Las bebidas energéticas han ganado popularidad en los últimos años, especialmente entre jóvenes y deportistas. Sin embargo, es crucial entender sus componentes, efectos y cómo están reguladas para tomar decisiones informadas sobre su consumo. Este artículo explora los efectos de bebidas energéticas como Red Bull, incluyendo su impacto en la salud, especialmente durante la lactancia, y las regulaciones existentes.
¿Qué son las Bebidas Energéticas?
Las bebidas energéticas son productos sin alcohol, generalmente gasificadas, que contienen sustancias estimulantes del sistema nervioso central. Su principal componente es la cafeína, aunque también contienen hierbas como guaraná y ginseng, aminoácidos como la taurina y la carnitina, azúcares como la glucoronolactona, grasas, proteínas, vitaminas y minerales.
Se consideran bebidas con alto contenido en cafeína a aquellas que aportan más de 15 mg de cafeína por cada 100 ml. Esta concentración siempre debe aparecer visible en el etiquetado expresada en mg/100 ml. Normalmente, de media, las llamadas «bebidas energéticas» contienen 32 mg de cafeína/100 ml.
A nivel publicitario se comercializan como bebidas estimulantes, que ayudan al rendimiento y la concentración, y que gracias a sus componentes pueden proporcionar una gran sensación de bienestar y energía.
Componentes Principales y sus Efectos
Las bebidas energéticas suelen contener una mezcla de ingredientes diseñados para proporcionar un impulso de energía. Los más comunes incluyen:
- Cafeína: Estimulante del sistema nervioso central que puede aumentar la tensión arterial, el ritmo cardíaco y la temperatura corporal. Puede causar nerviosismo, agitación, irritabilidad, insomnio y alteraciones del comportamiento.
- Taurina: Un aminoácido que se encuentra naturalmente en el cuerpo y que se añade a las bebidas energéticas.
- Azúcares: Proporcionan un aumento rápido de energía, pero pueden llevar a una caída posterior y contribuir a problemas de salud a largo plazo. Beber 250 ml (un vaso) de bebida energética no zero aporta entre 27,5 y 30 g de azúcar, lo que equivale a 220-240 kcal, representando el 10% de la energía diaria necesaria.
Es importante tener en cuenta que las altas concentraciones de cafeína son especialmente perjudiciales para personas con determinados cuadros clínicos, como hipertensión o alteraciones del sueño, pudiendo agravar los síntomas.
Efectos en la Salud
Los efectos adversos generales que podría ejercer la cafeína y otros ingredientes presentes en las bebidas energéticas dependen de nuestra masa corporal. Cuanto menor sea tu peso, más alteraciones producirá en tu organismo; tenlo en cuenta al consumir estas bebidas.
El consumo de más de 60 miligramos de cafeína en adolescentes de 11 a 17 años (unos 200 mililitros de bebida energética con 32 mg de cafeína/100ml) puede provocar alteraciones del sueño. A partir de 160 miligramos de cafeína (500 mililitros de una bebida energética con 32 mg de cafeína/100ml), puede provocar efectos adversos generales para la salud: efectos psicológicos y alteraciones comportamentales y trastornos cardiovasculares. Estos efectos se sumarían a los de otros alimentos que contengan cafeína: café, té, chocolate, guaraná, etcétera.
Una dosis mayor o igual a 480 mg de cafeína (más de tres latas de bebida energética) se considera como consumo agudo elevado. Por esta razón, la mayor parte de efectos adversos se producen por sobredosis de cafeína.
La adicción a las bebidas energéticas sucede por su alto contenido en cafeína y en menor medida por la taurina y el resto de los componentes, ya que estimulan el cerebro y mejoran el rendimiento deportivo y mental, reduciendo la sensación de fatiga. La persona se vuelve dependiente a esta sustancia y cuando cesa su consumo, aparece el famoso síndrome de abstinencia. Necesitar consumir constantemente la bebida y pensar en ella si no se puede consumir.
En cuanto a la salud mental, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) evaluó el riesgo de la cafeína en el año 2015. De acuerdo con la EFSA, entre los efectos perjudiciales a corto plazo en niños y adultos están los problemas relacionados con el sistema nervioso central como la interrupción del sueño, la ansiedad y los cambios en el comportamiento.
Recomendaciones para el Consumo
- No deben combinarse bebidas energéticas con bebidas alcohólicas.
- Si eres deportista, ten en cuenta que las bebidas energéticas no son bebidas diseñadas para la rehidratación.
Consumo en Jóvenes y Adolescentes
La Diputación de Barcelona realiza una encuesta de hábitos relacionados con la salud del alumnado de 4º de ESO, y en relación a las bebidas energéticas en el período 2020-2022 se observa que el 5 % de los chicos y chicas consumen a diario, y el 30,2 % lo hacen semanalmente, con un consumo más elevado entre los chicos que entre las chicas (p < 0,001). En cambio, entre las chicas, el consumo semanal ha aumentado de forma muy significativa (p < 0,001).
La encuesta sobre el uso de drogas en Educación Secundaria en España (ESTUDES 2023) señala que cerca de la mitad de los alumnos de 14 a 18 años (47,7%) ha tomado bebidas energéticas en los últimos 30 días, siendo la prevalencia mayor entre los chicos que entre las chicas (54,4% vs. 40,7%). Y el 19,5% de los estudiantes ha mezclado bebidas energéticas con alcohol en los últimos 30 días.
Dentro del estudio ETUDES 2023 se ha realizado una valoración adicional de los niños entre 12 y 13 años (1.º y 2.º de Educación Secundaria Obligatoria). El resultado de este estudio en cuanto a bebidas energéticas (Red Bull, Burn, Monster, Coca-Cola Energy, etc.) indica que en los últimos 30 días ha consumido, de media, este tipo de bebidas un 37,7%.
Figura 1. Evolución del consumo de bebidas energéticas solas o mezcladas con alcohol en los últimos 10 años.
Figura 2. Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones. Estudio piloto ESTUDES 2023 12 y 13 años. Encuesta piloto sobre el uso de drogas y adicciones en estudiantes de enseñanzas secundarias de 12 y 13 años de 1.º y 2.º de la ESO en España. Madrid: Ministerio de Sanidad. Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, 202310.
Atendiendo a las diferencias por sexo, podemos ver que los consumos tanto de bebidas energéticas solas como mezcladas con alcohol son superiores entre los hombres que entre las mujeres en ambos tramos de edad. Esto crea, desde el punto de vista sanitario, una preocupación adicional.
La mezcla de estimulantes con alcohol puede disminuir la sensación de borrachera, siendo más fácil llegar al coma etílico.
Los riesgos del consumo de bebidas energéticas entre los jóvenes
Bebidas Energéticas y Lactancia
La cafeína, tanto del café como de otras bebidas (infusiones o refrescos), ingerida por la madre pasa a la leche materna en cierta cantidad, de forma que cuando el bebé lacta puede recibir esta cafeína y causarle irritabilidad, insomnio o intranquilidad. La cafeína pasa a la leche en pequeñas cantidades. En la mayoría de madres y bebés, un consumo moderado suele ser compatible con la lactancia.
Por lo tanto, un consumo de 2 a 3 tazas de café preparado en casa se podría considerar seguro para el lactante. Tras tomar café u otras bebidas con cafeína, los niveles en sangre y leche suelen aumentar gradualmente y alcanzar su punto máximo al cabo de un tiempo. Se estima que la cafeína tarda aproximadamente una hora en pasar totalmente al torrente sanguíneo y unas cinco horas en eliminarse por completo del organismo.
El consumo de bebidas energéticas durante la lactancia no son recomendables. Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), estas bebidas suelen contener cantidades excesivas de cafeína y otros estimulantes como la taurina, que pueden afectar al bebé lactante. Además, su alto contenido en azúcar -a menudo superior a 10 g por cada 100 ml- las hace aún menos adecuadas.
Para minimizar el impacto en el bebé, se recomienda:
- Espaciar el café de la siguiente toma y observar cómo responde tu bebé.
- Tomar el café después de una toma completa o cuando preveas mayor intervalo hasta la siguiente.
- Optar por pequeñas cantidades repartidas en lugar de una dosis alta de una vez.
- Considerar alternativas como descafeinado, té bajo en cafeína, café de cereal o infusiones compatibles con la lactancia.
Regulación de las Bebidas Energéticas
En España existe una regulación de bebidas refrescantes (Real Decreto 15/1992, de 17 de enero). A partir de ese informe, en marzo de 2022, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) emitió unas recomendaciones para bebidas con alto contenido en cafeína: que aportan más de 15 miligramos de esta sustancia por 100 mililitros de bebida, como sucede en las llamadas “bebidas energéticas”, que contienen, de media, 32 mg de cafeína/100 ml.
Las etiquetas de las bebidas energéticas deben incluir la indicación “Contenido elevado de cafeína”.
Algunos estados miembros de la Unión Europea cuentan con disposiciones específicas para las bebidas energéticas en su legislación nacional. Han emitido normas propias para las bebidas energéticas (como Alemania o Suiza) o han propuesto principios para la composición de las bebidas energéticas a través de normativas alimentarias (como el Codex Alimentarius Austriacus en Austria).
La primera información de este tipo proviene de la comunidad de Galicia, que ha elaborado un anteproyecto de ley que se espera entre en vigor a principios de 2024, en el que, según información del Consejero de Sanidad, se dice: “las personas menores no tendrán permitido consumir ni comprar bebidas energéticas, estará prohibida su venta a menores, así como su presencia en máquinas expendedoras. En el resto de establecimientos, la localización de las bebidas energéticas deberá estar separada de los refrescos para evitar que se conciban como productos similares y deberá exigirse el DNI para acreditar la mayoría de edad de la persona consumidora”.
Tabla 1. Composición de las principales bebidas energéticas
Tabla 2. Equivalencias entre el contenido de cafeína por lata y la cantidad de café correspondiente. Tomado de AESAN13.
| Contenido de cafeína por lata | Cantidad de café correspondiente |
|---|---|
| 80 mg | 1 taza pequeña |
| 160 mg | 2 tazas pequeñas |
| 240 mg | 3 tazas pequeñas |
