Las ratas son roedores (Rodentia), un grupo al que pertenece el 40% de los mamíferos. De entre los roedores son de los más inteligentes, solo superadas por las ardillas. A pesar de su mala prensa, el carácter y los cuidados de la rata han hecho que descubramos en ella a una gran compañera. Lejos de esa imagen que teníamos, podemos convivir con ella y disfrutar de su personalidad. Porque, a pesar de que es poco conocido, la rata no solo es un animal sumamente inteligente. Además se caracteriza por crear un estrecho vínculo con su compañero humano. Quizás tener una de ellas no estaría, a priori, entre nuestras prioridades. Sin embargo, conociéndola un poco más a fondo, es altamente probable que nos enamoremos de su carácter.
Las ratas domésticas son de la misma especie que las ratas llamadas "de alcantarilla". Pero, a diferencia de estas, han sido seleccionadas para ser más dóciles y tranquilas. La rata doméstica es un animal muy inteligente, curioso, sociable, cariñoso y raramente agresivo. Necesitan alojamientos amplios y vivir con más ratas.
Alimentación Adecuada para Ratones Bebé
Uno de los cuidados de las ratas que debemos mimar es su alimentación. Las ratas son en la naturaleza omnívoras por lo que comen alimentos de origen animal y vegetal. La proteína puede ser de origen animal o vegetal. Las ratas son animales omnívoros, por lo que demandan una dieta variada. Para cuidar de su salud, lo ideal es que esta cuente con proteínas pero, también, con frutas y verduras. Y por cierto: a pesar de la idea que tenemos de las ratas en estado salvaje, no se les puede dar de comer cualquier cosa. Muchos menos alimentos en mal estado, o sobras de la comida. Una cosa es cómo se alimentan en la naturaleza por supervivencia, y otra cuál es su dieta idónea. Es más: la rata doméstica es altamente sensible a cualquier alimento en mal estado.
La base de la alimentación de la rata debe ser un pienso específico para ratas y ratones. Uno específicamente crear para cubrir sus necesidades diarias de nutrientes esenciales. Pero, además de esto, es igual de importante que nuestra rata tenga acceso constantemente al pienso. Al igual que los gatos, son comedores intermitentes. Por lo que poder comer cuando lo necesiten no debe faltarles nunca. Igual de importante que el pienso es que dispongan de heno fresco en su espacio. En los cuidados de la rata, el heno cumple una doble función: mullir su espacio y alimentarlas. Por último, no olvidemos que tengan agua fresca a su disposición. Un elemento que tendremos que limpiar diariamente, para ofrecerle agua renovada. Y sí. Un pienso específico le dará a nuestra rata los nutrientes que necesita. Pero lo cierto es que tendremos que complementarlo con otros alimentos. Unos que no solo ayudarán en su nutrición sino que, también, les harán disfrutar. Sin embargo, no podemos darle cualquier cosa.
Las ratas son desconfiadas con las comidas desconocidas y normalmente solo prueban un poco para ver cómo les sienta. También suelen evitar los sabores amargos. En caso de realizar mezclas caseras o de piensos comerciales que tengan diferentes elementos para elegir, debemos asegurarnos de que comen todo. Si dejan algunos ingredientes sin comer, lo que comen ya no está equilibrado. Es muy importante respetar las fechas de caducidad de los piensos y no guardar las mezclas caseras demasiado tiempo.
Alimentos Recomendados
- Arroz (cocido o en copos, nunca grano)
- Avena
- Maíz (poca cantidad)
- Trigo (poca cantidad)
- Arándanos
- Batata cocida
- Fresa
- Grosella
- Hinojo
- Patata cocida
- Tomate
- Uvas
- Zanahoria
Alimentos a Evitar
- Ajo
- Almendras amargas
- Café
- Cebolla
- Cebollino
- Cereza (alto contenido en azúcar)
- Ciruela (alto contenido en azúcar)
- Col
- Leche
- Limón
- Mandarina
- Mango
- Melocotón (alto contenido en azúcar)
Hay que contemplar que, sobre todo si tenemos un macho, tendremos que evitar cualquier fruta cítrica que contenga d-limonelo. Una sustancia incompatible con el sistema hormonal de los machos que puede causarles, incluso, la muerte. Y, aunque no están prohibidos, también hay algunos alimentos que es mejor evitar. Hablamos de aquellos que puedan producir flatulencia, como la col o las alubias; pero, también, de otros que en grandes cantidades pueden ser peligrosos. Dado que la rata es un animal de pequeñas dimensiones, saber cuándo la cantidad es excesiva es complicado. Por eso es recomendable evitar en su dieta verduras como la cebolla, la berenjena, el rábano o la patata.
Si las ratas no reciben luz solar directa (no a través de cristales) pueden necesitar un aporte extra de vitamina D. Para asegurar el aporte necesario de vitamina D se les puede dar huevo, salmón, aceite de salmón, aceite de hígado de bacalao, hígado de ternera, pescado o setas. La deficiencia de vitamina D en ratas favorece la aparición o empeoramiento de múltiples enfermedades, entre ellas cáncer, problemas de huesos, problemas de corazón y enfermedades autoinmunes.
Alojamiento Adecuado
Las ratas deben alojarse en interior. No es recomendable el alojamiento en exterior ni siquiera en verano. Deben estar en una zona libre de corrientes de aire pero bien ventilada, libre de tabaco, incienso, ambientadores, etc. Se recomienda luz natural pero nunca sol directo. El alojamiento principal se puede tener en una jaula amplia. Pero las ratas deben salir todos los días varias horas de la jaula para explorar un entorno más amplio y rico. Además la jaula debe contar con elementos de enriquecimiento ambiental como escondrijos, hamacas, rampas y túneles.
Una jaula para 2 ratas debe tener aproximadamente 0,5 m3 al multiplicar ancho x largo x alto (por ejemplo: 1 m × 0,5 m × 1 m). El ancho mínimo de la jaula debe ser de 50 cm (0,5 m). La jaula debe ser de barrotes, no de cristal o plástico para una correcta ventilación. El lecho puede ser de cáñamo o papel prensado. Las virutas de maderas de pino o cedro contienen fenoles que son muy tóxicos. A veces es complicado saber de qué madera está hecha la viruta así que en general se deben evitar las virutas.
Como hemos mencionado anteriormente, amueblar la jaula correctamente es fundamental para hacerla un lugar apto para alojar ratas:
- Comederos: Hechos de material duro que no puedan roer. Sujetos a la jaula o bien pesados.
- Bebederos: Fijados a la jaula. Hechos de material duro que no puedan roer. También agradecen poder beber de un bol de agua.
- Esquineros: Para hacer sus necesidades. Fijados a la jaula.
- Rampas
- Hamacas: Aprovechan el volumen de la jaula.
Las ratas no necesitan ruedas de ejercicio y muchas pueden ser peligrosas para ellas. Si queremos usarlas en la hora de recreo (fuera de la jaula) deberán ser sólidas, de madera y de un diámetro de al menos 40 cm.
Higiene y Aseo
A priori, podemos creer que el aseo es uno de los cuidados de la rata más complicados. En nuestra mente está la idea de que son un animal sucio. Y lo sorprendente es descubrir que su higiene es muy similar a la de un gato. Por este motivo, podemos despreocuparnos de tener que lavarla. Es más: bañarla debe ser una acción súper puntual, siempre con agua templada y cuidando mucho de secarla bien cuando terminemos. Aunque es poco conocido, las ratas disfrutan muchísimo de un baño templado.
En lo que tendremos que ser rigurosos es en la limpieza de la jaula. Lo ideal es que, diariamente, retiremos los alimentos frescos que no hayan comido. De esta manera, evitaremos cualquier infección que pueda darse por su descomposición. Además, es importante realizar un cambio completo de sustrato una vez a la semana. Limpiadores como este son específicos, y nos ayudan también a desinfectar. Para que su habitáculo esté limpio en el día a día, lo ideal es que tenga lecho higiénico para ratas en el fondo. Siempre tendremos que evitar el serrín de pino o pellet de pino, ya que se trata de una madera tóxica para las ratas. Por este mismo motivo, tendremos que evitar el papel de periódico y la arena de gato, que puede ser tóxico también.
Las ratas son animales muy limpios que se acicalan constantemente. Pueden aprender a usar esquineros para hacer sus necesidades. Siempre deben tenerlos disponibles aunque no todas las ratas los usan. Su jaula debe limpiarse frecuentemente así como todos los elementos de la jaula que pueden ensuciarse, especialmente los que sean de tela, que deben lavarse y cambiarse a menudo.
La jaula debe limpiarse a fondo al menos una vez por semana. No se debe permitir que las ratas acumulen comida. La comida fresca se puede pudrir, debemos retirar los restos a diario. Los restos de comida seca se deben retirar al menos cada semana o inmediatamente si se humedecen. Los cereales y otras semillas son propensos a criar hongos que producen aflatoxinas. En general toda la comida vegetal es un campo de cultivo probable a hongos que producen diferentes micotoxinas. Esto muchas veces no es apreciable a simple vista pero puede producir envenenamientos por ingestión o inhalación.
Socialización y Bienestar Emocional
Y llegamos al último de los cuidados de la rata que debemos conocer antes de incluirla en nuestra familia. Las ratas son animales territoriales, por lo que tener un espacio propio es importantísimo. En él no solo juegan o comen. Para empezar, hay que ser conscientes de que necesitan una jaula de buenas dimensiones. Aunque la tengamos fuera de ella cuando estemos en casa, el tiempo de ausencia deben estar dentro de la jaula. Será la única manera de evitar percances que puedan, incluso, poner en riesgo su salud. Por este motivo, tenemos que elegir una jaula específica para roedores. O, lo que es lo mismo, que tenga los barrotes lo suficientemente próximos como para que no pueda agarrarse a ellos. Si tenemos una única rata, lo ideal es que el habitáculo tenga unas medidas mínimas de 60×40. De esta manera, tendrá espacio para moverse libremente y jugar. Si decidimos tener más de una rata, tendremos que dimensionar el espacio para dos.
Entre los cuidados de la rata, uno fundamental es su socialización. Y no hablamos únicamente del tiempo que pasemos con ella, que es vital. Como sucede con cualquier otro animal de compañía, tendremos que dedicarle al menos una hora diaria. Además de ser necesario para su salud emocional, este aspecto también lo es para la convivencia. Pero no es únicamente eso lo importante. Las ratas son animales sumamente sociables. Necesitan compartir sus juegos e, incluso, su día a día. Una razón de peso para que nos planteemos tener más de una rata. La falta de compañía puede provocarles ansiedad y estrés. Por eso y con el fin de evitarlo, lo ideal es que nos planteemos tener al menos una pareja desde el principio.
Las ratas necesitan vivir con ratas. Nunca se debe tener una rata sola. Al menos deben ser 2. Una rata sola en general no es feliz por mucho tiempo que le dediquemos. Para juntar ratas que no se conocen debemos seguir unos protocolos de presentación. No se deben juntar ratas sin más ya que puede haber peleas importantes. Las presentaciones se deben hacer en un terreno neutral, nunca en una jaula en la que se aloje alguna de las ratas. También es mejor evitar las zonas habituales de juego de cualquiera de las ratas a presentar para evitar olores y territorialidad. Solo pondremos a todas las ratas en la misma jaula cuando sean capaces de estar en zona neutral sin pelearse durante algunos días.
Deben salir de su jaula al menos 3 horas al día. Es recomendable que dediquemos tiempo a interactuar con ellas y a enseñarles algunas cosas básicas, como venir cuando se las llama, para facilitar el manejo y la convivencia. La zona donde estén sueltas debe estar adecuadamente preparada para evitar accidentes. Las ventanas deben estar cerradas. Se debe evitar que puedan acceder a cables, plantas tóxicas, escondites inaccesibles, fuentes de calor, etc. Hay que tener en cuenta que las ratas pueden acceder a espacios muy estrechos o pueden roer camas o sofás y meterse dentro. Las ratas muerden muchas cosas, especialmente cuando son jóvenes. Pueden morder madera, plástico, papel, textiles, etc. Otro peligro cuando las ratas están sueltas puede venir de personas que entren la habitación y pueden golpear a las ratas con la puerta o pisarlas. Una vez eliminados los peligros, debe haber entretenimiento y zonas para explorar y esconderse sin peligro.
Las ratas se comunican entre ellas por medio de olores, sonidos, tacto y señales visuales. Su visión es bastante pobre, son miopes y daltónicas pero captan bien los movimientos, incluso con poca luz. En el rango audible podemos captar sonidos cuando están molestas o a la defensiva y un chillido cuando sienten dolor o miedo intenso. Cuando luchan empujan los hombros la una sobre la otra para comprobar la fuerza del adversario antes de agarrarse o morder.
Las ratas se entrenan fácilmente usando premios (adiestramiento en positivo) y puede ser una buena manera de pasar tiempo con ellas y afianzar el vínculo. También les servirá de entretenimiento evitando aburrimiento y estrés. Nunca se les debe castigar ni usar ningún tipo de aversivo.
Salud y Prevención de Enfermedades
Debemos tener localizado un veterinario que pueda atender a nuestros animales en caso de enfermedad o lesión. En el caso de las ratas, debe atenderlos un veterinario especialista en animales exóticos. La esterilización de las ratas hembra es muy recomendable ya que disminuye la incidencia de ciertos tipo de cánceres a los que las ratas son muy propensas. La esterilización reduce la incidencia de tumores mamarios y pituitarios que tienen una gran incidencia en las ratas hembras sin esterilizar. La aparición de estos tumores está estrechamente relacionada con los niveles de estrógeno. Los tumores pituitarios son difíciles de detectar, no se pueden operar y no tienen un tratamiento efectivo. Al contrario de lo que mucha gente cree no es una operación arriesgada si la hace un veterinario con experiencia. Si no podemos encontrar un veterinario que tenga un buen historial de esterilización de ratas con éxito es mejor no hacerlo ya que son animales delicados. Por suerte cada vez más veterinarios van siendo capaces de realizar estas operaciones con garantía.
Las ratas tienen detrás de los ojos la glándula hardeniana que produce una secreción rica en porfirina que lubrica los párpados y los ojos. La porfirina tiene un color rojizo que puede confundirse con sangre. Un exceso de secreción puede indicar que la rata está enferma pero también puede ser estrés o irritación.
Cuando llega una rata nueva a casa se les debe realizar un análisis de heces para detectar parásitos intestinales y, en caso necesario, aplicar el tratamiento correspondiente. Si la rata no sale a zonas exteriores ni se relaciona con ratas que no estén controladas, las posibilidades de contraer estos parásitos en casa es muy baja. En general la desparasitación solo se hará si hay constancia o sospecha fundada de presencia de parásitos. En caso contrario resulta innecesaria. Cualquier rata nueva que llevemos a casa debe pasar una cuarentena separada de otras ratas de casa hasta asegurarnos de que está libre de parásitos y enfermedades infecciosas.
¿Qué hacer si encuentras una rata bebé sola?
Casi nadie sabe qué hacer si se encuentra una rata bebé sola. No hay manuales. No hay protocolos. Hoy compartimos contigo una guía rápida y vital basada en la experiencia de Elena, la directora de Fundación El Hogar. Porque sí: puedes salvarle la vida a una rata bebé.
- Alimentación con jeringuilla adecuada: Una rata bebé no puede comer de cualquier jeringuilla. Ni siquiera las más pequeñas son seguras. Se recomienda usar una "palomilla" (aguja mariposa) para crear un mini biberón casero.
- Frecuencia de alimentación: Una rata recién nacida necesita comer cada 1,5 a 2 horas, incluso durante la noche.
- Posición al alimentar: Jamás alimentes a una rata bebé boca arriba. Darles papilla en vertical puede hacer que el alimento entre directamente en sus pulmones. Si no quiere más, déjala.
- Temperatura: Usa una mantita térmica o una botella caliente envuelta en tela para mantenerla cálida.
HÁMSTER - Cómo criar hámsters huérfanos
Cuidar a una rata bebé no es fácil, pero es una de las experiencias más transformadoras que puedes vivir.
Datos Curiosos sobre los Ratones de Campo
- ¿Sabías que los ratones de campo pueden nadar? A diferencia de muchos roedores, los ratones de campo no solo son terrestres, sino que también son excelentes nadadores.
- ¿Sabías que los ratones de campo tienen pelaje impermeable? La característica única de su pelaje impermeable no solo les proporciona flotación mientras nadan, sino que también los mantiene secos, actuando como una barrera contra el agua.
- ¿Sabías que construyen madrigueras complejas? Los ratones de campo son maestros constructores de madrigueras.
- ¿Sabías que son omnívoros y curiosos exploradores? La dieta omnívora de los ratones de campo es clave para su capacidad de adaptación.
- ¿Sabías que tienen una alta tasa de reproducción? La sorprendente tasa de reproducción de los ratones de campo contribuye a su éxito como especie.
- ¿Sabías que poseen un agudo sentido del olfato? El agudo sentido del olfato de los ratones de campo es una herramienta vital para su supervivencia. Les permite detectar alimentos, identificar compañeros y reconocer su entorno, facilitando la búsqueda de recursos y la comunicación dentro de su comunidad.
Cómo Identificar una Infestación de Ratas y sus Nidos
Encontrarse en casa un nido de ratas es un claro indicativo de que hay un problema en relación con este roedor. Identificar el lugar donde viven las ratas en tu casa es el primer paso para combatir una plaga de ratas. En este post te enseñaremos cómo reconocer un nido de ratas y lo que tienes que hacer en ese caso.
La respuesta a esta pregunta es que sí. Es cierto que no en todos los casos las ratas hacen un nido, pero suele ser lo más habitual. Esto se debe a que, para las ratas, el nido es un lugar accesible, seguro y donde pueden ir almacenando la comida que se encuentren y la dejen para más adelante. Los nidos de ratas suelen ser montones de ropa o tela en forma de bola, y de similar disposición que el nido de un pájaro. Al aire libre, las ratas suelen preferir lugares que sean poco accesibles, como puede ser bajo tierra, para hacer de sus nidos un lugar más seguro para ellas.
Para encontrar el nido de ratas, tendrás que buscar los lugares más escondidos de tu casa o incluso por dentro de las paredes o estructura del edificio. Como ya has visto, puede que el nido esté dentro de una pared. Si no sabes dónde puede estar el nido, lo más recomendable es que te pases varias veces por toda la casa, para ver si las ratas hacen algún ruido que sea claro indicio de que están ahí.
Lo más normal es que, tras haber atacado o perturbado su nido, las ratas se vuelvan tremendamente agresivas. De todas formas, ten cuidado con tomar contacto directo con los nidos de ratas, ya que cualquier material de su actividad o que hayan tocado (comida, orina, heces…) puede estar contaminado. Debido al peligro potencial que supone un animal como la rata, la mejor opción es contactar con un servicio de control de plagas.
Una vez que el equipo de control de plagas haya actuado y exterminado a las ratas y su nido, hay que deshacerse de toda la actividad de las ratas. El número de ratas que puede haber en un nido varía bastante. Hay algunas ratas que son solitarias, mientras que otras viven en grupos. El tiempo que estén las ratas en tu casa depende de la cantidad de ratas que haya y del alimento que tengan a su disposición. Si hay muchas ratas, es probable que el equipo de control de plagas tarde incluso días en acabar con todas.
Tabla de Madurez Sexual
| Especie | Madurez Sexual |
|---|---|
| Machos | 4 semanas |
