Ovulación y ciclo menstrual: Una guía completa para entender tu cuerpo

El ciclo menstrual es un periodo de aproximadamente 28 días en el que la mujer experimenta cambios en su cuerpo, especialmente en el útero y los ovarios de su sistema reproductor, por la acción de las hormonas sexuales femeninas. Todos estos cambios tienen como objetivo preparar a la mujer para un posible embarazo, desde que inicia su etapa reproductiva con la primera menstruación, hasta que llega la menopausia. Es posible que ya conozcas en gran medida tu ciclo menstrual, como, por ejemplo, la frecuencia en la que se suceden tus periodos o cuál es su intensidad. En esta página, vamos a profundizar más en el ciclo menstrual, la ovulación y los periodos de la mujer.

La duración del ciclo de la mujer varía, siendo la más común la que se sitúa entre 23 y 35 días. La ausencia del periodo es una señal de alarma que nos indica que algo no está funcionando correctamente y debemos prestar atención. Si se producen variaciones en la duración del ciclo menstrual, lo más probable es que tengan lugar en la fase anterior a la ovulación (llamada "fase folicular"). El primer día de tu ciclo menstrual es el primer día de tu periodo (día 1). A partir de entonces, el periodo se prolonga normalmente entre 3 y 7 días. Probablemente percibas que, si experimentas dolores menstruales, sean más agudos los primeros días del periodo.

El ciclo menstrual es un indicador clave de tu salud reproductiva. Conocer su duración, las hormonas implicadas y sus fases te permite tomar decisiones informadas, mejorar tus probabilidades de concepción y detectar alteraciones a tiempo.

Comprender las distintas fases del ciclo menstrual puede ayudarte a conocer mejor tu cuerpo y tu salud. Durante este ciclo se producen cambios hormonales que pueden afectar a tu estado físico y emocional.

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Hormonas femeninas y su rol en el ciclo menstrual

Para entender como funciona el ciclo menstrual, en primer lugar es necesario conocer las hormonas sexuales femeninas, ya que son las encargadas de regular todo este proceso. Las hormonas sexuales de la mujer se producen en su hipófisis (FSH y LH) y en sus ovarios (estrógenos y progesterona).

A continuación, vamos a comentar cada una de ellas:

  • FSH (hormona folículo estimulante): La FSH empieza a secretarse al inicio del ciclo sexual y su función consiste en estimular al ovario para que se desarrollen los folículos primordiales. Los folículos son unas estructuras llenas de líquidos que contienen a los óvulos en diferentes estados de maduración.
  • LH (hormona luteinizante): Es hormona es la encargada de desencadenar la ovulación una vez el folículo que contiene al óvulo haya madurado por completo.
  • Estrógenos: Son las hormonas secretadas por el ovario a medida que los folículos se van desarrollando. Los estrógenos tienen una función reguladora de todo el ciclo menstrual, además de intervenir en el desarrollo sexual de la mujer.
  • Progesterona: Es secretada por el ovario después de la ovulación. Este sangrado menstrual se corresponde con la descamación del endometrio debido a que no ha habido implantación embrionaria. El endometrio es el revestimiento interno del útero, el cual se renueva todos los meses con cada ciclo menstrual con el objetivo de albergar un embarazo.

Fases del ciclo menstrual

El ciclo menstrual se divide en varias fases, cada una con características y funciones específicas:

Fase folicular

La fase folicular, también conocida como fase proliferativa o preovulatoria, consiste en un proceso de crecimiento de los folículos ováricos que abarca desde el inicio de la menstruación hasta la ovulación. Cuando la mujer llega a la pubertad, tiene una reserva ovárica de unos 500.000 folículos primordiales en sus ovarios. Éstos permanecen en estado latente, a la espera de ser seleccionados para desarrollarse en cada ciclo menstrual. El aumento de la FSH hace que varios de estos folículos empiecen a crecer y migren hacia la superficie del ovario, constituyéndose una cohorte folicular.

El desarrollo de la cohorte folicular provoca la síntesis y secreción del estradiol, cuya función de regulación consiste en bloquear la producción de FSH por parte de la hipófisis. La consecuencia de esto es un reclutamiento folicular: al disminuir el nivel de FSH, los folículos ováricos no son capaces de sobrevivir y continuar con su desarrollo. Tan solo uno de ellos llegará a madurar completamente y se convertirá en un folículo preovulatorio final. Este folículo dominante es el denominado folículo de Graaf, el cual llega a medir unos 18 mm antes de la ovulación. El resto de folículos quedarán bloqueados y degenerarán.

Además, los estrógenos producidos durante esta fase proliferativa también contribuyen a la aparición de un moco cervical más acuoso y elástico, el cual favorece la entrada de espermatozoides. Los estrógenos también actúan sobre el endometrio, favoreciendo su engrosamiento.

Fase ovulatoria

Alrededor del día 14 del ciclo menstrual, la hipófisis produce una subida de los niveles de LH, lo cual se conoce como pico de LH y que provoca la ovulación. La ovulación es el proceso por el cual el folículo de Graaf se rompe y el óvulo maduro que contiene en su interior es liberado a la trompa de Falopio. Los días fértiles son aquellos cercanos a la ovulación, es decir, se localizan hacia la mitad del ciclo menstrual. Durante este periodo, existe una mayor probabilidad de embarazo si se mantienen relaciones sexuales sin protección.

Habitualmente, en cada ciclo menstrual, un único óvulo maduro es expulsado en una de las trompas de Falopio. En ocasiones, puede suceder la ovulación de dos folículos, aumentando así la probabilidad de tener un embarazo de mellizos. El óvulo que se encuentra ahora en la trompa de Falopio permanecerá a la espera de un espermatozoide que pueda fecundarlo si ha habido relaciones sexuales. Si esto no sucede en las 24 horas siguientes a la ovulación, el óvulo envejecerá y ya no podrá fecundarse.

Para detectar si ha tenido lugar la ovulación cuando una pareja se encuentra en la búsqueda del embarazo, existen unos test que detectan el pico de LH en la orina.

¿Cómo calcular tus días fértiles?

  • Aumento de la temperatura corporal: La progesterona es termorreguladora. Si se ha producido la ovulación, la temperatura corporal aumenta entre 0,3-0,5 grados.
  • Moco Cervical: Va cambiando a lo largo del ciclo conforme lo hacen las hormonas. En la ovulación, el moco cervical se vuelve menos acido y muy elástico. La consistencia es como clara de huevo.

Fase lútea

La fase lútea, también llamada fase secretora o postovulatoria, es la que empieza justo después de la ovulación y que dura hasta el final del ciclo menstrual, es decir, hasta que vuelve a haber un sangrado menstrual. El folículo roto se transforma en un cuerpo amarillento denominado cuerpo amarillo o cuerpo lúteo. Este cuerpo es el responsable de producir estrógenos y progesterona, las dos hormonas que van a actuar sobre el endometrio.

En este momento, la progesterona es ahora la encargada de modificar el moco cervical para que se vuelva nuevamente impenetrable por los espermatozoides. La progesterona también actúa sobre el endometrio, que se vuelve más grueso y esponjoso como resultado de un mayor riego sanguíneo. Gracias a ello, el endometrio se vuelve receptivo para recibir al embrión y que se produzca la implantación. Si tiene lugar un embarazo, el cuerpo lúteo sigue produciendo estrógenos y progesterona hasta la octava semana. A partir de este momento, la placenta será la encargada de seguir con su síntesis.

Fase isquémica e inicio de un nuevo ciclo

En caso de que el óvulo liberado no sea fecundado por un espermatozoide, el cuerpo lúteo desaparece. En consecuencia, la producción de estrógenos y progesterona disminuye gradualmente en lo que se conoce como fase isquémica del ciclo menstrual. La disminución de las hormonas sexuales provoca que el endometrio se descame y se elimine por la vagina produciendo de nuevo la menstruación. El primer día de sangrado menstrual ya se corresponde con el primer día del siguiente ciclo menstrual, pues las hormonas sexuales volverán a aumentar a partir de este momento y darán comienzo a una nueva proliferación folicular.

El ciclo menstrual y la fertilidad

Para entender mejor la ovulación conviene conocer todo el ciclo menstrual. Es la primera fase y comienza el primer día del ciclo, con ello se entiende el primer día de regla. Al principio del ciclo, la glándula pituitaria del cerebro segrega la hormona foliculoestimulante (FSH). Esta es la principal hormona que estimula los ovarios para que produzcan óvulos maduros. Los folículos son las cavidades repletas de fluido que se encuentran en tus ovarios. Cada folículo contiene un óvulo sin desarrollar. La FSH estimula varios folículos para que se desarrollen y comiencen a segregar estrógenos. Los estrógenos se sitúan en su nivel más bajo el primer día del periodo.

Aunque varios folículos comiencen a desarrollarse desde el primer momento, solo uno de ellos se hace "dominante", por lo que es el óvulo el que madura dentro del folículo creciente. Al mismo tiempo, la cantidad cada vez mayor de estrógenos que contiene tu cuerpo garantiza que el endometrio se colme de nutrientes y sangre. El propósito es que, si te quedas embarazada, el óvulo fecundado disponga de todo el sustento y los nutrientes que precisa para crecer. Los altos niveles de estrógeno también se asocian con la aparición de la mucosidad "favorable para el esperma" (o, según su nombre técnico, mucosidad cervical fértil). Puedes percibirla como una secreción fina y resbalosa de color blanco turbio.

Tu cuerpo produce las hormonas que controlan tu ciclo menstrual. Al inicio de tu ciclo, una hormona importante es la hormona foliculoestimulante (FSH). El nivel de estrógenos presente en tu cuerpo todavía está en aumento y, finalmente, provocará la subida repentina de la hormona luteinizante (llamada "aumento de la LH"). Este aumento de la LH provoca que el folículo dominante se rompa y libere el óvulo maduro del ovario, que entra en la trompa de Falopio.

Muchas mujeres creen que ovulan el día 14, pero se trata de una media, ya que la mayoría de ellas realmente ovula un día del ciclo menstrual diferente. El día de tu ovulación variará cada ciclo. El nivel de estrógeno en tu cuerpo sigue aumentando y, llegado a un cierto nivel, provoca un aumento rápido de la LH ["aumento" de la LH]. Este aumento de la LH activa la ovulación, que es el proceso durante el que se libera un óvulo del ovario. Aunque muchas mujeres piensan que su ovulación se produce el día 14, en realidad, esta varía según la duración del ciclo.

Una vez liberado el óvulo, este se desplaza a lo largo de la trompa de Falopio hacia el útero. El óvulo tiene una vida de hasta 24 horas. La supervivencia del esperma es más variable, pero normalmente se prolonga durante 3 o 5 días, por lo que los días que preceden a la ovulación y el mismo día de la ovulación son los más fértiles; es decir, cuando es más probable que te quedes embarazada.

Para el desarrollo de los folículos, el organismo envía una señal al cerebro para comenzar la producción de la hormona foliculoestimulante (FSH), los folículos comienzan a desarrollarse y a producir estrógeno. El nivel de estrógeno en el organismo sigue aumentando, causando un rápido incremento de la LH. La ovulación suele producirse entre 24 y 36 horas después del aumento de LH, por lo que la hormona luteinizante es un buen factor de medición del periodo de máxima fertilidad y saber los días fértiles de la mujer. Tras la ovulación, se inicia la fase lútea donde se desarrolla el cuerpo lúteo que durará hasta que se produzca un posible embarazo o la menstruación, iniciándose el siguiente ciclo.

El óvulo, tras liberarse, viaja a través de la trompa de Falopio hacia la matriz. Puede sobrevivir hasta 24 horas y los espermatozoides hasta 5 días en el interior del útero, por lo tanto los días previos a la ovulación y el propio día de la ovulación, que es posible calcular con el calendario de ovulación, son los de máxima fertilidad y mayores probabilidades de embarazo. Si se produce la fecundación del óvulo y el embrión se implanta con éxito (paso que suele ocurrir alrededor de una semana después de la fecundación) el organismo comienza a producir la gonadotropina coriónica humana (hCG), conocida como la hormona del embarazo, que mantendrá el folículo activo, y que puede provocar algunos de los síntomas del embarazo.

Si no se produce la fecundación, el folículo se contrae, los niveles de estrógeno y progesterona disminuyen provocando que el grueso revestimiento del útero se desprenda y se rompan los vasos sanguíneos, provocando una hemorragia, que es la menstruación.

La progesterona provoca el crecimiento del endometrio con el fin de prepararlo para recibir un óvulo fecundado. Mientras tanto, el folículo vacío del ovario empieza a contraerse, pero sigue segregando progesterona, y también comienza a segregar estrógenos. Una vez liberado el óvulo, este se desplaza a lo largo de la trompa de Falopio hacia el útero. El óvulo vive entre 12 y 24 horas pero, dado que el esperma puede vivir varios días, se encuentra en tu periodo más fértil y es más probable que puedas quedarte embarazada si mantienes relaciones sexuales sin protección el día que ovulas o el día de antes.

A medida que el folículo vacío se contrae, si el óvulo no se fecunda, los niveles de estrógeno y de progesterona disminuyen. Sin los altos niveles de hormonas que favorecen su conservación, el grueso endometrio creado comienza a desprenderse y tu cuerpo libera este revestimiento uterino. A medida que el folículo vacío se contrae, si el óvulo fecundado no se ha implantado en el útero, u nivel de progesterona disminuye. El útero ya no necesita preservar un entorno para mantener al bebé, de modo que el cuerpo debe reajustarse y prepararse para el siguiente ciclo. Cualquier síntoma de TPM (tensión premenstrual) que tengas, empezará a disminuir.

Sin unos altos niveles de hormonas que ayuden a mantenerlo, el grueso revestimiento del útero que se ha creado comienza a desprenderse y tu cuerpo lo expulsa. Si el óvulo se ha fecundado e implantado en el útero, el folículo vacío se mantiene con el aumento del nivel de la hormona del embarazo (gonadotropina coriónica humana). Si el óvulo se ha fecundado, puede implantarse correctamente por sí mismo en el endometrio. Tan pronto como el óvulo fecundado queda implantado, tu cuerpo comienza a segregar la hormona del embarazo, es decir, gonadotropina coriónica humana (hCG), que mantendrá la actividad del folículo vacío.

Preguntas Frecuentes

¿Qué síntomas aparecen en las diferentes fases del ciclo menstrual?

Las molestias que aparecen durante el ciclo menstrual pueden ser diferentes según la fase del ciclo y también pueden ser más o menos evidentes según cada mujer. No obstante, los síntomas más comunes en las mujeres durante el ciclo menstrual son los llamados síntomas premenstruales. Estos aparecen justo antes de la llegada de la regla y se mantienen durante sus primeros días.

Algunos de los síntomas premenstruales son los siguientes:

  • Dolor en los ovarios y el abdomen.
  • Pechos hinchados y dolorosos.
  • Cólicos.
  • Retención de líquidos.
  • Dolor de cabeza.
  • Acné.
  • Cambios de humor.

Además, algunas mujeres también sienten ciertas molestias durante la fase de ovulación. Los síntomas más habituales cuando la mujer está ovulando suele ser el dolor de ovarios y ligeros manchados.

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