Organizar las comidas para los niños en casa puede ser un desafío, incluso considerando que almuerzan en el colegio durante la semana. Sin embargo, la tarea se simplifica al recordar que los niños pueden comer prácticamente de todo, y no deberíamos limitar sus menús a supuestos "platos infantiles". Es cierto que los más pequeños pueden ser selectivos con ciertos alimentos, texturas o sabores, y siempre recibirán con más entusiasmo sus comidas favoritas o aquellas que tengan un atractivo especial.
En esta selección de ideas de recetas para niños, reunimos una variedad de platos caseros para disfrutar durante todo el año, comidas y cenas para toda la familia que evocan recuerdos de nuestra propia infancia. Deben acostumbrarse a comer legumbres con frecuencia y a disfrutar del sabor del pescado. Para que no les resulte muy fuerte, lo mejor es optar por pescados blancos preparados sin espinas, evitando siempre el rebozado o los precocinados ultracongelados.
También hay lugar en la dieta de los pequeños para postres y algún que otro dulce, pero siempre de manera ocasional, ligado a algún evento especial que haga que lo reciban con más ilusión. Nos gusta apostar por los clásicos de siempre en su versión casera, como unas natillas o flan, que tan buenos recuerdos generan.
Como recuerdo personal de la cocina de mi madre en mi infancia tengo la crema o puré de lentejas, que me aficionó a las legumbres desde muy chiquitita. Es una gran opción para los niños a los que les cueste aún comer lentejas, alubias o garbanzos enteros, y permiten también camuflar las verduras.
Ponemos las lentejas en una olla cubiertas con un par de dedos de agua, un chorrito de aceite, una cebolla, dos zanahorias, una patata, un ajo y dos hojas de laurel, cociendo hasta que estén tiernas, aproximadamente, unos 45 minutos. Si nos quedasen demasiado espesas, podemos añadir un poco de nata líquida o leche para conseguir la textura que nos guste, que debe ser fluida y cremosa. Corregimos de sal y removemos vigilando para que no se agarren al fondo.
No hay que temer ofrecerles verduras a los niños, directamente y sin camuflarlas mucho, pues no tienen por qué rechazarlas si no les damos un motivo para ello. Pero, si les cuesta comerlas, hay muchas opciones para acostumbrarles a su sabor dándole variedad a los menús: en tortillas, revueltos, rellenando croquetas o empanadillas, con queso o alguna salsa, etc. Además de la clásica ensalada de lechuga o mezclum con tomate y lo que haya por casa, hay muchas recetas concretas que pueden gustar a los peques para animarles a comer diferentes alimentos en un mismo plato, y son perfectas como guarnición o almuerzo o cena completa en verano.
Si la rechazan, podría ser porque no les gusta un ingrediente en concreto; con identificarlo y eliminarlo podríamos evitar muchos dramas.
Además de las clásicas patatas fritas de bolsa y los típicos snacks y picoteos de bar, que suelen encantar a los niños, en casa podríamos ofrecerles mejor aperitivos más nutritivos, que además son estupendos para una mesa de fiesta de cumpleaños o menú especial. Con los niños pequeños es preferible evitar las carnes más fibrosas, duras y que exijan lidiar con huesos o pieles.
Platos Principales que Triunfan entre los Niños
La pasta suele triunfar con los peques así que no merece la pena complicarse demasiado. Unos buenos macarrones con tomate de toda la vida, con nuestro toque especial -mi madre echaba trocitos de salchicha y los gratinaba-, espaguetis con su salsa boloñesa casera, unos buenos canelones familiares...
Ideas de comidas rápidas para niños | Kiwilimón
Como comentábamos al principio, para tener éxito con el pescado en la mesa de los niños es preferible evitar de primeras las especies de sabor más fuerte y que exijan una mayor masticación o no nos garanticen porciones sin espinas. Merluza, pescadilla, lenguado, caballa, corvina o bacalao son buenas apuestas, evitando así además los pescados más susceptibles de tener mercurio en sus primeros años de vida.
Todos tendremos en la memoria cenas clásicas de nuestra infancia que podemos replicar con nuestros propios hijos. Lo ideal es introducir variedad en función de cómo haya sido la comida el resto del día, para que reciban todos los nutrientes que necesitan.
Todos conocemos el clásico bizcocho de yogur que además los propios niños pueden aprender a hacer ya desde pequeños, pero hay más opciones que les encantarán. El postre de diario debería ser siempre fruta fresca de temporada, dejándoles elegir la que más les guste, aunque procurando que tengan siempre variedad. Una ensalada de frutas al natural o macedonia, si hay tiempo para prepararla, es una manera de darle más gracia y hacerla más atractiva.
Pero cuando queramos ocasionalmente darles -y darnos- el capricho de un postre de verdad, no hay nada como los clásicos de toda la vida. ¿Hay algo mejor que celebrar tu cumple con una tarta propia? Los niños seguro que guardarán un fabuloso recuerdo de sus cumpleaños si además tienen el sabor y la imagen de su tarta casera en la memoria.
La típica tarta de los cumples de galleta es un clásico que no falla, pero hay más opciones que les gustará a los niños, sin sabores raros ni ingredientes demasiado creativos. El chocolate no suele fallar, pero damos más ideas por si algún peque es menos amigo del cacao.
Recetas Divertidas para Cocinar con Niños
En este post queremos ayudarte a que disfrutes de la cocina en familia con recetas sencillas y deliciosas que los niños pueden preparar. La cocina es un espacio ideal para compartir, aprender y, por qué no, hacer pequeños experimentos mientras saboreáis vuestros platos caseros. Cocinar con niños no solo ayuda a crear momentos inolvidables, sino que también les permite desarrollar habilidades como la paciencia, la coordinación y la creatividad.
A continuación, te presentamos cuatro recetas fáciles y deliciosas para hacer en casa con los pequeños de la casa:
1. Mini Pizzas Personalizadas
Las mini pizzas son una opción ideal para cocinar con los niños, ya que pueden personalizarlas a su gusto y explorar diferentes combinaciones de ingredientes. Sirvelas en una tabla o plato grande y deja que cada uno disfrute de su creación.
Ingredientes:
- Panecillos pequeños o bases de pizza individuales
- Salsa de tomate
- Queso rallado
- Ingredientes favoritos: jamón, champiñones, aceitunas, pimientos, etc.
Preparación:
- Precalienta el horno a 180°C.
- Extiende la salsa de tomate sobre las bases de pizza.
- Espolvorea el queso rallado.
- Añade los ingredientes que más te gusten.
- Hornea durante 10-15 minutos, o hasta que el queso esté derretido y dorado.
2. Galletas de Avena y Plátano
Si buscas una receta dulce y saludable, las galletas de avena y plátano son ideales. Añadid la avena y mezclad bien. Estas galletas son una opción de merienda perfecta, llenas de energía y con el dulzor natural del plátano.
Ingredientes:
- 2 plátanos maduros
- 1 taza de avena en hojuelas
- Opcional: canela, pasas, nueces picadas
Preparación:
- Precalienta el horno a 180°C.
- En un bol, machaca los plátanos hasta obtener un puré.
- Añade la avena y mezcla bien. Si deseas, agrega canela, pasas o nueces.
- Forma pequeñas galletas con la masa y colócalas en una bandeja para hornear con papel de hornear.
- Hornea durante 15-20 minutos, o hasta que estén doradas.
3. Batidos de Frutas Creativos
Los batidos son una de las recetas más fáciles y rápidas que puedes hacer con los niños, y la variedad de colores y sabores los hace especialmente atractivos para ellos. Lava y corta las frutas en trozos pequeños. Esta receta permite experimentar con diferentes combinaciones, como añadir espinacas para un batido verde o cacao para un toque de chocolate. Puedes animar a los niños a que elijan sus frutas favoritas y creen sus propias combinaciones.
Ingredientes:
- Frutas variadas: fresas, plátanos, mango, piña, etc.
- Yogur natural o leche
- Opcional: miel, espinacas, cacao en polvo
Preparación:
- Lava y corta las frutas en trozos pequeños.
- Coloca las frutas en la licuadora.
- Añade yogur o leche hasta cubrir las frutas.
- Si deseas, agrega miel, espinacas o cacao en polvo.
- Licua hasta obtener una mezcla suave y homogénea.
- Sirve inmediatamente y disfruta.
4. Rollitos de Jamón y Queso
Los rollitos de jamón y queso son una receta sencilla y versátil que los niños pueden disfrutar tanto en la preparación como en la degustación. Esta receta es ideal para involucrar a los niños en cada paso, desde aplastar el pan hasta enrollar los ingredientes y ver cómo se doran en la sartén.
Ingredientes:
- Rebanadas de pan de molde
- Lonchas de jamón cocido
- Lonchas de queso
- Mantequilla
Preparación:
- Aplasta las rebanadas de pan con un rodillo.
- Coloca una loncha de jamón y una de queso sobre cada rebanada de pan.
- Enrolla el pan con los ingredientes dentro.
- Unta los rollitos con mantequilla.
- Calienta una sartén a fuego medio y dora los rollitos por todos los lados hasta que estén crujientes y el queso esté derretido.
Consejos para Cocinar con Niños
La cocina puede ser un excelente lugar para crear momentos en familia, y siguiendo algunos consejos, la experiencia será divertida y educativa para todos.
- Limpieza y organización: asegúrate de que todos los ingredientes y utensilios estén listos antes de empezar.
- Seguridad primero: supervisa a los niños en todo momento, especialmente cuando utilicen utensilios afilados o el horno.
- Adaptar las tareas: asigna tareas adecuadas para la edad de cada niño, como lavar frutas, medir ingredientes o mezclar.
- Paciencia y diversión: recuerda que el objetivo es disfrutar del proceso, así que sé paciente y celebra cada logro.
Cocinar en familia es una experiencia que va más allá de los sabores. Así que la próxima vez que tengas un rato libre, reúne a los pequeños, elige una de estas recetas y disfruta de un rato de diversión en la cocina.
Ideas Adicionales y Recetas Sencillas
En verano el tiempo adquiere cierta naturaleza elástica, sobre todo para los niños, que disfrutan de horas y horas de dolce far niente. Cocinar juntos es un plan perfecto para compartir momentos entrañables en vacaciones. Basta con elegir recetas de mínima dificultad y que resulten apetecibles para los niños. Ingredientes seductores, una presentación colorida y ciertas dosis de indulgencia son las claves para que los pequeños de la familia disfruten no solo preparándolas, sino también comiéndoselas.
Piruletas de Hojaldre con Tomate Seco y Queso
Preparación:
- Precalienta el horno a 200ºC.
- Extiende la lámina de hojaldre y córtala por la mitad.
- Sobre una de las mitades, espolvorea el queso rallado y los tomates secos picados muy finitos.
- Coloca encima la otra mitad de la lámina.
- Con un cuchillo -mejor que se ocupe el adulto- haz tiras de dos centímetros y retuércelas dándoles forma de espiral.
- Colócalas sobre la bandeja de horno cubierta con papel de hornear, pincélalas con el huevo batido y espolvoréalas con orégano.
- Hornea hasta que estén doradas.
Brochetas de Coliflor con Finas Hierbas
Preparación:
- Lava la coliflor, córtala en arbolitos, salpimiéntala y resérvala en una ensaladera.
- Echa en un bol el aceite, las finas hierbas y el pimentón y mézclalo bien para hacer una marinada con la que cubrirás la coliflor, impregnando bien todos los trozos.
- Reserva en el frigorífico durante 4 horas.
- Pasado este tiempo, clava una brocheta en cada arbolito de coliflor, como si fueran piruletas.
- Colócalas sobre la bandeja del horno cubierta con papel de hornear y hornea a 200ºC hasta que estén doradas, dales la vuelta y déjalas el tiempo necesario hasta que se doren por el otro lado.
Pizza de Sandía con Yogur Griego y Frutas
Preparación:
- Corta una rodaja de sandía de unos dos o tres centímetros por la parte central de la sandía (para que sea lo más grande posible) y colócala en un plato.
- Dispón sobre ella, como si fuera una base de pizza, unos pegotes de yogur griego.
- Encima, añade el plátano cortado en rodajas, los frutos rojos (arándanos, moras, grosellas, fresas cortadas en láminas…), el kiwi cortado en láminas o cualquier fruta que os apetezca.
- Decora con hojas frescas de menta y unos copos de maíz tostados.
- En el momento de servir, corta la sandía en triángulos para comerla tomándola por la cáscara, como si fuera una pizza.
Polos de Melón y Limón
Preparación:
- Pon todos los ingredientes en el vaso de la batidora y tritúralos hasta que quede una mezcla homogénea.
- Prueba la mezcla para rectificar el toque de limón o de panela hasta obtener el gusto deseado, viértela en moldes para polos y congela hasta que adquieran una consistencia firme.
Menú Semanal Saludable para Niños
Saber qué comidas para niños hacer todos los días de la semana es complicado. En más de una ocasión puedes quedarte sin ideas y optar por el camino fácil pero el menos saludable. ¿Cómo consigo tener ideas para todos los días de la semana? Fácil, crea tu propio menú para niños. De este modo podrás tener siempre presente los aspectos más saludables y hacer que los más pequeños tengan una alimentación equilibrada y nutritiva.
A continuación te vamos a desvelar algunas de las mejores recetas saludables para niños y cómo prepararlas sin perder demasiado tiempo. ¿Tienes una vida demasiado ajetreada y no encuentras tiempo para cocinar? No te preocupes. Con la creación de un menú para niños semanal para toda la semana podrás dejar la mayoría de alimentos preparados y solo tener que calentarlos y hacer algo rápido en el último momento. Recuerda que dejar la comida preparada no influye en los aspectos nutritivos, por lo que no te preocupes si tus hijos comen comidas que has congelado hace días o semanas.
| Día | Comida | Descripción |
|---|---|---|
| Día 1 | Hamburguesas de jamón york | Proteínas saludables y hidratos de carbono para energía. |
| Día 2 | San Jacobos de calabacín | Verduras e hidratos en una receta divertida. |
| Día 3 | Arroz con pollo y champiñones | Fuente de energía con pollo y verduras. |
| Día 4 | Albóndigas de espinacas | Verduras ocultas en albóndigas. |
| Día 5 | Cremas de verduras | Variedad de cremas para acostumbrar al sabor de las verduras. |
| Día 6 | Merluza con patatas | Pescado blanco con patatas y mayonesa para hacerlo más atractivo. |
| Día 7 | Tortilla francesa con jamón y queso | Proteínas y grasas saludables con jamón y queso. |
Más Ideas Creativas
Brocheta de Frutas de Temporada
Una jugosa brocheta con frutas de temporada. Esta receta llena de vitaminas y colores es muy rápida de preparar y muy sana. Para esta receta hemos escogido estas frutas, pero lo cierto es que se pueden alternar al gusto de cada uno.
- Pelamos la naranja, el plátano y el kiwi.
- Colocamos las frutas dentro de un palo largo de brocheta.
Aperitivos de Jamón y Queso
Aperitivos de jamón y queso perfectos para tomar antes de una comida o como merienda.
- Lavamos la lechuga y los tomates y dejándolos escurriendo. Mientras, cortamos los pimientos en tiras finas.
- Sobre una tabla de madera, colocamos las lonchas de queso bien abiertas e introducimos en el medio, una loncha de jamón enrollada y unas dos o tres tiras de pimiento.
- Enrollamos el queso y para que se mantenga cerrado, usaremos un palillo. Ese mismo palillo será el encargado de sujetar un tomate cherry y un cachito de hoja de lechuga encima de nuestro rollo de queso y jamón.
Galletas de Chocolate sin Horno
No es necesario tirar de horno para preparar unas deliciosas galletas de chocolate. Cacao en polvo sin azúcar añadido.
- Empezamos pelando los plátanos y los chafamos con un tenedor hasta que quede una crema semilíquida. Esta masa será lo que sustituya la leche y azúcar que se suele emplear para preparar galletas.
- A continuación, toca darle forma a nuestras galletas. ¡El paso que más gusta a nuestros peques!
- Las metemos al frigorífico y ya tenemos nuestras galletas listas.
Beneficios de Involucrar a los Niños en la Cocina
Pasar tiempo preparando nuevas recetas, ayuda a que los peques desarrollen una conexión positiva con los alimentos, sobre todo con aquellos que no suelen ser sus favoritos, como las verduras.
- Hábitos saludables: al empezar a cocinar a una edad temprana, aprenderán desde muy pequeños hábitos saludables que aplicarán el día de mañana.
- Mejorar la comunicación con los hijos: cocinar con niños es una excelente forma de convivir y pasar tiempo con tus peques.
- Evitar futuros accidentes: aunque tareas como cortar o andar con objetos calientes serán cosas que hagan los adultos, introducir a los peques en el mundo de la cocina desde una corta edad ayudará a que sean conscientes de los riesgos de estar en una cocina y que aprenderán a utilizar los utensilios de manera correcta para evitar futuros accidentes.
