El Regreso de la Luna y la Historia de su Hijo: Un Legado de Amor y Superación

Han pasado casi 30 años desde que Mecano presentara su última gira Aidalai Tour, y dos generaciones después, su música sigue muy presente entre el gran público. Para conmemorar el 25 aniversario, en 2016 nace Hija de la luna, un proyecto homenaje al grupo más importante del pop en español.

Este libro no trata sólo sobre una época en concreto, sino sobre las familias de cualquier tiempo. Tanto las felices como las infelices. En todas ellas hay un hijo pródigo (o una hija). Y no habría historia si no hubiera regreso. El retorno significa también un nuevo comienzo. Y el de estas páginas es, no cabe duda, magistral.

Regresamos para vivir otra vez. Como las viejas y buenas historias, esta fascinante novela comienza en un buque repleto de pasajeros muy distintos entre sí. Tras un largo viaje por el Caribe, lleno de conversaciones y complicidades, el londinense Eric Devon, su esposa Nora y una lúcida periodista estadounidense deciden viajar a un Berlín que se recupera de los desastres de la última guerra y de los perversos efectos del nazismo.

He aquí una magnífica historia entre el «año cero» (recordemos la famosa película de Rossellini Alemania, año cero) y el llamado «milagro económico». En una ciudad devastada por la guerra, pero llena de vida, a nuestros protagonistas les espera aquello que, quizá demasiado sencillamente, llamamos una gran sorpresa.

Este impresionante viaje en el tiempo ofrece una inédita y refrescante visión del Berlín de finales de los años cincuenta. Tan poderosa y seductora que transforma nuestra propia perspectiva de esa parte de la historia, entre los escombros y la reconstrucción, con sus alegrías y sus oportunismos, con sus miserias y sus remordimientos.

Regreso a Berlín podría ser una historia de Somer­set Maugham, pero no lo es. O de Graham Greene, pero tampoco... Eso sí, tiene todo lo que nos gusta de estos dos escritores (la potencia narrativa, el misterio, el perfecto análisis de los personajes, las disquisiciones morales), y al mismo tiempo la sutileza y la inteligencia femeninas de Verna B.

«Una novela abierta, en apariencia poco compleja, que invita a ser leída por el mero placer de disfrutar de una lectura sin sobresaltos.

«Una de esas obras que esconden mucho más de lo que ofrecen a simple vista, y no sólo literatura de altísima calidad sino una mirada original, reveladora y honesta a un asunto tan complejo como interesante que goza de plena actualidad.»

Ahora veamos una historia de valentía y esperanza, la de Karen y su madre Aida, quienes enfrentaron un diagnóstico de cáncer con determinación y fe.

El 2 de noviembre, Karen llegaba a la Clínica junto a su madre Aida después de que le hubieran diagnostico un cáncer dos meses antes en Ecuador. Tras una primera cirugía, Aida y Jairo buscaron las mejores opciones para su hija, consultando una segunda opinión en distintos hospitales.

"Venir a la Clínica y recibir protones, para mi hija al menos, ha sido lo máximo. Ahora, encaran el otoño con otro rumbo: la vuelta a casa.

Fue un viernes, en septiembre de 2020, que Karen amaneció con vómitos y fiebre. Le di una medicina, le dejé con su tía y las clases virtuales. Pensábamos que quizá era un virus, pero su tía me llamó porque seguía vomitando y estaba cansada. Al día siguiente, se levantó y era como si tuviera vértigos y náuseas. Buscamos un neuropediatra por todos los medios que le valorase presencial hasta que un doctor de urgencias pudo verla y confirmó que era algo neurológico. Le ingresaron en la UCI pediátrica para una resonancia y un TAC y encontraron 2 tumores en el cerebro.

El doctor hizo una interconsulta con el neurocirujano, que pidió un TAC de cuerpo completo y ahí nos dieron el diagnóstico que no hubiéramos querido escuchar nunca: un meduloblastoma con metástasis en la columna en estadio III. Le planificaron la cirugía de emergencia y después nos derivaron al centro oncológico en la ciudad de Cuenca. Karen permaneció internada un mes. A partir de ahí nuestra vida cambió. Es nuestra hija única.

Entonces, buscaron alternativas. Escribimos a Estados Unidos y nos dieron la opción en la Clínica St. Jude. Pero yo mantenía relación con una compañera de trabajo que había venido a la Clínica porque su hijo tenía un osteosarcoma. Le conté lo que ocurría con Karen y le dije que aquí había una máquina que era buena incluso para los niños. Y que había una niña, Ahinara, que había recibido la terapia. Buscando en redes dimos con una emisora que había colaborado con su familia, nos dieron el contacto y le llamamos al Sr. Iglesias.

"La Dra. Hablamos con don Alonso, que nos explicó todo, pero nos indicó que teníamos que enviar los exámenes para una segunda opinión. El Dr. Felipe Calvo nos escribió personalmente, tuvimos una videollamada y nos indicó cuál era el tratamiento si Karen venía. Ahí empezó nuestra lucha, por nuestra hija íbamos a donde sea. Nos reunimos con la familia, conocimos una fundación y nos contactó con el Dr. Camilo Chiquito, un ángel que nos ayudó y siempre está pendiente. El 2 de noviembre llegamos y comenzó el tratamiento con protones.

Fue duro. Mi hija nunca había volado, era la primera vez que se separaba de su papa, de la familia. Pero Karen ha estado siempre acompañada desde el momento que entrábamos por la puerta hasta salir. Lo más bonito para ella es venir aquí a la Clínica, lo más divertido. Cuando llegamos ella todavía tenía un hipo intermitente, vómitos, no subía las escaleras, ni tenía estabilidad. La Dra. Panizo nos explicó el plan desde el comienzo y se pudieron cumplir todos los pasos. Allí haremos los dos primeros controles y se los mandaremos a los doctores para que los revisen. Aparentemente ha remitido todo, en la columna está todo limpio y en la cabecita hay 2 manchitas, tan pequeñas que no se puede aplicar más tratamiento. Desde hace 3 meses han visto que siguen del mismo tamaño, por lo que es ir comprobando que no cambia.

"Estamos felices y muy agradecidos con todo el personal. Karen ha estado siempre acompañada tanto en Madrid como en Pamplona. Hemos hecho amistad con las personas de Admisión, con las enfermeras… Karen las iba a buscar en la UCI pediátrica para que fueran ellas las que le pincharan. Siempre me he sentido abrazada, pese a todas las restricciones, siempre han estado ahí las enfermeras, el personal, la psicopedagoga Amaia, Alonso y la Dra. Loreto García del Barrio. Hicimos la Primera Comunión aquí en la Clínica con el capellán D.

Nosotros estamos agradecidos con todos, pero especialmente con los Dres. Felipe Calvo y Elena Panizo, con Pilar Lorenzo, que fue nuestro mejor regalo de Navidad.

Tras once meses, Karen ha recibido el alta médica. Casi un año después en el que no solo ha recibido tratamiento de quimioterapia y protonterapia, sino que también ha hecho la primera comunión, cumplido su sueño de Ir a Disneyland o iniciar uno nuevo: volver cuando sea mayor para estudiar Medicina con la Dra.

Esta tabla resume el proceso de tratamiento de Karen:

FechaEvento
Septiembre 2020Karen amaneció con vómitos y fiebre. Diagnóstico de meduloblastoma con metástasis.
Noviembre 2020Llegada a la Clínica en Madrid para tratamiento con protones.
Durante el tratamientoKaren recibe quimioterapia y protonterapia. Cumple su sueño de ir a Disneyland.
Después de 11 mesesKaren recibe el alta médica.

Relatos de familias sobrevivientes del cáncer infantil.

La historia de Karen es un testimonio de esperanza y perseverancia. Su valentía y el amor de su madre son un ejemplo para todos nosotros.

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