La vida en el foco de la fama a menudo esconde un lado oscuro que permanece oculto para el público. Este tiende a imaginar que los artistas viven en el entorno donde les ven todos los días, rodeados de gente y con una sonrisa siempre en la cara, pero rara vez se paran a pensar en los momentos en el camerino, después del espectáculo, cuando se quedan solos.
La trayectoria de figuras tan icónicas como Mayra Gómez Kemp revela que el brillo de los escenarios no siempre corresponde a la felicidad personal. La soledad, la ansiedad, la depresión y las adicciones han marcado las vidas de muchos famosos que, a pesar de llevar alegría a millones de hogares, han lidiado en privado con profundas dificultades.
Mayra Gómez Kemp en 2016. Fuente: Wikipedia
Un Icono de la Televisión Española
Su paso por el famoso 'Un, dos, tres' convirtió a Mayra Gómez Kemp en la presentadora más querida y popular de la televisión en España. Fue el rostro del concurso entre 1982 y 1988. La comunicadora se convirtió en un símbolo de la televisión española e hizo compañía a millones de personas cuando entraba en los salones de sus casas en las diez temporadas del 'Un, dos, tres', pero detrás de ese éxito existía un vacío profundo.
Primeros Años y Llegada a España
Cuando Mayra llegó a España, Alberto Berco era ya un galán conocido en España. Este argentino, cuyo nombre completo era Alberto Abraham Berconsky, había nacido en Buenos Aires en 1928 y era un actor popular de cine, televisión y teatro argentino. Se encontraba en Miami junto a una amiga y fue al cine a ver la película "Taras Bulba". Berco interpretaba a un apuesto jinete que iba a galope, igual que empezó a sentir Mayra en ese momento que latía su corazón. No pudo reprimir la expresión en voz alta: "¡Qué tío más guapo!” Y así, sin la otra parte saberlo todavía, nació su historia de amor.
Luis Larrodera entrevista a Mayra Gómez Kemp (2010) 6ª PARTE
El Éxito en 'Un, dos, tres...'
María Casado ha sido una de las protagonistas que ha pasado por 'Fin de Semana' para recordar la figura de Chicho Ibáñez Serrador, fallecido y cuyo nombre está escrito con letras de oro en la historia de la televisión no solo de España sino de gran parte de Europa por programas como el archifamoso, "Un, dos, tres" o "Historias para no dormir", "Hablemos de sexo" o "La historia de la frivolidad" por la que fue premiado por el Vaticano.
Logo del programa "Un, dos, tres... responda otra vez". Fuente: Wikipedia
Sin duda el "Un, dos, tres" ha marcado a varias generaciones de televidentes que se sentaban delante de la televisión los viernes por la noche para ver que se llevaban los concursantes. Eran finales de los 70 y la década de los 80. Su éxito, no se cimentó en que solo había dos canales de televisión sino en su formato "que era un musical, era un programa de humor, se hacían especiales para los niños en Navidad, que cada programa versaba sobre una temática..." subraya Miguel Herrero que descarta que el éxito radicase en la ausencia de competencia televisiva de más cadenas "porque había otros concursos y no triunfaron igual".
En aquellos años no todas las familias españolas podían comprarse un coche o tener un apartamento en la playa, de ahí la importancia de los premios que repartía el "Un, dos, tres", aunque si no elegías bien, te podías llevar a Ruperta (la calabaza) en su primera etapa o más tarde la Botilde.
Mayra Gómez Kent fue la presentadora que más tiempo tuvo el "Un, dos, tres". Fuente: COPE
Gómez Kemp estuvo siempre para otros, por eso bajaba las escaleras del programa tocando a los espectadores con una cercanía que nunca se había visto. “A veces un aplauso nos reconforta porque es la recompensa impagable a un trabajo que solo conocemos nosotros. No hablo de dinero, ni de premios, hablo del público, de sentirse querido por los espectadores”, concluyó García.
Fue la primera que presentó un concurso en prime-time en el mundo, el "Un, dos, tres".
Lucha Contra el Cáncer y Retiro de la Vida Pública
En el año 2009, le detectaron a la presentadora un cáncer de lengua después de una consulta con su dentista. Tres años más tarde, los médicos le detectaron a Gómez Kemp un cáncer en la garganta y cuello: "Todo fue por fumar.
Mayra Gómez Kemp. Fuente: El Mundo
Mayra Gómez Kemp ha tomado una importante determinación personal después de una vida dedicada al entretener a los espectadores de nuestros país. La mítica presentadora de 'Un, dos, tres' ha anunciado que se retira de la vida pública después de que haya el recibido el alta médica oncológica: “Es la mejor noticia que me podían dar”.
“Voy a hacer lo de Napoleón, retirarme a los cuarteles de invierno. Creo que ya está bien, que ya hice lo que tenía que hacer. Ahora hay que darle paso a la gente joven”, aseguró la comunicadora en 'El faro' de Cadena SER, añadiendo que desea el resto de su vida “en mi casa, tranquilita”.
“Esta es probablemente mi última entrevista. Te la doy a ti por ser quien eres”, le dijo la presentadora a Mara Torres, conductora del espacio de la emisora de PRISA Radio, lanzando un mensaje a las generaciones que la han visto en la pequeña pantalla: "Quiero que la gente recuerde a la Mayra que vio, a la que tenía una dicción casi perfecta, a la que se veía todavía joven y guapa".
Soledad y Fallecimiento
Mayra Gómez Kemp, conocida por ser la carismática presentadora del programa ‘Un, dos, tres... responda otra vez’, enfrentó una vida marcada por la soledad, especialmente después de la muerte de su esposo, el actor Alberto Berco, en 2021. Su fallecimiento, tras 47 años de matrimonio, dejó a la periodista devastada y enfrentando los últimos años de su vida prácticamente sola.
Hubo un triste episodio, días antes de su muerte, que puso de manifiesta la realidad de su aislamiento: sufrió una caída en su casa y pasó casi 20 horas en el suelo sin que nadie la asistiera. Si bien Mayra fue un ícono de la televisión, que logró que más de 20 millones de personas siguieran sus emisiones, su vida personal fue, hacia el final, muy distinta.
Ramón García, amigo y compañero de profesión, compartió públicamente cómo la presentadora se había abierto a él para hablar del vacío que sentía, haciendo evidente que el aplauso de la audiencia no podía llenar ese hueco. “Cuando murió su marido, se le fue la vida”, expresó García en ‘En Compañía’, su programa en la televisión autonómica de Castilla-La Mancha. A pesar del cariño del público, la soledad marcó sus últimos días, sin hijos propios y con la distancia física de su familia.
