El chupete es un objeto tranquilizador para los bebés, que no sólo puede calmar el llanto o ayudarles a dormir, sino que además les reconforta gracias al efecto de succión que produce. Es un instrumento casi mágico no sólo para los niños, sino también para los padres. Pero en algún momento hay que despedir a este querido amigo. ¿Qué consecuencias puede tener su uso prolongado? ¿Cómo quitar el chupete sin traumas? A continuación, te damos todas las claves.
¿Por Qué y Cuándo Retirar el Chupete?
El chupete es una fuente de consuelo para los niños ya que el reflejo de succión les aporta seguridad y tranquilidad. Esta útil herramienta, con una tetina de goma en forma de pezón, es capaz de calmar el llanto y facilitar el sueño.
Sin embargo, las consecuencias de usar chupete a largo plazo no son positivas. Por este motivo, es necesario prescindir de él a partir de los doce meses del bebé. Para los padres este proceso puede ser complicado por el efecto mágico de calma que produce en el niño.
El uso del chupete no siempre es beneficioso, no sólo si el niño lo usa a partir del primer año, sino también durante los primeros días de vida del bebé. En caso de que optes por darle el chupete a tu hijo, debes saber que su uso prolongado puede hacer que se convierta en imprescindible para él.
Aunque durante el primer año del bebé el chupete es útil para que duerma, se tranquilice e incluso reducir el riesgo de muerte súbita, después es conveniente retirarlo. A partir de los 18 meses, se debe reducir su uso. Mientras que a partir de los tres años, hay que ayudar al niño a dejar el chupete por completo.
Hay que retirar el chupete principalmente por las consecuencias negativas que hemos enumerado anteriormente. Así que si tu hijo tiene alrededor de año y medio, es probable que te preguntes cómo quitar el chupete sin traumas.
Consecuencias del Uso Prolongado del Chupete
- Puede retrasar la aparición del habla.
- Puede producir una deformación del paladar y de la mordida.
- Puede generar dependencia.
- Puede provocar infecciones en la cavidad bucal.
¿Cómo Prepararse para Quitar el Chupete?
El chupete es un instrumento importante para tu hijo. Durante meses se ha convertido en imprescindible para él, debido a la seguridad que le aporta el reflejo de succión. Ya hemos hablado de cuándo quitar el chupete al bebé: a partir del primer año. El porqué también lo tenemos claro: por las consecuencias negativas de su uso prolongado.
Sin embargo, hay que elegir el momento más adecuado para el niño. ¿Quién cuida de tu hijo cuando vosotros no estáis? ¿Sus abuelos, una guardería o cuidadora infantil en casa? Cualquier persona que comparta con los padres el cuidado de los niños en el hogar debe seguir la misma estrategia que hayáis elegido. Indica con claridad a los abuelos y los educadores de la guardería las estrategias para quitar el chupete que estáis siguiendo.
El niño puede presentar el llamado síndrome de abstinencia del chupete cuando éste se le retira. Puede reaccionar con llanto o nerviosismo. Por lo tanto, debes estar preparado para afrontar estas situaciones con calma y serenidad. Piensa que es sólo una fase y tarde o temprano pasará. Por encima de todo, ¡no te rindas!
Si ya habéis decidido que vuestro hijo se separe del chupete, ha llegado la hora de elegir el método adecuado para conseguirlo. Estar preparados para rabietas intensas, lloros interminables y reacciones de enfado, todo ello es normal. Lo fundamental es que hayáis elegido el momento adecuado para ayudar al niño a dejar el chupete.
Es conveniente hacerlo entre los 12 y 24 meses del bebé, pero sobre todo en el momento en el que los padres, cuidadores y familiares puedan coordinarse en la tarea.
Métodos Para Quitar el Chupete Sin Traumas
Pero, ¿cómo quitar a un niño el chupete? Elige el método que mejor se adapte a tu hijo y a vuestra filosofía como padres.
- Método Radical: Si el chupete es una adicción, ¿por qué no adoptar la misma estrategia que para dejar de fumar? El chupete desaparecerá de la noche a la mañana. Explícaselo a tu hijo con calma: «eres un niño mayor, por eso es hora de hacer como los niños mayores que no llevan chupete». O: «vas a ir al colegio dentro de poco, como los niños grandes, y allí no dejan entrar con el chupete». Para facilitar el proceso, es conveniente que premies al niño. Sin embargo, debes estar preparado para crisis de llanto intensas y enfados interminables. El síndrome de abstinencia del chupete acabará desapareciendo con el paso del tiempo.
- Método Gradual: Seguimos comparando el chupete con dejar el hábito del tabaco. Hay quienes optan por dejarlo gradualmente. Comienza por dejar que el niño use el chupete sólo durante la siesta y el sueño nocturno. Cuando veas que ya está acostumbrado, puedes eliminarlo de la siesta. Después te resultará más sencillo averiguar cómo quitar el chupete de noche. Con un poco de suerte, el niño no debería quejarse demasiado.
- Hacer el Chupete Menos Agradable: ¿Qué ponerle al chupete para que lo deje? Esta es una técnica de tipo intervencionista que hay que evaluar bien antes de llevarla a cabo. Puedes frotar la tetina con limón o sumergirla en vinagre. Se trata de hacer una nueva asociación entre el chupete y un mal sabor. El mismo efecto de desafección natural se produce al cortar la parte superior de la tetina. La punta en forma de pezón será ya mucho menos agradable. La clave está en decirle al niño que es él mismo quien está rompiendo las tetinas, al ser mayor y al tener ya dientes, los chupetes se desgastan y estropean.
- El Adiós en Tres Días: Explícale a tu hijo que ha llegado el momento de separarse del chupete, que en 3 días y el transcurso de 2 noches deberá dejárselo a otro niño más pequeño. Todos los días deberás recordarle al niño cuánto tiempo le queda para «ceder» el preciado objeto con tetina. Cuando llegue al día, junto a él, coloca sus chupetes dentro de una caja y entrégaselos a alguien en su presencia. Lo ideal es «cederlos» a otra madre con un recién nacido.
- El Hada de los Chupetes: Esta es una de nuestras técnicas para quitar el chupete favoritas. ¿Por qué? Porque traslada al niño a un mundo de fantasía. Explícale que existe un hada que lleva los chupetes a otros niños cuando éstos son ya mayores. Por la noche, antes de irse a dormir, organiza todo como un gran acontecimiento. Poner el chupete en una bolsa o caja especial sobre la mesilla de noche. Dejad incluso una pequeña nota para el hada. Por la mañana, tu hijo encontrará un regalo junto a él.
- Cuentos para Dejar el Chupete: Los cuentos para dejar el chupete son una herramienta maravillosa para ayudar al niño a retirarlo, todo rodeado de un mundo de fantasía. Puedes sorprenderte cuando los leas con tu hijo.
El Método Montessori Para Quitar el Chupete
Quitar el chupete es un desafío para los padres y para los niños, pero el método Montessori ofrece un enfoque respetuoso y natural para facilitar este proceso. El método Montessori, desarrollado por Maria Montessori, se centra en el respeto por el niño y su capacidad para aprender y desarrollarse de manera autónoma.
Antes de comenzar el proceso para quitar el chupete, es esencial entender por qué los niños se apegan tanto a este objeto. El chupete ofrece consuelo y seguridad, ayudando a calmar a los bebés y a reducir el estrés. Observar las señales de que el niño está listo para dejar el chupete es un paso fundamental en el método Montessori. Algunas indicaciones pueden incluir menos dependencia del chupete durante el día, interés en actividades que no impliquen el uso del chupete y la capacidad de calmarse con otros métodos.
Crear un entorno preparado es un principio clave del método Montessori. Para quitar el chupete, asegúrate de que el entorno de tu hijo sea calmado y acogedor. Esto puede incluir tener objetos de consuelo alternativos como peluches o mantas y establecer rutinas relajantes antes de dormir que no dependan del chupete.
El enfoque Montessori favorece una transición gradual al quitar el chupete. Comienza reduciendo el tiempo que tu hijo pasa con el chupete durante el día, manteniéndolo solo para momentos específicos como la siesta o la noche. A medida que el niño se acostumbra a estos cambios, puedes ir disminuyendo su uso progresivamente.
Hablar con tu hijo sobre la retirada del chupete es importante, incluso si es pequeño. Explica de manera sencilla y comprensible por qué es el momento de dejar el chupete y escucha sus sentimientos y preocupaciones. Proporcionar alternativas al chupete es esencial para ayudar a tu hijo a adaptarse. Puedes introducir juguetes de apego, cuentos antes de dormir o técnicas de relajación como la música suave.
El refuerzo positivo es una parte importante del método Montessori. Celebra los pequeños logros y avances de tu hijo en el proceso de dejar el chupete. Reconocer y elogiar sus esfuerzos aumenta su autoestima y motivación para continuar avanzando. Cada niño es diferente y el proceso de dejar el chupete puede variar. Es fundamental ser paciente y estar dispuesto a adaptar el enfoque según las necesidades individuales de tu hijo. Si el niño muestra resistencia o no parece listo, es mejor esperar un poco más antes de intentarlo de nuevo.
Quitar el chupete al estilo Montessori es un proceso que respeta el ritmo y las necesidades del niño. Siguiendo estos principios y técnicas, puedes ayudar a tu hijo a dejar el chupete de manera natural y sin estrés. El método Montessori facilita el proceso de quitar el chupete, refuerza la autonomía y la confianza del niño.
TIPS y consejos para quitarle el Chupete/Chupón a tu Bebé
Consejos Adicionales Para un Proceso Exitoso
- Paciencia y Comprensión: A la hora de quitar el chupete al pequeño, tener paciencia y mucha comprensión es fundamental, ya que es un paso muy importante en la corta vida del pequeño. Respeta sus tiempos y comprende que habrá altibajos.
- Comunicación: La comunicación es fundamental para prepararnos ante este cambio tan señalado. Para ello, una buena opción sería crear una historia sobre qué va a pasar con el chupete a modo de misión, de manera que el pequeño encuentre un motivo y pueda comprenderlo y ser partícipe del mismo.
- Sustitución: Para la gran mayoría de los pequeños el chupete también acaba siendo un compañero de vida, ya que está presente en sus momentos más complicados, creándose así un vínculo. Por tanto, cuando llegue el momento de quitar el chupete, será muy beneficioso que se incorpore a la vez un muñeco o juguete que ejerza una función similar a la del chupete.
- No Forzar: Es importante no forzar a los pequeños.
- Identificar el Momento: Identificar en principio identificar si tu hijo está preparado para dar este paso. Normalmente, la edad indicada para empezar el proceso de dejar el chupete es entre los 12 y los 24 meses.
