Uno de los mejores asados que tenemos es el cabrito al horno (también llamado chivo), que junto con el cordero asado y el cochinillo al horno, son los clásicos asados de Navidad. Por si aún no lo tienes decidido, te propongo esta receta tradicional de cabrito al horno para que la sirvas como asado estrella en alguno de los banquetes familiares que con motivo de la Navidad nos reúnen a todos, como alternativa al cordero asado.
El cabrito que puedes ver aquí es de la Comarca de la Vera, en Extremadura. Un producto de calidad magnífico para asar al horno y disfrutar en familia. Además, es una receta sencilla en la que el producto es lo más importante: buena materia prima, un horno y un poco de paciencia.
Aunque podemos preparar un buen cabrito asado con tan sólo un poco de agua y sal, también podemos experimentar un poco más y cocinar algo delicioso sin salirnos de los parámetros tradicionales de la receta. En cada casa seguro que se prepara de una u otra manera, esta es una más, una receta probada año tras año que te recomiendo, las combinaciones son muchas y siempre al gusto del consumidor.
Ingredientes para un Cabrito Asado Perfecto
Para 8 personas, aproximadamente 11€ por persona, 290kcal/100g:
- Un cabrito de unos 4 kgs. aproximadamente
- 1 vaso de agua y otro de vino blanco (el agua el que vaya necesitando el cabrito)
- 70 g. de manteca de cerdo
Preparación del Cabrito Asado
Cabrito asado con patatas ( Facil y espectacular)
La receta prácticamente consiste en preparar el cabrito tras sazonarlo, meterlo en el horno y dejar que se cocine hasta que esté en su punto, vigilando, eso sí, y dándole la vuelta cada media hora para conseguir una cocción uniforme y un bonito color.
- Comenzamos preparando el medio cabrito que, como no nos cabe en la bandeja del horno, cortaremos en dos piezas, dividiendo el costillar y dejando una parte junto a la pierna y la otra junto a la paletilla.
- Picamos los ajos, frotamos uno de ellos por toda la superficie del cabrito y salamos al gusto.
- En la bandeja del horno, colocamos la rejilla para que las dos piezas de carne estén en alto y no en contacto con los líquidos para que se asen sin cocerse.
- Agregamos el agua y el vinagre y cocinamos en el horno a 180ºC durante dos horas.
En ese tiempo, vamos dando la vuelta a las piezas de cabrito para que se vayan dorando por las dos caras, y aprovechamos para regarlo bien con sus jugos. Cuando el chivo tenga ya casi conseguido un bonito color, agregamos medio vaso de agua y otro poco de vinagre, dándole la vuelta a la carne por última vez. Sacamos el cabrito disponiéndolo en una fuente y desglasamos rascando la bandeja con una cuchara de madera para que se integren con la salsa. Servimos la salsa por encima del cabrito y llevamos a la mesa.
El Aderezo: El Secreto del Sabor
Lo primero que debes hacer es comenzar a preparar el aderezo para condimentar el cabrito. Para ello, la noche anterior a asarlo prepara un majado de tomillo y romero frescos, ajo y manteca de cerdo. Si puedes, prepáralo en el mortero y llénalo con estos ingredientes hasta la mitad. Luego impregna el cabrito con esta mezcla, puedes hacerlo con un pincel de cocina o directamente con la mano.
Horneado Perfecto: Temperatura y Tiempos
Precalentamos el horno a una temperatura alta, unos 250º C durante 10 minutos, para que al meter el cabrito no tenga que cocinarse partiendo de un entorno frío. Precalienta el horno a una alta temperatura, alrededor de 250°, durante diez minutos. Al momento de asar el cabrito, quítalo de la nevera y sécalo bien por ambos lados.
Colocamos el cabrito en una cazuela de barro o cerámica, si es un cabrito entero (si sois muchos) directamente a la bandeja del horno, con la parte interior hacia arriba. Si no dispones de estos recipientes de barro o cerámica, cabría la posibilidad de cocinarlo sobre la bandeja metálica del horno, aunque en este caso te recomiendo poner un poco de manteca también en el agua. Las piezas del cabrito deben encontrarse bien distribuidas en la bandeja.
Cuando ya tengas lista la bandeja, baja la temperatura del horno unos diez grados, de 180° C a 170° C, y luego vierte un vaso de agua y un poco de vino blanco en la base de la cazuela o bandeja de horno. Poco a poco, el cabrito asado comenzará a soltar todo su jugo sobre el agua y entonces se formará la salsa.
Durante el proceso podremos apreciar cómo va goteando la carne. Para este tamaño y peso hornearemos en total 1 hora y 40 minutos. En el horneado (de la dos caras del cabrito) cada 20 minutos abrimos la puerta del horno y vamos hidratando la carne del cabrito con la salsa que se va formando en la cazuela (durante el proceso de asado añadimos agua a demanda para que no se queme ni se quede seco el cabrito).
A los veinte minutos, abre la puerta del horno para hidratar la carne con la propia salsa que va formándose. También fíjate si no hace falta agregar un poco de agua para que el cabrito no se seque demasiado. A los cuarenta minutos de horneado, da vuelta la pieza y coloca la parte exterior hacia arriba; sube la temperatura a 190° C y riega la carne con salsa.
Cuando queden los 10 últimos minutos, subimos el horno a 220º C y hacemos que las piezas de cabrito se doren por ambas caras. Si al pinchar la carne pone resistencia, asamos otros diez minutos más. Si la aguja entra con facilidad, es la señal de que ya estará listo.
Finalizado el tiempo total retiramos del horno. En un cazo ponemos todo el líquido que ha soltado el cabrito y reducimos un poco para espesar la salsa y que se concentre aún más sus sabores. Prepararemos el cabrito tal y como se hace en un auténtico asador, salvando las distancias ya que no contamos en casa con un horno de leña.
Yo he tardado casi 2 horas en asarlo. Si vais a preparar un cabrito para muchos y vuestro horno no es muy grande podéis ir cambiando las alturas de las bandejas del horno. Para que se hagan tanto por arriba, como por abajo. En este caso debéis tener cuidado que no se os queme. Por eso, os recomiendo que empecéis temprano a cocinarlo y lo apaguéis cuando esté casi terminado. Cuando al pinchar con un tenedor se desprenda con facilidad.
Guarniciones Perfectas para Acompañar
Tenéis muchas opciones para servir con el cabrito asado. Por un lado unas patatas asadas, aprovechando que hemos encendido el horno, o una buena ensalada de lechuga, cebolla y tomate para equilibrar y desengrasar el menú. Es una combinación que nunca falla, para poder así llegar a un sorbete de limón para el postre.
Como guarnición para el cabrito asado, puedes preparar unas patatas o una ensalada de lechuga romana con cebolleta fresca y tomate. Para acompañar este plato diría que las mejores cosas son las patatas panadera o las patatas a lo pobre, aunque podemos poner patatas fritas si estas no nos gustan.
Comenzamos pelando las patatas y la cebolla y la cortamos en juliana y las patatas en rodajas. Encima ponemos una rejilla para que suelten todos los jugos. Hacemos un majado con unos dientes de ajo y tomillo fresco. En la pierna hacemos unos cortes y en ella metemos un poco de manteca de cerdo. Colocamos encima de las patatas una rejilla y en ella el cabrito.
Consejos Adicionales
- Es mejor que arranques a cocinar el cabrito temprano, ya que los tiempos que te hemos dado aquí son aproximados. Sólo sabrás durante el proceso de cocción cuánto te demora tener el cabrito lechal listo.
- Al retirarlo del horno, déjalo reposar unos cinco minutos mientras se reduce la salsa que se ha formado en la bandeja.
Otras Recetas para Celebraciones
Es una receta para Navidad perfecta, y no lleva mucho trabajo, si quieres ponerte a elaborar algún plato principal más te puedo recomendar estas carrilleras de ternera guisadas, este osobuco, unas deliciosas albóndigas en salsa española o este jarrete de ternera delicioso. Y si sigues queriendo hacer recetas de asados, te aconsejo este pavo asado, pularda al horno o este clásico pollo asado con patatas, mi preferido.
