correcta) cómo va cambiando la talla de los bebés al tiempo que van cumpliendo meses:
- De 0 a 3 meses: Ya sabes que nuestra recomendación a esta edad es que el bebe permanezca descalzo el mayor tiempo posible y, solo si hace frío, le pongas calcetines o patucos muy blanditos para proteger su pie. Estos serán, casi siempre, de talla 16-17.
- De 4 a 6 meses: Seguimos recomendando únicamente el uso de calcetín y patuco, que ahora crecerán hasta una talla 17-18.
- De 7 a 9 meses: Durante este período suelen darse el gateo y los primeros intentos de ponerse de pie. Seguramente tu peque ya necesite una talla 18-19, siempre con suficiente espacio en la puntera.
- De 10 a 12 meses: Cuando comienzan a dar sus primeros pasos, normalmente ya utilizan las tallas 19-20. Asegúrate con esta guía de que el zapato es capaz de proporcionar a tu peque la estabilidad y protección que necesita, sin restringir el movimiento natural.
- De 13 a 18 meses: En plena exploración de su entorno es posible que el pie de tu bebé ya haya crecido hasta necesitar una talla 20-21.
- De 19 a 24 meses: Hacia el final del segundo año, la mayoría de peques ya utilizan una talla 21-22.
¿Cada Cuánto le Crece el Pie a un Bebé?
El crecimiento del pie infantil sigue un ritmo sorprendentemente acelerado durante los primeros años de vida. Este desarrollo no es lineal ni predecible al cien por cien, pues cada peque tiene su propio ritmo. Sin embargo, existen patrones generales que pueden servir como guía para los padres que desean asegurar que el calzado de sus hijos se adapte correctamente a esta etapa de cambios constantes.
- Durante el primer año de vida, los pies de los bebés experimentan su mayor velocidad de crecimiento. En este período, es habitual que necesiten cambiar de talla aproximadamente cada 2-3 meses. Los pies pueden crecer entre 1,5 y 2 centímetros en total durante estos primeros doce meses, lo que equivale a unas 3-4 tallas de calzado infantil.
- En el segundo año, el ritmo de crecimiento se mantiene acelerado, aunque ligeramente más pausado. Los pequeños suelen necesitar cambiar de talla cada 3-4 meses aproximadamente. Durante este período, sus pies pueden crecer alrededor de 1-1,5 centímetros adicionales, equivalente a unas 2-3 tallas más.
- Entre los 2 y 3 años, el crecimiento se estabiliza un poco más, necesitando nuevas tallas cada 4-5 meses.
- Ya en la etapa preescolar, de 3 a 5 años, los pies crecen a un ritmo de aproximadamente 1 centímetro al año, lo que significa que generalmente necesitarán una talla nueva cada 6 meses.
Es importante señalar que existen factores que pueden influir en esta velocidad de crecimiento, como la genética, la nutrición o incluso las estaciones del año. Algunos estudios sugieren que durante la primavera y el verano, los pies de los niños tienden a crecer más rápidamente que en otoño e invierno.
Para asegurarte de que siempre eliges la talla correcta, es recomendable medir los pies de tu bebé cada 6-8 semanas durante los dos primeros años, y después cada 2-3 meses hasta los 5 años.
Cómo Medir Correctamente el Pie de tu Bebé
Medir correctamente el pie de tu bebé es fundamental para elegir la talla adecuada y garantizar su comodidad y desarrollo saludable. Los bebés crecen rápidamente, por lo que una medición precisa evita que el calzado quede pequeño antes de lo esperado o, por el contrario, que sea demasiado grande y cause inestabilidad al caminar.
Para obtener una medida más exacta, es recomendable medir los pies del bebé al final del día, cuando están un poco más dilatados debido al movimiento.
- Ubica la hoja de papel sobre el suelo, preferiblemente en una superficie dura y plana, como una baldosa o una mesa baja.
- Con el lápiz perpendicular al suelo (sin inclinarlo), traza el contorno del pie con cuidado, asegurándote de marcar bien el talón y la punta de los dedos.
- Usa la regla o cinta métrica para medir la distancia entre el punto más posterior del talón y la punta del dedo más largo (que no siempre es el dedo gordo).
- Es normal que un pie sea ligeramente más grande que el otro.
- Para evitar que los zapatos queden pequeños en poco tiempo, se recomienda agregar entre 0,5 y 1 cm adicionales a la medida obtenida.
Ten en cuenta que las tallas pueden variar según el fabricante.
¿Cómo MEDIR el PIE de tu BEBÉ y escoger los ZAPATOS IDEALES?
Consideraciones Adicionales al Elegir la Talla
Elegir el zapato adecuado no solo implica la talla correcta, sino también el diseño ideal para cada ocasión. Los pies de los bebés crecen rápidamente. Aunque puede parecer una opción económica, no es aconsejable. Observa si hay marcas rojas o señales de presión en el pie después de quitarle los zapatos. No, las tallas pueden variar entre diferentes fabricantes.
Lo ideal a la hora de comprar un zapato es saber cuántos centímetros mide el pie de tu bebé. Aunque te puedas orientar por el calzado que está usando en ese momento, cada fabricante talla de una manera diferente, es decir, no todos los zapatos calzan igual. Después hay que colocar los pies sobre el folio, con el talón pegado a la pared, y, sobre todo, asegurándonos de que tenga la planta del pie totalmente recta y plana. Finalmente, debemos hacer una marca donde termine el dedo más largo y con un metro, medir la distancia que hay entre el final del papel y la marca que hemos hecho. Como resultado tendremos una medida en cm que se corresponderá con la longitud de sus pies.
Un factor a tener en cuenta es el tipo de calzado que se va a comprar, ya que no es lo mismo una sandalia que una bota. El uso de calcetines y leotardos, o la dilatación del pie por el calor en verano, influyen también a la hora de elegir la talla correcta.
Guía de Tallas Aproximadas para Bebés
A continuación os dejamos una guía de tallas de pie y zapato aproximadas según la talla de tu bebé. En el caso de haber realizado la compra online, una vez tengamos el zapato en casa se lo probaremos con el calcetín que vaya a llevar, o en caso de ser una sandalia, será con el pie desnudo. Una vez se ponga de pie y esté el zapato abrochado, el pie quedará sujeto y con el margen suficiente para ir cómodo hasta el siguiente cambio de talla.
Finalmente y antes de dejaros esta útil guía de tallas, os damos un último consejo: si el zapato lo van a llevar sin calcetín, hidrata la piel del zapato con crema de manos, sobre todo en la zona de los contrafuertes.
Consejos Adicionales para una Elección Acertada
Escoger la talla de zapatos de bebé correcta es más fácil de lo que parece, créenos cuando te lo decimos. Por ello a continuación os hemos preparado una completa guía con equivalencias de tallas, el proceso a seguir para medir correctamente la talla del pie, el margen adecuado que debe tener un zapato nuevo, junto con una serie de consejos que te serán de gran utilidad. Con esta pequeña ayuda os será más fácil escoger la talla de zapato adecuada, evitando así problemas en el desarrollo y formación de los pies de los más pequeños.
- No se deben escoger zapatos muy justos o pequeños, ya que esto impide que lleven los dedos estirados, provocando dolor en el empeine y un mal desarrollo de los pies.
- Tampoco hay que escogerlos más grandes para que les duren más. Ya que al estar demasiado holgado le bailara y se le saldrá constantemente, lo que le provocará rozaduras y heridas.
Además de la largura del pie, hay que tener en cuenta la anchura. Cada niño o bebé tiene una forma de pie diferente: algunos son anchos, gorditos, estrechos o con el empeine alto. Y aunque pueda parecer una tontería, el cierre del zapato influye mucho en estos casos.
Es de especial importancia que el nuevo zapato se compre con un margen de alrededor de medio centímetro de largura, ya que ni le estará justo ni muy grande.
