El embarazo es una etapa de la vida en la que se deben tener cuidados específicos para la salud y el bienestar de la madre y el bebé. Durante este período, el cuerpo experimenta una serie de cambios significativos para proporcionar un entorno óptimo para el desarrollo del feto. Para asegurarse de que tanto la madre como el bebé reciban los nutrientes necesarios, es esencial tomar complementos alimenticios adecuados en cada etapa del embarazo.
A medida que el embarazo avanza, las necesidades nutricionales tanto de la madre como del feto cambian. Durante el segundo y tercer trimestre, el bebé crece rápidamente, lo que aumenta la demanda de hierro y calcio para el desarrollo de los huesos y la producción de glóbulos rojos.
¿Que VITAMINAS debo tomar en el EMBARAZO? por GINECOLOGA DIANA ALVAREZ
Importancia de la Nutrición y los Suplementos en el Embarazo
La alimentación de la madre durante el embarazo es uno de los principales determinantes externos de la salud materno-fetal. Las necesidades energéticas y, en mayor proporción, la de muchos micronutrientes están aumentadas. Una alimentación deficiente en micronutrientes está relacionada con preeclampsia, partos prematuros, crecimiento intrauterino retardado (CIR), bajo peso al nacer (BPN) y malformaciones congénitas.
Numerosos estudios realizados en madres gestantes de países desarrollados muestran ingestas y niveles séricos deficitarios en micronutrientes, estando recomendada en esta situación la suplementación nutricional. Entre los micronutrientes críticos para el normal desarrollo placentario y fetal se encuentran el yodo, hierro, calcio, vitaminas B9, B6, C, A, D y E.
¿Qué debe comer una mujer embarazada?
Realmente la alimentación de la mujer embarazada o durante la fase de buscar quedarse en estado no debe ser muy diferente a la que debería realizar durante su vida. Se recomienda comida de calidad, comida real, donde abunden las verduras y frutas frescas, se aporte la suficiente cantidad de proteína a partir de fuentes diversas, como carne, pescado, huevos, lácteos.
Durante el embarazo hay que continuar con los hábitos alimenticios saludables y añadir un extra de calorías como soporte al nuevo ser que se está gestando en el vientre materno. Se deben añadir grasas, como las del aceite de oliva, aguacates, nueces, semillas, e hidratos de carbono, a partir de tubérculos y/o legumbres (bien cocinadas) como máximos exponentes.
¿Qué no debe comer una mujer embarazada?
Se deben evitar productos industriales procesados, alimentos ricos en azúcar, sustancias nocivas como el alcohol, alimentos que no hayan sido cocinados y se coman crudos ya que se aumenta el riesgo de contagio por toxoplasmosis, como determinadas carnes en conserva, leche cruda. Reducir al máximo la ingesta de bebidas estimulantes, como el café.
El consejo de «comer por 2» no se aplica a todo el embarazo, ya que esto empieza a cobrar mucho más sentido a partir del segundo trimestre en adelante… Asimismo, evitar formas de cocinar que aumentan la densidad calórica (fritos…) de los alimentos en contraposición a la de su calidad nutricional.
Micronutrientes Esenciales Durante el Embarazo
Ácido Fólico (Vitamina B9)
El ácido fólico (AF) interviene en la síntesis de ácidos nucleicos, eritropoyesis, metilación de lípidos, mielina, proteínas y en la producción de metionina a partir de homocisteína. Su ingesta recomendada está aumentada hasta 600 μg/día, siendo 1.000 μg/día el límite superior tolerable. Su deficiencia durante el desarrollo embrionario se ha relacionado con defectos del tubo neural (DTN), labio leporino, cardiopatía congénita, abortos espontáneos y niveles elevados de homocisteína, pudiendo ser la causa de efectos teratogénicos, aborto espontáneo, desprendimiento prematuro de placenta y preeclampsia.
La suplementación con ácido fólico (SAF) durante la etapa preconcepcional y gestacional está relacionada con reducción de DTN, de cardiopatía congénita, de labio leporino, de preeclampsia y hasta un 60% de leucemia linfoblástica aguda infantil (LAL).
Pautas de Suplementación de Ácido Fólico
Se recomienda la suplementación diaria con AF a toda madre gestante en dosis de 400 μg/día y de 5 mg/día en pacientes de riesgo (hijo anterior nacido con espina bífida, historia familiar con DTN, madres diabéticas, tratamiento con anticonvulsivantes y/o antagonistas del AF [metotrexato]). Debe comenzar al menos 1 mes antes de la concepción y durante las primeras 12 semanas de gestación, y prolongarla durante todo el embarazo en situaciones de gemelaridad, enfermedades crónicas, vómitos de repetición o malabsorción.
Independientemente de las pautas de suplementación, se aconseja a todas las embarazadas la ingesta de alimentos que aporten AF (vegetales de hoja verde, legumbres, frutas...).
Hierro
Se estima que más del 40% de las mujeres embarazadas sufren anemia ferropénica. La deficiencia de hierro durante la gestación se ha relacionado con prematuridad, BPN, menor desarrollo físico y neurológico de los recién nacidos, enfermedades infecciosas y aumento de la mortalidad perinatal. Por otra parte, su exceso (Hb > 13,5 g/L) se ha relacionado con hiperviscosidad sanguínea, disminución de la perfusión placentaria, CIR, parto prematuro, alteraciones neurológicas y esqueléticas fetales y preeclampsia. Concluyendo, tanto la deficiencia como el exceso tienen efectos negativos en el resultado del embarazo.
Suplementación con Hierro
Están ampliamente demostrados los efectos beneficiosos de la suplementación en madres gestantes con anemia ferropénica; sin embargo, existe un aumento del riesgo materno-fetal al suplementar a gestantes no anémicas. Su uso rutinario puede producir alteraciones gastrointestinales (disminuyendo la adherencia al tratamiento), aumento del estrés oxidativo y producción de radicales libres. Se sugiere no ofrecer de forma rutinaria la suplementación con hierro en mujeres gestantes.
Diversos autores muestran que la suplementación intermitente tiene efectos similares a la administración diaria (en peso al nacer, parto prematuro, muerte perinatal y anemia), menos efectos secundarios (estreñimiento, náuseas...) y menor riesgo de concentraciones altas de hemoglobina.
Calcio
Las necesidades de calcio están aumentadas durante el embarazo. Su deficiencia se ha asociado con prematuridad, BPN, mineralización ósea deficiente y preeclampsia. La administración de suplementos de calcio (≥ 1 g/día) se asocia con una reducción del riesgo de preeclampsia casi a la mitad, en particular en madres con ingestas bajas, pudiendo ayudar a prevenir el parto prematuro.
Teniendo en cuenta que su absorción está aumentada hasta un 40% en gestación, no se recomienda su suplementación en madres con ingestas adecuadas (3 lácteos/día), debiéndose reservar a gestantes con ingestas < 600 mg/día, adolescentes y aquellas con alto riesgo de preeclampsia. La dosis recomendada por la OMS es de 1,5-2 g/día (dividida en tres dosis) desde la semana 20 hasta el final de la gestación.
Yodo
El yodo es indispensable en la síntesis de hormonas tiroideas, necesarias para el correcto desarrollo cerebral y mental, así como en la maduración ósea, pulmonar y cardiaca a lo largo de la vida fetal y neonatal. El feto depende del suministro de hormonas tiroideas maternas, siendo la etapa más crítica del desarrollo cerebral las primeras 10-12 semanas. Las necesidades de la madre gestante están aumentadas y su deficiencia se ha relacionado con abortos espontáneos, mortalidad perinatal, anomalías congénitas, CIR, cretinismo, sordomudez, estrabismo y alteraciones en el desarrollo cerebral y neurológico fetal y neonatal, siendo irreversible desde el nacimiento.
Suplementación con Yodo
Actualmente, el MSSSI, en la Guía de Práctica Clínica "Atención en el Embarazo y Puerperio", sugiere (con grado de recomendación débil) la suplementación durante la gestación con ioduro potásico (200 μg/día) en aquellas mujeres que no alcanzan las cantidades diarias recomendadas (3 raciones de leche y derivados lácteos + 2 g de sal iodada).
Vitaminas A y D
Dado que la vitamina A y D pueden ser tóxicas para la madre y el feto, no está recomendada su suplementación excepto en casos de deficiencia.
Recomendaciones Adicionales
- Omega-3 DHA: Este ácido graso de cadena larga forma parte de las membranas celulares y se acumula sobre todo en el cerebro y la retina. Algunos especialistas pueden considerar necesaria la suplementación de ácidos grasos omega-3 en mujeres gestantes.
- Fibra: En este trimestre del embarazo es muy frecuente el estreñimiento, por lo que se recomienda el consumo de fibra.
- Vitaminas B6 y B12: También están relacionadas con el desarrollo temprano del sistema nervioso.
Tabla Resumen de Suplementos Recomendados
| Nutriente | Dosis Recomendada | Justificación |
|---|---|---|
| Ácido Fólico | 400 μg/día (5 mg/día en riesgo) | Prevención de defectos del tubo neural |
| Hierro | Según necesidad (anemia ferropénica) | Prevención de anemia y complicaciones asociadas |
| Calcio | 1.5-2 g/día (si ingesta < 600 mg/día) | Desarrollo óseo fetal y prevención de preeclampsia |
| Yodo | 200 μg/día (si ingesta insuficiente) | Desarrollo cerebral fetal |
