Piel Muy Roja en Recién Nacidos: Causas y Cuidados

Cuando un bebé nace, su piel puede presentar diversas coloraciones que a menudo generan inquietud en los padres. Es crucial entender que muchos de estos cambios son normales y transitorios. Sin embargo, en algunos casos, una piel muy roja puede indicar la necesidad de atención médica. A continuación, exploraremos las causas más comunes de la piel roja en recién nacidos y cómo cuidarla adecuadamente.

Cambios Normales en el Color de la Piel

Es normal que la piel del recién nacido cambie de color en los primeros días de vida. Estas variaciones suelen desaparecer a medida que el bebé se adapta al entorno extrauterino.

Coloración Inicial: Rojo Amoratado

Cuando veas por primera vez a tu hijo tras el parto te sorprenderá su color: rojo amoratado y con una sustancia blanquecina por encima (ésta es la vérnix, una capa de grasa que ha protegido su cuerpo durante el embarazo y que se reabsorbe sola a los dos o tres días del nacimiento). Después de romper aguas y el posterior nacimiento del bebé, verás que tiene este color amoratado que se debe al esfuerzo que ha realizado para atravesar el canal del parto. Pero tranquila, va a ir desapareciendo en las horas siguientes, hasta dar lugar a un tono rosado.

Los niños que nacen por cesárea son una excepción: llegan al mundo con un color estupendo, sonrosadito y nada amoratado, porque se han ahorrado el esfuerzo del parto.

Manos y Pies Azulados

En algunos casos el bebé puede seguir teniendo amoratados los pies y las manos, debido a que la circulación sanguínea todavía no está bien establecida, pero este color debe corregirse en cuanto cumpla sus primeras 24 horas de vida. Si no ocurre así y el tono permanece hay que comentárselo al neonatólogo.

Causas Comunes de Enrojecimiento en la Piel

La piel del bebé puede enrojecerse por diversas razones, muchas de las cuales son inofensivas.

  • Llanto o Esfuerzo: La piel del bebé se pondrá colorada cuando llore o se esfuerce en hacer caca (no tiene importancia).
  • Posición Prolongada: La piel del bebé se pondrá colorada cuando permanezca mucho tiempo echado en la misma posición. Para evitarlo, cámbiale de postura de vez en cuando (eso sí, boca abajo solo cuando esté despierto; jamás le pongas así para dormir).

Condiciones que Causan Piel Amarillenta: Ictericia

A algunos recién nacidos el tono de piel se les torna amarillento. Puede ponerse así entre el segundo y el séptimo día de vida. Se debe a la ictericia, que es la acumulación de bilirrubina en la sangre. Para solucionarla bastará con exponer al niño a la luz solar 10 minutos al día. Si no mejora, ve al pediatra.

Cuidados Generales de la Piel del Recién Nacido

La piel del recién nacido es muy delicada y requiere cuidados especiales para mantenerla saludable.

Higiene Adecuada

Existen algunas claves para el cuidado de la piel del recién nacido. Una de ellas es, para su higiene, utilizar jabones neutros y sin perfumes y lavarle con la mano o con una esponja suave. Se deben evitar jabones alcalinos, ya que aumentan su pH y pueden provocar irritaciones en la piel. "La piel del niño necesita mucho cuidado, de tal manera que siempre que lo bañemos es importante hidratar su piel con la correspondiente loción. Los padres van a ir viendo cómo aparecen pequeñas grietecitas que, posteriormente, hacen que se desprendan pequeñas láminas de piel porque la piel se va regenerando. Siempre hay que utilizar un gel lo más adecuado posible al recién nacido y al bebé pequeño, especialmente todos aquellos que se han elaborado a partir de la avena", apunta el Dr. Baca.

No es necesario un baño diario. Sin embargo, según indica la Asociación Española de Pediatría, no es necesario limpiar todas las zonas ya que tienen mecanismo de autolimpieza. Además, como la piel del recién nacido suele estar seca y presentar descamación, es recomendable utilizar lociones humectantes después del baño.

Cuidado al Cambiar el Pañal

No es necesario emplear jabones siempre que cambiemos el pañal al bebé. Son recomendables los preparados sin alcalinos con agentes aditivos grasos e indicados para el cuidado de ciertas zonas delicadas del bebé. Consulta con el pediatra o el dermatólogo cuál es el más recomendable para tu hijo.

Protección Solar

Algo que debes tener muy en cuenta cuando se habla de piel: el recién nacido es muy vulnerable a la radiación solar. Su piel es extremadamente delicada porque presenta menos unión entre sus células y porque posee menos cantidad de melanina, que es el pigmento responsable del color cutáneo. Todo esto hace que los rayos del sol la atraviesen con facilidad. Hasta los seis meses, la piel del bebé no se debe exponer al sol.

Por ello, jamás debes exponer a tu hijo al sol directo ni llevarlo de paseo en las horas centrales del día, que es cuando más calor hace, porque se pondría muy rojo y acabaría quemándose. Como necesita que le dé la luz del sol (ayuda a sintetizar la vitamina D, que es la que fija el calcio a los huesos), sácale a diario, pero en las horas más templadas, con protección y yendo siempre por las zonas sombreadas.

Evitar el Frío

Ante una bajada de temperatura, el cuerpo mantiene calientes los órganos vitales, en detrimento de las partes más “prescindibles”, como uñas y labios que adquieren un color amoratado. Evita exponer a tu hijo al frío y a las corrientes de aire directas y elige una ropita adecuada.

Problemas Frecuentes en la Piel del Bebé

Hay problemas que afectan a la piel del bebé con frecuencia, muchos de ellos sobre todo en verano, como son el eczema, la miliaria o sudamina (sarpullido sobre todo en tórax, abdomen y cara debido al sudor), foliculitis (erupción cutánea pruriginosa en áreas de crecimiento capilar), hiperhidrosis plantar (ampollas pruriginosas generalmente en la planta de los pies debido al uso de calcetines o calzados cerrados en días calientes) o la enfermedad mano-boca-pie.

Mejillas Rojas

A veces nos preocupamos por las mejillas rojas del bebé pero en la mayoría de los casos mejora con los días. Muchas veces notamos las mejillas rojas del bebé sin una causa aparente. En ocasiones, aparece simplemente porque el bebé está feliz. Por ejemplo, después de amamantar, es normal que al bebé se le pongan las mejillas rojas. En otras ocasiones, las mejillas rojas del bebé puede ser causadas por algún tipo de infección, por una reacción alérgica, o por alguna enfermedad de la piel. Cuándo las mejillas rojas permanecen por más tiempo, podría indicar algún problema de salud. En ese caso, como mencionábamos, se debe consultar con el médico pediatra para observar las causas. Cuándo están saliendo los dientes, las mejillas y la barbilla del bebé pueden ponerse rojas debido a la irritación o erupciones. Esto es por el aumento en la producción de saliva cuándo están saliendo los dientes. Este tipo de irritación sólo requiere un cuidado puntual para qué las grietas que puedan producirse por la piel seca, no se abran y se puedan infectar. Cuándo estamos mucho tiempo al aire seco o frío, la piel puede enrojecerse y agrietarse, sobre todo la piel del bebé que es tan delicada. Las mejillas y los labios son las zonas más expuestas y las que se enrojecen con facilidad. Cuando la piel se agrieta por el frío o el aire seco puede doler. Esto se conoce también con el nombre de síndrome de mejillas abofeteadas o quinta enfermedad. Se contagia durante el periodo inicial de la enfermedad y luego aparece un exantema cutáneo que causa las mejillas rojas del bebé. Comienza en las mejillas y luego se extiende al tronco, brazos y piernas. El eczema puede tener, en algunos casos, características similares a la dermatitis. Las mejillas del bebé se ponen rojas y la piel se inflama, formándose manchas secas. Los eczemas aumentan el riesgo de que se produzca alguna infección cutánea.

Cuidados para las mejillas rojas:

  • Limpieza suave: sobre todo evitar el uso de toallitas húmedas o jabones con fragancias ya que pueden irritar la piel.
  • Protección solar: al ser tan delicada, la piel del bebé es más sensible al sol.

Lesiones Benignas Frecuentes en la Piel del Bebé

Prácticamente todos los bebés cuando nacen o en los primeros días de vida suelen tener muchas manchas, erupciones y “granitos” que aparecen por el cuerpo. La mayor parte no tienen importancia.

Tipos de Lesiones Benignas

  • Cutis marmorata: Es la piel de aspecto moteado, reticulado o en red, de color azulado. Se da sobre todo en el tronco y las extremidades. Se trata de una respuesta normal al llanto o a la baja temperatura. Con el frío, las manos, pies y labios pueden tomar una coloración azul violácea que se llama acrocianosis. Todo esto es más evidente e intenso en los prematuros. Estos cambios se van cuando se calienta al niño y desaparecen cuando el niño se hace mayor.
  • Eritema tóxico-alérgico: Es la erupción más frecuente y puede afectar a más de la mitad de los recién nacidos a término, pero es rara en el prematuro. Es una erupción con manchas de 1-3 mm que pueden formar pústulas (“granitos de pus”), rodeadas de un halo rojo. Aparecen entre el primero y el cuarto día de vida. Se localizan en cualquier zona, sobre todo en tronco. Pueden durar varios días, hasta semanas, y se van de forma espontánea. No se sabe cuál es la causa. No requiere tratamiento.
  • Milia o hiperplasia sebácea: Es un grupo de pápulas de color blanco perlado o amarillento de 1 a 2 mm de diámetro que aparecen en la cara. Es más frecuente en las mejillas, la frente y la barbilla. Se da en el 40% de los recién nacidos a término. A veces puede haber milia dentro de la boca, esto se llaman perlas de Epstein o nódulos de Bohn. El 85% de los recién nacidos los tienen, sobre todo en el paladar. La milia se resuelve sola en el plazo de un mes. Las perlas de Epstein pueden tardar varios meses en desaparecer.
  • Melanosis pustulosa neonatal: Se da desde el nacimiento en el 5 % de los recién nacidos de raza negra y en el 1 % de los de raza blanca. Son pequeñas pústulas que se rompen con facilidad y dejan un collarete de escama fina y manchas oscurecidas. Puede haber pocas o muchas lesiones y afectan a cualquier parte de la piel, incluidas las palmas de las manos, plantas de los pies y el cuero cabelludo. Las pústulas duran 48 horas pero las manchas oscurecidas pueden persistir varios meses. La causa es desconocida.
  • Miliaria: Se produce por una obstrucción transitoria de las glándulas del sudor y puede ocurrir en las primeras semanas de vida, pero también en los niños más mayores. Si la obstrucción es más superficial, se ven como pápulas de 1 o 2 mm transparentes. Si la obstrucción es más profunda, se ven como pápulas de 1 o 2 mm rojas. También se conoce como sudamina. Las lesiones de la sudamina suelen aparecer agrupadas en los pliegues cutáneos y zonas abrigadas con mucha ropa. La elevada temperatura ambiental o el arropamiento excesivo favorecen su aparición.
  • Acné neonatal: Aparecen algunas lesiones similares al acné del adulto pudiendo aparecer granos (pústulas con un halo más rojo alrededor). Puede estar presente al nacimiento o surgir en los primeros días de vida. Aparece en la cara y suele resolverse espontáneamente en unos meses. Es raro que precise tratamiento.
  • Mancha salmón: Es muy frecuente, se da en cerca del 50% de los recién nacidos. Es una lesión de color rojo claro (salmón). Su localización más frecuente es la nuca, frente, nariz y labio superior. Suele desaparecer durante el primer año de vida, pero puede persistir si afecta a la nuca ("picotazo de cigüeña").
  • Mancha mongólica o de Baltz: Se da sobre todo en bebés de piel oscura y orientales. Son manchas de color azul, gris o negro. Pueden ser únicas o múltiples. Miden desde pocos milímetros hasta más de 10 cm. La zona lumbo-sacra (parte baja de la espalda) es la más afectada, aunque pueden estar en nalgas, dorso y extremidades. Están presentes al nacer o aparecen durante los primeros días. El color se estabiliza en la lactancia y suele desaparecer antes de los 10 años. En un 3% pueden persistir en la edad adulta.
  • Ampolla de succión: Son lesiones con forma de ampolla de 2-4 mm que están presentes al nacimiento. Puede ocurrir también que se presenten como una abrasión superficial, si se rompen antes del nacimiento. Suelen aparecer en mano, dedos o muñecas. Son debidas a que el bebé, durante el embarazo en el útero, ha estado succionando esa zona de manera repetida.

¿Qué hacer si mi bebé tiene cualquiera de estas lesiones?

Todas las lesiones cutáneas de esta revisión son benignas. Una gran parte desaparecen en las primeras semanas de vida y no requieren ningún tratamiento. Ante cualquier duda, puede consultar con su pediatra.

Los cuidados de la piel del recién nacido

Cuándo Buscar Atención Médica

Si la piel del bebé adquiere una palidez grisácea extrema, ve inmediatamente a urgencias. Este es el tono más alarmante, pues suele denotar infección.

Signos de Alarma

  • Palidez extrema: Un tono grisáceo en la piel puede indicar una infección grave.
  • Labios y uñas amoratados: Puede indicar una bajada de temperatura o problemas de circulación.
  • Sarpullido que no desaparece: Si un sarpullido persiste o empeora, es importante consultar al pediatra.

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