Si estás buscando un lugar con comida típica catalana en un entorno espectacular, el Restaurant Masia Can Nena en Montseny es tu parada obligada. Ubicado en BV-5301, 08469 Montseny, Barcelona, este restaurante tiene una calificación de 4 estrellas que, te lo digo, está totalmente merecida.
Imagina disfrutar de platos caseros elaborados con ingredientes frescos, todo mientras te rodeas de un paisaje de ensueño. Con una calificación de 4.3 sobre 5 en Restaurant Guru y más de 1400 reseñas, es un lugar que realmente sabe cómo captar la atención de los amantes de la buena comida. Es un restaurante bastante concurrido por lo que siempre es mejor reservar.
Un Ambiente Acogedor y Vistas Impresionantes
El ambiente de la masía es acogedor, con un servicio impecable y un personal súper simpático. Ya te lo he dicho, pero es que el ambiente es tan acogedor y tranquilo que te dan ganas de quedarte a vivir allí. Es ideal para desconectar del ruido de la ciudad.
¡Hazte un favor y reserva una mesa en la terraza! Las vistas al Montseny son simplemente espectaculares y transforman la experiencia de comer en algo realmente especial. Ahora, imagináos esa terraza con encanto que te regala unas vistas espectaculares del Montseny. Es el lugar perfecto para relajarte mientras disfrutas de una comida casera que tiene ese toque moderno que tanto nos gusta.
Los comedores son pequeños, lo que le da un toque más íntimo, y si te sientes aventurero, hay una terraza con mesas que tiene unas vistas espectaculares. Además, cuenta con un parking grande de arena justo al final de una bajada, así que no te tendrás que preocupar por el estacionamiento, ¡donde hay muchas plazas libres!
El rollo del lugar es súper hippie, lo que le da un toque relajado que se siente en el ambiente. Todos los trabajadores son amables y realmente hacen que tu experiencia sea mejor. Además, tienen vinos naturales que son una excelente opción para acompañar tu comida. Y si estás con niños, ¡tranquilo! Los tratan genial, especialmente a los que son bien educados .
La Comida: Autenticidad Catalana con un Toque Moderno
En su menú, encontrarás delicias como caracoles, alcachofas a la brasa, y si tienes hambre, sus suculentos corderos al horno y entrecots no te decepcionarán. Además, el menú diario a 28€ te deja satisfecho sin vaciar la cartera. Si te preguntas qué platos típicos puedes encontrar en el menú, además de los rovellons y el timbal, el jarret de ternera es una elección muy recomendable.
Hablando de la comida, debo decirte que me encantó la escalivada con hummus y el bacalao; estaban para chuparse los dedos. Aunque, sinceramente, el burrito me dejó un poco frío. Estaba un poco cargado de arroz y el sabor de la soja se perdía entre tantos ingredientes. Pero no te preocupes, el menú tiene opciones vegetarianas y veganas, aunque no están escritas.
La respuesta es sencilla: autenticidad al máximo. Te sirven desde deliciosos caracoles en salsa hasta el clásico timbal de patata y botifarra negra. Y no te pierdas los postres, que son simplemente para morirse. En definitiva, un lugar absolutamente recomendable donde, sin lugar a dudas, volveremos muchas veces.
Entonces, ¿qué tipo de comida se ofrece en el Restaurant Masia Can Nena? Pues se trata de una mezcla de platos típicos de la gastronomía local y algunos toques más modernos. Desde los caracoles que mencioné hasta el entrecot o la butifarra, la comida aquí pretende ser una celebración de los sabores de la región.
Y ya que estamos en tema de ingredientes, la respuesta es sí: el restaurante utiliza ingredientes frescos en sus preparaciones. La calidad de la comida es evidente; cada plato se elabora con cariño y eso se nota en cada bocado. Así que, si alguna vez os preguntáis si este lugar es un buen foco de frescura y sabor, la respuesta es un rotundo ¡sí!
Si hay algo que no te puedes perder, es la llaminera (solomillo) en salsa de setas; ¡estaba riquisima! Pero la gran estrella de la casa está en el jarret de ternera acompañado de boniato, que es simplemente espectacular. Así ahora sabes, si algún día te preguntas cuál es la especialidad de la casa, no dudes en probar el jarret, porque no te vas a arrepentir. ¡Anímate a ir, que no te va a decepcionar!
Ah, y hablando de la comida, no podéis marcharos sin probar la foccaccia y ese rape marinera que es sencillamente espectacular. Y a lo que llamo 'platillo obligado', hay que mencionar el timbal de patata y botifarra negra con allioli de poma. Cada bocado es un festival de sabores. Y si tenéis espacio para el postre, hacerlo lo vale porque son únicos, como ese mató con mascarpone que hace que quieras pedir más.
Algunas Críticas
La verdad es que tenía muchas expectativas para mi visita a Masia Can Nena. El sitio promete mucho, pero al final me encontré con un menú que dejaba mucho que desear. Empezamos con los caracoles, que estaban bien, aunque no es para tirar cohetes. Luego pedimos el pastel de setas, que sinceramente fue una decepción total: insípido y soso.
Pasando a los segundos, elegí un entrecot de Girona con suplemento, pensado que sería una buena elección. ¡Error! El trozo de carne que me trajeron era duro y lleno de nervios, como si hubiera estado en un combate de boxeo en lugar de en una plancha. ¿Y qué decir de las patatas? Duras y con el sabor de un aceite que había visto días mejores, definitivamente baja calidad por un precio que ni se asoma a la categoría de “gourmet” que intentan vender.
Por su parte, mi acompañante pidió la butifarra esparracada. Pensé que podría ser un plato a la altura, pero más bien fue un clon de cualquier butifarra del supermercado. En serio, hay bares de tapas que ofrecen un menú de precio más bajo y están mucho más ricas. Es un poco frustrante, ¿no?
La comida, al final, no solo se trata del precio. Si me cobras más de 30€, espero disfrutar de una experiencia que lo justifique. Y no voy a olvidar los postres, que aunque estaban bien presentados, no tenían ningún sabor; simplemente eran dulces.
El otro día, recordando viejos tiempos, decidimos volver a Restaurant Masia Can Nena. ¡Hace años que no íbamos y siempre tuvo su encanto! Nos invitaron a comer un 1 de mayo, y como queríamos impresionar a unos amigos importantes, optamos por la terraza. Eso ya te deja con un sabor amargo.
La comida, que recordaba como un gran punto fuerte, se tardó más de lo esperado. Mirando a mi alrededor, el lugar no estaba tan lleno, así que no entendí la demora. Y para colmo, después de unos segundos platos sabrosos, ¡claro! ¡El pan! Que no llegó hasta que se lo recordamos. Y ya, cuando pedimos postres, los cafés llegaron sin ellos, tardaron mucho y hasta una camarera tuvo que cambiar los cafés porque ya estaban fríos. Eso, sinceramente, me dejó un poco desilusionada. Era un lugar en el que había depositado muchas expectativas.
Experiencias Positivas
La semana pasada, el sábado, un grupo de amigos que fueron a comer nos comentaron maravillas! Tienen un menú variado por 24,50€ que no incluye bebida ni cafés, pero los platos estaban muy bien elaborados y les encantó todo lo que probaron. Y no se olvidaron de mencionar cómo los niños se pueden divertir en el jardín. La experiencia les pareció increíble, y eso es algo que impacta.
Ya ves, si decides darte un capricho, la Masia Can Nena en el Montseny es el sitio ideal. Nos encantó cómo nos recibieron en un ambiente tan acogedor y confortable. Tienen una terraza en la entrada que es perfecta para disfrutar de un día soleado, y varios salones interiores que te hacen sentir como en casa.
Fuimos dos parejas y dos niñas, y la verdad es que todos disfrutamos un montón de la comida. Los rovellons y el timbal que pedimos estaban de lujo, justo en la cantidad que uno necesita. ¡Y ni te cuento de la crema Thai de calabaza! No hay foto, pero te aseguro que tenía una pinta espectacular.
En los platos principales, yo me decanté por la llaminera en salsa de setas, que estaba deliciosa, pero lo que realmente me robó el corazón fue el jarret de ternera con boniato. ¡Menuda combinación! Sabes que un plato es bueno cuando te hace querer lamer el plato. Por supuesto, no todo se queda ahí: los postres caseros fueron un gran cierre. El mató que pedimos fue el hit, y creo que no sobró ni un bocado de los otros postres que elegimos.
Y mira, aunque la atención fue correcta y atenta, sí notamos que el tiempo entre el primer y segundo plato podría mejorar un poco, ya que tuvimos que esperar alrededor de 45 minutos. Aunque eso, imagino, que depende del volumen de gente. Pero, en general, el menú de fin de semana a 29,5€ es una ganga, ¡y con tantas opciones para elegir, es difícil no salir satisfecho!
También probamos el timbal de patata y botifarra negra con alioli y la sopa de fresas con helado, que son delicias que no puedes dejar pasar. En resumen, si te animas a pasear por el Montseny, asegúrate de hacer una parada en este rincón donde la buena comida y el buen ambiente se dan la mano.
Mis amigas y yo fuimos a comer y nos quedamos con una sonrisa de oreja a oreja. La comida estaba increíble, y lo mejor de todo, ¡tienen en cuenta las intolerancias! Me hicieron un postre a medida, ya que no podía comer nada de la carta. ¡Eso es servicio personalizado y lo demás son tonterías! Esther, te agradezco de corazón por tu atención y dedicación, así como a tus hijos por mantener el buen rollo. Sin duda, repetiremos.
El entorno privilegiado en pleno Montseny te deja sin aliento; el aire puro, la paz que se respira… ¿Quién no querría comer rodeado de tanta belleza? Y ni hablar de la terraza exterior, es el sitio ideal para disfrutar de una buena comida cuando hace buen tiempo. Tienen un parking cómodo y amplio, lo que es una ventaja. Si bien, hay que mencionar que es algo retirado, pero vale la pena sólo por las vistas y la tranquilidad que encontrarás allí.
Sobre la comida, la carta es variada pero con un fuerte enfoque en carnes. ¡Los canelones y el pollo estaban de rechupete! Eso sí, sería genial que incluyeran más opciones vegetarianas, ya que a veces es complicado encontrar algo que se ajuste a todos los gustos. Pero en general, la calidad es excelente en todos sus platos. Y si pensáis en los postres, no podréis dejar de probar la tarta de queso con maracuyá. Es de esas que no se olvidan fácilmente.
En resumen, el ambiente del Restaurant Masia Can Nena es encantador, metido en un entorno idílico que te invita a quedarte un buen rato. Aunque en una ocasión hubo un poco de espera porque solo había una persona atendiendo las mesas, a nosotros eso no nos arruinó la experiencia. La atención del personal es estupenda y se sienten como en casa, lo cual siempre se agradece.
Con cuatro estrellas, no es solo una simple parada, ¡es una experiencia! La comida tiene ese toque casero que te deja con ganas de más. Nos recomendamos probar el Timbal de Patata y Botifarra Negra Amb Allioli de Poma, un plato que se lleva todos los aplausos. El precio ronda entre 20-30 € por persona, así que no está nada mal para la calidad que ofrecen.
El servicio fue otro punto a destacar. A veces el personal parecía un poco gruñón, pero cuando se relajaron, fueron muy amables, así que no hay mucho de qué quejarse. Entendemos que trabajar con tanta gente no siempre es fácil, y a veces la paciencia se pone a prueba. Pero a fin de cuentas, lo que cuenta es que te hacen sentir a gusto. A veces, incluso, puedes disfrutar de un café o un postre en su terracita con vistas al Montseny, ¡una gozada!
Restaurante muy acogedor, con personal super amable. Sirvieron todo muy rápido, estaba buenísimo. Lleno de pequeños detalles místicos, y vegetación muy bien cuidada que adornaba el lugar fundiéndose con el entorno. Restaurante tranquilo y agradable.
Un espacio con vistas fantásticas a la montaña en una masía muy cursiosa y una decoración algo espiritual. La comida muy buena, con cantidades correctas. Un menú atractivo y los postres especialmente trabajados, todo en un ambiente de silencio y paz.
Buena comida y servicio. Comida de 10, servicio de 10 !! Ambiente perfecto. Un poco larga la espera en el servicio. Cocina casera y brasa hecha con cariño. Pedimos una ensalada verde super completa. La localización es una maravilla, una atención espectacular, y la comida muy rica.
Encantador restaurante con excelente comida, atención y postres brutales. Terraza fresca y permiten mascotas. Menú correcto y platos bien presentados. Buena relación calidad-precio. Recomendable para quienes buscan delicias locales en un entorno idílico en Montseny.
Tabla Resumen de Opiniones
| Aspecto | Opiniones Positivas | Opiniones Negativas |
|---|---|---|
| Comida | Platos caseros, ingredientes frescos, carnes y postres destacados, timbal de patata y botifarra negra recomendado | Algunos platos insípidos, entrecot duro y con nervios, patatas de baja calidad, postres sin sabor |
| Ambiente y Vistas | Entorno espectacular en Montseny, terraza con vistas impresionantes, ambiente acogedor y tranquilo | Algunas sillas incómodas en la terraza |
| Servicio | Personal amable y atento, servicio personalizado para intolerancias | Servicio lento en ocasiones, personal a veces poco simpático |
| Precio | Menú diario y de fin de semana con buena relación calidad-precio | Algunos platos caros sin justificar la calidad |
World VIrtual Tour
Así que, si estás planeando una excursión por el Montseny, definitivamente te recomiendo que te des una vuelta por Restaurant Masia Can Nena. ¡No te vas a arrepentir! En resumen, está en BV-5301, 08469 Montseny, Barcelona, y es el lugar perfecto para disfrutar de una buena comida mientras te relajas con unas vistas de ensueño.
