La biografía de Rafael Sánchez Mazas es la de una figura controvertida y casi mitológica de la historia reciente de España. La presente biografía analiza la trayectoria vital, intelectual y política en el cruce de varios tiempos de Rafael Sánchez Mazas, periodista, escritor, ideólogo y miembro fundador de Falange Española.
Tomando como punto de partida el resurgimiento de su figura gracias a la novela Soldados de Salamina, de Javier Cercas, el libro se articula en torno a dos fechas significativas: el nacimiento de Sánchez Mazas en 1894 en Madrid y su fusilamiento fallido en 1939 en Girona.
Con acceso privilegiado a su correspondencia privada, así como a sus libros y artículos, Maximiliano Fuentes Codera recorre en estas páginas la labor de Sánchez Mazas como periodista en el Marruecos del desastre de Annual y la Italia de Mussolini, su papel como articulador de los primeros embriones del fascismo español, su novelesca peripecia durante la Guerra Civil y su paradójica relación con el régimen franquista.
Primeros Años y Formación
Rafael Sánchez Mazas nació en Coria (Cáceres) el 18 de febrero de 1894, en el seno de una familia de la buena sociedad cauriense. Su madre era natural de Bilbao, por lo que fue en esta ciudad donde realizó sus estudios de Bachillerato desde 1904 a 1907. A partir de esta fecha y hasta 1910, estudió en el Instituto General y Técnico de Logroño. Se licenció posteriormente en Derecho en el Real Colegio de Estudios Superiores de María Cristina de San Lorenzo de El Escorial.
En 1915 publicó Pequeñas memorias de Tarín. Escribió en la revista bilbaína Hermes y en los diarios ABC, El Sol y El Pueblo Vasco.
Periodismo y Fascismo Italiano
En 1921 estuvo en Marruecos como corresponsal de El Pueblo Vasco y en 1922 en Roma trabajando para ABC. Vivió en Italia siete años y se casó con Liliana Ferlosio. Se identificó con el movimiento fascista.
Tras estudiar Derecho en Madrid y trasladarse a Bilbao, su incursión como cronista fue decisiva en la forja de su pensamiento. El Pueblo Vasco lo envió a cubrir la guerra del Rif, en Marruecos, mientras Juan Ignacio Luca de Tena, hijo del fundador de ABC y con quien había entablado amistad, le designó en 1922 corresponsal en la Roma mussoliniana. Allí permaneció hasta 1929.
Italia | 100 aniversario del ascenso de Mussolini y el fascismo | El País
"Fue testigo del ascenso del fascismo y, además, se impregnó de la cultura romana", afirma Fuentes. Allí conformó una familia. Se casó con la italiana Liliana Ferlosio, con quien tuvo cinco hijos: Miguel, Rafael, Gabriela, Máximo y Chicho. La talla literaria de Rafael Sánchez Ferlosio o el compromiso antifraquista de Gabriela Sánchez Ferlosio, esposa de Javier Pradera, dan cuenta de la plural ramificación de la estirpe familiar. Fuentes admite que en el rastreo de las vicisitudes que atravesó Sánchez Mazas ha sido clave Rosario, su madre, quien "fue muy importante en su vida".
Ideólogo de la Falange Española
Regresó a España en 1929, fue consejero de José Antonio Primo de Rivera, ideólogo y propagandista de Falange. En febrero de 1933 colaboró en la fundación del semanario El Fascio, que fue inmediatamente prohibido. El 29 de octubre de 1933 fundó Falange Española, integrándose Sánchez Mazas en su Junta Directiva. Hasta el estallido de la guerra civil española, tuvo un papel muy activo.
Cuando Sánchez Mazas regresó a Madrid ya era un reconocido articulista con firma en algunos de los principales periódicos de la capital y autor de una novela, Pequeñas memorias de Tarín, y del poemario XV sonetos de Rafael Sánchez Mazas para XV esculturas de Moisés de Huerta. En 1931 publicó, bajo el seudónimo de Persiles -delante del cual solía poner tres asteriscos (***)-, la obra España-Vaticano, un ensayo en el que, desde sus profundas convicciones religiosas, marcaba distancias con la democracia cristiana. "Su problema con la Iglesia es que rechaza que esta institución intervenga en política", puntualiza su biógrafo.
Siendo ya un escritor consagrado, conoció a José Antonio Primo de Rivera, después de que este le recibiera, junto a Eugenio Montes, en su despacho del número 8 de la madrileña calle de Alcalá Galiano. "Le vio como un líder desde el primer momento", según Maximiliano Fuentes. "Mientras bebían café, el hijo del dictador elogió las crónicas italianas de Rafael y se interesó por la situación política y el desarrollo del proyecto fascista en Italia. Rápidamente, la conversación derivó hacia los posibles paralelismos entre ese país y España".
Después llegaron más reuniones en cafés madrileños como el Comercial o el Europeo. Por aquellas fechas, Sánchez Mazas se convirtió en el "animador" de La Ballena Alegre, una tertulia que competía ideológicamente con otra que se reunía igualmente en el Café Lion, junto a Cibeles, y cuyo núcleo lo constituían José Bergamín, Federico García Lorca y Eduardo Ugarte. Recordaba Gabriel Celaya: "Nos conocíamos todos y nos insultábamos, pero era todo como un juego porque nos decíamos: '¡Cabrones! ¡Fascistas! ¡Rojos!'". Siempre nos estábamos insultando. O sea, no había hostilidad, era cosa de amigos, de intelectuales, de estudiantes".
"La experiencia italiana fue, junto a la marroquí, clave en su trayectoria", según Fuentes. Unidad, nación, soberanía. Son las ideas que asumió y que forman parte del fermento ideológico que llevó a Primo de Rivera, Julio Ruiz de Alda y al propio Sánchez Mazas a crear primero el Movimiento Español Sindicalista y después, a partir de octubre de 1933, Falange Española que, posteriormente, se fusionó con las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (JONS). Una formación con vocación de milicia. La violencia "puede ser lícita cuando se emplea por un ideal que la justifique", proclamó José Antonio.
Sánchez Mazas "remitió los orígenes doctrinales de la Falange al Imperio español del siglo XVI, aunque su modelo siempre fue el de los Reyes Católicos". A juicio de su biógrafo, el ideario de Falange pivotaba alrededor de cuatro principios centrales: "Ultranacionalismo, populismo, comunidad nacional organizada y caudillismo". Una visión jerárquica, estatalizante, ordenada y conservadora del fascismo que, a la luz de los análisis que dejó desperdigados en sus artículos y discursos, muestran "el hilo conductor entre el corpus ideológico de Falange antes de la Guerra Civil y el del partido único franquista".
En febrero de 1934 compuso Oración por los muertos de Falange, y a posteriori participaría en la composición de la letra del “Cara al sol”, himno de la Falange Española.
Guerra Civil y Escape del Fusilamiento
En las elecciones de 1936, Falange -con apenas 5.000 militantes- no obtuvo representación parlamentaria. Y Sánchez Mazas recabó el apoyo de tan solo 3.523 electores en Madrid, frente a los más de 200.000 del PSOE y los 180.000 de la confederación de derechas CEDA. Lo que permitió a estas siglas su despliegue como un partido de masas fue su cooperación directa en el golpe de Estado que precipitó la Guerra Civil. Y ello pese a la decisión de Manuel Azaña de dejarlo fuera de la ley tras el intento de asesinato del diputado socialista Luis Jiménez de Asúa.
En marzo de 1936 Sánchez Mazas era hecho prisionero en Madrid. Aprovechando un permiso temporal por el nacimiento de su cuarto hijo, conseguía refugiarse en la embajada de Chile. En otoño de 1937 intentó la fuga pero el 29 de noviembre de 1937 era detenido en Barcelona. Estuvo en el barco Uruguay hasta el 24 de enero de 1939, cuando fue conducido al santuario de Santa María del Collell junto a otros prisioneros para ser ejecutado.
El 30 de enero escapó de un fusilamiento en masa, refugiándose en Francia desde donde pasaría a la zona Franquista. Ese episodio, que Cercas lleva a la literatura, le hizo volver a nacer. Ante el avance de las tropas franquistas, Sánchez Mazas y otros presos fueron trasladados a un bosque cercano para ser fusilados. Pero logró zafarse y se escondió entre la maleza hasta la llegada de las tropas nacionales. Durante esos días llevaba consigo una libreta de tapas negras, a la que Fuentes ha tenido acceso. "Contenía algunas anotaciones personales, también sobre lo que iba viendo cada día, y una especie de salvoconducto para ayudar a los tres amigos del bosque y a la familia de la casa que lo había acogido".
Ministro y Años Posteriores
Tal como ha matizado en más de una ocasión el historiador Joan Maria Thomàs, autor de ensayos imprescindibles para entender la Falange, la paradoja fue que cuando esta formación había comenzado a ser un auténtico partido de masas fue absorbido en uno nuevo creado por el caudillo, quien además se autodesignó su jefe nacional, tras la unificación con la Comunión Tradicionalista.
Entre agosto de 1939 y agosto de 1940 fue ministro sin cartera en el gobierno de Franco, abandonándolo por propia iniciativa, sin llegar nunca a ser oficialmente sustituido o cesado. "Lo echaron, aunque luego dijo que le aburría la política institucional. Se quejaba incluso de los caramelos que Franco ponía en el Consejo de Ministros. La realidad es que se enfrentó a Serrano Suñer", revela Fuentes.
En febrero de 1940 fue nombrado miembro de la Real Academia Española de la Lengua y en 1951 Presidente del Patronato del Museo del Prado.
Después de la guerra siguió colaborando con ABC y Arriba, pero la faceta de escritor solapó a la de político, hasta el punto de descollar en 1951 con La vida nueva de Pedrito de Andía, su obra más popular, en el mismo año en que fue nombrado presidente del Patronato del Museo del Prado.
Últimos Años y Legado
Junto a numerosísimos artículos periodísticos, en 1951 publicaba La vida nueva de Pedrito de Andía, en 1952, Lances de boda y en 1956 Las Aguas de Arbeloa y otras cuestiones. Postumamente se publicaría en 1971 Sonetos de un verano antiguo y otros poemas.
La publicación de Fundación, Hermandad y Destino, un recopilatorio de sus textos políticos -escritos antes de la guerra-, "acredita que nunca renegó de sus ideales" para el biógrafo. Sánchez Mazas murió en su casa de Madrid el 18 de octubre de 1966. Contaba 72 años. Jamás llegó a ocupar su asiento en la RAE, vacante durante 42 años. Sus poesías las rescató Andrés Trapiello en 1990. Y en 2014, al amparo de lo establecido en la Ley de la Memoria Histórica, el alcalde de Bilbao Ibon Areso, del PNV, ordenó la retirada de la placa que daba su nombre a un paseo en el céntrico parque de Doña Casilda.
Su fuga de las filas republicanas inspiró la novela de Javier Cercas Soldados de Salamina (2001) y la película del mismo título dirigida por David Trueba.
Padre del escritor Rafael Sánchez Ferlosio, del cantautor Chicho Sánchez Ferlosio y del matemático Miguel Sánchez Ferlosio, y abuelo de Máximo Pradera.
Obras destacadas
- Pequeñas memorias de Tarín (1915)
- XV sonetos de Rafael Sánchez Mazas para XV esculturas de Moisés de Huerta
- España-Vaticano (1931)
- La vida nueva de Pedrito de Andía (1951)
- Lances de boda (1952)
- Las Aguas de Arbeloa y otras cuestiones (1956)
- Sonetos de un verano antiguo y otros poemas (1971)
