A lo largo del tiempo, se ha comprobado que la vida de los artistas no termina cuando fallecen, su obra les mantiene siempre vivos en la historia y su recuerdo vuelve con cada una de sus obras o trabajos. Una teoría que crece cuando se trata de Rocío Jurado, que sigue emocionando con sus canciones, pero de la que también se sigue hablando a nivel personal.
El 1 de junio de 2008 se conmemoró el segundo aniversario del fallecimiento de ?la más grande?, expresión que ya pertenece por derecho propio a la imaginería de la cantante de Chipiona. Para recordar su arte irrepetible, el 27 de mayo se publicó como homenaje un doble CD+DVD que con el título de Flamenco ofrece la antología más completa publicada hasta ahora de Rocío Jurado como la gran cantaora flamenca que fue, en una faceta quizá algo tapada por sus enormes éxitos dentro de la canción melódica y como intérprete de copla, género del cual se publicó el pasado año por estas mismas fechas una completa recopilación de la artista bajo el título de La Copla. Los Grandes Éxitos De La Canción Española.
Y al igual que ocurrió con ese disco, en Flamenco la foto de portada (carátula) es cortesía de la familia Jurado, que también ha supervisado y aprobado el contenido del álbum. Los dos CD de Flamenco contienen 39 cantes que son un completo recorrido por los palos de este género gitano-andaluz.
Bulerías, soleá, granaína, malagueña, tangos, fandangos, tarantos, romeras, siguirillas, sevillanas, tientos, bamberas, alegrías, serranas, verdiales, colombianas, cantiñas, toná… Todos los palos flamencos están presentes en los dos CD cantados por Rocío Jurado, recorriendo desde la tradición más ancestral conocida a través de cantaores como El Piliya o María Borrico a autores más cercanos en el tiempo como Rafael Alberti, Diego Carrasco, El Lebrijano, Manolo Sanlúcar, Carlos Lencero, Ricardo Pachón, Felipe Campuzano, Antonio y Carlos Murciano o Quintero, León y Quiroga.
El DVD ofrece diez actuaciones de Rocío Jurado en TVE grabadas entre 1976 y 1994. Ahí están desde las Alegrías de La Macarrona a varios fandangos, pasando por las célebres romeras gaditanas Coplas del pica-pica o la colombiana Quisiera ser jardinera.
«Flamenco» es el homenaje a una artista a la que el cante jondo le viene de cuna y que, como escribía Antonio Gala, ?es una mujer del pueblo, que toma del pueblo toda la fuerza y la revierte al pueblo, enriquecida por la música y el prodigio de su voz?. Rocío Jurado, grande en la canción, grande en la copla, grande en el flamenco.
El Legado Musical de Rocío Jurado
Los dos CD de "Flamenco" contienen 39 cantes que ofrecen un recorrido completo por los palos de este género gitano-andaluz. Rocío Jurado interpreta desde la tradición más ancestral hasta autores más contemporáneos, mostrando su versatilidad y profundo conocimiento del flamenco.
Entre los palos flamencos presentes en los CD se encuentran:
- Bulerías
- Soleá
- Granaína
- Malagueña
- Tangos
- Fandangos
- Tarantos
- Romeras
- Siguirillas
- Sevillanas
- Tientos
- Bamberas
- Alegrías
- Serranas
- Verdiales
- Colombianas
- Cantiñas
- Toná
Estos cantes recorren desde la tradición más ancestral conocida a través de cantaores como El Piliya o María Borrico a autores más cercanos en el tiempo como Rafael Alberti, Diego Carrasco, El Lebrijano, Manolo Sanlúcar, Carlos Lencero, Ricardo Pachón, Felipe Campuzano, Antonio y Carlos Murciano o Quintero, León y Quiroga.
Rocío Jurado: Rompiendo Cadenas del Machismo
El anuncio de documentos bomba de su hija Rocío Carrasco o la recreación de su casa Montealto son solo algunos ejemplos, por lo que el espíritu de Rocío Jurado se mantiene muy vivo en lo personal y en lo profesional. Dos aspectos que se unen en una causa por la que la artista de Chipiona luchó, de forma más consciente e inconsciente: la igualdad de derechos para la mujer.
Al analizar las decisiones de la artista, o de cualquier otra persona, debemos entender la época social que vivía. Dado que desde nuestro prisma actual la visión es muy diferente. Entrando ya en materia, una simple mirada a cualquier época de su vida basta para comprobar que 'la más grande' era una mujer luchadora y emprendedora. Así, igual que Herminia Borrell Feijóo escandalizó a Coruña con algunas de sus actitudes, la vida de Rocío Jurado estuvo repleta de detalles que dejaban patente su feminismo. Aunque lo más importante es que ella misma lo decía. "Soy feminista. No detractora del hombre, para nada. Soy defensora de los derechos de la mujer, que es diferente", expresó en una entrevista.
Una afirmación que la acompañó en muchas de las decisiones que tomó en su vida, incluso antes de que la mayor parte de la sociedad las aceptara. Una prueba de ello es su divorcio de Pedro Carrasco en 1989. La ley se había aprobado el 7 de julio de 1981 en las Cortes Generales, pero 8 años después seguía siendo símbolo de estigma y de crítica social. Un tema sobre el que ya se había manifestado a favor años antes, en plena época de la dictadura franquista.
El Armario Vanguardista de Rocío Jurado
A pesar de hablar de ello como algo frívolo, la moda se puede usar como altavoz de un potente mensaje, y en esta ocasión, Rocío Jurado se sumó a la larga lista de mujeres que usan su armario para hablar sin decir palabra. Al igual que haría años después su hija, Rocío Carrasco, con su famoso traje fucsia, la ropa (sea del estilo que sea) puede ser empoderadora y liberadora.
El llamado 'power dressing', que tan bien conocen mujeres como Gabriela Hearts, en la España de los años 70 tuvo visibilidad con Rafaella Carrá, las Grecas, las Baccara o Susana Estrada delante de los focos y con Lolo Rico o Blanca Álvarez detrás. Sin olvidar a nuestra protagonista de hoy, Rocío Jurado, que dejó de lado las batas de cola más tradicionales, igualmente maravillosas, para cantar copla con otro tipo de looks. Apostando por brillos, telas metalizadas y gasas. Así, su armario se convirtió en protagonista de sus actuaciones por su atrevimiento, pero también por lo que quería decir con él.
"Cuando yo empecé a cantar sola me dije: ¿Por qué no canto vestida de calle, con elegancia pero con trajes corrientes? Y empecé a comprarme ropa en Balenciaga y en Chanel, y a peinarme en Durán y en las hermanas Carita. Me teñí el pelo de caoba y me colocaba minifaldas y chales y plumas…", confesaba en una de sus primeras entrevistas para La 1 de TVE en la década de los 70.
Una muestra de su estilo fue en 1972, cuando llegó a los estudios de Prado del Rey con una larga capa de seda negra que le cubría hasta los tobillos. "En un momento de la actuación se la quita y deja ver un escueto vestido de raso negro. Aquello supuso una especie de destape que debió poner de los nervios al censor Francisco Ortiz, que ordenó colocarle un chal a Rocío", narraba José María Íñigo en su libro 'Ahora hablo yo'. Un vestido que hizo que parte de la sociedad denunciara, con cartas y llamadas de teléfono, la 'indecencia' de la artista.
Precisamente, esta zona de su anatomía produjo uno de sus comentarios más recordados. Lo que hoy en redes sociales se definiría como un zasca en toda regla. Nos remontamos al año 1995 cuando, en el programa 'Un paseo por el tiempo', le preguntan por su talla de sujetador. A lo ella respondió: "¿Por qué te lo voy a decir? No, no. El único sujetador que me importa es el mental, que era el que tú te tenías que poner para no hacerme esas preguntas". Además de sorprender al presentador Lauren Postigo al asegurar: "Pienso que mi destape ha sido más artístico que corporal. Yo pienso que el destape es mucho más importante si es mental".
"Yo soy progay"
Dejando de lado su armario, que también dio icónicos momentos a la moda en las décadas posteriores e incluso su propia firma de bolsos RJ, hay otro 'armario' sobre el que Rocío Jurado opinó de forma mucho más moderna de lo esperado. No solo a través de sus canciones, sino también de sus entrevistas, como ya habían hecho otras artistas que eran adoradas por el colectivo LGTBI+ como Sara Montiel, íntima de Vicente Parra, Lola Flores o Marujita Díaz.
Sobre qué le parecía su éxito entre el público gay aseguró en una entrevista en el programa 'Lo más plus' de Canal + en 2003: "Estoy orgullosísima de que eso ocurra, son personas de muchísima sensibilidad, con muchos valores. Para mí es muy importante".
"No es ya ni gay ni no gay, para mí son personas, amigos míos que tienen muchísimos valores. Desde que yo tengo uso de razón en mi casa se ha tratado a una persona homosexual como a otra persona heterosexual, ya sea chico o chica". Añadiendo: "Yo soy progay", y ayudando a visibilizar lo que culminaría con la aprobación definitiva de la ley el 2 de julio de 2005 para el matrimonio homosexual.
Letras que Rompen Barreras
Aunque, al hablar de las barreras que derribaron las folclóricas como Rocío Jurado, se debe mencionar las letras de sus canciones. Obras maestras escritas por autores como Manuel Alejandro, Alberto Bourbon, Julián Bazán o Francisco García Tejero. Interpretadas por su increíble voz, palabras como "hace tiempo que no siento nada al hacerlo contigo"; "sola, necesito estar sola, sola yo, con mis penas"; "¿a que no te vas, a que sigues como un perro aquí a mi lado hasta que yo diga ya?"; "inseguro de sí mismo, soportable como amigo, insufrible como amor" o "amores humanos, amores a solas, qué bello mi cuerpo, qué bellas las olas, que forma más simple y antigua de amar". Donde hablaba de masturbación, emancipación económica o la separación de una pareja que no te hace feliz.
Respecto a sus letras también se la juzgó por atrevida, aunque ella se mostró clara en una entrevista con Jesús Hermida. "No me da corte, sino que me siento orgullosa porque ha roto barreras. Una mujer nunca ha podido decir eso y en una mujer también ocurre", eran algunas de sus palabras.
Así, a través de sus entrevistas, canciones, de su ropa y de su vida personal, Rocío Jurado (pretendiéndolo o no) fue aliada de la causa feminista en muchos campos de su trayectoria. Por eso, podemos decir al recordar su legado que fue y es "como una ola de fuerza desmedida" en nuestras vidas.
