Conización Cervical y Fertilidad: Riesgos y Consideraciones

La conización cervical es un procedimiento médico que se realiza para extraer tejido anormal del cuello uterino. Este procedimiento es crucial en la detección y prevención del cáncer cervical.

¿Qué es la Conización Cervical?

La conización cervical, también llamada biopsia en cono, es una pequeña intervención quirúrgica que se realiza a las mujeres en las que se ha observado una lesión precancerosa en el cérvix uterino. La conización cervical es un procedimiento médico a través del cual se extirpa parte del tejido anormal del cuello uterino mediante una incisión en forma de cono.

Así, la base del cono comprende la parte externa del cuello del útero (exocérvix); mientras que el vértice del cono incluye la parte interna del cuello uterino (endocérvix). Posteriormente, el trozo de tejido extraído se evalúa bajo el microscopio para determinar la presencia de células anormales.

La conización tiene el objetivo de eliminar las lesiones premalignas que pueden aparecer en el cuello del útero a consecuencia de una infección persistente por el virus del papiloma humano (VPH). La displasia cervical hace referencia a los cambios anormales en las células de la superficie del cuello uterino, lo que se puede considerar como células precancerosas. Estos cambios son debidos a la infección por el VPH.

Objetivos

De manera general, este tratamiento quirúrgico para lesiones premalignas del cuello del útero tiene un doble objetivo:

  • Diagnóstico: Así se podrá evaluar la gravedad y la extensión de la lesión causada en el cuello uterino por el VPH.
  • Terapéutico: Se extirpan las lesiones premalignas para evitar problemas en el futuro, actuando como un método preventivo contra el cáncer.

Otra finalidad de la conización uterina es ver si hay una extensión endocervical, es decir, un crecimiento anormal dentro de la cavidad del cuello uterino. Para ello, se realiza un microlegrado junto con este procedimiento.

Procedimiento de la Conización Cervical

La conización cervical es relativamente sencilla y tiene una duración de unos 15 minutos. Para llevar a cabo la intervención se puede utilizar:

  • Anestesia local: es el método más molesto para la mujer pero supone menos complicaciones. Este tipo de anestesia se inyecta en los tejidos que rodean el cuello uterino.
  • Anestesia regional o raquídeo: con ella se adormecerá sólo la mitad inferior del cuerpo.
  • Anestesia general: la paciente está completamente inconsciente.

Una vez aplicada la anestesia, el ginecólogo coloca el espéculo en la vagina de la mujer para visualizar el cuello uterino. Con la ayuda de un bisturí quirúrgico, un bisturí láser o un alambre calentado mediante electricidad, el médico realiza un corte en forma de cono en el cuello del útero. Además, para controlar el sangrado, el especialista dará algunos puntos de sutura.

Este trozo de tejido extirpado se envía al laboratorio para comprobar la ausencia de células anormales o para evaluar la presencia de cáncer.

En el caso de detectar células cancerosas o precancerosas en el cuello del útero, el especialista mandará pruebas adicionales a la mujer y se pondrá en marcha un plan de tratamiento.

Cuando han pasado unas horas y tras verificar que la paciente ha reaccionado bien a la intervención y ha eliminado la anestesia, ésta puede abandonar el centro.

Complicaciones de la Conización Cervical

Los riesgos de este tipo de tratamiento son muy bajos y casi siempre tienen una alta efectividad. La mayoría de las mujeres no presentan complicaciones graves tras una conización uterina, aunque es habitual sufrir hemorragias. Por tanto, la mujer debe estar atenta por si tuviera un sangrado abundante y de color rojo vivo. Además, pueden aparecer lesiones en las paredes vaginales o una reacción debida a los fármacos administrados para la anestesia.

Por otro lado, aunque menos frecuente, a largo plazo puede ocurrir una insuficiencia uterina provocando que la paciente tenga el cuello del útero disminuido y/o abierto. Por consiguiente, estas mujeres tendrán mayor riesgo de sufrir abortos espontáneos o partos prematuros.

Las mujeres tratadas de una lesión cervical premaligna presentan un mayor riesgo de tener nuevas lesiones o cáncer. Por ello, estas mujeres deben someterse a revisiones y controles más estrictos.

Consejos para la Paciente

En función de cómo se realice la conización cervical, varían las condiciones del preoperatorio. Por tanto, es de vital importancia tener en cuenta el tipo de anestesia utilizado.

Si la conización se realiza con anestesia local, no es necesario el ayuno; mientras que cuando se emplee anestesia general o regional, la mujer debe estar en ayuno en las 8 horas previas a la intervención.

Una vez realizada la conización cervical, la mujer debe seguir unos consejos como los que se detallan a continuación:

  • Permanecer entre 3 y 4 días en reposo.
  • Limitar la actividad física durante dos semanas.
  • No mantener relaciones sexuales durante 4 semanas.
  • Evitar las duchas vaginales las primeras 3-4 semanas.

En el caso de que la mujer presente sangrados vaginales abundantes o una elevada cantidad de flujo vaginal con mal olor tras una conización uterina, se recomienda consultar con el médico lo antes posible.

Con el fin de evitar o reducir el riesgo de desarrollar otra lesión, algunas recomendaciones tras una conización cervical son las siguientes:

  • Uso de preservativo durante al menos los primeros 6 meses después de la conización, aunque el médico aconsejará seguir utilizándolo después.
  • Dejar de fumar, ya que el tabaco interfiere en la capacidad del sistema inmune para defenderse del VPH.
  • Vacunación frente al cáncer de cuello de útero, lo que reduciría el riesgo entre un 60-80%. Cabe destacar que la vacuna no cura una lesión, sino que reduce el riesgo de nuevas infecciones y lesiones.

Conización Uterina y Embarazo

A muchas mujeres que van a someterse a una conización uterina les preocupa los posibles efectos en su fertilidad. Ellas se plantean si tendrán problemas para ser madres en el futuro. Resulta complicado responder a este dilema, puesto que hasta que no se busca el embarazo no se observan todas las consecuencias de este procedimiento quirúrgico.

Una de las consecuencias en la fertilidad más comunes de la conización cervical es la insuficiencia uterina que hemos comentado anteriormente. Esto ocurre cuando se realiza una biopsia en cono profunda que afecta a las fibras musculares que ayudan a mantener cerrado el cuello uterino. Por ello, estas mujeres tienen un mayor riesgo de sufrir abortos espontáneos o partos prematuros.

CONIZACIÓN CERVICAL: QUÉ ES, CUÁNDO y CÓMO SE REALIZA, CONSEJOS... - Ginecología y Obstetricica -

Aunque no es frecuente, también puede producirse la cicatrización del cuello del útero, lo cual impediría a los espermatozoides acceder al interior del útero y no se produciría el embarazo de forma natural. Cuando esto ocurre se debe recurrir a las técnicas de reproducción asistida para lograr una gestación.

Por lo general, la recomendación básica es que tras haberse sometido a una conización cervical la mujer espere, al menos, unos tres meses para buscar el embarazo. Pero estos plazos pueden variar en función de la evolución del proceso.

Algunas mujeres tienen que someterse a varias conizaciones a lo largo de su vida porque haya reaparecido la alteración o a conizaciones más amplias para reparar la lesión. Aun así, es posible lograr el embarazo y tener un hijo sano, aunque sí puede haber en este caso un riesgo algo más ampliado de abortos en el segundo trimestre o de partos prematuros, debido al debilitamiento del cuello del útero.

Embarazo y Parto Tras una Conización

El seguimiento del embarazo tras una conización es el mismo que en un embarazo normal, salvo que “estaría indicada la medición del cuello del útero por vía transvaginal de forma seriada para prevenir los partos prematuros”, comenta la ginecóloga de Grupo Recoletas. Hay que tener en cuenta que cuando el cuello del útero se acorta antes del final del embarazo hay un mayor riesgo de parto prematuro, “tanto si la paciente ha sido conizada como si no”.

Cuando las mediciones observan que existe ese acortamiento del cuello del útero, “hay que valorar la realización de un cerclaje (punto de sutura que cierra el cuello del útero) o el tratamiento con progesterona”, advierte la Dra. Gippini.

En relación al parto tras haber sido sometida a una conización, este puede ser tanto por vía vaginal como mediante cesárea. Es decir, la intervención no obliga ni precide cómo será el nacimiento del bebé.

El VPH y la Fertilidad

El VPH (virus del papiloma humano) es la infección de transmisión sexual más frecuente. Es una enfermedad que se adquiere al tener relaciones sexuales. En muchos casos, el virus permanece latente durante años, pero en otros sí se manifiesta, pudiendo avanzar hacia lesiones premalignas o incluso hacia cáncer.

En general, cualquier infección, incluido el VPH, hace que sea más difícil para una mujer quedarse embarazada.

Impacto del VPH en la Fertilidad Femenina

  • Displasia cervical: Los cambios celulares y las lesiones cervicales de alto grado causadas por el VPH pueden requerir tratamientos que afectan al cuello uterino.
  • Cáncer de cuello uterino: Las infecciones persistentes con ciertos serotipos de VPH pueden causar cambios precancerosos que si persisten en el tiempo sin tratarse pueden derivar en cáncer cervical.
  • Infecciones crónicas: La inflamación persistente puede alterar el equilibrio del sistema reproductivo.
  • Fallo de implantación: El espermatozoide ya infectado puede transferir el virus al ovocito durante la fecundación, causando alteraciones en las células del futuro embrión.

Impacto del VPH en la Fertilidad Masculina

  • Menor calidad del semen: Algunos estudios sugieren que la infección por VPH en los hombres puede estar asociada con una menor calidad del semen.

Es por eso por lo que, de forma rutinaria, a todas las mujeres que se someten a un tratamiento de reproducción, les solicitaremos antes una citología. Si se detecta una lesión, tendremos que esperar a que se solucione antes de iniciar el tratamiento.

En definitiva, sí que es posible realizar un tratamiento de FIV, aunque alguno de los miembros de la pareja sea portador del VPH, ya que si no, tendríamos que esperar hasta 2-3 años, que es el tiempo necesario hasta su eliminación.

En este sentido, el cribado regular mediante la detección de VPH y citología permiten identificar la presencia del virus así como cambios celulares en el cuello uterino. Por otro lado, la vacuna contra el VPH es altamente efectiva para prevenir las infecciones por los tipos de alto riesgo.

Tabla resumen de los riesgos y recomendaciones

Aspecto Riesgo Recomendación
Fertilidad Posible insuficiencia uterina, cicatrización del cuello uterino Consultar con el médico antes de intentar concebir, considerar técnicas de reproducción asistida si es necesario
Embarazo Mayor riesgo de abortos en el segundo trimestre, partos prematuros Seguimiento prenatal adicional, medición seriada del cuello uterino, considerar cerclaje o tratamiento con progesterona
Parto No hay obligación de cesárea Puede ser vaginal o por cesárea según las condiciones
VPH Infección persistente, lesiones premalignas Cribado regular, vacunación contra el VPH
Post-Conización Hemorragias, infecciones Reposo, evitar relaciones sexuales y duchas vaginales, seguimiento médico

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