Hace unos días, Ramón Arcusa, veterano cantante del icónico Dúo Dinámico, recibió la noticia que nadie desearía escuchar: el fallecimiento de Manuel de la Calva, «su otra mitad» sobre el escenario y en la vida. Ahora, a sus 88 años, Arcusa atraviesa uno de los momentos más duros de su larga carrera, pero deja clara una cosa: no volverá a cantar sin su compañero.
El Adiós a Manuel de la Calva
Manuel de la Calva, integrante del Dúo Dinámico, fallecía este martes en el Hospital Anderson de Madrid a los 88 años a causa de una fibrosis pulmonar, dejando huérfano al mundo de la música de nuestro país. Era su inseparable compañero, Ramón Arcusa, el que comunicaba públicamente la triste noticia a través de las redes sociales del grupo con un emotivo mensaje: "Manolo de la Calva, mi amigo del alma, más que hermano, compañero de cien aventuras y de mil canciones nos ha dejado hoy. No lloréis por él, no le gustaría. Fue el alma de Dúo, siempre alegre, optimista, positivo. Cantad con él en esta despedida. Gracias por tanto, amigo. Ya eres eterno. Cuídate allá donde estés.
Con una larguísima carrera de más de 65 años sobre los escenarios junto a su otra mitad, y autor de grandes éxitos como Quince años tiene mi amor, Resistiré, o El final del verano -además de ser el compositor de himnos de la música en español como La, la, la de Massiel, o Soy un truhán, soy un señor de Julio Iglesias- Manuel recibe este miércoles una despedida multitudinaria en el Palacio de Longoria de Madrid, sede de la SGAE (Sociedad General de Autores), hasta donde se puede acercar todo aquel que lo desee entre las 11.00 y las 20.00 horas para darle su último adiós.
El primero en llegar a su capilla ardiente, ha sido su compañero Ramón Arcusa, que devastado ha sacado fuerzas de flaqueza para dedicar unas palabras a su alma gemela ante las cámaras. "Estamos como podemos, ¿vale? Porque, bueno, ha sido muy terrible la noticia", ha reconocido, acompañado por su mujer, Shura Hall.
Massiel, que ya se despidió este martes de su gran amigo con unas emotivas palabras, también ha acudido al último adiós de Manuel muy conmocionada.
Inicios y Trayectoria del Dúo Dinámico
Siendo todavía unos adolescentes, Manolo y Ramón se unieron para emular a los ídolos de su época, y así fue cómo se presentaron en la radio pública con el nombre 'The Dynamic Boys', que el presentador del programa castellanizó como 'Dúo Dinámico'. Después, su historia es ya más que conocida.
Entre sus éxitos, 'Quince años tiene mi amor', 'Quisiera ser', 'Amor de verano' (se convirtió en todo un canto al final de las vacaciones al ser el tema principal del último episodio de la serie de TVE 'Verano Azul') y, sobre todo, el famoso 'Resistiré', un auténtico himno, para muchos, de lucha y resistencia. Porque "cuando pierda todas las partidas, cuando cueste mantenerme en pié, cuando el diablo pase la factura o si alguna vez me faltas tú, resistiré".
También compusieron y produjeron para otros artistas, incluyendo el famoso 'La, la, la', con el que Massiel ganó, contra todo pronóstico, Eurovisión 1968 en el 'Royal Albert Hall' de Londres. O el exitazo de Julio Iglesias, 'Soy un truhán, soy un señor', publicado en 1977.
En 2014, el dúo recibió el Grammy Latino a la Excelencia Musical, en reconocimiento a su trayectoria, que se sumó a otros galardones como la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo (2010) o la Medalla de Honor de SGAE (2024).
Vida Personal de Manuel de la Calva
Manuel De La Calva estaba casado con la diseñadora de joyas Mirna Carvajal y tenían dos hijos: Vicky y Daniel.
La pareja se conoció en 1968, pasando por el altar en 1972. Un matrimonio de más de cinco décadas del que nacieron sus dos hijos. Vicky, diseñadora de joyas y con quien colaboró en una pulsera solidaria bajo el nombre de 'Resistiré' durante la pandemia, y Daniel, ilustrador.
Mirna Carvajal definió a su marido como "todo": "Es un caballero, un señor, un hombre bueno que me cuida a mí y a la gente que le rodea". Una manera perfecta de recordarle en estos momentos de duelo.
Ramón Arcusa: Reflexiones y Perspectivas
Ramón Arcusa (Barcelona, 1936) y Manuel de la Calva (Barcelona, 1937) recibieron la medalla de honor de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) en reconocimiento a una carrera de 65 años. Solemos verlos como un todo, pero supongo que no es una imagen justa. ¿Es diferente la relación con la música que tienen? ¿Hay uno que sea más músico que el otro?
(R. Arcusa) Somos muy distintos: somos como el agua y el aceite, aunque seamos como hermanos. Manolo es extrovertido, el que tira p'alante en el escenario y yo el que se preocupa más de los músicos, del sonido en los conciertos, de la imagen pública, el que se pelea en la teles para que las luces estén bien... Algo así como que está más en la retaguardia. pero nos compenetramos y quizá eso hace que ayude a entender su visión de homogeneidad. Sin embargo, a nivel artístico, en la composición, cada uno va por su lado y ahí le digo que yo dejo mis conocimientos musicales a un lado y compito con Manolo en crear algo que pueda hacer tilín a todo el mundo. La única canción que hemos compuesto a medias Manolo y yo es Perdóname. Todas las otras son de uno de los dos. Y afortunadamente los dos hemos compuesto éxitos.
¿Y uno que sea el más actor?
(R. Arcusa) Manolo es el que sale al escenario a por todas, y yo le hago la competencia como puedo.
Piensen en Barcelona en 1959. ¿Eran mejores que otros grupos que estuviesen en el paisaje? ¿O es simplemente que iban un poco por delante?
(M. de la Calva) En 1959 había varios grupos que hacían música pop en Madrid y en Barcelona y que fueron la simiente más tarde de grupos importantes. Ramón y yo íbamos a lo nuestro, sin preocuparnos para nada de lo que hacían los demás. Escuchábamos solo música americana (y coplas en la radio, que conste, y que también nos marcaron), y fuimos acoplándonos y creando nuestro propio estilo sin casi pretenderlo.
(R. Arcusa) En el primer EP que grabamos, la compañía quería poner en la portada una foto en blanco y negro "porque no hay presupuesto para más", y nosotros contratamos al mejor fotógrafo de Barcelona para que nos sacase una foto en color con aquellos jerséis rojos. Con relación a otros grupos, yo creo que estábamos avanzados, en el sentido de cuidar nuestra imagen. Fuimos los primeros en tener éxito a nivel nacional, éxito que llegó a Sudamérica. También, como buenos dinámicos, nos gustaban las canciones alegres rítmicamente, movidas, las que levantaban a la gente de sus asientos, las que cuando sonaban en la radio, destacaban por su alegría. Eran cosas que marcaban diferencias con otros grupos. Eso y lo de tener una buena pinta, que siempre ayuda.
Se supone que los primeros grupos de pop en España eran de universitarios de clase media, casi burguesía, porque eran los que tenían acceso a una cultura más cosmopolita. Sé que ustedes eran clase media tirando a currantes.
(R. Arcusa) Nosotros éramos de familias humildes. Mi padre era fresador en una fábrica y el de Manolo trabajaba en el Ayuntamiento. Mi madre hacía faenas por horas y la de Manolo cuidaba una portería. Nos conocimos Manolo y yo en una fábrica de motores de aviación donde fichábamos a las 7:30 de la mañana. Quiero decir, que, de clase media, nada: currantes. Nosotros no pretendíamos nada más que gustar con lo que hacíamos y triunfar si se daba.
¿Les gustaba trabajar de delineantes o les causaba angustia y tedio eso de fichar nosecuántas horas?
(M. de la Calva) Era lo que tocaba. Ni tedio, ni amor, era trabajo. Ramón había entrado de aprendiz a los 14 años, después de pasar por una escuela de formación profesional desde los 12. Yo entré con 16 años. Habíamos ascendido a la sección de delineantes proyectistas porque se nos daba bien el dibujo, estábamos bien considerados. Teníamos como meta marcharnos de la empresa más adelante -como sabíamos habían hecho muchos otros- a dirigir pequeños negocios en el ramo de la mecánica, que es lo que habíamos estudiado y en lo que habíamos trabajado.
Acaba de salir una biografía de George Harrison que cuenta que el éxito de The Beatles fue un calvario para él, además de algo paralizante como artista. ¿Les pasó algo parecido?
(R. Arcusa) Lo sentimos por George Harrison... Lo peor en un artista, algo casi repugnante, es quejarse del éxito que tiene. Si tan mal lo pasaba, podía marcharse, ¿no? A nosotros el éxito nos sentó bien, pero contábamos con que lo de la música no iba a durar mucho, porque además de técnicos, o quizá por ello, éramos muy pragmáticos. Íbamos día a día, cantando donde nos llamaban, componiendo y grabando. Llegó la mili, nos tocó hacerla juntos en Zaragoza poco después de tener nuestro primer disco. Y allí, el sargento te ponía en tu sitio. Por cierto, qué bien les hubiera sentado la mili a Rufián, a Iglesias, a Puigdemont y a muchos políticos. ¿Bloquearnos por qué? Estábamos locos por acabar la mili pero, bueno, también hicimos nuestra primera película, Botón de ancla, durante un permiso que nos dieron.
La historia de la música pop está llena de grupos que en algún momento se sintieron esclavizados por las presiones. ¿Cómo les fue a ustedes? ¿Fueron todo lo buenos que podían ser o se quedó algo a medias?
(M. De la Calva) Nosotros éramos los que mandábamos en nuestra carrera desde el principio. Si no existía la profesión de productor, la inventábamos nosotros. Si no existía el merchandising, lo inventábamos nosotros. Cantábamos lo que queríamos y como nos daba la gana. Los músicos de Barcelona eran muy buenos y les debemos mucho. Siempre hubo un gusto por el jazz en Barcelona que no sé si existía en Madrid.
¿Estaban al día del mundo en los años del éxito? ¿Leían los periódicos, tenían opiniones políticas, se frustraban con las cosas que no funcionaban? ¿O la fama funcionaba un poco como una burbuja?
(R. Arcusa) De política, cero. ¿Por qué? Porque ni veníamos de familias politizadas ni el régimen permitía muchas alegrías ni estudiamos en ninguna universidad. Yo había tenido algunas inquietudes pseudo religiosas con algún tinte político, con la JOC [Juventud Obrera Cristiana], pero no, no estaba en nuestros planes. Nosotros íbamos a lo nuestro: hacer felices a la gente disfrutando nosotros. Pusimos color a una España en blanco y negro.
(M. de la Calva) Sí que leíamos y a veces se comentaban cosas pero que eran como lejanas: había maquis en las montañas no sé dónde, había gente en la cárcel... Sabíamos que había habido una guerra y que Franco pregonaba su paz. Para los mortales no politizados, la vida en esos años era plácida, con más seguridad que hoy y solo pensabas en trabajar duro para conseguir un mejor estatus que los padres.
(R. Arcusa) Por cierto, en 1974 hicimos nuestra única canción protesta: Trigo limpio, que nos cantó un grupo folk de Murcia, Vino Tinto. La escuché el otro día y me gustó: retrata una vida social y política parecida a la de hoy. Búsquela, se sorprenderá.
Al final, una de las canciones más escuchadas de su obra es Soy un truhan soy un señor que es el canto de un cínico bueno, de un hombre al menos en parte desencantado. Incluso Resistiré es en parte oscura... ¿Les da rabia pensar que al Dúo Dinámico no pudiera presentarse ante el mundo en los años 70 con canciones así?
(R. Arcusa) ¿Pero rabia por qué? Hicimos las canciones que pudimos para nosotros o para otros. Soy un truhan, por ejemplo, la compusimos en 1977 cuando estábamos separados y sin pensar en Julio Iglesias precisamente. Al terminarla, vimos que era el artista idóneo. Pero puede que usted se vea también reflejado en esa canción. ¿Quién no tiene algo truhan y algo de señor? La separación como Dúo Dinámico entre 1972 y 1978 se debió al desencanto por no haber tenido el éxito que merecía un disco que grabamos en Londres, con canciones como Lágrimas, sonrisas, que es ahora icono de cierto grupo de fans.
¿Qué les gusta del mundo de [Año] y qué les enfada?
(M. El avance es imparable. Lo que menos, las redes sociales donde hay mucha mentira y basura. ¿En la música? No nos gusta ni el reguetón, ni el rap ni el trap. Pero allá cada cual. Cada generación tiene derecho a tener y a sufrir la música que quiera.
(R. Arcusa) A mí no me gusta la Agenda 2030 y sus premisas. Es el relato de un comité de expertos de la ONU (me recuerda al de la pandemia en España que jamás existió y cuyo ministro entonces pretende ser presidente de la Generalitat) que decide cómo hemos de vivir, pensar, soñar, comer o tener relaciones sexuales. El relato está tan extendido -como lo está el llamado cambio climático por culpa de los humanos, sin duda el timo más universal jamás perpetrado en favor de negocios eólicos y solares para hundir los del petróleo-, que es difícil contestarlo sin que te manden a la horca. Lo que está claro es que la primera víctima actualmente es la verdad con el bulo como arma, y eso lo vemos especialmente en la política, la que practica este Gobierno, por ejemplo.
(M. de la Calva) Otra cosa que me enfada es que haya triunfado el relato feminista radical y haya conseguido que muchas mujeres nos vean a todos los hombres como asesinos, violadores y maltratadores. No exagero, no hay más que ver algunas manifestaciones de jóvenes feministas. La consecuencia tremenda es lo que eso supone para la continuación de la especie, porque crea una desconfianza mutua antes de que nada empiece. Hay mucho que hablar ahí, pero es un tema tabú también. Gracias, Irene, Pam, Podemos... A las mujeres no les hace falta el empoderamiento. Desde tiempos inmemoriales tienen el mando a distancia para controlar a los hombres y todos sabemos cuál es. Dicho esto, no podríamos vivir sin ellas.
Diganme, por favor, una canción que no sea famosa pero que sea importante para entender a De la Calva y Arcusa.
(M. de la Calva) Hay bastantes de las que pensamos que debieron haber tenido más éxito pero que, por razones que nadie sabe, no lo tuvieron. A Ramón sé que le pasa con Creadora de sueños, una oda a la mujer. Yo tengo una espinita clavada con Lágrimas, sonrisas.
¿Qué músico les hubiera gustado ser?
(M. de la Calva) No cambiaríamos nuestra vida por ninguna otra. Pero si le da una pista, escucho a menudo a Debussy y su Claro de luna. Y, si es por estilo, pienso los Everly Brothers, maestros de muchos. Pero lo que nos gusta son las obras, canciones concretas bien hechas, que tienen chispa y que tuvieron éxito.
(R. Arcusa) Yo tengo una lista en Spotify de 300 canciones que escucho en los viajes, y que van desde Frank Sinatra hasta Rosalía.
Legado y Reconocimiento
Ramón y Manolo, Manolo y Ramón, el Dúo Dinámico, se hicieron un hueco importante en nuestro corazón a lo largo de toda su carrera con canciones inolvidables como 'Quince años tiene mi amor', 'La, la, la', o 'Resistiré', que se ha convertido en el himno de la lucha contra el coronavirus, y otras que formaron parte de nuestra adolescencia y juventud.
Dos cantantes que pese a sus éxitos siguen conservando esa cercanía y humildad de la que hicieron gala durante 60 años, tanto con el público como con la prensa. Una vida cargada de momentos inolvidables, de anécdotas, de personajes, de historias vividas juntos y en solitario, y que Ramón ha recogido en su nuevo libro 'Soy un truhán, soy un señor (o casi)', de la Editorial Planeta.
En 1968, Ramón y Manuel componen para Joan Manuel Serrat la canción 'La, la, la', elegida para ir a Eurovisión, y que finalmente cantaría Massiel, ganando el festival. En 1977 comienza a colaborar con Julio Iglesias. Ramón había compuesto 'Soy un truhán, soy un señor', que Julio estrenó en TVE la noche de las primeras elecciones democráticas.
A finales de los 70 el Dúo dinámico decide retirarse, pero pocos años después el público les reclama y vuelven. En 2019 celebraron 60 años en la música. Ramón acaba de publicar 'Soy un truhán, soy un señor' (Ed. Planeta).
Premios y Distinciones
- Grammy Latino a la Excelencia Musical (2014)
- Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo (2010)
- Medalla de Honor de SGAE (2024)
El mundo de la cultura de nuestro país asiste hoy con tristeza a la pérdida de una de sus figuras más célebres. Manuel de la Calva, (Barcelona, 1937) ha fallecido a los 88 años de edad. Integrante del Dúo Dinámico, formado en el año 1958, recibía junto a su inseparable compañero y amigo, Ramón Arcusa (Barcelona, 1936) la Medalla de Honor de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) el 9 de mayo de 2024. Un reconocimiento a su larga trayectoria profesional y contribución al mundo de la música.
