Lactancia Materna Exitosa: Recomendaciones Esenciales

La lactancia materna es el mejor inicio en la vida de un recién nacido, pero su éxito no depende solo de la leche. Influyen el momento de inicio, la forma de ofrecerla y el agarre correcto. Con un poco de paciencia y algunos consejos prácticos, tú y tu bebé podréis disfrutar de los beneficios de la lactancia materna.

Comienzo Temprano y a Demanda

Comenzar la lactancia en la primera hora tras el nacimiento es fundamental. El bebé nace sabiendo succionar, por eso, si no lo desaconseja tu médico, conviene que le des la primera toma entre los primeros 30 y 50 minutos de vida. Así es mucho más probable que se agarre bien al pecho y que te suba la leche. Durante los primeros días, dale el pecho cada vez que lo pida, sin mirar la hora ni el tiempo transcurrido después de la última toma. A mayor succión, mayor estimulación y, por lo tanto, mayor producción de leche. El bebé debe mamar “cuanto quiera y cuando quiera”. Esto asegura que reciba un aporte nutricional completo y que la madre mantenga la producción de leche gracias al vaciado regular del pecho.

Agarre Correcto y Posiciones Cómodas

El secreto para que tu bebé se agarre bien al pecho está en cómo coloque la boca. Tiene que estar muy abierta, con el labio inferior hacia afuera y cogiendo la mayor parte de la areola. La nariz debe estar totalmente pegada a ti. La postura y la forma en que el bebé se agarra al pecho son determinantes para una lactancia cómoda y eficaz. El cuerpo del niño debe estar alineado con el de la madre, en posición “barriga con barriga”, de modo que no tenga que girar la cabeza. La boca se abre ampliamente y cubre la mayor parte de la areola, no solo el pezón.

Es importante que el momento de dar el pecho a tu bebé sea placentero y relajado para ambos. Por eso es importante que escojas una posición en la que los dos estéis cómodos. Puedes ponerte sentada con tu bebé reposando en tu brazo y con su nariz a la altura del pezón para que al abrir la boca pueda agarrar la mayor parte de la areola, O bien, puedes tumbarte de lado en la cama apoyada en cojines y tumbar al bebé sobre el colchón con la cabeza a la altura de la parte inferior de tu pecho.

Indicadores de un Buen Agarre

  • Las mejillas del bebé se ven redondeadas, sin hoyuelos.
  • La mandíbula se mueve de manera rítmica, acompañada a veces de pequeños movimientos en las orejas y sienes.
  • La succión empieza de forma rápida para estimular la bajada de la leche y luego se hace más profunda y pausada.
  • Durante la toma, el pecho se va ablandando y la madre no siente dolor ni observa el pezón deformado al terminar.
  • La mandíbula inferior se mueve hacia arriba y abajo.
  • La barbilla está rozando el pecho.

Un buen agarre previene problemas frecuentes como grietas, mastitis o ingurgitación mamaria, y garantiza que el niño reciba la leche de forma eficaz.

Técnicas de lactancia materna

Tiempo y Preparación

Cada bebé tiene su ritmo de succión. No te pongas nerviosa si el tuyo tarda mucho en vaciar el pecho ni pienses que se queda con hambre si lo vacía en cinco minutos. Aplica calor en los pechos antes de la toma y, si están muy llenos, vacíalos un poco con la mano o el sacaleches antes de poner el bebé a succionar.

Recomendaciones Adicionales

En la Clínica HLA Vistahermosa trabajan para ayudar a las madres al logro de una lactancia materna exitosa. En el momento del parto, la matrona procurará colocar al bebé en contacto piel con piel con la madre de manera ininterrumpida las dos primeras horas de vida (en caso de cesárea lo puede hacer el padre y pasar a la madre en cuanto sea posible). Las recomendaciones serían las siguientes:

  • Permitir que el recién nacido busque y agarre el pecho de su madre por sí mismo.
  • Facilitar que el inicio de la lactancia sea durante la primera hora de vida. Pide a la matrona que te ayude en ese momento.
  • Procurar un ambiente tranquilo en las primeras horas, a ser posible con poca luz, poco ruido, poca gente, para favorecer la adaptación del recién nacido.
  • Ofrecer el pecho a demanda, es decir, que el bebé haga todas las tomas que quiera durante el tiempo que quiera. Lo ideal es conseguir al menos 8 tomas en 24 horas.
  • Procurar que la madre y su hijo permanezcan juntos las 24 horas del día, incluido el momento del baño que se podrá realizar en la habitación, lo que favorecerá la instauración de la lactancia.
  • Consultar las dudas con la matrona que diariamente pasará y realizará un seguimiento de la evolución de la lactancia. Ésta revisará alguna toma al pecho para comprobar si la técnica es correcta y si el bebé es capaz de obtener alimento del pecho (posición, agarre, succión y transferencia de leche). Si surgen dificultades te indicará cómo superarlas.
  • Procurar un correcto vaciado del pecho permitiendo que el bebé succione hasta quedar saciado, soltándose espontáneamente. Comenzar cada toma alternando el pecho derecho y el izquierdo sucesivamente.
  • No utilizar el chupete hasta que la lactancia esté perfectamente instaurada, para no interferir en el aprendizaje de la técnica de agarre y succión del pecho. Mamar y chupar un chupete son cosas muy distintas.
  • No dar suplementos de leche artificial ni ningún otro alimento o bebida, excepto si existe indicación médica.
  • En caso de precisar suplementos de leche artificial, y para evitar la confusión del pezón, te mostraremos cómo hacerlo con la técnica dedo-catéter; una forma fácil y segura de alimentarle evitando el uso de tetinas, hasta que pueda recuperarse la lactancia materna exclusiva.
  • Respecto a la higiene, la ducha diaria es suficiente. El pecho no necesita lavados especiales, cremas ni pomadas, a no ser que aparezca algún tipo de lesión (grietas). En ese caso te facilitaremos el tratamiento adecuado. Te explicaremos cómo prevenirlas.
  • Organízate para tener el descanso suficiente, busca la ayuda familiar o externa que sea posible para poder dedicarte y disfrutar de la lactancia.
  • Evita el estrés y el exceso de visitas que te limiten la intimidad para ofrecer el pecho a tu bebé en cualquier momento.
  • Si es necesaria la separación madre e hija/o, por enfermedad que requiera ingreso en cuidados neonatales, te podremos asesorar para no interrumpir la lactancia.
  • Ante la aparición de dificultades durante la hospitalización puedes recurrir al equipo de cuidados materno-infantil, formado por matrona, enfermera y auxiliar. Podrás consultar con el equipo cualquier duda sobre la crianza de tu bebé.
  • Entre el 4º y 5º día de vida del bebé, se pasará la primera consulta de lactancia, que servirá para detectar precozmente problemas como ingurgitación mamaria, ganancia de peso inadecuada, exceso de bilirrubina en sangre, lactancia ineficaz. En ese caso se darán citas sucesivas con la matrona hasta conseguir una LACTANCIA MATERNA EFICAZ.
  • También puedes pedir cita si, pasado un tiempo, surgen nuevas complicaciones, o para compatibilizar la lactancia con la incorporación al trabajo.
  • Mantener la lactancia materna exclusiva durante 6 meses y a ser posible continuarla junto a la alimentación complementaria todo el tiempo que se quiera, mientras resulte satisfactorio para madre e hija/o.
  • Es bueno compartir experiencias con otras madres que lactan y contactar con grupos de apoyo. El más cercano a tu domicilio podrás encontrarlo en la página web: www.ihan.es.
  • Consulta con los grupos de apoyo o a los profesionales especializados cómo continuar la lactancia cuando te incorpores al trabajo.
  • Si es necesaria la separación madre e hija/o, por enfermedad que requiera ingreso en cuidados neonatales, te podremos asesorar para no interrumpir la lactancia.
  • Ante la aparición de dificultades durante la hospitalización puedes recurrir al equipo de cuidados materno-infantil, formado por matrona, enfermera y auxiliar. Podrás consultar con el equipo cualquier duda sobre la crianza de tu bebé.
  • Entre el 4º y 5º día de vida del bebé, se pasará la primera consulta de lactancia, que servirá para detectar precozmente problemas como ingurgitación mamaria, ganancia de peso inadecuada, exceso de bilirrubina en sangre, lactancia ineficaz. En ese caso se darán citas sucesivas con la matrona hasta conseguir una LACTANCIA MATERNA EFICAZ.
  • También puedes pedir cita si, pasado un tiempo, surgen nuevas complicaciones, o para compatibilizar la lactancia con la incorporación al trabajo.

Beneficios de la Lactancia Materna

La leche materna es el alimento ideal para un recién nacido. La lactancia materna tiene múltiples beneficios para la salud de la madre y del bebé a lo largo de toda la vida. Está aún más indicada en prematuros y recién nacidos de bajo peso. También es posible en partos múltiples.

Nuestro informe demuestra que la lactancia materna, entre otros beneficios, estimula el desarrollo del cerebro y protege a los bebés contra las principales enfermedades. Se podría salvar la vida de más de 820.000 niños menores de 5 años al mejorar las tasas de lactancia en todo el mundo. Amamantar es bueno para los bebés, pero también lo es para las madres. La lactancia durante la primera hora después del parto protege a las madres contra el sangrado, el cáncer de ovario, la diabetes tipo 2 y la depresión posparto. Por ejemplo, mejorar las tasas de lactancia materna podría prevenir 20.000 muertes por cáncer de mama.

Duración Recomendada

Se recomienda que la lactancia materna sea exclusiva durante los 6 primeros meses y que luego se continúe con alimentos complementarios hasta los 2 años aproximadamente.

Apoyo y Recursos

Si en cualquier momento te encuentras con dificultades a la hora de dar el pecho a tu hijo, ten presente que existen grupos de apoyo a la lactancia materna formados por personas que siempre estarán dispuestas a ayudarte. UNICEF quiere garantizar que las familias puedan tomar una decisión informada y recibir el apoyo que necesitan.

Es bueno compartir experiencias con otras madres que lactan y contactar con grupos de apoyo. El más cercano a tu domicilio podrás encontrarlo en la página web: www.ihan.es.

Alimentación de la Madre Lactante

Como era de esperar, la madre lactante debe seguir una dieta equilibrada y variada. La diferencia está en la cantidad de líquidos a ingerir, ya que necesita tomar unos 700 ml más de líquidos que una mujer no lactante.

Hay vitaminas y minerales especialmente importantes para la madre y el bebé en esta etapa de sus vidas, como el yodo y, en el caso de vegetarianas estrictas, también a la vitamina B12. El yodo es muy importante porque ayuda al desarrollo cerebral del lactante. Por ello, además de consumir sal yodada y otros alimentos ricos en yodo, el Ministerio de Sanidad de España recomienda desde el año 2004 que las madres lactantes tomen un suplemento de yoduro potásico. Por otra parte, hay que tener en consideración que la dieta de las vegetarianas estrictas deja fuera a la vitamina B12. Un déficit de esta vitamina produce anemia, pero también puede producir problemas neurológicos e incluso el coma. Por lo tanto, es fundamental que estas mujeres tomen un suplemento de vitamina B12, al menos durante el embarazo y la lactancia.

Higiene y Almacenamiento de la Leche Materna

Es importante la higiene de las manos de la madre, con lo que es conveniente lavarlas con agua y jabón antes de dar el pecho. Con respecto al pecho, simplemente debe secarse después de cada toma, ya que el exceso de humedad en la areola favorece la formación de grietas.

Cómo se almacena la leche extraída:

  • A 25 ºC: 4 horas.
  • A 20 - 25 ºC: 8 horas.
  • A 15 - 20 ºC: 12 horas.
  • Refrigerada entre 0 y 4 ºC: 2 a 4 días.
  • En un congelador dentro de la misma nevera: 2 semanas.
  • En un congelador que es parte de la nevera pero con puertas separadas: 3 - 4 meses.

Para descongelar la leche, conviene sacarla del congelador la noche anterior e introducirla en la nevera para que se vaya descongelando poco a poco. Esta leche podrá ser ingerida a las 24 horas.

Medicamentos y Lactancia

En primer lugar, conviene recordar que el médico siempre valorará la relación beneficio-riesgo de la administración del medicamento, tanto para la madre como para el bebé. Si es necesario tomar algún tratamiento, puedes consultar la página web ->> www.e-lactancia.org.

Es muy importante que durante el embarazo prepares también vuestra lactancia. Infórmate durante el embarazo. Habla con tu ginecólogo sobre el momento posterior al parto, infórmale de que quieres amamantar y que quieres realizar un contacto precoz piel con piel con tu bebé.

Guía Rápida para la Lactancia Materna Exitosa
Aspecto Recomendación
Inicio Comenzar en la primera hora tras el nacimiento.
Demanda Alimentar al bebé cada vez que lo pida.
Agarre Asegurar que el bebé cubra la mayor parte de la areola con la boca.
Posiciones Elegir una posición cómoda para ambos.
Duración Permitir que el bebé mame el tiempo que necesite.
Apoyo Buscar ayuda de matronas o grupos de lactancia.
Dieta Materna Mantener una dieta equilibrada y beber suficientes líquidos.

Consejos Adicionales para una Lactancia Materna Exitosa

Amamantar no duele, durante los primeros días puedes sentir una pequeña molestia al inicio de la toma. Los bebés pierden peso durante sus primeros días de vida. La lactancia materna se da a demanda de madre y bebé: sin horarios, sin restricciones ni limitaciones. Una vez en casa, modifica tus prioridades: el bebé es la gran prioridad… Lavar los platos, sacar el polvo o poner la lavadora…. Pide ayuda. Portear te puede ayudar a conseguir amamantar y salir de casa. Si tienes dificultades pide ayuda lo antes posible.

Estrategias para superar dificultades:

  1. Corregir el agarre: La causa principal de dificultades y sobretodo de dolor en la lactancia es un mal agarre del bebé. El bebé está cogido al pecho y no solo al pezón. Al succionar se mueve toda la mandíbula del bebé, con las mejillas llenas y redondeadas. Lo primero es crear unas condiciones ideales para que sea más fácil para los dos. Esto incluye asegurarse que la madre está cómoda y tiene cerca todo lo que pueda necesitar y ofrecerle el pecho al bebé antes que llore de hambre. Cuándo el bebé esté bien cogido al pecho, acuérdate de relajarte tú también. Otra manera efectiva de conseguir un buen agarre es dejar que sea el bebé que espontáneamente se agarre al pecho.
  2. Prestar atención a la postura de la madre: Si se le ha cogido un cierto temor a la lactancia por la presencia de dolor, es fácil que se acaben afrontando las tomas con el cuerpo en tensión, lo que en sí mismo dificultará todavía más la situación.
  3. Optar siempre por la lactancia a demanda: aquella en que el bebé decide la frecuencia y la duración de las tomas.
  4. Evitar las interferencias hasta que la lactancia esté establecida: Los movimientos que realizan los bebés para tomar un biberón o calmarse con un chupete son diferentes de los que debe realizar para agarrarse correctamente al pecho y extraer la leche materna.
  5. Buscar apoyo en la matrona o un grupo de lactancia: La lactancia es una habilidad que requiere práctica y es muy útil ver cómo otras madres se manejan en sus lactancias y solucionan sus problemas.

Aplicar frío en el pecho después de la toma para aliviar la congestión. No esperar hasta que el bebé llore. El llanto es el último de los indicios de que un bebé tiene hambre. Cambiar la posición del bebé. Existen muchas posiciones distintas para ofrecer el pecho al bebé: sentada, tumbada, inclinada (podéis ver un tutorial aquí). Evitar el lavado excesivo de los pechos.

Estas recomendaciones sirven, tanto a la madre como para el bebé, para establecer las bases de una lactancia materna mantenida en el tiempo y sin agobios. Cabe recordar que, siempre que el bebé aumente de peso, moje al menos 5 pañales en 24 horas y realice deposiciones (las deposiciones son muy variables y puede ser normal que haga 1 cada 48 horas o 6 ó 7 al día) estará bien alimentado.

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