Roberto Benigni: Un Legado de Cine, Amor y Familia

Roberto Benigni, el aclamado cineasta italiano, ha dejado una huella imborrable en el mundo del cine con su emotiva y creativa visión. Desde sus humildes comienzos hasta su consagración en Hollywood, Benigni ha cautivado al público con su carisma, humor y profunda sensibilidad.

Roberto Benigni en el Festival de Cannes 2008

Han pasado 27 años desde el estreno de 'La vida es bella' (Roberto Benigni, 1997), el emotivo acercamiento al Holocausto de Roberto Benigni, a través de la historia de amor de Guido y Dora en la Italia de 1939. 'La vida es bella' es una de las 10 películas imprescindibles para recordar a Marisa Paredes, cuya participación resulta más emocionante, si cabe, estos días. En los Premios Oscar de ese año, Benigni se alzó con el galardón a Mejor Actor por su interpretación.

Además, la película obtuvo dos premios más: a Mejor Banda Sonora y a Mejor Película de Habla no Inglesa. Este último se lo entregó Sophia Loren a Benigni, gritando lo que hoy se ha convertido en un momento inolvidable de la historia del cine: "¡Robertooo!".

Para un hombre como Benigni, exagerar es contenerse. Tras haber caminado sobre las butacas de un Teatro Dolby repleto de aplausos y conquistando los escalones hacia el escenario a saltos, Roberto Benigni abrazó a Sophia Loren en su imparable efervescencia.

"Cuando escucho el nombre de Sophia", diría más tarde el cineasta, "salto y salto otra vez porque es una explosión de vida... Ella es Italia y muy italiana. Cuando se mueve, cuando camina, toda Italia está caminando. Puedes ver Sicilia, Toscana, Lombardía moverse. Luego Milán, Florencia, Nápoles, la Torre Inclinada de Pisa, el Coliseo, la pizza, los espaguetis, Toro, De Sica. Ella lleva todas estas cosas y a todas estas personas dentro".

MARAVILLOSAS PALABRAS DE ROBERTO BENIGNI DEDICA PREMIO A SU ESPOSA NICOLETTA BRASCHI EN VENECIA

Infancia y Orígenes

Roberto Benigni nació en la provincia de Arezzo, en 1952, en una familia que él siempre ha descrito como precaria a nivel económico, pero rica en el ámbito emocional. "Éramos muy pobres. Mi padre era carpintero y teníamos solo una cama en casa, donde dormíamos todos: mis padres, mis dos hermanas y yo. Aun así, los mejores momentos de mi vida pertenecen a mi infancia. Mis padres me enseñaron mucho, aunque no sabían leer, ni escribir. En nuestra pobreza, éramos príncipes, aristócratas. Éramos los dueños del mundo y era hermoso. Es la pobreza la que te hace rico. Cuando perteneces al mundo, el mundo te pertenece", dijo el actor en 2020 a El Correo.

La pobreza como regalo: La infancia de Roberto Benigni

Durante su discurso al recoger el Oscar a Mejor Película de Habla no Inglesa, Benigni quiso "agradecer a mis padres en Vergaio, un pequeño pueblo de Italia. La pobreza fue el regalo más grande que mis padres me dieron en vida". Aunque el público emitió una sonora carcajada, resulta difícil no sentir un nudo en la garganta ante la verdad de lo que parecía una frase irónica.

Lo explicó así: "Tengo dos hermanas, solo teníamos una cama y dormíamos todos en ella. Mis padres, mis hermanas y yo. Los mejores momentos de mi vida pertenecen a mi infancia. Mis padres me enseñaron mucho, aunque no sabían leer ni escribir. En nuestra pobreza, éramos príncipes, aristócratas. Éramos los dueños del mundo y era hermoso. Es la pobreza la que te hace rico. Cuando perteneces al mundo, el mundo te pertenece".

Primeros Pasos en el Cine

En primera instancia, Benigni estudió con los jesuitas en un seminario y luego se preparó para ser contador. Pero antes de cumplir los 20 años, abandonó toda relación con los números para empezar a desarrollar su pasión actoral. De acuerdo con algunas de sus biografías, Benigni siempre supo que tenía talento, por lo que en 1971 decidió enfrentarse, por primera vez, a un gran público y triunfó.

Es más, solo seis años después debutó como actor en el cine con la película Berlinguer ti voglio bene y, posteriormente, en 1983, se estrenó como director en Tu mi turbi, donde también deleitó a los suyos con sus dotes como cantante. A causa de eso, en la década de los 80, Italia comenzó a considerar a Roberto un verdadero prodigio. Sin embargo, también se convirtió en un personaje algo polémico.

¿Las razones? Roberto simpatizaba con el partido comunista -incluso recibió un premio a manos de Gorbachov-, iba a manifestaciones, protagonizó un apasionado beso con una presentadora en San Remo y siempre hablaba con naturalidad de asuntos que pocos se atrevían a tocar. Sobre todo, en 1997, cuando se aventuró con la La vita es bella y expuso de una manera increíblemente creativa un tema que solía tratarse de modo solemne.

El Éxito Mundial con 'La Vida es Bella'

En 'La vida es bella', viajábamos a la Italia del año 1939. Con la Segunda Guerra Mundial a punto de estallar, un extravagante y divertido hombre, Guido (el propio Benigni), llega a una pequeña población de La Toscana, llamada Arezzo. Poco después de aterrizar en el lugar, conoce a la encantadora Dora, la prometida de un fascista llamado Rodolfo. Gracias a su talento natural para conquistar corazones (los del público también) con su desbordante carisma, se casa con ella y tienen un hijo.

Roberto Benigni y Giorgio Cantarini en 'La Vida es Bella'

Cuando el fascismo empieza a aterrorizar Europa, los tres son llevados a un campo de concentración. Decidido a hacer que el infierno sea habitable para su hijo, Guido hace todo lo que está en su mano para convencerle de que todo forma parte de un emocionante y divertido juego.

A raíz de ello, su cinta dio la vuelta al mundo y en marzo de 1999 se llevó el Oscar a "mejor película de habla no inglesa", lo que celebró saltando entre las butacas, aplaudiendo entre la audiencia y entregando un discurso difícil de olvidar. "¡Quisiera ser Júpiter, secuestrar a todo el mundo y recostarme en el firmamento, haciéndoles el amor a todos!", comentó frente a grandes como Steven Spielberg, Meryl Streep y su coprotagonista y esposa Nicoletta Braschi (62).

La película de Benigni recibió un total de 3 Premios Oscar: mejor actor protagonista, mejor banda sonora y mejor película de habla no inglesa.

Roberto Benigni celebrando el Oscar a Mejor Película Extranjera por "La Vida es Bella"

Nicoletta Braschi: Su Musa y Compañera de Vida

Roberto y Nicoletta se conocieron a comienzos de los 80, estuvieron comprometidos ocho años y se casaron en una ceremonia íntima en 1991. Desde entonces, han participado en numerosos proyectos juntos -como Johnny Palillo o Il mostro- y han dedicado su vida a cumplir sus sueños profesionales. Es más, los Benigni Braschi no tienen hijos, porque -de acuerdo con ellos mismos- "no tienen sentido maternal/paternal". No obstante, sí que han formado una hermosa familia entre los dos y suelen dedicarse románticas declaraciones de amor.

Como la que el actor le hizo a su media mitad, el año pasado, en el Festival de Venecia. "Quiero dedicar unas palabras a una persona que está en la cima de mis pensamientos, a mi actriz preferida. Lo hemos hecho todo juntos durante 40 años: producciones, interpretaciones, películas. Nicoletta, solo conozco una forma de medir el tiempo: contigo y sin ti", dijo sobre su musa.

Roberto Benigni y Nicoletta Braschi: Una pareja inseparable en el cine y en la vida

Por ejemplo, Nicoletta ha estado presente en todas sus últimas grandes producciones. Entre ellas, Pinocchio -de 2002-, en la que Benigni apostó todo por el todo. Aunque su forma de contar la famosa historia infantil no gustó e incluso Rotten Tomatos la valoró como una de las peores películas del año... Sin embargo, ni Benigni ni Braschi se dieron por vencidos y en 2004 volvieron a la carga con El tigre y la nieve, una película sobre la guerra de Irak que, según explicaron, podía hacer reflexionar a la gente. Pero no cambiar el mundo... Necesariamente.

Giorgio Cantarini: El Niño de 'La Vida es Bella'

Hay niños sin experiencia en el cine cuya aparición en películas memorables es imposible de olvidar. Giorgio Cantarini (Orvieto, Italia, 1992) debutó con solo cinco años en el papel de Giosué en La vida es bella y atrapó inmediatamente al espectador con su tierno rostro y su pícara sonrisa en esta preciosa y emotiva película ambientada al comienzo de la Segunda Guerra Mundial que catapultó a Roberto Benigni a lo más alto como Guido Orefice, un hombre que hace lo imposible para hacer creer a su hijo que la terrible situación que viven en un campo de concentración nazi es tan sólo un juego.

Giorgio Cantarini en la actualidad

El actor italiano buscaba a un niño especial para el papel de Giosué y puso un anuncio describiendo las características físicas que debería tener el crío. Los tíos de Giorgio vieron el aviso y llamaron a los padres del menor -él psiquiatra, ella matrona- que acudió a una audición en la que había miles de aspirantes. Pero, ¿cómo contar a un niño de cinco años que soñaba con ser futbolista la dramática historia que planeaban filmar? La química con su familia ficticia fue excelente -la madre era Nicoletta Braschi, mujer en la vida real de Benigni- y logró por su actuación el premio Jackie Coogan, convirtiéndose en el más joven en hacerlo, además de ser el único italiano.

Proyectos Recientes y Actualidad

¿Y en que está Benigni en la actualidad? Durante el último tiempo, el italiano ha realizado cine, televisión y teatro, poniendo un mayor esfuerzo en las tablas. Pero eso no significa que no esté interesado en realizar mas películas. Es solo que su prolificidad ha disminuido debido a que hoy, a sus 69 años, elige mejor sus proyectos e intenta realizarlos a través de su productora Melampo.

Por otra parte, entre 2020 y 2022, el protagonista de La vida es bella ha sido homenajeado en un sinnúmero de festivales, a raíz de su amplia trayectoria. Aun así, él siempre se mantiene con los pies en la tierra y atribuye sus éxitos no a la fortuna, sino al trabajo duro. "Para mí, este es un trabajo serio.

Roberto Benigni en la actualidad

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